Hungría dejó su huella en la Copa del Mundo en Brandenburg an der Havel: siete victorias y un mensaje firme antes de la continuación de la temporada
La selección húngara fue una de las historias más destacadas de la Copa del Mundo ICF de sprint en kayak y canoa y paracanoa en Brandenburg an der Havel, celebrada del 14 al 17 de mayo de 2026. Según los datos oficiales de la International Canoe Federation, la competición se celebró en la pista de regatas Beetzsee, en Alemania, y reunió a parte de los nombres más fuertes del sprint olímpico y paralímpico. La actuación húngara destacó especialmente por la amplitud de sus resultados: las victorias llegaron en pruebas individuales, embarcaciones y distancias largas, junto con clasificaciones importantes en disciplinas olímpicas que tienen peso en el ciclo hacia Los Ángeles 2028. En primer plano estuvieron Balint Kopasz, Agnes Anna Kiss, Zsofia Katalin Csorba, Balazs Adolf y Sandor Totka, nombres que dan a la selección húngara una combinación de experiencia, títulos mundiales y pedigrí olímpico. En la previa de la competición de Brandenburg, la ICF indicó que allí también estaban en juego puntos olímpicos y paralímpicos, lo que dio a los resultados una importancia deportiva adicional.
Kopasz resistió el viento, la lluvia y la presión de los rivales
Una de las carreras centrales del fin de semana húngaro fue el K1 1000 metros masculino, en la que Balint Kopasz confirmó una vez más su condición de uno de los kayakistas más estables en las distancias medias y largas de sprint. Según el informe de la ICF, el tercer día de competición estuvo marcado por fuertes vientos laterales y lluvia, y precisamente esas condiciones hicieron que su victoria fuera especialmente valiosa. En la final, Kopasz estuvo bajo la presión del sudafricano Hamish Lovemore, que mantuvo durante mucho tiempo un ritmo alto desde la calle exterior, pero el kayakista húngaro realizó un tramo final lo suficientemente fuerte para el primer puesto. La ICF anunció que Kopasz ganó con un tiempo de 3:35.23, por delante de Lovemore con 3:36.04 y del australiano Thomas Green con 3:36.52. Después de la carrera, Kopasz, según la ICF, dijo que estaba muy cansado y que había sido una de sus carreras más difíciles por los rivales fuertes y las duras condiciones meteorológicas.
La victoria de Kopasz tuvo también un contexto más amplio porque se trata de un deportista que lleva mucho tiempo entre los referentes de la disciplina. En una previa anterior de la selección húngara para la serie de la Copa del Mundo de mayo, la ICF destacó que Kopasz es el actual campeón del mundo y campeón olímpico de Tokio 2020. Llegó a Brandenburg después del inicio de la temporada en Szeged, donde la selección húngara también mostró fuerza, y la cita alemana trajo una nueva prueba en condiciones diferentes y ante el público local de los principales bazas alemanas. Tales circunstancias aumentan el valor de la victoria porque los deportistas en sprint, especialmente en los mil metros, deben controlar igual de bien el ritmo, la técnica y la reacción a los cambios de viento. Kopasz demostró en esa carrera exactamente lo que se necesita en el ciclo clasificatorio: la capacidad de ganar incluso cuando las condiciones no son ideales.
Kiss y Totka aportaron oros individuales
Agnes Anna Kiss ganó el oro en C1 500 metros, otra importante victoria húngara en Brandenburg an der Havel. Según el informe de la ICF, la china Mengya Sun fue muy fuerte en la parte final de la carrera, pero Kiss logró invertir la relación de fuerzas y pasar primera por la meta. El resultado oficial recoge la victoria de la húngara con un tiempo de 2:12.30, por delante de Sun con 2:13.48 y de la canadiense Sophia Jensen con 2:13.64. Fue la continuación de una buena racha para Kiss, que el día anterior, junto con Bianka Nagy, también ganó el C2 500 metros. Después de esa carrera, la ICF transmitió su declaración de que la concentración fue la clave del oro, con la observación de que la canoa femenina se ha reforzado considerablemente en los últimos años y que el nivel de la competencia sube constantemente.
Sandor Totka, campeón olímpico de Tokio 2020 en K1 200 metros, devolvió el sprint húngaro al peldaño más alto del podio en una disciplina que se decide por centésimas. Según la ICF, la final del K1 200 metros en Brandenburg an der Havel fue extremadamente igualada, porque los tres primeros estuvieron separados por solo diez centésimas de segundo. Totka salió desde la calle nueve y ganó con un tiempo de 35.10, por delante del esloveno Matevž Manfreda, que hizo 35.18, y del portugués Messias Baptista con 35.20. Los medios húngaros, citando el informe de MTI, destacaron además que Totka compitió en Alemania por primera vez esta temporada en la escena internacional en esa disciplina tras su oro olímpico en Tokio. Para la selección húngara esa victoria es importante porque el sprint de 200 metros exige un perfil diferente al de las carreras de 500 y 1000 metros, por lo que el oro en esa disciplina confirma la diversidad del equipo.
Csorba y Adolf redondearon el rendimiento húngaro en 5000 metros
La jornada final trajo dominio húngaro en las carreras de canoa de 5000 metros. Zsofia Katalin Csorba ganó el C1 5000 metros femenino tras una lucha muy ajustada con la chilena María José Mailliard. La ICF anunció que Csorba celebró la victoria con un tiempo de 28:50.49, mientras que Mailliard quedó a 0.75 segundos y terminó en 28:51.24. El bronce fue para la representante de Moldavia Elena Glizan con 29:06.86. Después de la carrera, Csorba, según la ICF, dijo que la victoria esta vez no había sido limpia y fácil y que Mailliard ofreció una resistencia muy fuerte. Ese detalle muestra que la larga distancia no fue solo una cuestión de resistencia, sino también de respuesta táctica ante una rival que permaneció en la lucha por el primer puesto hasta el mismo final.
Balazs Adolf ganó el C1 5000 metros masculino y así completó el doble éxito húngaro en las disciplinas largas de canoa. Según el informe oficial de la ICF, Adolf llegó al oro con un tiempo de 24:27.96, por delante del español Jaime Duro, ganador en Szeged, que terminó con 24:40.10. El tercer puesto lo obtuvo el moldavo Serghei Tarnovschi con 24:43.81. En la previa de la selección húngara, la ICF recordó que Adolf es campeón del mundo y que en mayo estaba inscrito tanto para el C1 1000 metros como para el C1 5000 metros, con lo que se subrayó su importancia en las disciplinas de canoa más resistentes. En el contexto de Brandenburg an der Havel, su oro reforzó aún más la impresión de que Hungría no dependía de uno o dos individuos, sino de un amplio grupo de deportistas capaces de lograr resultados de alto nivel en distintos formatos.
Las embarcaciones confirmaron la amplitud de la selección
Hungría consiguió una parte importante del éxito también en las embarcaciones. En el C2 500 metros femenino, Agnes Anna Kiss y Bianka Nagy derrotaron al dúo chino Mengya Sun y Yanan Ma por 0.11 segundos, según el informe de la ICF. Aunque las chinas al principio pensaron que habían ganado, el resultado oficial fue para la embarcación húngara con un tiempo de 1:55.57. Sun y Ma ganaron la plata, y el dúo español Angels Moreno y Viktoria Yarchevska el bronce. Esa victoria tuvo un peso especial porque se logró contra una competencia china que, según la ICF, entró en la temporada con mucha fuerza y tenía grandes expectativas en Brandenburg an der Havel.
En el K2 500 metros masculino, Levente Kurucz y Bence Fodor dieron a Hungría otro oro, y lo hicieron ante el público alemán. La ICF señaló que los húngaros ganaron con un tiempo de 1:35.77, por delante de la embarcación alemana Max Rendschmidt y Tom Liebscher-Lucz, que terminó con 1:36.18, mientras que los australianos Pierre van der Westhuyzen y Jean van der Westhuyzen fueron terceros. Fodor dijo después de la carrera, según la ICF, que deseaban especialmente vencer a Alemania porque una semana antes habían perdido ante los rivales alemanes en Szeged. Ese contexto deportivo dio a la carrera una tensión adicional: se trató de una medición directa entre dos escuelas de kayak tradicionalmente fuertes, con resultados diferentes en un intervalo de solo unos días. Para el K2 húngaro, el éxito es importante también porque se refiere a una disciplina olímpica en la que los detalles de sincronización, ritmo y salida desde la arrancada a menudo deciden la clasificación.
Alemania aprovechó la pista de casa, pero Hungría siguió entre las principales historias
El anfitrión tuvo sus propios motivos de satisfacción, especialmente en las embarcaciones masculinas y femeninas de kayak. La ICF informó que Max Rendschmidt, Max Lemke, Jacob Schopf y Tom Liebscher-Lucz ganaron el K4 500 metros masculino con un tiempo de 1:20.42, por delante de Hungría y Australia. Apenas una semana antes, los campeones olímpicos alemanes se habían quedado sin medalla en Szeged, por lo que el regreso en la pista de casa fue importante para su temporada. El kayakista alemán Max Lemke dijo, según la ICF, que conocer la pista de Brandenburg representa una ventaja para ellos y que el resultado les aporta confianza. En el K2 500 metros femenino, Paulina Paszek y Pauline Jagsch también alegraron al público local con un segundo título consecutivo de la Copa del Mundo, confirmando que Alemania en Brandenburg an der Havel no fue solo organizadora, sino también uno de los referentes deportivos de la competición.
Aun así, el rendimiento global húngaro siguió siendo uno de los temas principales porque hubo oros en carreras individuales y de equipo, en categoría masculina y femenina, en distancias cortas, medias y largas. Tal distribución de resultados muestra lo que en el sprint a menudo es más importante que un destello individual: la profundidad sistemática de la selección. En la previa del equipo húngaro para mayo, la ICF señaló que Hungría inscribió a 48 deportistas, combinando campeones olímpicos, medallistas mundiales y competidores más jóvenes. En Brandenburg an der Havel esa combinación se mostró competitiva en condiciones muy diferentes, desde finales más tranquilas hasta carreras marcadas por viento lateral y lluvia. Hungría, además, no tuvo solo vencedores, sino también una serie de puestos adicionales en el podio, incluyendo plata en el K4 500 metros masculino y bronce en el C2 500 metros masculino.
Una competición con la mirada puesta en Los Ángeles 2028
La cita de Brandenburg formó parte de un tramo inicial más amplio de la temporada en el que ya se siente la presión del nuevo ciclo olímpico. Según la ICF, la competición en Alemania otorgaba puntos olímpicos y paralímpicos hacia Los Ángeles 2028, mientras que una semana antes Szeged fue la primera cita de la Copa del Mundo ICF que contaba para el ranking olímpico en el nuevo ciclo. Esto significa que los resultados de mayo de 2026 no son solo una comprobación de forma tras la preparación invernal, sino también pasos tempranos hacia el posicionamiento de las selecciones para el próximo gran período. En ese marco, las siete victorias húngaras tienen un peso adicional porque muestran que la selección ya al inicio del ciclo se encuentra entre los equipos más ampliamente construidos del sprint.
La competición confirmó al mismo tiempo que la escena internacional se está ampliando y que las victorias ya no llegan solo desde los centros europeos tradicionales. En Brandenburg an der Havel también ganaron oros Nueva Zelanda, China, Brasil, Australia, Dinamarca, Suecia, Uzbekistán y deportistas neutrales, mientras que la parte de paracanoa del programa trajo los regresos de grandes nombres paralímpicos. Antes de la competición, la ICF destacó especialmente el regreso del australiano Curtis McGrath, cuatro veces campeón paralímpico, y de la británica Emma Wiggs, triple campeona paralímpica, que volvieron a las actuaciones internacionales tras pausas más largas. Tal composición de la competición muestra que Brandenburg fue más que una cita ordinaria de la Copa del Mundo: fue una prueba temprana de la fuerza, la amplitud y la resistencia de las selecciones en el ciclo olímpico y paralímpico.
Para Hungría, el mensaje más importante desde Alemania es claro: la selección tiene más bazas de las que pueden reducirse a un solo nombre o una sola disciplina. Kopasz aportó autoridad en el K1 1000 metros, Totka velocidad en el sprint de 200 metros, Kiss estabilidad en las disciplinas de canoa, Csorba resistencia en 5000 metros, y Adolf la confirmación de clase en la canoa masculina en la larga distancia. En las embarcaciones, Kurucz, Fodor, Kiss y Nagy mostraron que la fuerza húngara no está limitada a las carreras individuales. Según los resultados oficiales disponibles y los informes de la ICF, el fin de semana de Brandenburg queda por ello como una de las actuaciones húngaras más convincentes en lo que va de temporada, con un rendimiento que los rivales tendrán que tomar en serio en la continuación de la Copa del Mundo y de cara al campeonato mundial en Poznań a finales de agosto de 2026.
Fuentes:
- International Canoe Federation – página oficial de la competición 2026 ICF Canoe Sprint & Paracanoe World Cup Brandenburg, con fechas, ubicación y enlace a resultados (enlace)
- International Canoe Federation – informe sobre las victorias de Aimee Fisher, Balint Kopasz, Agnes Anna Kiss y Sandor Totka en Brandenburg an der Havel (enlace)
- International Canoe Federation – informe sobre la jornada final, la victoria del K2 500 m húngaro y los oros de Zsofia Katalin Csorba y Balazs Adolf en 5000 m (enlace)
- International Canoe Federation – informe sobre el primer día de finales en Brandenburg an der Havel, incluyendo la victoria de Agnes Anna Kiss y Bianka Nagy en C2 500 m (enlace)
- International Canoe Federation – previa de la selección húngara para la serie de la Copa del Mundo de mayo, con datos sobre el equipo, el estatus de Kopasz y Adolf y el ranking olímpico para Los Ángeles 2028 (enlace)
- IMAS Sport – calendario oficial y página de resultados de la competición 2026 ICF Canoe Sprint and Paracanoe World Cup Brandenburg (enlace)