Diede de Groot ganó Roland-Garros con dominio y en la final solo cedió un juego a Ksenia Chasteau
Diede de Groot ganó el título en la competición individual de tenis femenino en silla de ruedas en Roland-Garros 2026 tras una victoria muy contundente sobre la francesa Ksenia Chasteau. Según el acta oficial del torneo, la tenista neerlandesa venció en la final en la pista Court Suzanne-Lenglen por 6:1, 6:0, y el partido duró 48 minutos. La final se disputó el sábado 6 de junio de 2026, durante el fin de semana final del torneo parisino de Grand Slam, que este año se celebró del 18 de mayo al 7 de junio. De Groot, cuarta cabeza de serie del cuadro, controló el encuentro desde los primeros intercambios y permitió a su rival ganar solo un juego. Chasteau contó con un fuerte apoyo del público en casa, pero en el duelo final no encontró respuesta al ritmo, la profundidad y la estabilidad de los golpes de una de las jugadoras más exitosas de la historia del tenis en silla de ruedas.
Final resuelta sin incertidumbre en el marcador
Según los datos de Roland-Garros, De Groot ganó el primer set 6:1 y después cerró por completo el partido en el segundo set sin perder un juego. Ese resultado muestra claramente la diferencia en experiencia y ejecución en los momentos más importantes, especialmente porque Chasteau llegó a la final con victorias sobre cabezas de serie y jugadoras de la cima misma del tenis mundial en silla de ruedas. En la final, la neerlandesa impuso intercambios más cortos, tomó rápidamente la iniciativa y no permitió que el duelo se convirtiera en una actuación emocionalmente inspirada de la jugadora francesa ante su público. En el informe de la ITF se señala que, con la victoria, De Groot puso fin a las esperanzas de Chasteau de convertirse en la primera francesa con un título de Grand Slam en el tenis femenino en silla de ruedas. Tras el último punto, De Groot se acercó a su rival en la red, y la ITF informó de que le dijo que su momento aún llegará.
Para De Groot este fue su sexto título individual en Roland-Garros y el 24.º título individual de Grand Slam de su carrera, según los datos de la Federación Internacional de Tenis. Con ello regresó al escenario más grande después de un período en el que, por lesiones y recuperación, perdió la continuidad que durante años la había hecho casi intocable. La ITF señala que su anterior título de Grand Slam había sido Wimbledon 2024, lo que hace que la victoria parisina sea especialmente importante en el contexto del regreso tras problemas de salud. De Groot llegó a París como cuarta cabeza de serie, y no como favorita absoluta desde lo más alto del cuadro, lo que además habla del cambio en la relación de fuerzas durante las últimas dos temporadas. A pesar de ello, jugó la parte final del torneo a un nivel que recordó sus años más dominantes.
Regreso tras lesiones y confirmación de un estatus histórico
De Groot fue, según el contexto del torneo de la ITF, desde 2017 hasta 2024 la figura central del tenis femenino en silla de ruedas, y en ese período ganó 23 de los 30 torneos de Grand Slam en los que participó. En la misma documentación se indica que a finales de 2024 se sometió a una operación de cadera y se perdió ocho meses de competición, mientras que la ITF, en el informe posterior a la final, destacó además que en las últimas temporadas también la habían afectado problemas de hombro. Ese camino de regreso explica por qué el título parisino para ella no fue solo una continuación de la dominación estadística, sino también la confirmación de que puede volver después de un período en el que aparecieron dudas y limitaciones físicas. En su declaración después de la final, De Groot, según la ITF, subrayó que el último año había sido difícil y que por eso el éxito en París le parecía casi irreal. En lugar de centrarse en el resultado, describió un enfoque en el que intentó jugar como en el entrenamiento, trabajar por cada golpe y volver a disfrutar de la competición.
Con la victoria en París, De Groot se acercó aún más a la cima de la clasificación histórica global de campeones de Grand Slam en tenis en silla de ruedas. La ITF indicó en la previa del torneo que antes de Roland-Garros 2026 tenía 23 títulos individuales de Grand Slam, y el triunfo parisino elevó esa cifra a 24. Entre las mujeres, ya antes del torneo estaba por delante de Esther Vergeer, a quien superó en 2024 en la lista de las tenistas en silla de ruedas más exitosas por número de títulos individuales de Grand Slam. Tras la final, la ITF también destacó que De Groot se unió a Shingo Kunieda y Esther Vergeer como ganadora de al menos seis títulos de Roland-Garros en las categorías de tenis en silla de ruedas. En un deporte en el que se exige movimiento explosivo, rápido cambio de dirección y control preciso de la silla, esa longevidad tiene un peso especial.
Chasteau se quedó sin trofeo, pero logró el mayor resultado de su carrera
Ksenia Chasteau, jugadora francesa de veinte años, entró en la final como una de las mayores sorpresas y uno de los nombres más destacados del torneo. Según la ITF, se convirtió en apenas la segunda francesa que llegó a la final del individual femenino en silla de ruedas en Roland-Garros, después de Florence Alix-Gravellier en 2010. Ese dato es especialmente importante porque el torneo parisino se juega ante un público que tradicionalmente apoya con fuerza a los representantes franceses, y Chasteau fue durante toda la semana una de las historias de la parte local de la competición. Roland-Garros indica en su perfil que tiene 20 años, mientras que los resultados oficiales del torneo muestran que llegó a la final tras tres victorias exigentes. Aunque en la final se encontró con un nivel de juego que no logró seguir, su camino hasta el último partido mostró que en el tenis femenino en silla de ruedas aparece una nueva generación que presiona cada vez con más fuerza a los nombres establecidos.
Chasteau abrió el torneo con una victoria contra la tercera cabeza de serie Aniek van Koot, en un partido que duró más de dos horas y terminó con el resultado de 6:4, 2:6, 6:4. En cuartos de final derrotó a Kgothatso Montjane 6:4, 6:4, y en la semifinal, en la pista Court Suzanne-Lenglen, venció a la segunda cabeza de serie Li Xiaohui 6:3, 6:1. Después de esa semifinal, la ITF informó de que Chasteau habló de fuertes emociones por disputar su primera final de Grand Slam, y precisamente en casa, en Roland-Garros. En la misma conversación se refirió al grave accidente de motocicleta tras el cual tanto ella como su padre perdieron la pierna izquierda, destacando que unos años antes no podía imaginar una aparición en una gran final. Ese contexto no cambia el desenlace deportivo de la final, pero explica por qué su clasificación tuvo un significado más amplio que el propio resultado.
El camino de De Groot hacia el título mostró crecimiento de forma partido a partido
El perfil oficial de Roland-Garros muestra que De Groot en París no tuvo una entrada completamente fácil en el torneo, aunque la impresión final tras la final sugiere dominio. En la primera ronda derrotó a Lizzy de Greef 6:0, 5:7, 6:1, que fue el único partido en el que perdió un set. En cuartos de final venció a Guo Luoyao 6:1, 6:2, y después en la semifinal derrotó a la primera cabeza de serie y defensora del título Yui Kamiji 6:4, 6:2. La ITF informó de que ese encuentro semifinal duró una hora y 16 minutos y de que De Groot ya entonces parecía una jugadora que volvía a encontrar su mejor forma. La final contra Chasteau fue aún más convincente en el marcador, y finalmente concluyó todo el torneo con un solo set perdido y con victorias contra dos jugadoras que antes tenían argumentos sólidos para el título.
Es especialmente significativo que De Groot detuviera en la semifinal a Kamiji, la primera cabeza de serie y una de sus mayores rivales a lo largo de la carrera. La rivalidad entre De Groot y Kamiji marcó una gran parte de la historia moderna del tenis femenino en silla de ruedas, incluidas varias finales en París y en otros torneos de Grand Slam. Según la previa del torneo de la ITF, ambas jugadoras entraron en 2026 con el objetivo de ganar un sexto título de Roland-Garros, con lo que habrían igualado a Esther Vergeer en el segundo lugar de la lista de las más exitosas por número de títulos individuales parisinos en todas las categorías del tenis en silla de ruedas. Kamiji se quedó en la semifinal, mientras que De Groot aprovechó esa oportunidad hasta el final. Con ello, la jugadora neerlandesa mostró que, incluso después de las lesiones y el cambio del panorama competitivo, todavía puede derrotar a las rivales más fuertes de forma consecutiva.
Roland-Garros 2026 confirmó la amplitud y competitividad del tenis en silla de ruedas
La competición femenina en silla de ruedas en Roland-Garros 2026 mostró cuánto se ha expandido la disciplina y cuánto más imprevisible se ha vuelto. En la previa del torneo, la ITF recordó que las jugadoras chinas habían logrado resultados históricos en las últimas temporadas, incluido el título de Wang Ziying en Wimbledon 2025 y la victoria de Li Xiaohui sobre De Groot en la final del Abierto de Australia 2026. Precisamente Li Xiaohui llegó a París como segunda cabeza de serie, pero fue detenida en la semifinal por Chasteau, con lo que la jugadora francesa consiguió uno de los resultados más importantes de su carrera. Al mismo tiempo, De Groot, con victorias sobre Guo, Kamiji y Chasteau, atravesó diferentes estilos de juego y generaciones de rivales. Ese desenlace confirma que, incluso en una temporada en la que se celebró a una gran campeona, la competencia no se redujo a una sola jugadora.
El tenis en silla de ruedas a nivel de Grand Slam se juega bajo las reglas de la Federación Internacional de Tenis, con la particularidad de que un jugador o jugadora puede devolver la pelota antes del tercer bote. Según las reglas de la ITF, el segundo bote también puede ser fuera de los límites de la pista, lo que influye en la táctica, el desplazamiento y la construcción del punto. Sin embargo, al más alto nivel esa diferencia no reduce la velocidad del juego, porque la mayor parte de los puntos se decide mediante una combinación de colocación, rotación de la silla, anticipación y precisión técnica. La final en la pista Court Suzanne-Lenglen mostró precisamente lo rápido que una jugadora experimentada puede convertir una pequeña ventaja en control total del partido. De Groot fue mucho más eficiente en ese segmento y no permitió que Chasteau se liberara de la presión ante el público local.
París como punto de inflexión de la temporada
Para De Groot, este título llega en un momento en el que la temporada puede desarrollarse en un nuevo ciclo de su ascenso. Según el informe de la ITF, su primer partido en el circuito tras los problemas de hombro llegó apenas unas semanas antes de Roland-Garros, por lo que su forma parisina no estaba garantizada. Antes del torneo, la ITF registró que ya había ganado el Barcelona Open sobre tierra batida, lo que fue una señal importante de que física y competitivamente se acercaba al nivel deseado. Tras el título parisino, su temporada vuelve a adquirir un marco diferente, porque demostró que puede enlazar victorias en el mayor torneo sobre tierra y soportar la presión de la fase final de una competición de Grand Slam. Los próximos grandes desafíos serán una oportunidad para confirmar si Roland-Garros fue una cima aislada de regreso o el comienzo de un nuevo período de dominación.
Para Chasteau, la derrota en la final no borra el hecho de que en París logró un avance que podría marcar la continuación de su carrera. Según los resultados oficiales de Roland-Garros, eliminó sucesivamente a Van Koot, Montjane y Li, un camino que rara vez llega por casualidad. La ITF describió su actuación como histórica para el tenis femenino francés en silla de ruedas, especialmente porque una jugadora local volvió a abrirse paso hasta la final después de un largo período. En el duelo final la diferencia fue grande, pero la experiencia de jugar ante un gran público y contra una múltiple campeona de Grand Slam puede convertirse en una parte importante de su desarrollo. En una disciplina en la que las carreras a menudo se construyen mediante la adaptación prolongada de la técnica, el equipamiento, la preparación física y la estabilidad mental, el resultado parisino puede ser una base para el siguiente avance.
Roland-Garros 2026 terminó así en el tenis femenino en silla de ruedas con un doble mensaje. Por un lado, De Groot confirmó su estatus histórico, ganó su sexto título parisino y 24.º de Grand Slam, y mostró que después de las lesiones puede volver al nivel más alto. Por otro lado, Chasteau, ante su público, pasó de ser una jugadora prometedora a finalista de un torneo de Grand Slam, lo que aporta al tenis en silla de ruedas francés e internacional una nueva historia para la continuación de la temporada. El resultado oficial de la final quedará registrado como una de las finales más unilaterales del torneo, pero el contexto del partido muestra más que la simple diferencia en juegos. Fue un encuentro entre una campeona generacional que regresó a la cima y una joven aspirante que por primera vez llegó tan cerca del mayor título.
Fuentes:
- Roland-Garros – acta oficial de la final Diede de Groot contra Ksenia Chasteau, resultado, pista y duración del partido (link)
- International Tennis Federation – informe sobre los títulos de Diede de Groot, Niels Vink y Tokito Oda en Roland-Garros 2026 y el contexto de la final del individual femenino en silla de ruedas (link)
- International Tennis Federation – informe sobre la clasificación de Ksenia Chasteau para la final de Roland-Garros y su camino hasta el último partido (link)
- Roland-Garros – perfil oficial de Diede de Groot con resultados en el torneo y datos básicos sobre la jugadora (link)
- Roland-Garros – perfil oficial de Ksenia Chasteau con resultados en el torneo y datos básicos sobre la jugadora (link)
- International Tennis Federation – 2026 ITF Wheelchair Tennis Competition Regulations, incluida la regla de los dos botes (link)