Riquelme anunció en la campaña por el Real Madrid un nuevo pabellón de 15.000 plazas y un estadio Alfredo Di Stéfano más grande
Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid, entró en la recta final de la campaña con una propuesta de infraestructura que, si se lleva a cabo, cambiaría considerablemente el aspecto del complejo del club en Valdebebas. Según su presentación del proyecto, la parte central del plan es la construcción de un nuevo pabellón de baloncesto con capacidad para 15.000 espectadores, junto con una ordenación más amplia del espacio destinado a los socios del club. En el mismo paquete se anunció también una gran reconstrucción del estadio Alfredo Di Stéfano, cuya capacidad aumentaría hasta aproximadamente 20.000 plazas. Con ello, el estadio, que el Real Madrid describe oficialmente como una instalación con las actuales 6.000 plazas y posibilidad de crecimiento adicional, se convertiría en un escenario mucho mayor para los partidos del club fuera del Santiago Bernabéu.
Riquelme presentó el proyecto en el contexto de las elecciones presidenciales del Real Madrid, en las que se enfrenta al presidente de larga trayectoria Florentino Pérez. Según los comunicados oficiales del club, el proceso electoral se abrió en mayo de 2026, y las candidaturas se podían presentar del 14 al 23 de mayo. La junta electoral del Real Madrid anunció que Riquelme, socio del club con el número 41.736, presentó el 23 de mayo la documentación para su candidatura, mientras que la candidatura de Florentino Pérez había sido presentada previamente por su representante Eduardo Fernández de Blas. Los medios españoles, citando el calendario electoral, informaron de que la votación fue fijada para el 7 de junio de 2026, con lo que el club entra en una rara carrera electoral con más de un candidato.
Valdebebas como centro del programa electoral
La propuesta de Riquelme, según el informe del diario El País desde la presentación de su programa, lleva el nombre "Ciudad del Socio", es decir, una ciudad para los socios. La idea es que el espacio existente del club en Valdebebas, conocido como Real Madrid City, se amplíe con contenidos que no servirían solo a los equipos profesionales y a la cantera, sino también a los socios del club. En el plan anunciado se mencionan un nuevo pabellón de baloncesto, un hotel, un centro de bienestar, restaurantes, piscinas y equipamientos deportivos adicionales. Riquelme intenta plantear tal concepto como una alternativa al actual modelo de gestión, con la afirmación de que el club debería volcarse con más fuerza hacia sus socios, es decir, los miembros que formalmente constituyen la base propietaria del Real Madrid.
El nuevo pabellón de baloncesto de 15.000 plazas sería la parte deportiva más visible de ese proyecto. El equipo de baloncesto del Real Madrid juega actualmente en el gran pabellón madrileño que desde 2025 lleva el nombre de Movistar Arena, antes conocido como WiZink Center. Según los datos del servicio turístico de la ciudad de Madrid, se trata de una arena multifuncional con una capacidad máxima de hasta 17.000 espectadores, que además de baloncesto acoge conciertos y otros grandes eventos. La propuesta de Riquelme, por tanto, no significa solo la construcción de una instalación adicional, sino un posible cambio en la relación de la sección de baloncesto con su propia infraestructura, porque el club obtendría un pabellón dentro de su propio complejo.
En sentido electoral, tal mensaje tiene una doble función. Por un lado, Riquelme quiere subrayar que el Real Madrid no debería depender solo de la fuerza comercial del renovado Santiago Bernabéu, sino desarrollar también instalaciones para otras secciones. Por otro lado, el nuevo pabellón encaja en el debate más amplio sobre hasta qué punto los socios del club utilizan y sienten directamente la infraestructura en la que se invierte. Según los informes de los medios españoles, Riquelme criticó en la campaña la disponibilidad de entradas y abonos, anunció mayor transparencia en su reparto y propuso medidas adicionales con las que, según afirma, se devolvería a los socios un mayor papel en la vida cotidiana del club.
Qué significaría la ampliación del estadio Alfredo Di Stéfano
La segunda parte importante del anuncio se refiere al estadio Alfredo Di Stéfano, situado en Real Madrid City. Según la descripción oficial del Real Madrid, el estadio tiene actualmente 6.000 plazas, de las cuales 4.000 están en el lado oeste y 2.000 en el lado este, y fue diseñado de forma que pueda crecer de acuerdo con las necesidades del club. El club indica también que la capacidad en la fase final de desarrollo podría alcanzar los 25.000 espectadores. La campaña de Riquelme, según el informe de El País, habla de un aumento hasta unas 20.000 plazas, lo que en la práctica multiplicaría por más de tres la capacidad actual y acercaría el estadio al papel de una instalación competitiva de mayor entidad.
El estadio Alfredo Di Stéfano tiene un papel especial en la infraestructura del club. Allí disputa sus partidos como local el Real Madrid Castilla, y el estadio se utiliza también para las necesidades del fútbol femenino y los entrenamientos. Durante el período de la pandemia y la reforma del Santiago Bernabéu, el primer equipo del Real Madrid jugó temporalmente parte de sus partidos precisamente en ese estadio, lo que aumentó su visibilidad más allá del marco del fútbol juvenil y de reserva. Una mayor capacidad podría abrir espacio para disputar con más frecuencia partidos del equipo femenino ante un mayor número de espectadores, para partidos más importantes del Castilla o para otros eventos del club que no requieren el uso del Bernabéu.
Tal ampliación, sin embargo, no sería solo una cuestión de gradas. Un estadio de 20.000 plazas exigiría una organización distinta del tráfico, la seguridad, los medios y el comercio, especialmente si se utilizara para partidos de alto interés. Valdebebas ya es el centro deportivo clave del club, pero un mayor número de espectadores supondría exigencias adicionales sobre el acceso al complejo, el aparcamiento, el transporte público y las zonas operativas para aficionados, equipos, televisiones y servicios de seguridad. Por eso, la realización de tal anuncio dependería no solo de una victoria electoral, sino también del diseño, los permisos, la financiación y la coordinación con las condiciones urbanísticas en Madrid.
La sección de baloncesto como parte de la lucha por la identidad del club
El anuncio de Riquelme sobre un nuevo pabellón es importante también por el estatus de la sección de baloncesto del Real Madrid. Real Madrid Baloncesto es uno de los clubes de baloncesto europeos más laureados, y la EuroLeague lo describe en sus materiales oficiales como el club más exitoso en la historia de la competición. En tal contexto, la cuestión de un pabellón propio tiene un peso simbólico. Un club que en el fútbol dispone del Santiago Bernabéu modernizado, uno de los estadios más reconocibles del mundo, en el baloncesto utiliza actualmente una arena multifuncional municipal, y no una instalación que forme parte por completo del complejo del club.
Un pabellón con capacidad para 15.000 espectadores estaría dimensionado para los mayores partidos de la liga nacional y de la Euroliga, pero también para eventos fuera del baloncesto. Si el proyecto se concibiera como una arena multiusos, podría encajar en la estrategia económica más amplia del club, con ingresos por alquiler de espacios, hostelería, palcos corporativos y eventos complementarios. Tal modelo no es nuevo en el deporte europeo, pero es especialmente sensible en el Real Madrid por el debate constante sobre dónde termina la identidad deportiva del club y dónde empieza la lógica comercial de una gran marca global. Riquelme intenta construir en la campaña precisamente en esa frontera la diferencia respecto a Pérez.
Según los informes disponibles, Riquelme intenta vincular el pabellón de baloncesto con el mensaje de un club que, como afirma, debería seguir completamente en manos de los socios. En la campaña criticó la posibilidad de la entrada de un inversor externo en una nueva estructura empresarial del club, mientras que Pérez sostiene que una eventual entrada minoritaria de capital serviría para proteger y fortalecer al Real Madrid sin pérdida de control por parte de los socios. Por eso, el anuncio del pabellón no es una propuesta constructiva aislada. Forma parte de un conflicto más amplio entre dos visiones: una que subraya la continuidad institucional, la fuerza financiera y la comercialización global, y otra que pone en primer plano a los socios, la accesibilidad y una distribución diferente de las prioridades del club.
Elecciones con un significado mayor que un solo proyecto de infraestructura
Las elecciones presidenciales del Real Madrid de 2026 han atraído gran atención porque se producen después de un largo período en el que Florentino Pérez no tuvo un contrincante electoral serio. Pérez dirigió el club de 2000 a 2006 y de nuevo desde 2009, y durante su mandato el Real Madrid se convirtió en una de las entidades deportivas más fuertes financieramente del mundo. Según los documentos financieros del club para la temporada 2024/2025, el Real Madrid anunció ingresos superiores a mil millones de euros, sin contar los traspasos de jugadores, con la continuación de un fuerte desarrollo comercial tras la reforma del estadio Santiago Bernabéu. Precisamente esa posición financiera es uno de los principales argumentos del lado de Pérez en la campaña.
Riquelme, por su parte, intenta abrir la cuestión de la gestión, la transparencia y la relación con los socios. Según el acta oficial de la junta electoral, su candidatura fue presentada dentro del plazo establecido, con la documentación exigida por las normas del club. El servicio público español RTVE informó de que la junta electoral confirmó que la documentación de Riquelme cumple los requisitos para la candidatura, con lo que se aseguró que las elecciones no serán solo una formalidad. Así, los anuncios de infraestructura, incluidos el pabellón y la ampliación del estadio Alfredo Di Stéfano, se convierten en puntos concretos por los que los socios pueden comparar los programas.
El papel de los socios es especialmente importante porque el Real Madrid no es una sociedad anónima clásica en manos de un solo propietario. El club se presenta tradicionalmente como una organización que pertenece a los socios, y Pérez ha subrayado en intervenciones oficiales que quiere proteger ese modelo e impedir que el Real Madrid pierda su especial estructura de propiedad. Riquelme, por su parte, afirma que precisamente la forma actual de gestión aleja a los socios de la toma real de decisiones. En ese debate, los proyectos de infraestructura no son solo una cuestión de hormigón, acero y capacidad, sino también una cuestión de a quién están destinados y quién tendrá derecho a utilizarlos en las mejores condiciones.
Las cuestiones de financiación y ejecución siguen abiertas
Aunque el anuncio del nuevo pabellón y la ampliación del estadio es políticamente fuerte, actualmente no se conocen todos los detalles técnicos y financieros clave. Según las informaciones disponibles en los medios españoles, Riquelme presentó el proyecto como parte de un plan más amplio para Valdebebas, pero no se han publicado los presupuestos definitivos, los plazos de construcción, el modelo de financiación ni la documentación detallada del proyecto. En actuaciones de este tipo, la diferencia entre una promesa electoral y un proyecto viable puede ser grande, especialmente en un club que ya tiene obligaciones complejas relacionadas con la reforma y el uso comercial del Santiago Bernabéu.
También es importante la cuestión de la relación del nuevo pabellón con la actual Movistar Arena. La sala actual en el centro de Madrid cuenta con infraestructura desarrollada, experiencia en la organización de grandes eventos y un sólido calendario comercial. Una nueva arena del club en Valdebebas podría dar al Real Madrid un mayor control sobre fechas, ingresos e identidad de la sección de baloncesto, pero al mismo tiempo tendría que justificar la inversión en un entorno en el que Madrid ya cuenta con una gran sala multifuncional. Por eso, el futuro debate probablemente giraría en torno a si el Real Madrid puede llenar y monetizar con suficiente frecuencia el nuevo recinto y cómo se integraría en la oferta deportiva y de conciertos existente de la ciudad.
Algo similar vale también para el estadio Alfredo Di Stéfano. La ampliación a 20.000 plazas podría aumentar la importancia del fútbol femenino, del Castilla y de otros contenidos del club, pero tendría que ajustarse a la demanda real. Si el estadio se utilizara solo ocasionalmente para partidos de gran interés, la cuestión de la rentabilidad sería distinta que si se convirtiera en un centro regularmente lleno de varios proyectos del club. Según la información oficial del Real Madrid, el estadio fue concebido desde el principio como una instalación que puede crecer, pero cada nueva fase de desarrollo exigiría una evaluación clara de beneficios, costes y mantenimiento a largo plazo.
La campaña se endurece antes de la votación
La carrera electoral en el Real Madrid se ha vuelto más dura en los últimos días. El País informó de que Florentino Pérez, en la presentación de su candidatura, criticó al equipo de Riquelme y lo vinculó con un período anterior de la gestión del club bajo Ramón Calderón, mientras que Riquelme después pidió un debate televisado y rechazó parte de las acusaciones. Ese tono muestra que la campaña no se libra solo en torno a proyectos individuales, sino también en torno a la confianza, la credibilidad financiera y la interpretación de los últimos aproximadamente veinte años de la historia del club. En tal ambiente, cada gran promesa, incluidos el nuevo pabellón y la ampliación del estadio, se convierte también en una prueba de persuasión política.
Para los socios del Real Madrid, la elección por tanto se reducirá a algo más que la cuestión de si quieren una nueva arena o un estadio más grande en Valdebebas. Pérez ofrece continuidad de una gestión que se apoya en trofeos deportivos, una marca fuerte, ingresos récord y el Bernabéu renovado. Riquelme intenta ofrecer un énfasis diferente, con proyectos que deberían reforzar el papel de los socios, abrir nuevos espacios para el baloncesto y las secciones de fútbol fuera del primer equipo y cambiar la forma en que el club se comunica con su propia base. El resultado de las elecciones del 7 de junio mostrará si los socios tienen más confianza en la continuación del modelo actual o en un programa que promete una nueva fase de desarrollo de Valdebebas.
Fuentes:
- Real Madrid CF – comunicado oficial sobre la convocatoria de elecciones a presidente y junta directiva y el calendario electoral (enlace)
- Real Madrid CF – acta de la junta electoral sobre la presentación de la candidatura de Enrique José Riquelme Vives (enlace)
- Real Madrid CF – información oficial sobre el estadio Alfredo Di Stéfano, capacidad actual y posibilidad de ampliación (enlace)
- El País – informe desde la presentación del proyecto de Riquelme para Valdebebas, el nuevo pabellón y la ampliación del estadio Alfredo Di Stéfano (enlace)
- RTVE / Agencias – informe sobre la confirmación de la candidatura de Riquelme y la carrera electoral contra Florentino Pérez (enlace)
- Madrid Destino / esmadrid.com – datos sobre la Movistar Arena de Madrid, capacidad y uso deportivo del pabellón (enlace)
- Real Madrid CF – sección oficial con informes financieros y cuentas anuales del club (enlace)