Los Golden State Warriors conquistaron la Liga de Verano de la NBA 2026 con una gran remontada ante Memphis
Los Golden State Warriors conquistaron el título de campeones de la Liga de Verano de la NBA 2026 después de vencer a los Memphis Grizzlies por 94:90 en la final disputada en Las Vegas. El partido, jugado el 19 de julio en el Thomas & Mack Center, ofreció un desenlace que cambió por completo la impresión de la noche: Memphis lideraba 78:66 después de tres cuartos, pero Golden State ganó los últimos diez minutos por 28:12 y remontó el encuentro. Según el informe oficial de la NBA, este es el segundo título de los Warriors en la historia de la competición y el primero desde 2013. El novato Yaxel Lendeborg dejó la mayor huella, terminando el partido con 21 puntos, diez rebotes, dos asistencias y dos robos, y fue elegido jugador más valioso de la final.
Memphis controló el ritmo, los Warriors se mantuvieron en el partido
Memphis comenzó mejor el encuentro y tenía una ventaja mínima de 24:23 después del primer cuarto. Los Grizzlies elevaron desde el inicio la presión defensiva por toda la cancha, intentando ralentizar la organización ofensiva de Golden State y obligar al rival a comenzar sus ataques tarde. El informe en directo de la NBA señala que Memphis realizó 27 lanzamientos en el primer cuarto, nueve más que los Warriors, lo que muestra hasta qué punto los Grizzlies aprovecharon en la primera fase los rebotes ofensivos, las pérdidas de balón y un mayor número de posesiones. Golden State, sin embargo, se mantuvo cerca gracias a la precisión de Deivon Smith y LJ Cryer. Smith anotó nueve puntos y Cryer ocho en los primeros diez minutos, por lo que Memphis no logró crear una diferencia más importante pese a su mayor volumen ofensivo.
El segundo cuarto ofreció un baloncesto más igualado y un duelo cada vez más marcado entre dos novatos elegidos en posiciones altas, Lendeborg y Cameron Boozer. Lendeborg atacó el aro, buscó el contacto y utilizó su fuerza en las penetraciones, mientras que Boozer respondió con lanzamientos exteriores y creación desde el poste alto. El resultado al descanso era de 47:47 y, según el seguimiento del partido realizado por la NBA, Memphis lanzaba en ese momento por encima del 60 por ciento en tiros de campo, mientras que Golden State llegaba al empate gracias a un mayor número de intentos y ataques adicionales. Cryer y Cedric Coward eran los máximos anotadores de sus equipos, con 11 puntos cada uno. Esa relación de fuerzas mostraba que los Warriors, pese a los periodos en los que Memphis parecía físicamente más fuerte y mejor organizado, no se habían alejado de su plan de juego.
Boozer lideró el impulso de los Grizzlies en el tercer cuarto
El mejor periodo de Memphis llegó después del descanso. Boozer anotó diez puntos en el tercer cuarto y los Grizzlies aprovecharon su serenidad, su visión de juego y la capacidad de atacar desde varias formaciones diferentes. En el tramo final del cuarto, encestó un triple que dio a Memphis una ventaja de 78:66, la mayor del partido. La NBA también destacó en su informe la actuación de Carson Cooper bajo el aro, donde aprovechó su ventaja de altura y finalizó acciones después de pases o rebotes ofensivos. En ese momento, Memphis controlaba el resultado, mientras que Lendeborg ya estaba condicionado por las faltas personales y Golden State debía buscar soluciones sin margen para una nueva pérdida de concentración.
El resultado después del tercer cuarto era especialmente complicado para los Warriors porque los partidos de la Liga de Verano se disputan en cuatro periodos de diez minutos. Una desventaja de doce puntos en ese formato deja menos tiempo para remontar que en un partido estándar de la NBA. Golden State tuvo que elevar por ello la presión defensiva, conseguir posesiones adicionales y atacar la zona sin realizar lanzamientos precipitados. La remontada no llegó de una sola vez, sino mediante una reducción disciplinada de la diferencia.
Lendeborg asumió la responsabilidad en los minutos decisivos
Golden State cerró el espacio en la zona durante el cuarto periodo y obligó a Memphis a realizar intentos más difíciles, mientras que en ataque se apoyó en la energía de Smith y la versatilidad de Lendeborg. Según el informe de la NBA, Smith ya tenía 18 puntos y ocho rebotes a mediados del último periodo, mientras que los Warriors reducían gradualmente la diferencia. Lendeborg anotó después nueve puntos en el cuarto, incluidos los últimos siete puntos consecutivos de Golden State durante el tramo clave. Encestó un triple para tomar la ventaja y posteriormente un lanzamiento de media distancia con el que los Warriors se colocaron 91:87. Sus decisiones en esas posesiones también fueron importantes porque no forzó el mismo tipo de ataque, sino que castigó a Memphis tanto con el lanzamiento exterior como con la creación después del bote.
Memphis no se rindió. Coward encestó un triple a falta de 1:19 y redujo la diferencia a 91:90, con lo que la final volvió a convertirse en un partido de una sola posesión. Boozer recibió después un intento abierto de tres puntos desde la parte superior de la zona, pero el balón no entró en el aro. Golden State cerró el desenlace con tiros libres, mientras que Memphis no volvió a anotar después del triple de Coward. El resultado definitivo de 94:90 significó que los Warriors ganaron el último cuarto por una diferencia de hasta 16 puntos. En un partido en el que estuvieron en una posición inferior durante gran parte de la segunda mitad, resultaron decisivos la defensa, el rebote y la sangre fría en las últimas posesiones.
Smith y los jugadores exteriores aportaron la profundidad necesaria
Lendeborg recibió merecidamente el premio al jugador más valioso de la final, pero Golden State no habría llegado al título sin la contribución de sus jugadores exteriores. Deivon Smith terminó con 21 puntos y nueve rebotes, y encestó nueve de sus 14 intentos de campo. Fue especialmente importante el hecho de que lograra esa actuación saliendo desde el banquillo, lo que proporcionó al entrenador Khalid Robinson una fuente adicional de energía cuando el quinteto inicial no conseguía mantener el ritmo. Smith atacó el aro, recogió balones sueltos y aceleró el juego después de los rebotes defensivos. Su contribución mostró que la final no se decidió únicamente por un destello individual de Lendeborg, sino también por la profundidad de la rotación de los Warriors.
LJ Cryer añadió 15 puntos y seis asistencias, con cuatro triples anotados, mientras que Will Richard terminó con 13 puntos y cuatro rebotes. Malevy Leons anotó diez puntos, por lo que Golden State contó con varios jugadores capaces de castigar la defensa de Memphis cuando esta se concentraba en Lendeborg. Según el informe oficial en directo de la NBA, los Warriors tuvieron una ventaja de 50:40 en rebotes y de 52:40 en puntos en la zona. Esos datos explican por qué Golden State se mantuvo competitivo incluso cuando el lanzamiento exterior no le ofrecía soluciones de forma constante. El equipo consiguió oportunidades adicionales mediante el juego físico y, en el desenlace, convirtió esa ventaja en control del ritmo.
Robinson destacó después del partido la unidad del equipo, señalando que los jugadores se habían apoyado y protegido mutuamente desde el primer día. Los Warriors no intentaron recuperar la desventaja con una sola acción, sino que regresaron al partido mediante una serie de paradas defensivas y ataques de calidad. En una competición en la que las plantillas se reúnen durante poco tiempo, los roles claros pueden ser tan importantes como la calidad individual.
Memphis se quedó sin una respuesta final
La derrota no reduce la calidad del torneo disputado por Memphis. Cameron Boozer terminó la final con 19 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, mientras que Cedric Coward también anotó 19 puntos y añadió seis rebotes y cuatro asistencias. Javon Small consiguió 16 puntos desde el banquillo y Taylor Hendricks 13 puntos con cinco rebotes. Durante tres cuartos, los Grizzlies lograron imponer un juego físico y aprovechar la profundidad de la plantilla, pero en los últimos diez minutos no encontraron un ataque suficientemente estable. Después de que Golden State redujera el espacio para las penetraciones y tomara el control del rebote, Memphis dependió demasiado de lanzamientos exteriores complicados.
El fallo de Boozer en el último minuto seguirá siendo uno de los momentos más destacados de la final, pero el partido completo ofreció una visión más amplia de su potencial. Memphis lo eligió como tercer jugador del Draft de la NBA 2026 después de su temporada en Duke. En la final demostró que puede anotar desde la zona y el perímetro, además de participar en la organización del ataque, mientras que el desenlace reveló que la adaptación a un nivel superior exigirá decisiones más rápidas bajo presión. Para los Grizzlies, esa evaluación es más importante que la propia derrota.
Revancha por una dura derrota en una fase anterior del torneo
La final tenía una historia adicional porque los mismos equipos ya se habían enfrentado en la fase preliminar de la competición. Memphis ganó entonces 106:85, infligiendo a Golden State su única derrota en Las Vegas. Cinco días después, los Warriors tuvieron la oportunidad de vengarse en un partido con el título en juego y la aprovecharon de manera dramática. Golden State respondió mejor en la final al juego físico de Memphis y no permitió que la contundente derrota anterior se convirtiera en una carga psicológica.
El camino hacia la final también fue exigente para ambos equipos. Los Warriors vencieron en la semifinal a Los Angeles Lakers por 92:88, con 15 puntos de Lendeborg, mientras que Memphis superó a los Houston Rockets por 101:90. Coward lideró a los Grizzlies en ese encuentro con 28 puntos y Boozer registró 12 puntos, 12 rebotes y cinco asistencias. Según el formato publicado por la NBA, los 30 equipos disputaron cuatro partidos cada uno antes de que los cuatro mejores se clasificaran para las semifinales. La clasificación se determinaba por el balance de victorias y derrotas y, en caso de empate, se utilizaban el enfrentamiento directo, la diferencia de puntos y el número total de puntos anotados, dependiendo de la cantidad de equipos empatados.
Lendeborg continuó su racha de victorias después del título universitario
Para Yaxel Lendeborg, el título en Las Vegas representa la continuación de un periodo extraordinariamente exitoso. Golden State lo seleccionó con la 11.ª elección del Draft de la NBA 2026, después de que ganara el campeonato de la NCAA con Michigan y fuera elegido mejor jugador de la conferencia Big Ten en la temporada 2025/26. Según la NBA, se convirtió apenas en el segundo jugador que gana en el mismo año el título universitario y la Liga de Verano de la NBA. Antes que él, Tyus Jones lo consiguió en 2015. Una comparación de ese tipo no garantiza qué clase de carrera profesional construirá Lendeborg, pero demuestra que en un breve periodo pasó por dos formas diferentes de presión en torneos y terminó ambas como ganador.
Su actuación en la final fue especialmente importante porque llegó en el momento en que Golden State necesitaba un jugador dispuesto a asumir la responsabilidad sin alterar la estructura del ataque. En el desenlace eligió soluciones que se ajustaban a la defensa de Memphis. El triple para tomar la ventaja y el acierto desde la media distancia mostraron su amplitud ofensiva, mientras que los rebotes y robos confirmaron su influencia sin el balón. Los Warriors obtuvieron así una señal de cómo su versatilidad podría trasladarse al nivel superior.
Segundo título de los Warriors y regreso al comienzo de la era de los torneos
Golden State ganó su primer título de la Liga de Verano en 2013, cuando venció a los Phoenix Suns por 91:77 en la final. Según el archivo de NBA Communications, fue la primera edición de la competición con un sistema de torneo y un campeón oficial, y los Warriors terminaron invictos. Ian Clark fue elegido entonces jugador más valioso de la final después de anotar 33 puntos, mientras que una parte importante de aquel equipo también estaba formada por jugadores que intentaban ganarse un lugar en las rotaciones de la NBA. Trece años después, los Warriors regresaron a la cima, esta vez después de un camino que incluyó una derrota en la fase preliminar y dos encuentros ajustados en la fase final. De ese modo se convirtieron en una de las pocas franquicias con varios títulos desde que el campeón de la Liga de Verano se decide mediante un partido final.
La NBA anunció que la edición de 2026 fue la 21.ª celebración de la Liga de Verano en Las Vegas. La competición se disputó del 9 al 19 de julio, reunió a los 30 equipos de la NBA e incluyó 76 partidos. Cada equipo jugó al menos cinco encuentros, mientras que los cuatro mejores después de los primeros cuatro partidos se clasificaron para las eliminatorias. Este formato permite a los clubes evaluar a los novatos, a los integrantes de la G League de desarrollo y a los candidatos que luchan por conseguir contratos. Además del resultado, también es importante la reacción de los jugadores a nuevos roles, a los breves plazos de preparación y a la presión del desenlace.
El título no garantiza minutos en la NBA, pero cambia la posición inicial
La Liga de Verano no puede predecir por completo el éxito en la temporada de la NBA. El nivel de experiencia, el estilo de juego y las plantillas difieren considerablemente de lo que espera a los jugadores a partir del otoño, cuando se enfrentarán a los mejores profesionales y a sistemas tácticos más complejos. Sin embargo, partidos como estos pueden cambiar la manera en que los clubes llegan al campamento de entrenamiento. Lendeborg confirmó su condición de proyecto importante para los Warriors, Smith aumentó su visibilidad con una gran final, y Cryer y Richard demostraron que pueden responder en un partido con una elevada presión por el resultado. Para los jugadores que se encuentran en el límite de la plantilla, una actuación de este tipo puede influir en las decisiones sobre contratos y funciones en el equipo de desarrollo.
Para Memphis, la derrota final ofreció una evaluación diferente, pero también útil. Boozer y Coward demostraron que pueden asumir gran parte del ataque, pero el último cuarto reveló cuánto debe seguir trabajando el equipo en sus soluciones cuando el rival cambia su planteamiento defensivo y ralentiza la transición. Los Grizzlies mostraron profundidad y calidad física durante el torneo, y su llegada a la final confirmó que varios jugadores jóvenes pueden abrirse camino en futuras combinaciones. Golden State, por su parte, abandonó Las Vegas con el trofeo y con la prueba de que su joven grupo puede responder después de una derrota dura, una desventaja de 12 puntos y un desenlace en el que cada posesión tuvo peso. Fue precisamente esa resistencia la que marcó la final y convirtió un torneo de desarrollo en una de las primeras historias memorables del baloncesto de la temporada 2026/27.
Fuentes:
- NBA – informe oficial de la final entre los Golden State Warriors y los Memphis Grizzlies (enlace)
- NBA – informe en directo de la última jornada de la Liga de Verano, desarrollo del desenlace y declaraciones posteriores al partido (enlace)
- Golden State Warriors – repaso del equipo sobre la final, aspectos estadísticos destacados y contexto de la derrota anterior contra Memphis (enlace)
- NBA – formato oficial, reglas y criterios de clasificación de la Liga de Verano de la NBA 2026 (enlace)
- NBA – datos, historia y alcance de la edición de la Liga de Verano de Las Vegas 2026 (enlace)
- Golden State Warriors – información sobre la elección de Yaxel Lendeborg en el Draft de la NBA 2026 y su temporada universitaria (enlace)
- Memphis Grizzlies – anuncio oficial de la elección de Cameron Boozer con la tercera selección del Draft de la NBA 2026 (enlace)
- NBA Communications – informe de archivo sobre el primer título de los Warriors en la Liga de Verano en 2013 (enlace)