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Paraguay goleó 4-0 a Nicaragua en Asunción, prueba firme antes del Mundial 2026

Paraguay venció 4-0 a Nicaragua en el Defensores del Chaco de Asunción en un amistoso internacional. El equipo de Gustavo Alfaro dominó con presión y eficacia, con goles de Romero Gamarra, Almirón, Galarza y Maidana, mientras la lesión de Julio Enciso mantiene la preocupación

· 13 min de lectura
Paraguay goleó 4-0 a Nicaragua en Asunción, prueba firme antes del Mundial 2026 Karlobag.eu / ilustración

Paraguay derrotó con claridad a Nicaragua y cerró con victoria su preparación en casa para el Mundial

Paraguay derrotó a Nicaragua por 4:0 el viernes 5 de junio de 2026, en el estadio ueno Defensores del Chaco de Asunción, en un partido amistoso internacional que sirvió a la selección local como última prueba antes de partir hacia la fase final del Mundial. Según el informe oficial de la Asociación Paraguaya de Fútbol, el equipo del seleccionador Gustavo Alfaro fue llevado a la victoria por Alejandro Romero Gamarra desde el punto penal, Miguel Almirón, Matías Galarza y Alexandro Maidana. El resultado describió fielmente la relación de fuerzas en el campo: Paraguay impuso el ritmo desde el comienzo, presionó la última línea del rival y aprovechó las ocasiones más importantes, mientras que Nicaragua no encontró la manera de conservar el balón durante más tiempo ni de amenazar con mayor seriedad la portería local. En la recta final de la preparación, una actuación así dio al equipo local tranquilidad en el marcador y confianza adicional, aunque la noche quedó ensombrecida por la preocupación debido a la lesión de Julio Enciso.

La presión temprana abrió el camino hacia una victoria contundente

El partido tuvo una dirección clara desde los primeros minutos. Paraguay jugó ante su público, en un ambiente que, según el informe de ABC Color, reunió a unas 35.000 personas, y mostró rápidamente que quería controlar el encuentro mediante una entrada más agresiva en los duelos y una circulación más rápida del balón hacia adelante. Nicaragua intentó cerrar el centro y frenar el ritmo, pero el equipo local llegaba con facilidad a zonas desde las que podía generar presión sobre la última línea visitante. El momento clave del tramo inicial llegó en el minuto 16, cuando Paraguay se adelantó tras un penal que, según el acta oficial de la APF, convirtió Alejandro Romero Gamarra. Ese gol cambió la estructura del encuentro porque permitió al anfitrión controlar la posesión con más calma y obligó a Nicaragua a pasar parte del partido en un bloque defensivo del que le costaba salir.

Después de ponerse en ventaja, Paraguay continuó presionando, pero el partido no estuvo exento de un momento incómodo para Alfaro. Julio Enciso tuvo que abandonar el juego en el minuto 25, y en su lugar entró Maurício Magalhães, señala la APF en la síntesis oficial del encuentro. ABC Color informó que se trataba de una lesión que parecía muscular y que la salida del delantero causó preocupación en el cuerpo técnico paraguayo, aunque el alcance de la lesión no fue confirmado oficialmente después del partido. Una situación así es especialmente sensible porque Paraguay se encuentra en la fase final de preparación para una gran competición, y Enciso es uno de los jugadores que puede aportar al equipo cambio de ritmo, desequilibrio y calidad individual en la definición de los ataques. A pesar de esa interrupción, la selección local no perdió el control del partido.

El segundo gol llegó en el minuto 41, cuando Miguel Almirón aumentó la ventaja a 2:0. Según el informe de ABC Color, la jugada comenzó tras una recuperación de Diego Gómez, y Almirón terminó el ataque con un remate preciso. El gol justo antes del descanso complicó aún más la tarea de Nicaragua, que en la primera parte tuvo muy pocas salidas de calidad hacia el campo rival. Paraguay se mostró en ese tramo más organizado, más rápido y más peligroso, sobre todo cuando recuperaba el balón en campo alto o cuando llegaba a centros y pases atrás por las bandas. Al descanso se llegó con un marcador que ya entonces indicaba claramente que al equipo visitante le resultaría difícil volver al partido.

Alfaro cambió casi todo el equipo, el ritmo siguió igual

La segunda mitad fue igual de importante para el cuerpo técnico de Paraguay porque ofreció una oportunidad a un amplio grupo de jugadores. Según el acta oficial de la APF, Alfaro realizó tras el descanso una serie de cambios: entraron Orlando Gill, Gustavo Velázquez, Fabián Balbuena, José Canale, Alexandro Maidana, Ramón Sosa, Braian Ojeda, Matías Galarza, Gustavo Caballero, Alex Arce y otros jugadores que debían ganar ritmo competitivo antes del viaje. Ese enfoque en los amistosos inmediatamente anteriores a un gran torneo tiene un objetivo claro: reducir la carga de los jugadores principales, comprobar la reacción de los suplentes y ver cuánto puede mantener el equipo su identidad de juego cuando se modifica una parte importante del once inicial. Paraguay aprobó en esa prueba la parte más importante del examen porque, incluso después de numerosos cambios, ni se replegó ni cedió la iniciativa a Nicaragua.

El tercer gol lo marcó Matías Galarza en el minuto 61, con lo que el partido quedó prácticamente resuelto. La APF indicó en su informe oficial que Galarza fue uno de los goleadores, y ABC Color describió una situación en la que el guardameta Adonis Pineda rechazó un disparo de Maurício, tras lo cual Galarza aprovechó el rebote. Ese gol también fue importante para la impresión sobre la amplitud de la plantilla paraguaya, porque llegó de un jugador que no empezó el encuentro, pero que tras entrar aportó energía y concreción en la definición. Nicaragua parecía cada vez más cansada en esos minutos, y los intentos de salir por el mediocampo terminaban a menudo en pérdida de balón o en pases forzados hacia atrás.

El 4:0 definitivo lo estableció Alexandro Maidana en el minuto 66. Según el acta oficial de la APF, Maidana entró al comienzo de la segunda parte en lugar de Junior Alonso, y con su gol redondeó una noche convincente del equipo local. Para Paraguay fue especialmente útil que cuatro jugadores diferentes se anotaran entre los goleadores, lo que reduce la impresión de dependencia de un solo delantero o de un solo tipo de finalización. Al mismo tiempo, Nicaragua no consiguió responder ni siquiera después de los cambios realizados por el seleccionador Juan Cruz Real. El conjunto visitante tuvo muy poca calma en la posesión, y cuando recuperaba el balón, a menudo no tenía suficientes jugadores en posiciones desde las que pudiera amenazar.

Nicaragua sin respuesta ante la diferencia de ritmo y calidad

Nicaragua viajó a Asunción para un encuentro que por perfil era exigente, porque jugaba contra una selección de las eliminatorias sudamericanas, ante su público y en un momento en el que el anfitrión entra en el tramo final de preparación para el Mundial. En la alineación oficial publicada por la APF, Nicaragua estuvo liderada por el portero Adonis Pineda y por jugadores como Jefferson Rivera, Joab Gutiérrez, Évert Martínez, Justing Cano, Jason Coronel, Jacob Montes y Jorge García. El equipo de Juan Cruz Real tuvo varios periodos en los que intentó bajar el ritmo y enlazar un mayor número de pases, pero pasó la mayor parte del encuentro bajo presión. Dos tarjetas amarillas, a Joab Gutiérrez en el minuto 15 y a Jacob Montes en el 56, muestran además lo difícil que fue para los visitantes defender el espacio delante de su propia área.

No se trata solo de la diferencia en el resultado final, sino también de la manera en que Paraguay controló el partido. El equipo local tuvo una estructura más clara en el centro del campo, reaccionó más rápido tras perder el balón y supo cuándo acelerar hacia la finalización. Nicaragua, por su parte, se vio a menudo obligada a defender en una zona baja, lo que reducía la posibilidad de una salida de calidad al ataque. Cuando el rival se adelanta pronto y mantiene la intensidad, un encuentro así puede convertirse fácilmente en un desgaste defensivo constante para el equipo más débil. Eso fue exactamente lo que ocurrió en Asunción: Paraguay mantuvo el partido bajo control, y Nicaragua no encontró un mecanismo que cambiara el ritmo.

Para la selección visitante, este partido aun así puede tener valor como indicador del nivel que se necesita en encuentros contra rivales más fuertes. Los amistosos se utilizan a menudo para comprobar la organización, las reacciones bajo presión y la capacidad de adaptación, y Nicaragua recibió en ese sentido una imagen clara de los problemas que debe corregir. Se analizarán especialmente la fase de salida desde la última línea, las reacciones tras la pérdida del balón y la defensa de situaciones en las que el rival llega desde segunda línea. El resultado de 4:0 deja poco espacio para una interpretación positiva de la actuación en sí, pero derrotas así en partidos amistosos pueden tener un papel útil si de ellas se extraen correcciones concretas.

Paraguay vuelve al escenario mundial tras una larga espera

La victoria sobre Nicaragua tiene un significado más amplio porque Paraguay entra en la fase final de preparación para el Mundial de 2026, un torneo que se celebrará en Estados Unidos de América, Canadá y México. Según la FIFA, será la edición más grande de la competición hasta ahora, con 48 selecciones y un total de 104 partidos en 16 ciudades sede. Paraguay vuelve a la cita mundialista por primera vez desde 2010, y la FIFA señala que aseguró la clasificación con un empate 0:0 contra Ecuador en las eliminatorias. En la tabla final de las eliminatorias sudamericanas, según los datos de la FIFA, Paraguay ocupó el sexto lugar con 28 puntos en 18 partidos, con un balance de siete victorias, siete empates y cuatro derrotas. Para una selección que en Sudáfrica 2010 llegó a los cuartos de final, el regreso al Mundial tiene un fuerte peso deportivo y simbólico.

El camino clasificatorio también fue importante para moldear la identidad del equipo. Paraguay no estuvo entre los conjuntos más eficaces del grupo sudamericano, pero a lo largo de las eliminatorias construyó el resultado sobre la disciplina, una defensa sólida y la capacidad de mantenerse competitivamente estable en los partidos clave. Los datos de la FIFA sobre la tabla final muestran que Paraguay recibió solo diez goles en 18 partidos, lo que fue uno de los mejores rendimientos defensivos de la zona CONMEBOL. Precisamente por eso el amistoso contra Nicaragua no fue solo una búsqueda de la victoria, sino también una oportunidad para que la parte ofensiva del juego se mostrara más eficaz de lo que a menudo fue en las eliminatorias. Cuatro goles y goleadores variados dan al seleccionador Alfaro un argumento para el optimismo, aunque debe tenerse en cuenta el nivel del rival.

Según el calendario oficial de la FIFA, Paraguay jugará en el Mundial en el grupo D con Estados Unidos de América, Australia y Turquía. El primer encuentro está previsto contra Estados Unidos en Los Ángeles, luego seguirá el partido contra Turquía en el San Francisco Bay Area Stadium, y el último duelo de grupo llegará contra Australia. En un calendario así, Paraguay no tendrá mucho tiempo para elevar gradualmente su forma, porque ya al comienzo le espera el anfitrión y una selección que jugará con un fuerte apoyo desde las gradas. Por eso la victoria contundente en Asunción resulta útil sobre todo como impulso psicológico, pero no como confirmación definitiva de preparación para el torneo. El nivel de intensidad, la calidad de los rivales y la presión de los partidos competitivos serán considerablemente más altos.

La eficacia como mejor mensaje, la lesión de Enciso como principal incógnita

El elemento positivo más importante para Paraguay fue la eficacia. El equipo abrió pronto la defensa rival, duplicó la ventaja antes del descanso y en la segunda parte continuó marcando a pesar del gran número de cambios. Esto es especialmente importante para un equipo que en partidos más fuertes a menudo debe vivir de un número menor de ocasiones. Cuando en el corto periodo previo a un gran torneo se gana un partido sin recibir goles y con cuatro tantos anotados, el cuerpo técnico recibe la confirmación de que existen automatismos que funcionan también fuera del once inicial. El valor adicional es que se apuntaron entre los goleadores jugadores de distintas líneas y distintos roles, desde un mediapunta y un extremo hasta futbolistas que entraron desde el banquillo.

Aun así, la lesión de Julio Enciso sigue siendo el tema más sensible después del encuentro. La APF registró en el acta oficial su salida en el minuto 25, y ABC Color informó que el delantero abandonó el juego con visible preocupación y que se esperan informaciones más claras sobre la gravedad de la lesión. Antes del Mundial, situaciones así tienen un peso adicional porque los plazos de recuperación se miden en días, no en semanas de preparación tranquila. Si se demuestra que la lesión es leve, Paraguay podrá observar la victoria sobre Nicaragua casi exclusivamente a través de indicadores positivos. Si el problema resulta ser más serio, la impresión deportiva del partido quedará necesariamente a la sombra de las preguntas sobre la disponibilidad de uno de los jugadores más importantes para el inicio del torneo.

Para Alfaro, el duelo con Nicaragua fue un partido en el que obtuvo lo que más se suele buscar de una prueba así: victoria, amplitud de plantilla, goles y control sin mayores problemas defensivos. Para Nicaragua fue una derrota dura, pero también un encuentro claro con el nivel de presión que generan selecciones de una categoría competitiva superior. El 4:0 final, por tanto, puede leerse como confirmación de que Paraguay entra en la fase final de preparación con un tono serio, pero también como recordatorio de que un resultado amistoso, por contundente que sea, no elimina todas las preguntas. La más importante entre ellas en este momento no está vinculada al juego, sino al estado de salud de Enciso y a la plantilla definitiva con la que Paraguay abrirá su participación en el Mundial.

Fuentes:
- Asociación Paraguaya de Fútbol – informe oficial, goleadores, acta, alineaciones y detalles del partido Paraguay - Nicaragua 4:0 (link)
- ABC Color – crónica del partido, descripción del desarrollo del encuentro, dato sobre la lesión de Julio Enciso y contexto del ambiente en el estadio (link)
- FIFA – lista de selecciones clasificadas para el Mundial 2026 y dato sobre el regreso de Paraguay al torneo después de 2010 (link)
- FIFA – tabla final de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026 (link)
- FIFA – calendario oficial del Mundial 2026 y partidos del grupo D (link)

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Etiquetas Paraguay Nicaragua Paraguay Nicaragua 4-0 amistoso internacional Asunción Defensores del Chaco Mundial 2026 Gustavo Alfaro Julio Enciso fútbol
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