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Alemania cae ante Paraguay en penales y deja a Nagelsmann y la DFB bajo presión tras el golpe en Boston

Sigue por qué la derrota de Alemania ante Paraguay en la tanda de penales provocó fuertes reacciones, puso en duda el futuro de Julian Nagelsmann y reabrió el debate sobre una reforma de la DFB tras otra decepción mundialista. Los fallos, Orlando Gill y la falta de remate marcaron la noche

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Conmoción alemana en Boston: Paraguay eliminó a la Mannschaft en los penaltis y abrió la cuestión de una gran reestructuración

La selección alemana de fútbol quedó eliminada del Mundial 2026 tras perder contra Paraguay en los dieciseisavos de final, en un partido que el 29 de junio en Boston terminó 1:1 después de 120 minutos, y luego 4:3 para Paraguay tras la tanda de penaltis. Según el acta oficial de la FIFA y de la DFB, el encuentro se disputó en el estadio de Foxborough ante 63.945 espectadores, y los goles los marcaron Julio Enciso en el minuto 42 y Kai Havertz en el minuto 54. En la tanda, los fallos alemanes de Kai Havertz, Nick Woltemade y Jonathan Tah convirtieron la noche en una de las derrotas más duras de la selección alemana moderna. El guardameta paraguayo Orlando Gill detuvo dos lanzamientos, y José Canale transformó el penalti decisivo que dio a la selección sudamericana la clasificación para los octavos de final.

La derrota en Alemania adquirió de inmediato el carácter de una crisis más amplia que un solo partido. Los medios alemanes describieron la eliminación como una pesadilla futbolística, y parte de los comentaristas consideró que la Mannschaft ya no parece una selección que pertenezca automáticamente a la cima mundial. Esas valoraciones no surgieron solo por el hecho de que Paraguay fuera el outsider antes del duelo, sino también por la forma en que Alemania perdió. Según los datos de Kicker, Alemania tuvo un 76 por ciento de posesión del balón, 21 disparos y 16 córners, pero creó demasiado pocas ocasiones claras a partir de esa dominación. Precisamente esa brecha entre el control del juego y el peligro real ante la portería se convirtió en el punto central del debate sobre la madurez táctica y mental del equipo de Julian Nagelsmann.

Dominio sin golpe final

Alemania entró en el partido como ganadora de grupo, mientras que Paraguay, según el comunicado de la DFB antes del encuentro, entró en la fase eliminatoria como una de las ocho mejores selecciones terceras. El nuevo formato del Mundial, que en 2026 se amplió por primera vez a 48 selecciones e incluye dieciseisavos de final, abrió espacio para este tipo de encuentros ya en la primera ronda eliminatoria. Para Alemania, esto debía ser un paso hacia rivales más difíciles y una oportunidad para confirmar que los fracasos tempranos de 2018 y 2022 habían quedado por fin atrás. En lugar de eso, el partido contra Paraguay se convirtió en símbolo de problemas que se repiten: posesión sin penetración, juego abierto por las bandas sin suficientes soluciones rápidas y un ataque que se apoyó con demasiada frecuencia en los centros.

Paraguay se adelantó en el minuto 42 por medio de Julio Enciso, que aprovechó una de las escasas situaciones en las que el equipo sudamericano logró salir de la presión alemana. Alemania respondió al comienzo de la segunda parte, cuando Kai Havertz marcó de cabeza en el minuto 54 tras asistencia de Florian Wirtz, como confirman las actas de la FIFA, ESPN y Sky Sports. Ese gol debía cambiar el ritmo del partido, pero la ventaja alemana en la posesión no se transformó en una remontada en el marcador. Paraguay se mantuvo replegado, disciplinado y preparado para soportar largos tramos sin balón. Según los informes de Sky Sports y ESPN, precisamente la seguridad de Gill en el tramo final y durante la tanda de penaltis fue decisiva para la mayor sorpresa del torneo hasta ese momento.

El momento más controvertido ocurrió en la prórroga, cuando Jonathan Tah sacudió la red, pero el gol fue anulado tras revisión del VAR por una falta cerca del guardameta Gill. Según el informe de Sky Sports, la decisión provocó fuertes debates porque algunos analistas arbitrales y comentaristas consideraron que el contacto era insuficiente para anular el gol. El público alemán vio en esa decisión un momento que pudo cambiar el partido, pero no borra el hecho de que el equipo tuvo antes y después de ello tiempo suficiente para imponer un resultado. En los análisis periodísticos tras el partido se subraya que el debate sobre el arbitraje no puede separarse de los problemas de definición, determinación y responsabilidad en los momentos clave.

Nagelsmann no quiere marcharse, pero la decisión ya no es solo suya

Julian Nagelsmann no presentó su dimisión después del partido. Según los informes de The Guardian y de medios alemanes, el seleccionador dijo que no es una persona que huye y que le gustaría seguir dirigiendo a la selección si la Federación Alemana de Fútbol considera que es el hombre adecuado para el siguiente ciclo. Al mismo tiempo reconoció que el equipo debe volver a aprender a ganar partidos en los que la presión, el ritmo y las expectativas no permiten una larga caída de concentración. La declaración de Nagelsmann es importante porque llega después de un torneo en el que Alemania superó la fase de grupos de un Mundial por primera vez desde 2014, pero volvió a terminar su participación antes de la fase en la que de un tetracampeón mundial se espera la lucha por las medallas. Así continuó la serie de grandes decepciones que empezó con la eliminación en la fase de grupos en 2018 en Rusia y siguió con el mismo escenario en 2022 en Catar.

La presión sobre Nagelsmann aumenta además por el hecho de que su contrato, según una comunicación anterior de la FIFA y de la DFB, fue ampliado hasta la Eurocopa 2028. En circunstancias normales, un contrato así significaría estabilidad y continuidad, pero la derrota contra Paraguay cambió la dinámica política y deportiva alrededor de la selección. Según informes alemanes, el director deportivo Rudi Völler defendió públicamente a Nagelsmann y lo calificó de entrenador de primer nivel, pero al mismo tiempo reconoció que la decisión final deben tomarla los responsables de la federación. El presidente de la DFB Bernd Neuendorf, según informes de WELT y Bild, anunció un análisis exhaustivo tras el regreso de la selección a Alemania y afirmó que después de una eliminación así no se puede simplemente seguir como si nada hubiera ocurrido.

Esto significa que el futuro de Nagelsmann sigue abierto, pese a su deseo de continuar. La DFB se encuentra ante el dilema clásico de las grandes federaciones tras un gran fracaso: mantener al entrenador por la continuidad y el contrato, o cambiar de rumbo para enviar al público y al vestuario el mensaje de que existen consecuencias. En este caso la decisión no será solo cuestión de un error táctico, sino una evaluación de todo el proyecto que debía devolver a Alemania al grupo de los principales candidatos al título. Si la federación concluye que el problema es más profundo que el seleccionador, Nagelsmann podría sobrevivir a la crisis; si considera que el equipo ha perdido la fe en su modelo de juego, la presión por un cambio podría volverse demasiado fuerte.

Veteranos, carácter y la cuestión de la responsabilidad

Parte de los tabloides alemanes y de los comentaristas deportivos criticó con especial dureza la dependencia de jugadores experimentados y la falta de carácter en los momentos decisivos. Esa crítica no se refiere solo a los futbolistas de mayor edad, sino a la estructura del equipo, en la que se esperaba estabilidad de los veteranos y energía y creatividad de los jugadores más jóvenes. En la tanda se mostró lo contrario: Alemania pareció insegura, y varios lanzadores no lograron asumir un momento que durante décadas había formado parte de la identidad futbolística alemana. Según los informes de Sky Sports y ESPN, esta fue la primera derrota alemana en una tanda de penaltis en los mundiales, lo que intensificó aún más la sensación de ruptura histórica. Para una selección cuya reputación descansó durante mucho tiempo en la sangre fría bajo presión, ese detalle tiene más peso que la estadística en sí.

Kai Havertz se encontró en el centro de las emociones porque marcó el gol del 1:1, pero también falló uno de los penaltis. Según los informes alemanes posteriores al partido, Havertz se disculpó con los aficionados y les agradeció su apoyo, reconociendo que la decepción es enorme y que se repite la sensación de una oportunidad perdida en el escenario más grande. En las reacciones iniciales del entorno alemán, su intervención se interpretó como una disculpa por el hecho de que el equipo decepcionó a una nación que espera de la selección más que el simple paso de la fase de grupos. Ese tono refleja el peso de la camiseta que llevaron generaciones de campeones mundiales y europeos. Pero la autocrítica de los jugadores no será suficiente si la DFB no ofrece una respuesta más clara a la pregunta de por qué patrones similares se repiten de torneo en torneo.

Manuel Neuer, Antonio Rüdiger, Joshua Kimmich y otros jugadores experimentados también pasaron a formar parte del debate más amplio sobre la transición generacional. Según algunos informes posteriores al partido, Neuer detuvo un lanzamiento en la tanda y mantuvo viva a Alemania, pero ni siquiera eso fue suficiente tras los tres fallos de sus compañeros. Durante el torneo, Alemania intentó unir el regreso de la experiencia con un nuevo núcleo creativo alrededor de Wirtz y Jamal Musiala. La derrota contra Paraguay mostró que esa combinación todavía no ha creado un equipo que en partidos eliminatorios pueda imponer una solución y conservar la calma. Por eso el debate gira cada vez menos en torno a individuos y cada vez más en torno al sistema de selección, el desarrollo de perfiles de jugadores y la cultura de responsabilidad.

Matthäus y el llamado a cambios más profundos

Lothar Matthäus, una de las figuras más influyentes del fútbol alemán, tras la eliminación, según informes de The Guardian y de portales deportivos alemanes, advirtió de problemas que van más allá de una noche en Boston. Su crítica se dirige al enfoque, la estructura interna y las decisiones alrededor del equipo, pero también a la sensación más amplia de que Alemania fracasa por tercera vez consecutiva a la hora de disputar un Mundial al nivel de su propia tradición. Aunque la clasificación para la fase eliminatoria en 2026 es formalmente un paso adelante respecto a las eliminaciones en fase de grupos de 2018 y 2022, la eliminación ya en dieciseisavos de final difícilmente puede presentarse como un verdadero regreso. Por eso el mensaje de Matthäus encaja en las demandas cada vez más fuertes de una reforma profunda, y no solo de cambios cosméticos en el cuerpo técnico.

La cuestión estructural para la DFB empieza en la selección, pero no termina en ella. El fútbol alemán lleva años debatiendo sobre el desarrollo de delanteros, la velocidad del juego bajo presión, el papel de las academias y la transición de jóvenes jugadores de generaciones talentosas a referentes estables en el nivel sénior. En el partido contra Paraguay se vieron varios síntomas de esos debates: mucho control técnico, pero demasiado poca verticalidad; suficiente calidad individual, pero pocos automatismos; una plantilla fuerte sobre el papel, pero una jerarquía insuficientemente convincente cuando el partido entra en la incertidumbre. Según comentarios de Kicker, no bastaría con dirigir toda la atención solo a Nagelsmann, porque ese enfoque podría ocultar deficiencias más profundas. Precisamente por eso se espera que el análisis de la DFB abarque también la dirección deportiva, la estrategia a largo plazo y la manera en que se define la identidad de la selección.

Las reacciones de los aficionados en las redes sociales fueron duras y dirigidas no solo al seleccionador, sino también a la dirección de la federación. Según informes de medios alemanes, parte del público exige destituciones y consecuencias claras, mientras otros advierten que los cambios constantes sin un plan claro pueden profundizar la inestabilidad. Una división así no es extraña después de grandes fracasos deportivos, pero en el caso alemán tiene un peso adicional por la continuidad de las decepciones. La selección que en 2014 ganó el título mundial en Brasil en las siguientes tres ediciones no se acercó siquiera a la fase final. Para el público futbolístico global, esto ya no es una anomalía repentina, sino una tendencia que exige explicación.

El triunfo paraguayo y una nueva imagen del torneo

Mientras Alemania se ocupa de las consecuencias, Paraguay celebra una de las mayores victorias de su historia en los mundiales. Según la FIFA, ESPN y Sky Sports, el equipo de Gustavo Alfaro resistió la larga presión alemana, se mantuvo organizado y esperó el momento en el que convirtió la tanda de penaltis en su propia ventaja. Gill declaró tras el encuentro, según el informe de la FIFA, que había estudiado a los lanzadores alemanes de penaltis y cada detalle de su preparación, lo que explica por qué en los momentos más importantes pareció más preparado que el rival. Paraguay jugará en octavos de final contra el ganador del encuentro entre Francia y Suecia, y ese duelo aumenta aún más la importancia de la victoria sobre Alemania. Un equipo que entró en la fase eliminatoria como tercero tiene ahora la oportunidad de prolongar una de las historias más interesantes del torneo.

Para el Mundial 2026, este resultado confirma también la imprevisibilidad deportiva del nuevo formato. El calendario de la fase eliminatoria de la FIFA prevé que los ganadores de los dieciseisavos de final continúen hacia los octavos de final, y la ronda adicional de partidos aumenta el riesgo para los favoritos que no son lo bastante eficaces en la fase eliminatoria temprana. Alemania sintió precisamente ese riesgo de la manera más dura. Un partido contra un rival disciplinado, varias ocasiones falladas y una tanda de penaltis mal ejecutada fueron suficientes para derrumbar todo el plan del torneo. En ese sentido, la derrota contra Paraguay no es solo un drama nacional, sino también una advertencia a otros favoritos de que el formato ampliado no perdona una adaptación lenta.

La DFB tendrá ahora que decidir cómo convertir la dolorosa eliminación en un plan que tenga más contenido que las habituales promesas de análisis. Según la información disponible, la decisión sobre Nagelsmann no se tomará antes de las conversaciones dentro de la federación tras el regreso del equipo desde Norteamérica. Hasta entonces queda el hecho de que Alemania, pese a la mayor posesión, el mayor número de disparos y la reputación de una de las selecciones más exitosas en la historia del Mundial, fue detenida por Paraguay en un partido que será recordado durante mucho tiempo como un punto de inflexión. Si ese punto de inflexión llevará a una reforma real o a otro terremoto pasajero, lo mostrarán las decisiones que sigan después del 30 de junio de 2026.

Fuentes:
- FIFA – centro oficial del partido Alemania - Paraguay, resultado, goleadores, estadio y declaración de Orlando Gill (link)
- Deutscher Fußball-Bund – acta oficial del partido Alemania - Paraguay en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 (link)
- DFB – previa del duelo y confirmación de que Paraguay entró en la fase eliminatoria como una de las ocho mejores selecciones terceras (link)
- FIFA – explicación del formato de la fase eliminatoria del Mundial 2026 y del avance de las mejores selecciones terceras (link)
- ESPN – informe, resultado tras los penaltis y acontecimientos clave del partido (link)
- Sky Sports – informe del partido, fallos en la tanda y gol anulado de Jonathan Tah (link)
- Kicker – reacciones alemanas, estadísticas del partido y debate sobre las consecuencias de la eliminación (link)
- The Guardian – declaraciones de Julian Nagelsmann tras la eliminación y contexto del debate sobre su futuro (link)
- The Guardian – reacciones de Lothar Matthäus y contexto de las críticas tras la eliminación alemana (link)
- Bild – informes sobre las reacciones de Julian Nagelsmann, Kai Havertz y los debates en la DFB tras la derrota (link)
- WELT – informe sobre la postura de la DFB y el análisis anunciado antes de la decisión sobre el futuro del seleccionador (link)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Alemania Paraguay Copa del Mundo Julian Nagelsmann DFB penales Kai Havertz Orlando Gill Lothar Matthäus

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