Nuevas alertas de dopaje: el caso de Kibiwott Kandie abre un debate más amplio sobre el control de muestras
El ex plusmarquista mundial de medio maratón Kibiwott Kandie vuelve a estar en el centro de un procedimiento antidopaje después de que la Athletics Integrity Unit, conocida como AIU, indicara en sus registros que el fondista keniano está acusado de evadir, negarse o no proporcionar una muestra, así como de manipular o intentar manipular un control de dopaje. Según la lista pública de suspensiones provisionales de la AIU, el caso está en curso desde el 1 de marzo de 2025, y el estado del procedimiento figura como notificación de cargo emitida. Se trata de un procedimiento que aún no significa una resolución definitiva sobre la responsabilidad del deportista, pero muestra que el caso ha entrado en la fase formal del proceso antidopaje.
Kandie es conocido por el público deportivo más amplio por su marca de 57:32, con la que en 2020 en Valencia estableció el entonces récord mundial de medio maratón. Ese resultado ha perdido desde entonces la condición de récord vigente, pero sigue siendo uno de los momentos más reconocibles del atletismo moderno en ruta. Por eso el caso ha tenido una repercusión especial, porque no se refiere a un competidor anónimo, sino a un atleta que durante un periodo fue la referencia del medio maratón más rápido del mundo. En los casos de dopaje de este tipo, la atención no se centra solo en el eventual uso de sustancias prohibidas, sino también en el cumplimiento de las reglas que permiten que los controles puedan realizarse.
Según las normas de World Athletics, evadir o negarse a proporcionar una muestra se considera una infracción antidopaje separada. La manipulación del control de dopaje también es una categoría especialmente grave porque se refiere a intentos de obstaculizar el procedimiento, ocultar hechos, proporcionar información falsa u otras acciones que dañan la credibilidad del control. En la descripción de la suspensión provisional, la AIU subraya que tal medida no es una decisión definitiva sobre la culpabilidad, sino una medida protectora temporal mientras dura el procedimiento. Precisamente esa diferencia es importante para la información pública: el deportista está formalmente acusado y suspendido, pero la decisión final sobre la sanción se adopta solo después de la conclusión del procedimiento.
Por qué manipular el control es una de las cuestiones más sensibles
El sistema antidopaje se basa en la posibilidad de someter a los deportistas a pruebas durante el periodo de competición y fuera de competición, a menudo sin aviso previo. Si se daña la credibilidad de la recogida de muestras, todo el sistema pierde fuerza probatoria. Por eso, en las normas del Código Mundial Antidopaje, así como en las reglas de las distintas federaciones deportivas, se presta especial atención a los casos de evasión de controles, indisponibilidad de los deportistas y manipulación de muestras o del procedimiento. En la práctica, esto puede abarcar circunstancias muy diferentes, desde una prueba omitida hasta el ocultamiento activo de rastros o intentos de influir en los oficiales.
En el atletismo, este marco está especialmente desarrollado debido al gran número de competiciones internacionales, los frecuentes cambios de ubicación y la importancia de los controles fuera de competición. La AIU señala que su competencia está dirigida a atletas internacionales, personas de su entorno profesional, funcionarios de World Athletics y casos relacionados con la integridad del deporte. Según los datos publicados por la AIU para 2024, se recogieron 13.428 muestras en 101 países, de 3.747 deportistas de 139 nacionalidades. Esas cifras muestran la escala del sistema, pero también la razón por la que los procedimientos relacionados con la evasión del control se tratan casi con la misma seriedad que los resultados positivos.
El caso de Kandie encaja en la imagen más amplia de una vigilancia reforzada en el atletismo, especialmente en las disciplinas de resistencia. En la lista pública de las sanciones más recientes de la AIU en mayo de 2026 figuran varios casos que incluyen la presencia o el uso de sustancias prohibidas, el pasaporte biológico del deportista y fallos relacionados con los datos de localización. Entre ellos también hay casos de deportistas de Kenia, Etiopía, Canadá y otros países, lo que muestra que la vigilancia antidopaje no está vinculada solo a un país o una disciplina. Aun así, los casos de fondistas conocidos son especialmente sensibles porque los resultados en el maratón y el medio maratón se interpretan a menudo como indicadores de resistencia, trabajo a largo plazo y límites del rendimiento humano.
El tenis vuelve a estar bajo la lupa por el clostebol
La misma semana en la que el caso de Kandie obtuvo nueva visibilidad pública, la International Tennis Integrity Agency, ITIA, anunció que el tenista letón Karlis Ozolins y el tenista estadounidense Daniil Kakhniuk habían sido suspendidos provisionalmente tras resultados positivos por clostebol. Según el comunicado de la ITIA del 12 de mayo de 2026, ambos proporcionaron muestras durante un torneo del ITF World Tennis Tour en San José, Costa Rica, el 17 de febrero de 2026, y en las muestras se encontraron metabolitos de esa sustancia prohibida. Las suspensiones provisionales están en vigor desde el 14 de abril de 2026, y la ITIA señala que los jugadores tienen derecho a recurrir.
El clostebol es un agente anabólico que figura en la Lista de sustancias y métodos prohibidos de la WADA. En el tenis, su presencia en los últimos años ha generado una atención considerable porque algunos casos se han centrado en cuestiones de contaminación, preparados médicos y responsabilidad de los deportistas por sustancias que entran en el organismo. La ITIA destaca en sus normas que los tenistas son sometidos a controles conforme a la lista de la WADA y que los deportistas y sus equipos están obligados a entender qué sustancias están prohibidas. Esa responsabilidad incluye también suplementos alimenticios, medicamentos, pomadas, cremas y otros productos que pueden contener ingredientes prohibidos.
Según el comunicado de la ITIA, Ozolins y Kakhniuk no habían ejercido el derecho a recurrir las suspensiones provisionales en el momento de la publicación. Mientras estén suspendidos, no pueden competir, entrenar como entrenadores oficiales ni asistir a eventos organizados o sancionados por la ITF, la WTA, la ATP, los torneos de Grand Slam o las federaciones nacionales. Esa prohibición muestra la amplitud de las consecuencias incluso antes de la decisión definitiva en el procedimiento. Una suspensión provisional en casos de determinadas sustancias no es solo una medida administrativa, sino que afecta directamente a la posibilidad de obtener ingresos, la clasificación, el acceso a torneos y el trabajo profesional cotidiano de los deportistas.
El tenis es además sensible porque es un deporte con una temporada larga, viajes frecuentes y grandes diferencias entre los jugadores de élite y los competidores de niveles inferiores. Los jugadores que no están en la cima a menudo no cuentan con el mismo apoyo médico, jurídico y logístico que las mayores estrellas, pero las reglas de responsabilidad se aplican por igual. Por eso la ITIA recuerda regularmente en sus comunicados la disponibilidad de asistencia jurídica, apoyo psicológico independiente y ayuda financiera para investigar la fuente de los resultados positivos. Esto no cambia la gravedad de los resultados, pero muestra que el procedimiento no se reduce solo a imponer una sanción, sino también a determinar las circunstancias en las que se produjo el resultado.
Los deportes de combate y el problema más amplio de la confianza
Los temas de dopaje no se limitan al atletismo y al tenis. En los deportes de combate, en los últimos meses también se han registrado varios casos que incluyen sustancias prohibidas, controles omitidos y cuestiones de responsabilidad de los deportistas. Combat Sports Anti-Doping, el organismo que dirige el programa antidopaje de la UFC, señala en sus registros que Iasmin Lucindo Bezerra aceptó en enero de 2026 una sanción de nueve meses tras un resultado positivo por mesterolona, mientras que la investigación apuntó a una posible contaminación de suplementos procedentes de una farmacia de formulación magistral. En el mismo mes, Mohammed Usman aceptó una sanción de treinta meses tras un resultado positivo por testosterona, con reconocimiento del uso de testosterona y del péptido BPC-157 antes del evento UFC Rio.
CSAD había publicado anteriormente varios otros casos en los que aparecían trimetazidina, meldonium, furosemida, drostanolona, tamoxifeno, anastrozol y otras sustancias. Algunos expedientes incluían resultados positivos, algunos controles omitidos y otros uso no declarado antes de que el deportista entrara en el programa registrado de controles de la UFC. Tales casos son especialmente importantes en los deportes de combate porque la cuestión del dopaje no se refiere solo a la justicia de la competición, sino también a la seguridad del adversario. En deportes en los que el objetivo es imponerse físicamente al oponente, el uso de sustancias que pueden aumentar la fuerza, la resistencia o la recuperación tiene un peso ético y sanitario adicional.
El caso del excampeón de la UFC Conor McGregor, quien según un comunicado de la UFC de octubre de 2025 aceptó una sanción de dieciocho meses por tres controles omitidos en un periodo de 12 meses, mostró que incluso la ausencia de un resultado positivo puede llevar a consecuencias graves. Según ese comunicado, se trataba de una infracción de las reglas sobre disponibilidad del deportista para los controles, y no de un hallazgo de una sustancia prohibida. Este ejemplo subraya además que el sistema antidopaje moderno no sanciona solo el uso probado de sustancias prohibidas, sino también las conductas que impiden o dificultan la realización del control.
El caso de rugby muestra hasta dónde pueden llegar los intentos de eludir el sistema
Un ejemplo especialmente dramático de manipulación de un procedimiento antidopaje llegó desde el rugby. World Rugby anunció que seis internacionales georgianos y una persona del cuerpo técnico fueron sancionados después de una investigación sobre una trama organizada relacionada con drogas recreativas y sustitución de muestras. Según el comunicado de World Rugby, se trata de una práctica prohibida por el código de la WADA y por las reglas de esa organización. El caso fue descrito públicamente como una de las investigaciones antidopaje más amplias de la historia del rugby.
La sanción más dura la recibió el ex capitán georgiano Merab Sharikadze, a quien se le impuso una suspensión de once años. Según informes basados en el comunicado de World Rugby, la investigación determinó que hubo sustituciones de muestras de orina y avisos previos sobre controles. The Guardian informó de que no se encontró una prueba sólida de un intento de ocultar el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, sino que las sustituciones de muestras estaban relacionadas con ocultar sustancias como cannabis y tramadol. Aun así, para las reglas antidopaje lo clave es la propia manipulación del procedimiento, no solo el tipo de sustancia que se intenta ocultar.
Ese caso ilustra además cuánto depende el sistema antidopaje de la integridad de todos los implicados: deportistas, médicos, estructuras federativas, laboratorios y oficiales. Si alguien dentro del sistema advierte de antemano a los deportistas sobre controles o ayuda en la sustitución de muestras, entonces no se trata solo de una infracción individual, sino de un ataque a toda la estructura de vigilancia. World Rugby destacó en su comunicado la importancia de un programa antidopaje guiado por la ciencia, el perfilado biológico, los controles y la conservación a largo plazo de las muestras. Es un mensaje que va más allá del rugby y se aplica a todos los deportes en los que los resultados se basan en la confianza en la regularidad de la competición.
La lista de la WADA para 2026 entró en vigor el 1 de enero
La Agencia Mundial Antidopaje, WADA, publicó la Lista de sustancias y métodos prohibidos para 2026, que fue aprobada por su Comité Ejecutivo el 11 de septiembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026. Esa lista es la base de los programas antidopaje en atletismo, tenis, rugby, deportes de combate y otras disciplinas que aplican el Código de la WADA o se apoyan directamente en él. La lista se actualiza cada año, y los deportistas y miembros de sus equipos deben seguir los cambios porque el estado de determinadas sustancias, métodos y exenciones terapéuticas puede cambiar.
Es importante distinguir varios tipos de casos de dopaje. Un resultado positivo por una sustancia prohibida es una forma de infracción, pero no la única. El uso de un método prohibido, la posesión de determinados medios, la evasión de controles, el incumplimiento de obligaciones de localización, la manipulación del procedimiento y la participación de personas del equipo técnico también pueden llevar a sanciones. Precisamente por eso los casos recientes del atletismo, el tenis, los deportes de combate y el rugby no hablan solo de una sustancia o de un deportista, sino de diferentes puntos débiles del sistema: disponibilidad de los deportistas, control de medicamentos y suplementos, integridad de la muestra y responsabilidad de las personas que rodean a los competidores.
Para el público es importante que los procedimientos antidopaje no se simplifiquen. Un resultado positivo no significa siempre el mismo nivel de culpa, del mismo modo que la ausencia de un resultado positivo no excluye una infracción si el deportista evitó el control o intentó manipular el procedimiento. Por eso en los comunicados oficiales a menudo se diferencian suspensión provisional, notificación de cargo, reconocimiento de responsabilidad, decisión de un organismo independiente y sanción definitiva. En el caso de Kibiwott Kandie, ahora lo clave es que, según los registros de la AIU, está formalmente acusado y suspendido provisionalmente, mientras que el desenlace final dependerá de la conclusión del procedimiento.
Qué significan estos casos para los deportistas y las federaciones
Una serie de casos actuales muestra que la vigilancia antidopaje se desplaza cada vez más allá de la cuestión tradicional de si se encontró una sustancia prohibida en una muestra. Las organizaciones deportivas subrayan cada vez más la obligación de una disponibilidad regular para los controles, la declaración completa de medicamentos y suplementos, la cooperación con los oficiales y la preservación de la credibilidad de la muestra. Para los deportistas, esto significa que la responsabilidad no termina con la afirmación de que no tomaron intencionadamente una sustancia prohibida. Es necesario poder explicar qué se tomó, dónde se compró, quién recomendó el producto, si se comprobó la lista de ingredientes y si los médicos o entrenadores estaban familiarizados con las reglas antidopaje.
Para las federaciones y los organizadores de competiciones el mensaje es igual de claro. La educación de los deportistas, los procedimientos transparentes, la independencia de los controles y la cooperación con la WADA y con organismos especializados como la AIU, la ITIA y el CSAD se convierten en la base de la credibilidad del deporte. Cada caso de manipulación del control erosiona especialmente la confianza porque plantea la pregunta de si los sistemas de vigilancia están suficientemente protegidos de debilidades internas. Por eso los casos más recientes no son solo noticias disciplinarias, sino también un recordatorio de que la lucha contra el dopaje se libra cada vez más en los niveles administrativo, médico, jurídico y organizativo.
El caso de Kandie, las suspensiones provisionales en el tenis, las sanciones en el programa de la UFC y la amplia investigación en el rugby georgiano muestran conjuntamente la misma tendencia: las organizaciones deportivas intentan cerrar el espacio no solo al uso de sustancias prohibidas, sino también a la evasión del control. Las decisiones definitivas en cada caso todavía deberán mostrar el alcance de la responsabilidad de cada deportista. Pero ya está claro que la confianza en los resultados se basará cada vez más en la cooperación demostrable con las reglas, y no solo en los éxitos deportivos en la pista, el campo, el área de combate o la pista de tenis.
Fuentes:
- Athletics Integrity Unit – lista pública de suspensiones provisionales y descripción del estado del caso de Kibiwott Kandie (link)
- Athletics Integrity Unit – descripción del procedimiento disciplinario, competencias y datos de controles (link)
- International Tennis Integrity Agency – comunicado sobre las suspensiones provisionales de Karlis Ozolins y Daniil Kakhniuk por clostebol (link)
- International Tennis Integrity Agency – información sobre la Lista de sustancias prohibidas de la WADA para 2026 y las normas en el tenis (link)
- Agencia Mundial Antidopaje – publicación de la Lista de sustancias y métodos prohibidos para 2026 (link)
- Combat Sports Anti-Doping – resumen de las sanciones antidopaje de la UFC y casos relacionados (link)
- UFC – comunicado oficial sobre la sanción de Conor McGregor por controles omitidos (link)
- World Rugby – comunicado sobre infracciones de las reglas antidopaje en la selección georgiana (link)
- The Guardian – informe sobre la suspensión de Merab Sharikadze y la investigación de sustitución de muestras en el rugby georgiano (link)