Stefanos Tsitsipas conquista Gstaad y vuelve a levantar un trofeo ATP después de 16 meses
Stefanos Tsitsipas puso fin a un largo período sin títulos al conquistar el EFG Swiss Open de Gstaad. El tenista griego derrotó en la final al belga Raphael Collignon por 6:4, 6:7 (3), 6:3 después de dos horas y 17 minutos de juego, y alcanzó así el 13.º título individual de su carrera en el ATP Tour. Fue su primer trofeo desde marzo de 2025, cuando venció a Félix Auger-Aliassime en la final del torneo de Dubái. El triunfo sobre la tierra batida suiza también le permite dar un gran salto en la clasificación mundial, del puesto 85 al 55, pero, aún más importante, confirma que después de un largo período de inestabilidad física y de resultados vuelve a ser capaz de ganar partidos exigentes día tras día. Tsitsipas llegó al título de una manera especialmente difícil, ya que ganó en tres sets cuatro de sus cinco encuentros en Gstaad.
La final también fue un gran momento para Collignon, que por primera vez en su carrera disputaba un título en el máximo nivel del ATP. El belga de 24 años logró recuperar el equilibrio después de perder el primer set, jugar un tie-break disciplinado y llevar el encuentro a la manga decisiva. Sin embargo, Tsitsipas mantuvo la calma tras la decepción del final del segundo set, volvió a elevar la intensidad al resto y aseguró la victoria con dos quiebres de servicio en la tercera manga. Según el informe oficial del ATP Tour, aprovechó cinco de las 13 oportunidades de break, lo que demuestra con qué frecuencia consiguió ejercer presión sobre el servicio de su rival. Collignon resistió durante mucho tiempo, pero en el tramo final ya no pudo seguir el ritmo de la combinación del potente primer golpe del griego, su profundo golpe de derecha y sus desplazamientos cada vez más seguros sobre la tierra batida.
Una final que Tsitsipas tuvo que ganar más de una vez
El primer set ofreció exactamente el tipo de tenis que Tsitsipas había utilizado durante años para conseguir sus mejores resultados sobre tierra batida. Su servicio le permitía tomar la iniciativa rápidamente, mientras que con la derecha abría la pista y obligaba a Collignon a defender desde fuera de su posición óptima. El belga no retrocedió, se mantuvo agresivo cuando recibía una pelota más corta y demostró por qué había sido una de las sorpresas más agradables del torneo durante toda la semana. Aun así, Tsitsipas fue más preciso en los momentos importantes del primer set y lo cerró por 6:4. El resultado sugería que controlaba la final, pero el desarrollo de su torneo en Gstaad advertía que nada se resolvería sin una lucha adicional.
Collignon mejoró su porcentaje de primeros servicios en el segundo set, acortó los intercambios siempre que tuvo la oportunidad y se negó a permitir que el favorito se distanciara pronto. Por ello, el set llegó al tie-break, en el que el belga jugó con mayor decisión y se impuso por 7:3. Para Tsitsipas fue otro momento de la semana en el que tuvo que reaccionar después de perder una manga, en lugar de limitarse a continuar un ritmo que ya había establecido. Precisamente su capacidad para recuperarse mentalmente después de los problemas marcó su actuación en Gstaad. En el set decisivo volvió a aumentar la presión sobre el segundo servicio de su rival, consiguió dos breaks y cerró el partido por 6:3.
Después de la victoria, Tsitsipas declaró al ATP Tour que la sensación era «increíble» y subrayó que había vivido una semana semejante a un maratón. Habló de una serie de partidos que parecían no terminar nunca, pero también del dolor con el que tuvo que lidiar durante los últimos días del torneo. Por ello, su reacción después de la final no fue únicamente la celebración de un trofeo, sino también el alivio de un jugador que en los últimos meses se había quedado muchas veces sin recompensa después de duelos largos e inciertos. En Gstaad invirtió ese patrón: cada vez que un partido se complicaba, encontraba un nivel adicional de juego o de paciencia.
Cinco victorias, cuatro sets decisivos y una interrupción por falta de luz
El camino de Tsitsipas hacia el título comenzó con una convincente victoria por 6:4, 6:4 contra el quinto cabeza de serie, Ignacio Buse. Según el ATP Tour, con ese resultado puso fin a una racha de cinco derrotas frente a jugadores del Top 50 y se tomó la revancha ante el peruano por la derrota sufrida sobre la hierba de Mallorca un mes antes. Fue una señal inicial importante, ya que antes de llegar a Gstaad solo había conseguido tres victorias en el nivel ATP desde comienzos de mayo. Contra Buse no tuvo que disputar un set decisivo, pero ya entonces mostró un servicio más estable y una intención más clara de tomar el control del punto con el primer golpe después del saque.
El siguiente partido contra el jugador suizo Jérôme Kym se convirtió en una de las pruebas fundamentales del torneo. Tsitsipas ganó por 6:4, 6:7 (2), 7:6 (5), y el encuentro fue interrumpido por falta de luz con 5:5 en el tercer set y se reanudó al día siguiente. Una interrupción de este tipo supone una carga adicional para la concentración, porque el jugador debe reconstruir su ritmo competitivo en un partido que ya se encuentra muy avanzado en su fase decisiva. El griego mantuvo su servicio tras la reanudación, forzó el tie-break y conservó la calma suficiente para evitar una eliminación temprana del torneo. Aquella victoria no fue estéticamente perfecta, pero resultó decisiva para su posterior trayectoria.
En los cuartos de final derrotó al cuarto cabeza de serie, Arthur Rinderknech, por 6:3, 3:6, 6:3. Según los datos publicados por Tennis Majors, fue la primera clasificación de Tsitsipas para las semifinales de un torneo sobre tierra batida desde Gstaad 2024. El francés consiguió igualar el partido con su potente servicio y su juego directo, pero Tsitsipas volvió a encontrar en el tercer set un mejor equilibrio entre la paciencia y el ataque. Después venció a Alexander Shevchenko por 6:4, 3:6, 6:3 en las semifinales. El ATP Tour señala que en la manga decisiva solo perdió uno de los 12 puntos jugados después de conectar el primer servicio, confirmando que estuvo más estable física y técnicamente en la parte más importante del encuentro.
La final contra Collignon fue el cuarto partido consecutivo de Tsitsipas a tres sets. Una serie así resulta especialmente exigente sobre tierra batida, donde los intercambios suelen ser más largos, mientras que las particulares condiciones de altitud del Gstaad alpino exigen además una adaptación rápida. Tsitsipas no dominó de manera ininterrumpida durante toda la semana, pero mostró la cualidad que durante sus mejores años le había proporcionado sus mayores éxitos: la capacidad de mantenerse en el partido incluso cuando no tiene el control absoluto. En lugar de construir el título con una única actuación convincente, lo hizo mediante varios tipos diferentes de victorias.
Un trofeo que para Tsitsipas tiene más peso que 250 puntos
El título de Gstaad otorga oficialmente 250 puntos para la clasificación ATP y un premio de 93.175 euros. Para Tsitsipas, sin embargo, el valor real del trofeo es considerablemente más amplio. El antiguo número tres del mundo llegó a Suiza como 85.º de la clasificación, muy lejos de las posiciones desde las que durante años había participado regularmente en las fases finales de los torneos más importantes. El ATP Tour confirmó que gracias al título ascenderá 30 posiciones, hasta el puesto 55. Un salto así no lo devuelve inmediatamente a la condición de cabeza de serie en todos los grandes torneos, pero facilita de forma considerable la planificación del resto de la temporada y reduce el riesgo de encontrarse con rivales extremadamente difíciles ya en las primeras rondas.
Gstaad es su primer título desde Dubái 2025, donde conquistó su primer trofeo de categoría ATP 500. Entretanto atravesó períodos de menor nivel, problemas físicos y cambios en su equipo técnico, mientras que antes del torneo suizo trabajaba con su nuevo entrenador Thomas Perrin. La victoria en Gstaad no borra todas las dificultades ni significa por sí sola el regreso a la élite mundial, pero representa un giro medible. Tsitsipas volvió a encadenar cinco victorias, derrotó a varios tipos diferentes de rivales y resistió cuatro partidos que llegaron al set decisivo. Para un jugador al que en los últimos meses le había faltado con frecuencia continuidad, precisamente esa racha puede ser más importante que la propia categoría del torneo.
La superficie también posee un simbolismo especial. Tsitsipas ha conseguido la mayor parte de sus éxitos más importantes sobre tierra batida, donde el tiempo adicional para preparar la derecha y la posibilidad de construir los puntos se adaptan mejor a su juego. En Gstaad ya alcanzó las semifinales en 2024, pero entonces no dio el paso definitivo. Dos años después regresó como un jugador mucho peor clasificado y se convirtió en el primer griego en ganar este torneo. El trofeo conecta, por tanto, su antigua reputación como jugador de máximo nivel sobre tierra batida con su actual intento de reconstruir una posición estable en el Tour.
Después de la final, Tsitsipas anunció un breve descanso antes de la gira norteamericana sobre pista dura. Según sus palabras, después de una semana larga y físicamente exigente necesita al menos uno o dos días de recuperación para afrontar con frescura la continuación de la temporada en Estados Unidos. El siguiente desafío consistirá en trasladar la confianza adquirida en Gstaad a unas condiciones más rápidas, donde el servicio y el primer golpe seguirán siendo importantes, pero dispondrá de menos tiempo para preparar sus principales patrones ofensivos. El título le proporciona una mejor posición inicial, aunque solo los resultados de la gira estadounidense mostrarán si se trata de un éxito aislado o del comienzo de un regreso más duradero.
Collignon pierde la final, pero logra el mejor resultado de su carrera
Raphael Collignon abandonó Gstaad sin el trofeo, pero con el mejor resultado de su carrera hasta el momento. El belga disputó por primera vez una final del ATP Tour, y el informe oficial señala que ascenderá cinco posiciones y alcanzará el puesto 37, su nueva mejor clasificación. Su torneo estuvo especialmente marcado por la semifinal contra Juan Manuel Cerúndolo, en la que salvó una pelota de partido, remontó una desventaja y ganó por 1:6, 7:6 (5), 7:5. En el segundo set estuvo al borde de la derrota y en el tercero perdía por 2:5 antes de ganar cinco juegos consecutivos. Una remontada así demostró que su llegada a la final no fue consecuencia de un cuadro favorable, sino de su resistencia y de su creciente pertenencia al máximo nivel.
Collignon llegó a la final sin experiencia en partidos por un título ATP, pero no pareció impresionado ni por el escenario ni por el nombre de su rival. Después de perder el primer set continuó buscando soluciones, elevó el nivel de su servicio y ganó de manera completamente merecida la segunda manga en el tie-break. Su derrota en el set decisivo no cambia la imagen general de una semana en la que dio un paso adelante importante. Su nueva posición entre los 40 mejores aumenta considerablemente sus posibilidades de acceder directamente a los cuadros principales de torneos de mayor categoría y le permite disponer de un calendario más estable, algo que a menudo resulta decisivo para los jugadores que intentan confirmar su primera gran irrupción.
Según su perfil biográfico de la ATP, Collignon entró por primera vez entre los 100 mejores en febrero de 2025, y durante 2026 ya había conquistado torneos Challenger y conseguido resultados destacados frente a rivales más experimentados. Gstaad trasladó ese progreso a un nivel superior. Aunque en la final no logró completar la remontada, la manera en que obligó al antiguo número tres del mundo a luchar durante más de dos horas confirma que su crecimiento no es temporal. El tenis belga ha obtenido un nuevo punto de referencia importante, mientras que para el resto del Tour se ha convertido en un rival que ya no será considerado simplemente una sorpresa procedente de la fase previa o del nivel Challenger.
Gstaad volvió a ofrecer un desenlace marcado por la resistencia
El EFG Swiss Open se disputa en las pistas de tierra batida de la Roy Emerson Arena de Gstaad, y la edición de 2026 se celebró del 13 al 19 de julio. Se trata del torneo de tenis más antiguo de Suiza: los organizadores indican que la competición se celebra desde 1915 y que conmemoró su centenario en 2015. La arena lleva el nombre de Roy Emerson, el gran campeón australiano que conquistó el torneo en cinco ocasiones. En la lista de ganadores aparecen numerosos grandes nombres, entre ellos Ilie Năstase, Stefan Edberg, Ken Rosewall, Guillermo Vilas, Sergi Bruguera, Roger Federer, Dominic Thiem, Casper Ruud y Matteo Berrettini.
El torneo contó en 2026 con una bolsa total de premios de 612.620 euros. El campeón recibió 250 puntos y 93.175 euros, mientras que el finalista obtuvo 165 puntos y 54.360 euros. Esos puntos tuvieron una importancia directa para ambos finalistas: permitieron a Tsitsipas regresar hacia la zona media del Top 100 y a Collignon alcanzar la clasificación más alta de su carrera. El desenlace unió así dos narrativas distintas: la de un antiguo miembro de la máxima élite mundial que intenta reconstruir su carrera y la de un jugador en ascenso que apenas empieza a consolidar su lugar entre los mejores.
Para Tsitsipas, el resultado final de 6:4, 6:7 (3), 6:3 significa mucho más que una nueva entrada en sus estadísticas de títulos. En cinco partidos tuvo que responder a una interrupción por falta de luz, sets perdidos, desgaste físico y varios rivales que jugaron sin miedo en los momentos decisivos. Logró ganar cada vez y terminó la final sin entrar en pánico después de que Collignon le arrebatara el impulso al conquistar el segundo set. Precisamente por eso Gstaad puede convertirse en un punto importante de su temporada: no como prueba de que todos los problemas se han resuelto, sino como la primera evidencia sólida de que vuelve a ser capaz de resistir una semana completa de torneo y terminarla con un trofeo en las manos.
Fuentes:
- ATP Tour – informe oficial sobre la final, el resultado, las estadísticas de las pelotas de break, las declaraciones y los movimientos en la clasificación (enlace)
- ATP Tour – informe sobre la victoria de Tsitsipas contra Ignacio Buse y el contexto de su estado de forma antes de Gstaad (enlace)
- ATP Tour – informe sobre las semifinales Tsitsipas–Shevchenko y Collignon–Cerúndolo (enlace)
- ATP Tour – guía de la edición de 2026, calendario, puntos, bolsa de premios y datos históricos del torneo (enlace)
- Tennis Majors – resultado de los cuartos de final contra Arthur Rinderknech y recorrido por las rondas anteriores (enlace)
- Swiss Open Gstaad – historia oficial del torneo e información sobre la Roy Emerson Arena (enlace)
- ATP Tour – informe sobre el anterior título de Tsitsipas en Dubái en 2025 (enlace)
- ATP Tour – datos biográficos y evolución de la carrera de Raphael Collignon (enlace)
- Swiss Open Gstaad – informes de la edición de 2026 y contexto de las particulares condiciones de altitud del torneo (enlace)