Bélgica superó a Túnez 5:0 en Bruselas en su última prueba en casa antes del Mundial
Bélgica derrotó a Túnez 5:0 el sábado 6 de junio de 2026, en el Estadio Rey Balduino de Bruselas, en un partido amistoso internacional que para ambas selecciones tenía un claro peso preparatorio de cara al Mundial de 2026. Según el informe de Ahram Online y de la agencia AFP, los goleadores de la selección belga fueron Leandro Trossard en el minuto 28, Charles De Ketelaere en el 53, Kevin De Bruyne en el 65, Dodi Lukébakio en el 85 y Nicolas Raskin en el minuto 87. El partido se disputó a las 15 horas, y la Ciudad de Bruselas indicó en la previa del encuentro que se trataba del último partido preparatorio en casa de los Diablos Rojos belgas antes de viajar a la cita mundialista. El 5:0 definitivo muestra claramente la diferencia de ritmo, amplitud de plantilla y eficacia, especialmente después de que Túnez se quedara con un jugador menos. En términos deportivos, la victoria belga fue convincente y la impresión más marcada por el resultado en un encuentro en el que la selección local controló casi todas las fases clave del juego.
Cinco goles y el momento decisivo tras la expulsión
Bélgica se adelantó en el minuto 28, cuando Leandro Trossard culminó una jugada con la que el equipo local capitalizó su mejor entrada en el partido. Según el informe de GhanaSoccernet, el gol llegó tras una peligrosa incursión y un centro de Jérémy Doku, con lo que la selección belga confirmó que generaría su mayor presión a través de soluciones rápidas por las bandas y del ataque constante del espacio a la espalda de la última línea tunecina. Túnez evitó una desventaja mayor hasta el descanso, pero ya entonces se veía que le costaba salir de la presión y que el centro del campo belga tenía más tiempo y espacio para preparar la finalización. Al comienzo de la segunda parte, Charles De Ketelaere aumentó el marcador a 2:0, y según el mismo informe marcó de cabeza tras un centro preciso de Youri Tielemans. Ese gol redujo aún más la posibilidad de una remontada tunecina porque permitió a Bélgica controlar el ritmo con mayor calma y disponer de más espacio para las rotaciones.
El momento disciplinario clave se produjo en el minuto 62, cuando Ismael Gharbi, según el informe de Ahram Online y AFP, fue expulsado por una segunda tarjeta amarilla. Apenas tres minutos después, Bélgica llegó al 3:0 por medio de Kevin De Bruyne, con lo que el partido quedó prácticamente resuelto en cuanto al resultado. En el tramo final, los locales aprovecharon la superioridad numérica y futbolística, de modo que Dodi Lukébakio en el minuto 85 y Nicolas Raskin en el 87 redondearon el 5:0 definitivo. Tal secuencia de acontecimientos muestra que el resultado no se construyó solo sobre una breve serie de goles, sino sobre una presión constante que, tras la expulsión, se convirtió en una dominación total. Para Túnez fue especialmente problemático que después del tercer gol perdiera estabilidad en el último tercio, mientras Bélgica mantuvo la intensidad incluso después de numerosos cambios.
La amplitud de la plantilla belga salió a relucir
Según la lista de jugadores inscritos de la UEFA, Bélgica fue dirigida por el seleccionador Rudi Garcia, y en la plantilla estaban referentes experimentados como Thibaut Courtois, Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Axel Witsel, Youri Tielemans y Leandro Trossard. Al mismo tiempo, también recibieron un papel importante jugadores que representan la plantilla competitiva más amplia, entre ellos Charles De Ketelaere, Nicolas Raskin, Dodi Lukébakio, Amadou Onana, Jérémy Doku y Maxim De Cuyper. Precisamente la combinación de experiencia y frescura marcó la actuación belga: De Bruyne aportó seguridad en la organización, Trossard y Doku amplitud en ataque, y las entradas posteriores desde el banquillo mantuvieron la presión hasta el final del partido. En los encuentros amistosos el resultado no es el único criterio, pero un partido así da al seleccionador respuestas más claras sobre quién puede mantener el ritmo y la intensidad en el tramo final. Para Bélgica es especialmente importante que se inscribieran entre los goleadores jugadores de distintas líneas y funciones, porque eso reduce la dependencia de un solo delantero o de un solo patrón de finalización.
Según la información de la UEFA sobre el partido, el árbitro principal fue el griego Tasos Sidiropoulos, junto con los asistentes griegos Polychronis Kostaras y Lazaros Dimitriadis, mientras que Angelos Evangelou estuvo a cargo del VAR. La UEFA también indicó en el acta que el encuentro se disputó sobre un césped calificado como excelente, con tiempo nublado y una temperatura de 18 grados. Tales condiciones no son determinantes para el resultado, pero son importantes para comprender el ritmo del partido, porque los equipos pudieron jugar en circunstancias estables sin restricciones meteorológicas extremas. Bélgica lo aprovechó para imponer un ritmo alto, desarrollar los ataques con amplitud y realizar numerosas entradas en el último tercio. GhanaSoccernet, citando un repaso estadístico del partido, señaló que Bélgica tuvo un 66 por ciento de posesión, 27 disparos y 12 tiros a puerta, mientras que Túnez terminó con siete disparos y uno a puerta, lo que describe bien la diferencia en producción ofensiva.
Túnez castigado por la falta de soluciones de salida
Túnez llegó a Bruselas como participante del Mundial, pero contra Bélgica mostró problemas que en los encuentros preparatorios se intentan descubrir antes de que comience la competición. Según la lista de la UEFA, el seleccionador Sabri Lamouchi tenía en la plantilla a jugadores como Ellyes Skhiri, Hannibal Mejbri, Ali Abdi, Montassar Talbi, Ismael Gharbi y Sebastian Tounekti, pero el equipo no logró establecer períodos de posesión suficientemente largos. El mayor problema fue la transición de la defensa al ataque, porque Bélgica cerraba rápidamente el centro y obligaba a Túnez a pases arriesgados o balones largos sin suficiente apoyo. Mientras el partido estuvo igualado numéricamente, Túnez aún pudo defender con un bloque más bajo e intentar mantenerse con opciones en el marcador. Tras la expulsión de Gharbi, esa estructura se desmoronó, y los jugadores belgas empezaron a llegar con más facilidad entre líneas.
Para la selección tunecina, la derrota 5:0 no tiene por qué ser la imagen definitiva de sus posibilidades, pero sí es una advertencia seria antes de un torneo en el que los errores se castigan rápido y caro. Ahram Online y AFP indicaron que fue la segunda derrota consecutiva de Túnez en una serie de cuatro partidos preparatorios, tras una derrota anterior 1:0 contra Austria, un empate 0:0 con Canadá y una victoria 1:0 contra Haití. Tal racha muestra que el equipo puede estar organizado defensivamente contra determinados rivales, pero también que tiene dificultades cuando debe responder al ritmo alto y a la calidad técnica de oponentes de un escalón europeo superior. En Bruselas, Túnez encajó cinco goles, pero igual de importante es que creó demasiado pocas situaciones peligrosas como para poder obligar a Bélgica a una distribución distinta del riesgo. Por eso, el cuerpo técnico de Lamouchi tendrá que extraer de este partido, ante todo, conclusiones sobre la disciplina, la reacción tras la pérdida del balón y la protección del espacio delante de la defensa.
El resultado en el contexto más amplio del Mundial de 2026
Según el calendario de la FIFA, Bélgica competirá en el grupo G del Mundial de 2026 junto con Egipto, Irán y Nueva Zelanda. La FIFA indica que Bélgica abre la competición contra Egipto el 15 de junio de 2026 en el Seattle Stadium, después juega el 21 de junio contra Irán en el Los Angeles Stadium, y el 27 de junio contra Nueva Zelanda en el estadio BC Place de Vancouver. Por eso, el encuentro con Túnez tuvo un valor adicional: fue la última oportunidad en casa para comprobar la forma ofensiva, el reparto de minutos y el estado de los jugadores antes del viaje. La victoria 5:0 no garantizará por sí sola el éxito en el grupo, pero ofrece un importante impulso psicológico y la confirmación de que el equipo puede generar un gran número de ocasiones. Bélgica, según el informe de Ahram Online y AFP, enlazó con esta victoria dos resultados positivos después de la anterior victoria 2:0 contra Croacia.
Túnez, según el calendario de la FIFA, jugará en el grupo F con Países Bajos, Japón y Suecia. La FIFA indica que la selección tunecina abre el torneo contra Suecia en Monterrey, luego juega contra Japón, también en Monterrey, y cierra el grupo contra Países Bajos en Kansas City. En tal calendario, el encuentro con Bélgica debía servir como prueba contra un rival que tiene calidad individual, experiencia y capacidad para acelerar el juego por el centro y las bandas. La derrota en Bruselas es por tanto una señal de que Túnez debe corregir con mayor rapidez el equilibrio entre cautela y ambición, porque en el grupo F tendrá que encontrar maneras de sobrevivir a los períodos de presión, pero también de aliviar a la defensa con sus propios ataques. Según la página oficial de la FIFA del torneo, el Mundial de 2026 es la primera edición con 48 selecciones y tres países anfitriones, Canadá, México y Estados Unidos de América, lo que aumenta adicionalmente las exigencias logísticas y competitivas para todos los participantes.
Bruselas como última parada en casa de la preparación belga
El Estadio Rey Balduino ocupa un lugar especial en el fútbol belga porque tradicionalmente acoge los partidos más importantes de la selección en Bruselas. La Ciudad de Bruselas indicó en la previa oficial del encuentro la ubicación del estadio en la Avenida de Marathon, en la zona de Laeken, y confirmó que el partido Bélgica - Túnez se jugaría el 6 de junio de 2026 a las 15 horas. En la misma previa se destacó que era la última actuación preparatoria de los Diablos Rojos en suelo belga antes del Mundial, lo que explica por qué el encuentro también tuvo un valor simbólico para los aficionados belgas en el estadio. Para un equipo que se prepara para un torneo en Norteamérica, despedirse del campo propio con cinco goles y sin recibir ninguno representa un escenario de resultado óptimo. Aun así, el cuerpo técnico probablemente separará en el análisis el resultado final de las circunstancias específicas del partido, especialmente del hecho de que Túnez jugó los últimos treinta minutos con diez hombres.
La actuación belga fue convincente precisamente porque no dependió solo de la fase de castigo tras la expulsión. La selección local se adelantó antes del descanso, aumentó la ventaja poco después de la pausa y solo entonces aprovechó el espacio adicional que se abrió tras la tarjeta roja. Tal desarrollo del partido es importante para evaluar la forma porque muestra que Bélgica no esperó el error del rival, sino que construyó activamente la ventaja. El gol temprano de Trossard en el contexto del partido redujo la presión, el tanto de De Ketelaere aportó control, y el gol de De Bruyne marcó el punto de inflexión después del cual Túnez ya no tuvo un camino real hacia la remontada. Los goles finales de Lukébakio y Raskin dieron al resultado un peso acorde con la dominación belga en el tramo final.
Qué significa la victoria para Bélgica y qué significa la derrota para Túnez
Para Bélgica, este partido confirmó varios elementos importantes de cara al Mundial: ritmo ofensivo, profundidad del banquillo, solidez del portero y capacidad para castigar la indisciplina rival. Según el informe del Real Madrid, Thibaut Courtois disputó todo el partido y mantuvo la portería a cero, lo que es adicionalmente importante para Bélgica antes de un torneo en el que los detalles a menudo decidirán los partidos. Al mismo tiempo, goleadores de varias líneas dan a Garcia una mejor posición negociadora a la hora de elegir el once inicial, porque la forma no está concentrada solo en ataque. Contra Egipto, Irán y Nueva Zelanda, Bélgica probablemente tendrá diferentes exigencias tácticas, y el encuentro con Túnez mostró que puede cambiar el ritmo y la intensidad sin perder el control. La mayor cautela, sin embargo, sigue siendo necesaria porque un partido amistoso, incluso convincente, no puede simular por completo la presión del estreno competitivo del Mundial.
Para Túnez, la derrota bruselense es ante todo material para una corrección urgente. El equipo fue castigado contra Bélgica por la falta de soluciones de salida, el control insuficiente entre líneas y una caída disciplinaria que abrió espacio para la diferencia tardía en el marcador. De cara a los duelos con Suecia, Japón y Países Bajos, tales debilidades exigen una reacción rápida porque los tres rivales pueden castigar las pérdidas de balón y el mal posicionamiento en la transición. El lado positivo para Túnez solo puede ser que el partido llegó antes del inicio del torneo, en un momento en el que el cuerpo técnico todavía tiene margen para ajustes tácticos y conversaciones con los jugadores. Bélgica, por su parte, se marchó de Bruselas con una victoria convincente, una amplia lista de goleadores y una confirmación clara de que afronta la parte final de la preparación con un ánimo considerablemente mejor.
Fuentes:
- Ahram Online / AFP – informe sobre el partido Bélgica - Túnez 5:0, los goleadores, la expulsión y el contexto de la preparación para el Mundial (enlace)
- UEFA – datos oficiales del partido, árbitros, acta, jugadores inscritos y seleccionadores (enlace)
- Ciudad de Bruselas – previa oficial del evento en el Estadio Rey Balduino y dato de que se trata del último partido preparatorio en casa de Bélgica antes del Mundial (enlace)
- FIFA – calendario oficial y grupos del Mundial de 2026 para Bélgica y Túnez, así como datos básicos sobre el torneo (enlace)
- GhanaSoccernet – descripción adicional de los goles, la posesión del balón y los disparos en el partido amistoso (enlace)
- Real Madrid CF – publicación del club sobre la actuación de Thibaut Courtois y la victoria belga contra Túnez (enlace)