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El doblete de Bellingham mete a Inglaterra en semifinales del Mundial tras una dramática victoria ante Noruega

Siga cómo Jude Bellingham marcó dos goles para remontar el cuarto de final ante Noruega y llevar a Inglaterra entre las cuatro mejores del Mundial. Repase los momentos decisivos en Miami, las decisiones discutidas, el papel de Erling Haaland y la importancia histórica de la clasificación inglesa

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Bellingham llevó a Inglaterra a la semifinal del Mundial con dos goles tras el drama contra Noruega

La selección inglesa de fútbol consiguió un lugar en la semifinal del Mundial 2026 después de una victoria por 2:1 contra Noruega tras la prórroga en Miami. El héroe del cuarto de final fue Jude Bellingham, que primero empató en la fase final del primer tiempo y luego marcó el gol decisivo en el tiempo añadido. Noruega se había adelantado por medio de Andreas Schjelderup y durante mucho tiempo pareció un equipo capaz de lograr el mayor resultado de su historia como selección, pero Inglaterra sobrevivió a periodos de fuerte presión y una vez más encontró una salida de una situación difícil. Según el calendario oficial de la FIFA, el partido se disputó el 11 de julio en un estadio de la zona de Miami, y con la victoria el equipo de Thomas Tuchel aseguró su presencia en la semifinal del 15 de julio en Atlanta. Inglaterra sigue así en la carrera por su segundo título mundial y el primero desde 1966.

Noruega se adelantó por medio de Schjelderup

Desde el inicio, el duelo tuvo las características de un encuentro en el que ningún equipo quería abrir demasiado espacio demasiado pronto. Inglaterra intentaba controlar la posesión y construir los ataques de forma gradual, mientras que Noruega buscaba transiciones rápidas hacia Erling Haaland y los jugadores de banda. Ese planteamiento dio la ventaja a los noruegos en el minuto 36, cuando Andreas Schjelderup aprovechó el espacio en la defensa inglesa y batió a Jordan Pickford con un disparo preciso. Associated Press señaló que era apenas la segunda titularidad de Schjelderup en el torneo, lo que hace que su gol en el mayor escenario sea aún más significativo. Tras ponerse por delante, Noruega se mostró organizada, compacta y peligrosa en cada salida hacia adelante, mientras que Inglaterra pareció sacudida durante varios minutos.

El gol subrayó además el problema que tuvo Inglaterra en la primera parte: la lenta circulación del balón y una reacción insuficientemente precisa después de perder la posesión. Haaland no tenía que estar constantemente en la finalización para influir en el partido, porque su presencia fijaba a los centrales ingleses y abría espacio a sus compañeros. Noruega mostró en ese periodo por qué antes había eliminado a Brasil por 2:1 en los octavos de final, algo que confirma el resumen oficial de resultados de la FIFA. El equipo de Ståle Solbakken no se replegó profundamente inmediatamente después del gol, sino que intentó mantener el equilibrio entre la defensa y la presión adicional. Por eso Inglaterra se vio obligada a acelerar el juego antes de irse al descanso.

Bellingham devolvió a Inglaterra antes del descanso

El empate llegó en el tiempo añadido de la primera parte, en un momento en el que parecía que Noruega se iría al descanso con ventaja. Jude Bellingham recibió el balón en una zona peligrosa y terminó la acción con una serenidad que se ha convertido en una de sus principales señas de identidad en el torneo. Según el informe de Associated Press, fue su quinto gol en el Mundial 2026, después de que ya hubiera tenido un papel importante en la victoria inglesa por 3:2 contra México en los octavos de final. El empate cambió por completo el tono emocional del partido: Noruega se quedó sin recompensa por una primera parte muy buena, e Inglaterra recibió nueva energía justo antes del descanso. Bellingham confirmó una vez más su capacidad para convertir los momentos decisivos en su escenario personal.

La acción que precedió al gol provocó, sin embargo, un gran debate. El portero noruego Ørjan Nyland y el seleccionador Solbakken afirmaron que el balón, tras un despeje, había tocado el cable de la cámara aérea situada sobre el campo, por lo que el juego debería haberse detenido. Según informes de medios británicos, la FIFA concluyó, tras revisar los datos de los sensores del balón, que no hubo contacto con el cable, por lo que el gol siguió siendo válido. Las reglas prevén detener el juego y reanudarlo con balón a tierra si este toca un objeto externo, pero en este caso los oficiales no determinaron que eso hubiera ocurrido. La controversia siguió siendo uno de los temas principales después del partido, sobre todo porque la posesión surgida de esa situación condujo al empate inglés.

Gol noruego anulado y ocasiones desaprovechadas

La segunda parte trajo un fútbol más abierto y más situaciones frente a ambas porterías. Noruega sacudió la red en el minuto 56 por medio de Torbjørn Heggem, pero el gol no fue concedido por una falta de Haaland en el inicio de la acción, informó Associated Press. Esa decisión impidió a los noruegos retomar la ventaja y aumentó todavía más la tensión en el campo. Haaland tuvo durante el encuentro varias situaciones prometedoras, incluido un remate de cabeza con el que no logró batir a Pickford, pero la defensa inglesa en general lo obligó a intentos desde posiciones desfavorables. El gran duelo ofensivo entre Haaland y Harry Kane no produjo así un gol de ninguno de los dos capitanes y máximos goleadores de sus selecciones.

Inglaterra, por su parte, tuvo varios periodos de iniciativa territorial, pero le costó encontrar una finalización limpia contra una defensa noruega bien colocada. Kane bajaba a menudo más atrás para conectar el juego, mientras que Bellingham y los jugadores de banda intentaban entrar en el espacio que se generaba de ese modo. Noruega cerraba con éxito el centro y empujaba al rival hacia las bandas, donde los centros no generaban suficiente peligro. A medida que pasaba el tiempo, las exigencias físicas del partido se hacían cada vez más visibles, y la alta temperatura y la humedad en Florida agotaban aún más a los jugadores. Tras 90 minutos, el resultado seguía 1:1, por lo que el semifinalista tuvo que decidirse en la prórroga.

El VAR anuló un penalti y luego Bellingham sentenció

La prórroga empezó con un nuevo drama. Inglaterra recibió un penalti tras un contacto en el área noruega, pero la decisión fue cambiada después de una revisión del VAR porque los árbitros consideraron que el jugador inglés había iniciado el contacto. Esa situación pudo haber afectado mucho al equipo de Thomas Tuchel, pero la reacción fue la contraria: Inglaterra siguió presionando y pronto encontró el gol de la victoria. Según los informes de The Guardian y ESPN, Bellingham aprovechó un error del portero Nyland después de un disparo o centro de Morgan Rogers y, desde muy cerca, envió el balón a la red. ESPN registró el gol en la prórroga, y el resultado final de 2:1 confirmó el pase de Inglaterra entre las cuatro mejores selecciones del mundo.

Después del segundo gol de Bellingham, Noruega se lanzó a la presión final, consciente de que le quedaba muy poco tiempo para regresar. Inglaterra se replegó más atrás, defendió el área con un mayor número de jugadores y se apoyó en la seguridad de Pickford en los momentos en que el balón llegaba frente a la portería. The Guardian informó que el agotamiento y los calambres afectaron a varios jugadores, y Bellingham tuvo que abandonar el campo antes del final tras un enorme esfuerzo físico. Noruega lo intentó con balones largos y acciones a balón parado, pero no encontró el segundo gol. El último silbatazo marcó el final de la histórica actuación noruega y el inicio de un nuevo desafío de semifinales para Inglaterra.

Bellingham asumió el papel central en el equipo inglés

Los dos goles de Bellingham tienen un peso mayor que el resultado en sí. El centrocampista del Real Madrid asumió la responsabilidad en el cuarto de final en un momento en que el ataque inglés no conseguía crear suficientes ocasiones, y su capacidad para llegar desde segunda línea volvió a resultar decisiva. En el primer gol demostró control y precisión bajo presión, mientras que en el segundo reaccionó más rápido que la defensa noruega y castigó el error del portero. Ese impacto refuerza aún más su estatus como uno de los jugadores clave del torneo. Aunque Inglaterra esperaba mucho de Kane antes del partido, fue precisamente Bellingham el jugador que decidió el mayor duelo de la fase eliminatoria para el equipo de Tuchel.

Su aportación no se limitó solo a la finalización. Bellingham conectó durante el encuentro el centro del campo con el ataque, entró en duelos e intentó elevar el ritmo cuando Noruega cerraba los pasillos hacia el área. Al mismo tiempo mostró también resistencia mental, porque no se escondió después del periodo en el que Inglaterra perdía y estaba expuesta a los contraataques noruegos. En los grandes partidos de torneo, a menudo decide la capacidad de un individuo para permanecer calmado en unos segundos clave, y el centrocampista de 23 años hizo exactamente eso dos veces. Su actuación eclipsó a Haaland, aunque el delantero noruego representó constantemente una amenaza y tuvo un papel táctico importante.

Noruega terminó un torneo histórico

La derrota no disminuye la magnitud del éxito noruego en este Mundial. La FIFA destacó en la previa del cuarto de final que Noruega había llegado tan lejos por primera vez en un torneo final, y su camino incluyó victorias contra Costa de Marfil en los dieciseisavos de final y Brasil en los octavos de final. Especialmente resonante fue el triunfo ante Brasil, en el que Noruega mostró que puede resistir la presión de una de las selecciones con más títulos y al mismo tiempo ser eficaz en ataque. Contra Inglaterra estuvo a pocos minutos de la prórroga con ventaja, y luego también muy cerca de un nuevo gol en la segunda parte. El equipo de Solbakken abandona el torneo sin semifinal, pero con la confirmación de que pertenece al círculo de selecciones europeas serias.

El torneo también mostró que la selección noruega ya no depende exclusivamente de los goles de Haaland. La actuación de Schjelderup en el cuarto de final, el trabajo del centro del campo y la disciplina de la defensa fueron igual de importantes para un partido equilibrado contra Inglaterra. Haaland fue en el torneo el principal símbolo y el jugador más peligroso del equipo, pero Noruega construyó una estructura que le permite amenazar incluso cuando el rival centra su mayor atención precisamente en él. La pregunta para el siguiente ciclo será si esta generación puede confirmar con continuidad el resultado de 2026. La experiencia adquirida en los duelos contra Brasil e Inglaterra podría tener valor a largo plazo para una selección que llevaba décadas esperando volver al escenario más grande.

Inglaterra por tercera vez en semifinales en la historia reciente del torneo

Para Inglaterra, el pase es importante también por el contexto histórico. La selección ganó su único título mundial en 1966 en casa, y desde entonces sus mejores resultados habían sido las semifinales de 1990 y 2018. El calendario oficial de la FIFA confirma que el ganador de este cuarto de final jugará en Atlanta el 15 de julio contra el vencedor del encuentro entre Argentina y Suiza. En el momento en que terminó el partido en Miami, ese rival todavía no se conocía, porque el último cuarto de final estaba previsto para más tarde ese mismo día según la hora local. Inglaterra tendrá por eso varios días para recuperarse, analizar y adaptarse al nuevo adversario.

El equipo de Tuchel no llegó a la semifinal sin problemas. En el grupo venció a Croacia 4:2 y a Panamá 2:0, y empató 0:0 con Ghana, muestran los resultados oficiales de la FIFA. En la primera ronda eliminatoria superó a la República Democrática del Congo por 2:1, y luego en octavos de final a México por 3:2 en uno de los partidos más dramáticos del torneo. El cuarto de final contra Noruega continuó el mismo patrón: Inglaterra no dominó todo el encuentro, pero en los momentos clave encontró al jugador y la solución que necesitaba. Esa capacidad de supervivencia suele ser decisiva en los grandes torneos, aunque el cuerpo técnico será consciente de que en la semifinal el margen de error se vuelve aún más pequeño.

El primer Mundial con 48 selecciones entra en la fase final

El Mundial 2026 es la primera edición con 48 selecciones y una fase eliminatoria ampliada que comienza en los dieciseisavos de final. Según el calendario de la FIFA, el torneo se disputa en Estados Unidos, Canadá y México, e incluye un total de 104 partidos. Inglaterra tuvo por eso que superar una ronda eliminatoria más para llegar a la semifinal que las selecciones en campeonatos anteriores con 32 participantes. La carga física aumenta además por los viajes entre ciudades sede, las diferencias climáticas y los partidos en condiciones veraniegas de América del Norte. El duelo en Miami fue un claro ejemplo de cómo las condiciones ambientales pueden convertirse en parte de la historia táctica y de preparación física.

En la otra pareja semifinalista ya se habían enfrentado Francia y España, después de que Francia venciera a Marruecos 2:0 en el cuarto de final y España a Bélgica 2:1, según el resumen de resultados de la FIFA. Inglaterra continuará su camino hacia la final el 15 de julio, mientras que el partido final está programado para el 19 de julio en el estadio de la zona de Nueva York y Nueva Jersey. Hasta entonces, Tuchel tendrá que evaluar el estado de los jugadores agotados, especialmente de aquellos que disputaron casi los 120 minutos completos contra Noruega. La forma de Bellingham da a Inglaterra motivos para el optimismo, pero el cuarto de final mostró al mismo tiempo que para el título será necesario un control más estable del partido. Después de otra noche dramática, el sueño del primer trofeo mundial en seis décadas, sin embargo, sigue vivo.

Fuentes:
- FIFA – calendario oficial, resultados y resumen de partidos del Mundial 2026 (link)
- FIFA – previa del cuarto de final Noruega – Inglaterra y contexto de la histórica clasificación noruega (link)
- Associated Press – desarrollo del partido, goles de Schjelderup y Bellingham y situaciones arbitrales clave (link)
- The Guardian – informe sobre la victoria de Inglaterra tras la prórroga, decisiones del VAR y tramo final del encuentro (link)
- ESPN – confirmación del resultado final y registro del gol ganador de Bellingham en la prórroga (link)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Jude Bellingham Inglaterra Noruega Copa Mundial fútbol Erling Haaland cuartos de final Miami

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