Harpa no es solo una sala de conciertos, sino uno de los recintos culturales contemporáneos más reconocibles del Atlántico Norte. Su fachada de vidrio, inspirada en la geometría de las formaciones basálticas, aporta al edificio una identidad visual muy marcada y lo hace memorable incluso antes de entrar. En la sala principal Eldborg, la capacidad llega a unas 1.700 localidades, lo que convierte a Harpa en un espacio adecuado para grandes conciertos, actuaciones orquestales, programas de festivales y eventos solemnes.
El interior está diseñado para ofrecer buena visibilidad del escenario, asientos cómodos y una acústica excelente adaptable a distintos tipos de espectáculos. Los amplios vestíbulos, las grandes superficies acristaladas y los servicios como zonas de espera, restauración y espacios de descanso crean una experiencia cómoda antes, durante y después del evento.
El recinto se encuentra en Austurbakki 2, 101, Reykjavik, Islandia, junto al frente marítimo, con acceso peatonal directo hacia la entrada principal. Harpa cuenta con un aparcamiento cubierto en el propio edificio, y las paradas de autobús cercanas facilitan la llegada hasta la sala; para planificar desplazamientos más amplios por la ciudad, la información del texto inferior continúa de forma natural.