RD Congo convirtió la última jornada en una noche histórica en Atlanta con una remontada contra Uzbekistán
RD Congo derrotó a Uzbekistán 3:1 el sábado 27 de junio de 2026 en Atlanta, en la tercera jornada del grupo K del Mundial 2026, y convirtió un partido aparentemente perdido en la victoria más importante de la historia de su selección nacional. El encuentro comenzó a las 19:30, hora del Este de Estados Unidos, en el Mercedes-Benz Stadium, que en el calendario oficial de la FIFA para el torneo figura como Atlanta Stadium. Uzbekistán se adelantó pronto, por medio de Eldor Shomurodov en el minuto 10, mientras que RD Congo alcanzó la remontada solo en el último tercio del partido. Según los informes de AP y Outlook India, Yoane Wissa empató de penalti en el minuto 68, Fiston Mayele marcó el 2:1 en el minuto 78, y Wissa confirmó la victoria y el pase en el tiempo añadido.
El resultado tuvo un peso mucho mayor que una simple victoria en la fase de grupos. Según el resumen del partido de ESPN y la clasificación del grupo K, RD Congo terminó la competición de grupo con cuatro puntos, por detrás de Colombia y Portugal, mientras que Uzbekistán se quedó sin puntos en su debut en el Mundial. En el formato con 48 selecciones y una nueva ronda de 32, que la FIFA aplica en este torneo, ese rendimiento fue suficiente para que RD Congo continuara la competición como una de las selecciones terceras mejor clasificadas. Por eso la victoria 3:1 fue al mismo tiempo una remontada en el marcador, un avance histórico y la confirmación de que el formato ampliado del torneo puede abrir espacio a selecciones que en ediciones anteriores a menudo quedaban al margen de las grandes fases finales.
El golpe temprano de Uzbekistán y la larga búsqueda de una respuesta
El partido comenzó para RD Congo de la forma más difícil posible. Según la cronología de Outlook India, Uzbekistán aprovechó ya en el minuto 10 un malentendido en la defensa rival, y el capitán Eldor Shomurodov culminó la jugada con un disparo preciso desde un ángulo exigente. Ese gol fue especialmente importante para un equipo que en sus dos primeros encuentros del grupo K había sufrido derrotas ante Colombia y Portugal, pero que en Atlanta abrió al menos por un momento la posibilidad de terminar su debut en el Mundial con un resultado positivo. Uzbekistán se marchó al descanso con ventaja, y según el mismo informe, el liderazgo en la primera parte pareció una recompensa por una entrada valiente en el partido.
RD Congo, sin embargo, ya antes del descanso mostraba que no tenía intención de esperar el final sin presión. En la primera parte fue anulado un gol de Nathanaël Mbuku tras revisión arbitral, lo que subrayó aún más hasta qué punto el partido estaba en el límite entre una celebración histórica y una nueva decepción. Para una selección que volvió al Mundial después de 52 años, tras la participación del entonces Zaire en 1974, cada ataque tenía un peso adicional. El perfil de la selección de RD Congo de la FIFA recuerda el largo vacío entre dos apariciones en fases finales, y precisamente por eso el partido en Atlanta tenía una fuerte simbología: el equipo no jugaba solo por la clasificación, sino también por romper décadas de espera.
Uzbekistán intentó durante la primera hora ralentizar el ritmo y proteger la ventaja, mientras RD Congo trasladaba cada vez más el juego hacia la mitad rival. Según los informes disponibles del partido, el momento clave llegó en el minuto 66, cuando Wissa provocó un penalti. Dos minutos después, el mismo jugador asumió la responsabilidad y marcó el 1:1. Ese gol no solo cambió el resultado, sino también la dinámica emocional del partido: Uzbekistán pasó de ser el equipo que protegía una ventaja a ser el equipo que debía sobrevivir a la presión, y RD Congo tuvo por primera vez esa noche la sensación de que la fase eliminatoria realmente podía alcanzarse.
Wissa y Mayele marcaron el tramo final
Tras el empate, el tramo final perteneció a RD Congo. Según AP, Fiston Mayele marcó en el minuto 78, entre los dos goles de Wissa, y con ello confirmó la remontada completa de la selección africana. El gol del 2:1 fue el momento en el que también cambió la imagen táctica del encuentro: Uzbekistán tuvo que abrir espacios, y RD Congo recibió la oportunidad de jugar en transición y utilizar la velocidad de sus delanteros. En ese periodo se vio mejor por qué el seleccionador Sébastien Desabre incluyó en el equipo a un grupo de jugadores ofensivamente potentes y físicamente móviles, entre los que están Wissa, Mayele, Cédric Bakambu, Théo Bongonda y Meschack Elia.
El tercer gol llegó en el tiempo añadido y cerró todas las dudas. Según Outlook India, Elia mantuvo vivo el ataque por el lado izquierdo, y Wissa, tras recibir y acomodar el disparo, envió el balón a la red para el 3:1 definitivo. Ese gol marcó el final de las esperanzas uzbekas y el inicio de la celebración de RD Congo, que en los últimos poco más de veinte minutos marcó tres goles. Es especialmente significativo que Wissa, autor del primer gol de RD Congo en este torneo en el empate con Portugal, volviera a ser la figura central en el partido en el que se decidía el destino de la selección.
La actuación de Wissa tiene también un significado narrativo más amplio. La FIFA destacó después del encuentro con Portugal que su gol había dado entonces a RD Congo el primer gol y el primer punto en la historia de sus participaciones con ese nombre en el Mundial. En Atlanta fue un paso más allá: dos goles contra Uzbekistán lo convirtieron en el rostro de la victoria más importante de la selección en el escenario mundial. El gol de Mayele, por su parte, dio a la remontada una estructura concreta, porque rompió el equilibrio tras el empate y obligó a Uzbekistán a asumir un riesgo que abrió espacio para el golpe final.
El grupo K terminó con una jerarquía clara, pero también con una gran historia del equipo tercero
Según la clasificación de ESPN tras el partido, Colombia terminó el grupo K en la cima con siete puntos, Portugal fue segundo con cinco, RD Congo tercero con cuatro y Uzbekistán cuarto sin ningún punto conseguido. Ese orden confirma lo importante que fue el empate de RD Congo con Portugal en la primera jornada para el desenlace final. El calendario de la FIFA registra que RD Congo empató 1:1 con Portugal el 17 de junio en Houston, luego perdió 0:1 contra Colombia el 23 de junio en Guadalajara, y después cerró el grupo en Atlanta con una victoria contra Uzbekistán. Cada uno de esos tres resultados tuvo un papel directo en la creación del escenario en el que la victoria en la última jornada se volvió suficiente para avanzar.
Para Uzbekistán, el desenlace fue doloroso porque la esperanza inicial en Atlanta se convirtió en la tercera derrota. El perfil de Uzbekistán de la FIFA describe la participación de 2026 como la primera clasificación de esa selección para el Mundial, lo que significa que la mera presencia en el grupo K ya era un paso histórico. Aun así, la parte de resultados del torneo resultó extremadamente exigente. Uzbekistán abrió el campeonato con una derrota 1:3 ante Colombia, luego perdió 0:5 contra Portugal, y tras ir por delante contra RD Congo recibió tres goles en el tramo final. Así la historia del debut terminó sin puntos, pero también con una experiencia que seguirá siendo importante para el fútbol uzbeko por su primera entrada en la élite global.
RD Congo, por otro lado, mostró el valor de la perseverancia en un grupo en el que no era favorito para el pase directo. Según AP, la selección se clasificó por primera vez para la fase eliminatoria del Mundial, y la victoria contra Uzbekistán marcó también su primer triunfo en este torneo. En el contexto africano más amplio, AP informó de que en esta edición de la competición más selecciones africanas lograron continuar en el torneo que nunca antes. En esa imagen, RD Congo no es una sensación aislada, sino parte de un cambio mucho más amplio que marcó el primer Mundial con 48 participantes.
Por qué el formato del torneo abrió una importancia adicional al tercer puesto
El Mundial 2026 es la primera edición con 48 selecciones, 12 grupos de cuatro equipos y un total de 104 partidos. En su explicación del formato, la FIFA indica que pasan a la ronda de 32 los dos mejores equipos de cada grupo y las ocho mejores selecciones terceras. Esto significa que la última jornada del grupo no decide solo el primer y segundo puesto, sino a menudo también el destino de los equipos que compiten en una tabla intergrupal separada de terceros clasificados. El partido entre RD Congo y Uzbekistán fue precisamente un ejemplo así: la victoria no garantizaba la cima del grupo, pero abrió la puerta a la fase eliminatoria.
Un sistema así aumenta la importancia de la diferencia de goles, del número de goles marcados y de la capacidad de un equipo para que en el tramo final del partido no solo defienda una ventaja mínima, sino también mejore su rendimiento total. Para RD Congo, el tercer gol fue importante tanto psicológicamente como en términos de resultado, porque hizo la victoria más convincente y redujo el margen para cualquier incertidumbre en la clasificación de las selecciones terceras. Para Uzbekistán, por el contrario, el tramo final profundizó aún más una diferencia de goles negativa que ya estaba cargada por la dura derrota contra Portugal. En ese contexto, los últimos veinte minutos aproximadamente en Atlanta no fueron solo un periodo dramático de un partido, sino también un ejemplo claro de cómo el nuevo formato castiga la pérdida de concentración.
Las reglas de la FIFA sobre la clasificación en el grupo y entre equipos empatados destacan primero los puntos, luego criterios relevantes como la diferencia de goles, el número de goles marcados y, si es necesario, los elementos disciplinarios. Aunque RD Congo en este partido no dependía solo de la teoría, la victoria 3:1 permitió al equipo salir del grupo con un argumento deportivo claro. Cuatro puntos, una impresión final positiva y una remontada contra un rival que se adelantó en la fase temprana del partido crearon el relato de un equipo que no entró por casualidad en la fase eliminatoria.
Atlanta como gran escenario del nuevo formato
El Mercedes-Benz Stadium, oficialmente Atlanta Stadium en la nomenclatura del torneo de la FIFA, es uno de los escenarios estadounidenses importantes del Mundial 2026. Según los datos de la FIFA sobre la ciudad anfitriona, Atlanta recibió ocho partidos del torneo, incluida una semifinal. El duelo entre RD Congo y Uzbekistán fue uno de los encuentros del grupo K y se disputó en horario nocturno local, ante un público que presenció uno de los finales más dramáticos de la última jornada. En esas circunstancias, el estadio no fue solo un lugar neutral de disputa, sino también el telón de fondo en el que una selección de África Central inscribió un momento que se recordará durante mucho tiempo.
El calendario de la FIFA para Atlanta muestra que esa ciudad es anfitriona de partidos en varias fases diferentes de la competición, desde el grupo hasta la propia recta final. Con ello, el encuentro entre RD Congo y Uzbekistán obtiene un contexto adicional: se jugó en un estadio que volverá a aparecer en momentos clave del torneo, pero que ya en la fase de grupos recibió una de sus grandes historias. Para el público global, precisamente esos partidos suelen dar amplitud al Mundial. No deciden necesariamente el título de campeón, pero determinan la identidad del torneo porque muestran que la historia no se escribe solo en la final, sino también en encuentros de selecciones que buscan su primer gran avance.
Para RD Congo, Atlanta se convirtió en el lugar donde se rompió una larga espera. La selección llegó al torneo con el peso de la historia, después de no aparecer en la escena mundial desde 1974, cuando competía bajo el nombre de Zaire. Según AP, el propio Wissa habló después del partido sobre el largo camino del equipo hasta este momento, y Mayele describió la victoria como histórica para el país. Incluso sin apoyarse en grandes palabras, los hechos son suficientemente fuertes: primera victoria, primer pase a la fase eliminatoria y un tramo final en el que el equipo mostró resistencia tras una desventaja temprana.
El siguiente desafío trae un tipo distinto de presión
El pase a la ronda de 32 cambia las expectativas alrededor de RD Congo. El equipo que en el grupo podía construir un relato de outsider entra ahora en un partido sin derecho a corregir. Según el informe de AP, el próximo rival de RD Congo será Inglaterra, lo que significa que la clasificación histórica trae de inmediato un encuentro contra una selección con gran experiencia en torneos y una presión pública significativamente diferente. Para el equipo de Desabre es al mismo tiempo premio y prueba: premio por la remontada histórica en Atlanta, pero también prueba de la capacidad para transformar el punto emocional más alto en estabilidad competitiva.
El partido contra Uzbekistán mostró varios elementos sobre los que RD Congo puede construir la continuación del torneo. El equipo resistió un golpe temprano, no se derrumbó después del gol anulado, encontró energía en la parte final del encuentro y recibió goles de delanteros capaces de asumir responsabilidad en momentos clave. Al mismo tiempo, los errores iniciales y las dificultades de la primera parte siguen siendo una advertencia. Contra rivales de mayor calidad, especialmente en la fase eliminatoria, una desventaja en la fase temprana del partido puede ser mucho más costosa.
Para Uzbekistán, el final del torneo no borrará el hecho de que la selección llegó por primera vez al Mundial. Según el perfil de la FIFA, esa clasificación fue resultado de un largo proceso y de varios intentos anteriores fallidos de alcanzar la fase final global. Aun así, la derrota en Atlanta mostró cuán grande es la diferencia entre el éxito clasificatorio y la capacidad de soportar la presión en el propio torneo contra equipos que tienen más fuerza individual y experiencia en los finales de grandes partidos. Uzbekistán tuvo la ventaja en Atlanta, pero no tuvo el control hasta el final.
RD Congo, por el contrario, se marcha de Atlanta con una historia que supera una sola noche. La victoria 3:1 sobre Uzbekistán queda inscrita como el momento en el que la selección dio la vuelta al partido, al grupo y a su propia historia mundial. En un torneo ampliado para abarcar más selecciones y más mercados futbolísticos, precisamente un desenlace así es una de las confirmaciones más claras del nuevo formato: el espacio abierto por plazas adicionales puede convertirse en un drama deportivo real, pero solo si el equipo lo aprovecha sobre el campo. RD Congo lo hizo en Atlanta en el momento más difícil.
Fuentes:
- FIFA – centro oficial del partido RD Congo - Uzbekistán, datos sobre horario, ubicación y fase de la competición (link)
- FIFA – calendario, resultados y estructura de partidos del Mundial 2026 (link)
- FIFA – explicación del formato de grupos, pase a la ronda de 32 y criterios de clasificación (link)
- FIFA – datos sobre el Atlanta Stadium y el papel de Atlanta como ciudad anfitriona (link)
- FIFA – perfil de la selección de RD Congo e historia de sus participaciones en el Mundial (link)
- FIFA – perfil de Uzbekistán y contexto de su debut en el Mundial 2026 (link)
- Associated Press – informe sobre la victoria de RD Congo, el pase a la fase eliminatoria y el rendimiento africano más amplio en el torneo (link)
- Outlook India – cronología del partido, goleadores y descripción de la remontada en Atlanta (link)
- ESPN – resumen del partido y clasificación final del grupo K (link)