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Míchel Sánchez deja Girona tras el descenso de La Liga y el final de una era histórica ante Elche en Montilivi

Míchel Sánchez deja Girona tras el descenso de La Liga y el empate ante Elche. El técnico que tomó el club en Segunda, lo devolvió a la élite y lo llevó a la Champions League se marcha después de 221 partidos, 91 victorias y una temporada que acabó con el regreso al segundo nivel, cerrando una de las etapas más exitosas del club

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Míchel Sánchez deja Girona tras el descenso de La Liga y el final de una era histórica ante Elche en Montilivi Karlobag.eu / ilustración

Míchel Sánchez se marcha del Girona tras el descenso: el final de la era más exitosa en la historia reciente del club

Míchel Sánchez ya no será entrenador del Girona, confirmó el club catalán el 28 de mayo de 2026, varios días después del final de una temporada en la que el equipo descendió de La Liga. La separación se anunció tras el empate 1:1 contra el Elche en Montilivi, un resultado que no fue suficiente para que el Girona permaneciera en la máxima categoría del fútbol español. Según el comunicado oficial del club, Míchel y los miembros de su cuerpo técnico Salva Fúnez, David Porcel y Juan Carlos Balaguer concluyen su etapa en Girona después de un período que incluyó el regreso a Primera, la estabilización del equipo y una histórica clasificación para la Liga de Campeones.

La marcha del entrenador madrileño de 50 años no puede observarse solo a través de la última temporada, dolorosa en cuanto a resultados. El Girona subrayó en su comunicado del club su dedicación, profesionalidad y trato humano hacia los socios del club, aficionados, directiva y empleados. En el mismo comunicado se señala que Míchel, desde su llegada en el verano de 2021, dirigió al primer equipo en 221 partidos oficiales, con lo que se convirtió en una de las figuras técnicas clave de la historia reciente del club. Según los datos publicados por los medios españoles tras la confirmación oficial, su balance final en el Girona es de 91 victorias, 47 empates y 83 derrotas.

El empate contra el Elche cerró una temporada sin salvación

El partido contra el Elche, disputado en la última jornada de La Liga, tenía un peso competitivo claro: el Girona necesitaba una victoria para mantener sus opciones de permanencia. Según el informe oficial del Girona, el Elche se adelantó por medio de Álvaro Rodríguez en el minuto 38, y el equipo local igualó con un gol de Arnau Martínez al inicio de la segunda parte. La estadística oficial del partido registra el 1:1 final, 14.019 espectadores en el estadio Estadi Montilivi, diez disparos del Girona y tres disparos del Elche. Aunque el equipo local, tras el empate, intentó llegar al segundo gol, el Elche defendió el punto que le bastaba para la permanencia.

Según la clasificación final de La Liga, el Girona terminó la temporada 2025/26 en el 19.º puesto con 41 puntos. En la zona de descenso terminaron también el Mallorca con 42 puntos y el Real Oviedo con 29 puntos, mientras que el Elche, el Levante y el Osasuna se mantuvieron por encima de la línea. El Elche cerró la temporada con 43 puntos, y el Girona quedó a dos puntos del puesto que le habría dado la permanencia. Tal desenlace reforzó aún más la impresión de una caída dramática, porque solo dos temporadas antes el club había sido tercero en España y se preparaba para su primera participación en la máxima competición europea de clubes.

El Girona describió en su propio informe posterior al partido que el equipo tenía la obligación de ganar, pero que en el duelo con el Elche faltó claridad en la finalización. El club destacó que el resultado llevó al equipo a Segunda División y que se trataba de un desenlace especialmente duro después de un período en el que en Montilivi se vivieron sueños europeos. Esa formulación refleja el contexto más amplio de la temporada: el Girona no descendió por un solo partido, sino tras una serie de problemas de resultados que se fueron acumulando durante el campeonato. Aun así, el último empate quedó como el punto simbólico de quiebre, porque precisamente ese punto fue suficiente para el Elche e insuficiente para el Girona.

De Segunda a la Liga de Campeones

Míchel asumió el Girona en el verano de 2021, en un momento en el que el club todavía estaba en la segunda categoría del fútbol español. Según el comunicado oficial del Girona, ya en su primera temporada llevó al equipo al ascenso mediante el playoff, culminado con una victoria contra el Tenerife en la final. Ese regreso a La Liga fue la base para construir un equipo que en los años siguientes se convirtió en uno de los proyectos más reconocibles del fútbol español. El Girona de Míchel no se apoyó solo en la lucha por la permanencia, sino que desarrolló un estilo de juego valiente, muy organizado y orientado al ataque que dio al club una atención más amplia.

El mayor punto culminante de resultados llegó en la temporada 2023/24, cuando el Girona terminó tercero en La Liga con 81 puntos. El club subrayó en su propio balance de 2024 que había cerrado la temporada por detrás del Real Madrid y el Barcelona y había conseguido la clasificación para la Liga de Campeones. Fue un logro histórico para un club cuya identidad había estado durante mucho tiempo vinculada al desarrollo, a recursos más modestos y a la lucha por la estabilidad en la élite. La clasificación para la Liga de Campeones no fue solo un éxito deportivo, sino también la confirmación de que el Girona, al menos en ese ciclo, consiguió salir del marco de las expectativas habituales para un club de su tamaño.

Según el comunicado oficial de la UEFA y la documentación de la competición, el Girona formó parte de la Liga de Campeones en la temporada 2024/25, lo que marcó su primera entrada en esa competición. Ese salto europeo aumentó aún más la visibilidad del club, pero también trajo una carga que a menudo resulta exigente para equipos con una plantilla más corta y una experiencia más limitada en varios frentes. Después de una temporada histórica fue difícil mantener el mismo nivel, especialmente con cambios en la plantilla, mayores expectativas y un ritmo de partidos que exige profundidad y continuidad. La consecuencia fue una temporada en la que el Girona pasó del salto europeo a la lucha por la mera condición de equipo de Primera.

El club agradeció al entrenador y al cuerpo técnico

En el comunicado oficial, el Girona agradeció a Míchel la dedicación, el compromiso y la profesionalidad con los que dirigió al primer equipo. El club destacó especialmente su relación cercana y respetuosa con todas las estructuras, desde los aficionados y socios hasta los empleados y la directiva. Ese tono del comunicado muestra que la separación no fue presentada como un simple corte de responsabilidades tras el descenso, sino como el cierre de un ciclo que, pese a un final fallido, marcó una gran parte de la historia del club. El Girona subrayó además que Míchel fue una persona clave en el crecimiento deportivo y en la consolidación de un modelo de juego reconocible.

El club indicó en el mismo comunicado que también finaliza la colaboración con los miembros de su cuerpo técnico. Salva Fúnez, David Porcel y Juan Carlos Balaguer fueron mencionados como profesionales que contribuyeron al trabajo diario del primer equipo. Es un detalle importante porque los ciclos exitosos rara vez dependen solo del entrenador principal, especialmente en un club que en pocos años recorrió el camino de Segunda a la Liga de Campeones. El cuerpo técnico formó parte de un proceso en el que cambiaron los objetivos, la presión y los estándares, desde la lucha por el ascenso hasta los partidos contra los rivales europeos más fuertes.

El comunicado oficial no entra en detalles sobre el próximo entrenador ni sobre movimientos concretos en la reconstrucción del equipo. Según la información disponible, el Girona por ahora solo ha confirmado el final del mandato de Míchel y la salida de su cuerpo técnico. Esto significa que la cuestión del sucesor y la reconstrucción de la plantilla serán temas centrales en el período que viene. El regreso a la segunda categoría suele traer un marco financiero diferente, cambios en el vestuario y la necesidad de definir rápidamente un plan deportivo, especialmente cuando el club quiere seguir siendo competitivo de inmediato para volver a La Liga.

Caída tras un ascenso histórico

El Girona fue en los últimos años uno de los ejemplos más interesantes de rápido crecimiento deportivo en el fútbol español. Según datos del City Football Group, el club forma parte de esa agrupación futbolística desde 2017 y juega sus partidos como local en el estadio Montilivi. En ese entorno organizativo, el Girona desarrolló gradualmente un modelo que combinaba actuación inteligente en el mercado, cesiones, desarrollo de jugadores e identidad técnica. Míchel fue en ese proceso la cara visible del proyecto, porque dio al equipo un estilo reconocible por el juego activo, la salida valiente con el balón y el intento de jugar de manera proactiva incluso contra rivales más fuertes.

El descenso, sin embargo, abre la cuestión de la sostenibilidad de ese ascenso. Después de la temporada 2023/24, el Girona entró en un período en el que debía confirmar resultados, lidiar con las obligaciones europeas y al mismo tiempo mantener la estabilidad en el campeonato doméstico. En términos futbolísticos, la diferencia entre luchar por Europa y luchar por la permanencia puede reducirse rápidamente en La Liga si el equipo pierde continuidad, si cambia el equilibrio de la plantilla o si una serie de resultados más flojos se convierte en una carga psicológica. El Girona, en el tramo final de la temporada 2025/26, llevó precisamente esa carga hasta la última jornada.

La comparación entre el tercer puesto y el descenso dos años después muestra hasta qué punto el fútbol moderno es sensible a los cambios de forma, finanzas y estructura del equipo. Los clubes fuera de la cúspide más estrecha a menudo deben desarrollar jugadores, compensar salidas y mantener resultados al mismo tiempo, lo que es especialmente exigente tras un repentino salto europeo. El Girona mostró en el mandato de Míchel hasta dónde puede llegar cuando coinciden la idea, la ejecución y la confianza en el entrenador. La última temporada mostró la otra cara del mismo proceso: cuando se rompe el equilibrio, la caída puede ser tan rápida como el ascenso.

Míchel se marcha con un legado que va más allá de la última temporada

Aunque el final llega tras el descenso, el legado de Míchel en el Girona no se reducirá solo a la temporada 2025/26. Según el comunicado del club, su mandato incluyó la promoción a Primera División, el afianzamiento de un estilo reconocible y el histórico tercer puesto que trajo la Liga de Campeones. En términos deportivos, se trata de un camino que cambió la percepción del Girona en España y fuera de ella. El club que hasta hace poco se observaba como ambicioso, pero aun así como un equipo de Primera más pequeño, bajo Míchel se convirtió en un equipo capaz de superar a rivales más renombrados y competir por las posiciones más altas.

Para el propio entrenador, este período sigue siendo la etapa más importante de su carrera hasta ahora. Antes del Girona dirigió al Rayo Vallecano y al Huesca, y en Cataluña obtuvo espacio para un trabajo más a largo plazo que dio como resultado los mayores éxitos del club. La separación tras el descenso tiene por ello una doble imagen: por un lado, termina bajo la presión de los resultados y del regreso a Segunda; por otro, termina después de un ciclo que dio al Girona lo que antes no tenía, desde una identidad estable hasta el debut en la Liga de Campeones. Precisamente por eso el tono del comunicado del club fue agradecido, y no exclusivamente crítico.

Para el Girona sigue un período exigente de adaptación. El club debe elegir a un nuevo entrenador, evaluar qué jugadores pueden permanecer en el proyecto y ajustar las ambiciones a la realidad de la competición de segunda categoría. La Segunda División suele ser imprevisible y físicamente exigente, y el regreso a La Liga no depende solo de la reputación o de los éxitos recientes. Míchel deja detrás de sí un estándar que no será fácil repetir, pero también una base sobre la que puede construirse un nuevo intento de regreso. En ese sentido, su salida marca el final de una era, pero no borra el hecho de que precisamente esa era llevó al Girona a los puntos más altos de su historia moderna.

Fuentes:
- Girona FC – comunicado oficial sobre la marcha de Míchel Sánchez y su cuerpo técnico (enlace)
- Girona FC – informe oficial del partido Girona - Elche 1:1 en la 38.ª jornada de La Liga (enlace)
- Girona FC – acta oficial y estadísticas del partido Girona - Elche en Montilivi (enlace)
- LaLiga – clasificación oficial de LaLiga EA Sports para la temporada 2025/26 (enlace)
- Girona FC – balance oficial del histórico año 2024 y del tercer puesto con 81 puntos (enlace)
- UEFA – repaso oficial de la Liga de Campeones 2024/25 (enlace)
- City Football Group – perfil del Girona dentro del grupo y contexto básico del club (enlace)
- El País – informe sobre la confirmación oficial del final de la era Míchel en el Girona y el balance de su mandato (enlace)

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Etiquetas Míchel Sánchez Girona La Liga descenso Girona Elche Champions League Segunda División Montilivi fútbol español
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