Steve Clarke dejó el banquillo de Escocia tras la eliminación del Mundial 2026
Steve Clarke dejó su cargo de seleccionador de la selección masculina de fútbol de Escocia después de que se confirmara la eliminación del equipo del Mundial 2026. La Asociación Escocesa de Fútbol anunció que Clarke había dimitido después de siete años en el cargo, inmediatamente después del final de la participación escocesa en el grupo C. La selección terminó el torneo con tres puntos, pero su victoria sobre Haití y las derrotas ante Marruecos y Brasil no fueron suficientes para entrar entre los ocho mejores equipos terceros. Según los informes del torneo, el golpe definitivo a las opciones escocesas llegó después de que Croacia derrotara a Ghana 2:1 en el grupo L, con lo que la clasificación de las selecciones terceras cerró definitivamente la posibilidad escocesa de avanzar a los dieciseisavos de final.
La salida se produjo menos de un mes después de que la Scottish FA anunciara el nuevo contrato de Clarke hasta el Mundial 2030, un acuerdo que también debía abarcar el ciclo clasificatorio para la Eurocopa 2028. Ese giro da un peso adicional a la decisión, porque la Asociación aún hablaba a finales de mayo de continuidad, estabilidad y un plan de desarrollo a largo plazo para la selección. Sin embargo, tras la eliminación temprana en el formato ampliado del Mundial, continuar la colaboración ya no era realista. Clarke se marcha como el seleccionador que devolvió a Escocia a las grandes competiciones y la llevó a su primer Mundial desde 1998, pero también como un entrenador bajo cuya dirección la selección no logró superar la frontera de la fase de grupos.
Tres partidos, tres puntos y una espera que terminó sin remontada
Escocia abrió el torneo con una victoria 1:0 contra Haití, un resultado que en ese momento parecía una base importante para un avance histórico hacia la fase eliminatoria. Según el informe de Sky Sports, el único gol de ese partido lo marcó John McGinn, y el equipo después de la primera jornada tenía la sensación de controlar su propio camino. En el nuevo sistema de competición, en el que junto a las dos mejores selecciones de cada grupo también avanzan los ocho mejores terceros, tres puntos podían valer mucho más que en el antiguo formato con 32 participantes. Aun así, ese escenario suponía al menos una diferencia de goles sólida y evitar una derrota más dura en el tramo final del grupo.
La segunda jornada cambió el tono de la actuación escocesa. La FIFA y la Scottish FA indicaron que Marruecos ganó 1:0 en Boston, con un gol de Ismael Saibari ya en el segundo minuto. Escocia tuvo después más tiempo para reaccionar, pero no consiguió encontrar el empate, mientras que los penaltis polémicos y los debates sobre el arbitraje quedaron solo como una parte secundaria de la historia. El resultado significó que el partido contra Brasil en Miami ya no era solo una oportunidad de prestigio, sino también la última ocasión para evitar depender de otros grupos. Según los informes del campamento escocés, Clarke incluso después de la derrota ante Marruecos subrayó que su equipo podía competir a este nivel, pero la clasificación se volvió cada vez más desfavorable.
Brasil ganó 3:0 en la última jornada del grupo C en el Miami Stadium y con ello se quedó con el primer puesto del grupo. La FIFA indicó en su informe que Vinicius Junior marcó en el minuto 7 y en el tiempo añadido de la primera parte, mientras que Matheus Cunha fijó el resultado final en el minuto 60. Para Escocia, eso significó caer al tercer puesto con tres puntos y una diferencia de goles negativa, lo que hizo que la clasificación dependiera del desenlace en otros grupos. Varios días de incertidumbre terminaron después del partido entre Croacia y Ghana, porque Ghana, pese a la derrota, según informes de medios británicos, se mantuvo en una mejor posición en la clasificación de las selecciones terceras. Escocia quedó así fuera de los dieciseisavos de final, y la decisión de Clarke se anunció muy pronto después de confirmarse la eliminación.
El Mundial ampliado abrió puertas adicionales, pero también un nuevo tipo de presión
El Mundial 2026 es la primera edición con 48 selecciones, y la FIFA indicó en la explicación oficial del formato que la competición se juega en 12 grupos de cuatro equipos. Las dos mejores selecciones de cada grupo pasan directamente a la fase eliminatoria, mientras que los ocho puestos restantes pertenecen a los mejores equipos terceros. Ese sistema aumenta el número de selecciones que siguen en juego incluso después de terminar terceras en el grupo, pero al mismo tiempo crea una clasificación más amplia en la que cada gol, cada tarjeta y cada resultado en otros grupos pueden cambiar el destino de un equipo. Para una selección como Escocia, que llegó al torneo con una gran carga emocional después de 28 años de espera, eso significaba que la esperanza podía mantenerse incluso después de la derrota ante Brasil.
Precisamente ese formato prolongó la incertidumbre escocesa. El equipo terminó sus partidos antes que parte de sus competidores, por lo que había que esperar el desenlace de los demás grupos y la comparación de las selecciones terceras. Esas situaciones no son desconocidas en el fútbol internacional, pero en un formato con 48 participantes adquieren una importancia adicional porque el tercer puesto ya no es automáticamente el final de la competición. Según las reglas de la FIFA, los criterios básicos para la clasificación en el grupo y las comparaciones comienzan con puntos y diferencia de goles, y luego se aplican criterios adicionales si los equipos están empatados. Escocia, tras el 1:0 contra Haití, el 0:1 contra Marruecos y el 0:3 contra Brasil, tenía demasiado poco margen para esas comparaciones.
La derrota ante Brasil no fue solo un golpe en el resultado, sino también una imagen de la diferencia de calidad en el momento clave del torneo. Brasil, según el informe de la FIFA, controló el partido mediante un gol temprano y terminó el trabajo en la segunda parte, mientras que Escocia no logró convertir la energía y el apoyo de los aficionados en una amenaza concreta. Para el equipo de Clarke, el problema no fue solo el número de goles recibidos, sino también el hecho de que en tres partidos marcó solo un gol. En un sistema en el que la clasificación de los terceros a menudo se decide por la diferencia de goles y el número de goles marcados, esa limitación ofensiva se volvió decisiva. La eliminación fue por tanto más que un mal resultado; abrió la pregunta de cuán cerca está la generación actual del nivel necesario para superar de forma estable el grupo en los grandes torneos.
El final de un ciclo que cambió la posición de la selección
Clarke asumió el cargo de Escocia en 2019, en un período en el que la selección llevaba mucho tiempo fuera de las fases finales de los grandes torneos. La Scottish FA lo describe en su comunicado oficial como el seleccionador nacional más exitoso de la historia de la selección, principalmente por el hecho de que devolvió al equipo a tres grandes competiciones. Bajo su dirección, Escocia se clasificó para la Eurocopa 2020, disputada en 2021, luego para la Eurocopa 2024 y finalmente para el Mundial 2026. Especialmente importante fue la clasificación para el Mundial, porque con ella se puso fin al período de espera desde la participación en Francia 1998.
El camino hacia el torneo en Norteamérica fue uno de los puntos culminantes del mandato de Clarke. La FIFA informó que Escocia derrotó a Dinamarca 4:2 en Glasgow el 18 de noviembre de 2025 y con ello consiguió la clasificación directa para el Mundial, con goles dramáticos en la fase final del partido. Ese resultado fue un símbolo del cambio de estatus de la selección: de un equipo que a menudo se perdía las grandes competiciones a un conjunto capaz de vencer a un fuerte rival europeo en un partido de máxima presión. La Scottish FA recordó en el comunicado sobre la salida de Clarke que la selección comenzó en 2019 desde el cuarto bombo y que bajo su dirección llegó a la cima del grupo clasificatorio para el Mundial. Ese hecho sigue siendo una parte importante de su legado, independientemente de la decepción al final del torneo.
Aun así, los grandes torneos también mostraron las limitaciones. Escocia con Clarke volvió a ser más habitual en las fases finales, pero no logró dar el siguiente paso y superar el grupo. En el Mundial 2026 ese objetivo estaba especialmente subrayado porque el formato ampliado daba más posibilidades que las ediciones anteriores. La victoria sobre Haití abrió espacio para el optimismo, pero las derrotas ante Marruecos y Brasil devolvieron la cuestión de la calidad en el último tercio del campo, la amplitud de la plantilla y la capacidad de adaptación en partidos en los que el rival se impone pronto. La salida de Clarke, por tanto, no borra el progreso, pero señala el final de una fase en la que solo clasificarse para un torneo era suficiente para que el mandato se considerara un gran éxito.
Desde la Asociación señalan que el progreso no debe olvidarse
En el comunicado de despedida, la Scottish FA transmitió las palabras de Clarke en las que destacó su orgullo por trabajar con los jugadores, agradeció a los aficionados y deseó suerte a su sucesor. El seleccionador subrayó que los jugadores son la parte más emotiva de su salida, porque sin ellos no habría habido recuerdos creados desde 2019 hasta hoy. Esa formulación refleja el tono con el que Clarke hablaba a menudo de la selección: menos a través de un culto individual y más a través del colectivo, la cultura de trabajo y la continuidad. Aunque el final fue doloroso, su mandato termina con una huella clara en la historia moderna del fútbol escocés.
El director ejecutivo de la Scottish FA, Ian Maxwell, señaló que la decepción por la eliminación en la fase de grupos es comprensible, pero que no debe perderse de vista el progreso logrado durante siete años. Según su declaración, Clarke cumplió la tarea básica de devolver a Escocia a las grandes competiciones y dejó a la selección en un nivel más alto que aquel en el que la asumió. Maxwell mencionó especialmente a los aficionados que viajaron a los Estados Unidos de América para seguir el regreso al Mundial, destacando su dedicación financiera y emocional a la selección. Ese mensaje muestra que la Asociación intenta al mismo tiempo reconocer el fracaso deportivo en el grupo y conservar la imagen más amplia del progreso.
La salida después de un contrato de largo plazo recién firmado abre cuestiones organizativas para la Scottish FA. El nuevo seleccionador tendrá que hacerse cargo del equipo en un momento en el que de Escocia ya no se espera solo una sorpresa ocasional, sino continuidad de participación y mayor competitividad en los torneos finales. Según el comunicado anterior de la Asociación, el ciclo previsto debía incluir la Euro 2028, que organizan el Reino Unido e Irlanda, y el camino hacia el Mundial 2030. Ahora ese plan tendrá que reformularse sin el entrenador que debía dirigirlo. Los nombres de posibles sucesores por ahora no han sido confirmados oficialmente, así que el primer paso de la Asociación será decidir si quiere continuar en una dirección táctica y de plantilla similar o abrir una fase completamente nueva.
Qué queda después del mandato de Clarke
La salida de Clarke ocurre en un momento en el que las emociones en torno a la eliminación aún son fuertes, pero la evaluación de su mandato exige un marco temporal más amplio. Escocia bajo su dirección volvió a ser una selección que aparece regularmente en las conversaciones sobre los grandes torneos, y la clasificación para el Mundial 2026 seguirá siendo uno de los resultados más importantes de la generación. Jugadores como Andy Robertson, John McGinn y Scott McTominay en ese período obtuvieron una plataforma en la que la selección construyó una identidad reconocible, a menudo basada en la intensidad, la disciplina y una fuerte conexión con los aficionados. Pero el Mundial en Estados Unidos, Canadá y México mostró que para el siguiente nivel se necesita un repertorio ofensivo más amplio.
Para el futuro seleccionador, el desafío será doble. Por un lado, tendrá que conservar la confianza y la estructura que Clarke construyó, porque las selecciones de perfil similar rara vez tienen el lujo de cortes frecuentes sin consecuencias. Por otro lado, tendrá que encontrar la manera de que Escocia en las grandes competiciones sea más peligrosa, especialmente en los partidos en los que recibe el primer gol o en los que contra rivales técnicamente más fuertes debe defender durante más tiempo en profundidad en su propia mitad. Los resultados en el grupo C muestran que se ha alcanzado el nivel básico de competitividad, pero no la calidad final suficiente para avanzar. Por eso el sucesor de Clarke no será medido solo por la clasificación al siguiente torneo, sino también por la capacidad de romper el prolongado patrón de eliminación en la fase de grupos.
Escocia abandonó el Mundial 2026 antes de lo que esperaba, y Clarke después de eso cerró el capítulo más importante de su carrera como seleccionador. Según el comunicado de la Scottish FA, la decisión se tomó después de la confirmación de la eliminación, lo que significa que la selección ya al comienzo de la fase eliminatoria del torneo entra en un período de transición. El regreso al Mundial después de 28 años seguirá siendo un gran éxito, pero la forma de la eliminación muestra claramente por qué el siguiente ciclo tendrá que ser más ambicioso. En eso está también la mayor complejidad del legado de Clarke: dejó a la selección más fuerte de lo que la encontró, pero también con una prueba clara de que el regreso al gran escenario ya no es el final del objetivo, sino apenas el comienzo de una nueva exigencia.
Fuentes:
- Scottish FA – comunicado oficial sobre la salida de Steve Clarke del cargo de seleccionador de Escocia (link)
- Scottish FA – comunicado oficial sobre el contrato de Clarke hasta el Mundial 2030 y el plan para la Euro 2028 (link)
- FIFA – explicación del formato del Mundial 2026, los grupos y los criterios de clasificación a la fase eliminatoria (link)
- FIFA – informe sobre el partido Escocia - Brasil 0:3 en el grupo C (link)
- FIFA – informe y estadísticas del partido Escocia - Marruecos 0:1 en el grupo C (link)
- FIFA – informe sobre la victoria escocesa ante Dinamarca en la clasificación y el regreso al Mundial después de 1998 (link)
- Sky Sports – informe sobre el partido Croacia - Ghana 2:1 y la confirmación del desenlace en el grupo L (link)
- Sky Sports – informe sobre el partido Haití - Escocia 0:1 en la apertura del grupo C (link)