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Suecia golea a Dinamarca en Friburgo y se relanza en el Mundial de hockey sobre hielo

Suecia derrotó 6-2 a Dinamarca en Friburgo y logró su primera victoria en el Mundial de hockey sobre hielo tras caer ante Canadá. Una actuación ofensiva dominante, seis goleadores distintos y un mejor juego cinco contra cinco mostraron la profundidad sueca, mientras Dinamarca sigue sin puntos en el grupo B

· 13 min de lectura
Suecia golea a Dinamarca en Friburgo y se relanza en el Mundial de hockey sobre hielo Karlobag.eu / ilustración

Suecia llenó la red danesa en Friburgo y respondió a la derrota ante Canadá

La selección sueca masculina de hockey sobre hielo logró su primera victoria en el Campeonato Mundial masculino de hockey sobre hielo de 2026, al vencer a Dinamarca por 6:2 en un partido del grupo B disputado el 17 de mayo en la BCF Arena de Friburgo. Según el acta oficial de la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo, el duelo comenzó a las 16:20, terminó a las 18:50 y fue seguido por 5095 espectadores. Tras la derrota ante Canadá en la apertura del torneo, Suecia necesitaba una respuesta convincente y la obtuvo en un partido en el que impuso su ritmo ofensivo ya en el primer tercio. El 6:2 final muestra claramente la diferencia en la definición, pero también la amplitud de la plantilla sueca, porque los seis goles llegaron a través de varias líneas y distintas situaciones de juego.

Dinamarca llegó al encuentro después de una derrota ante Chequia por 1:4, por lo que también para ella el partido tenía un gran peso en la lucha por mantenerse conectada en el grupo. Sin embargo, según las estadísticas oficiales de la IIHF, Suecia tuvo 29 disparos a la portería danesa, mientras que Dinamarca dirigió 16 disparos hacia Arvid Soderblom. Esa proporción no fue solo un detalle estadístico, sino también la imagen de un partido en el que Suecia llegó con más frecuencia a ataques organizados, mantuvo durante más tiempo la posesión en el tercio ofensivo y castigó con mayor eficacia las exclusiones danesas. Dinamarca marcó sus dos goles con un jugador más, pero no logró detener la presión sueca en los tramos clave del encuentro.

Los goles tempranos orientaron el partido

Suecia tomó la ventaja en el minuto 10, cuando Mattias Ekholm marcó el 1:0 tras asistencias de Victor Bjorck y Lucas Raymond. Ese gol fue importante porque dio a Suecia el control del ritmo después de la medición inicial de fuerzas. En la continuación del primer tercio, Dinamarca intentó frenar al rival con juego físico y salidas más cortas hacia adelante, pero no conseguía crear un número suficiente de situaciones peligrosas. En la parte final del primer periodo, Oliver Ekman-Larsson aumentó a 2:0, y el acta de la IIHF señala que sus asistentes fueron Lucas Raymond e Isac Stenberg. Suecia, por tanto, ya después de los primeros 20 minutos tenía una ventaja que le permitió entrar en la continuación con más paciencia y seguridad.

Dinamarca realizó cinco disparos a portería en el primer tercio, mientras que Suecia tuvo nueve. Aunque la diferencia en disparos entonces todavía no era decisivamente grande, Suecia fue más concreta en la definición y aprovechó mejor el espacio delante del portero danés Mads Sogaard. Los daneses intentaban apoyarse en una defensa disciplinada y en la transición, pero el gol recibido al final del tercio complicó aún más el plan. Fue especialmente importante que Suecia no dependiera solo de una combinación ofensiva, sino que el peligro llegara de defensas, extremos y jugadores que se incorporaban desde la segunda línea. Esa distribución de la amenaza dificultó a Dinamarca cerrar los espacios delante de la portería.

El segundo tercio decidió el duelo

La parte clave del partido llegó en el segundo tercio, en el que Suecia marcó tres goles y recibió uno. Lucas Raymond aprovechó en el minuto 26 una situación con un jugador más y anotó el 3:0, después de que Dinamarca se quedara sin Nick Olesen por una exclusión. Apenas algo más de dos minutos después, Jakob Silfverberg aumentó a 4:0, con lo que la ventaja sueca se volvió difícil de alcanzar. Dinamarca respondió con un gol de Joachim Blichfeld, también en juego con un jugador más, y redujo a 4:1. Aun así, Viggo Bjorck devolvió a Suecia cuatro goles de ventaja en el minuto 34 y prácticamente eliminó la duda sobre el ganador.

Según los datos oficiales, Suecia tuvo 11 disparos a portería en el segundo tercio, y Dinamarca solo tres. Ese dato describe mejor que nada el periodo en el que el partido quedó decidido. Dinamarca en algunos momentos lograba llegar a situaciones de penalización y goles desde formaciones especiales, pero en el juego de cinco contra cinco no tenía suficiente continuidad. Suecia, por su parte, abría pacientemente el ataque, generaba líneas de pase y mantenía el ritmo de los cambios. Cuando Dinamarca intentó salir con más agresividad hacia el disco, Suecia utilizó el espacio detrás de la primera presión y llegó rápidamente a la definición.

Un elemento importante de la victoria sueca fue el juego con un jugador más. La estadística de la IIHF indica que ambas selecciones tuvieron dos goles en situaciones de power-play, pero Suecia tuvo un control general del juego más marcado y más ataques peligrosos en situaciones de igualdad numérica. Dinamarca tuvo en total 14 minutos de penalización, lo mismo que Suecia, pero el ritmo de las exclusiones en el segundo tercio favoreció más al equipo de Sam Hallam. El seleccionador sueco pudo rotar más líneas sin una caída significativa de intensidad, y eso fue especialmente visible en los momentos en que la defensa danesa tenía que defender largas posesiones en su zona.

Dinamarca no se desmoronó, pero no tuvo suficiente profundidad

El tercer tercio trajo más nerviosismo y más sanciones, pero no una remontada en el marcador. Dinamarca, por medio de Mikkel Aagaard en el minuto 52, redujo a 5:2, nuevamente en una situación con un jugador más. Ese gol mostró que Dinamarca no se había rendido y que puede ser peligrosa cuando obtiene tiempo para establecer el ataque. Sin embargo, la respuesta sueca llegó en el minuto 56, cuando Linus Karlsson marcó el 6:2 definitivo tras asistencias de Simon Holmström y Albert Johansson. Con ello, Suecia cerró el encuentro sin un final dramático y conservó una ventaja convincente hasta el final.

El portero danés Mads Sogaard tuvo 23 paradas ante 29 disparos suecos. En el otro lado, Arvid Soderblom detuvo 14 de los 16 intentos daneses. Aunque las cifras de los porteros no lo dicen todo sobre un partido, la diferencia de presión fue evidente. Sogaard a menudo tenía que reaccionar tras pases suecos por el centro o tras incorporaciones de defensas al ataque, mientras que Soderblom tuvo menos trabajo, pero debía mantenerse concentrado en las situaciones en las que Dinamarca obtenía un jugador más. Dinamarca no se replegó por completo e intentó terminar el encuentro de forma activa, pero Suecia tenía suficiente experiencia para impedir cualquier regreso más serio.

En el equipo danés, los más concretos fueron Joachim Blichfeld y Mikkel Aagaard, autores de los dos goles. Blichfeld, según el acta oficial, además del gol registró también una asistencia en el segundo gol danés. Nick Olesen tuvo dos asistencias, lo que confirma que el ataque danés funcionó mejor cuando jugó en situaciones especiales. En Suecia destacó especialmente Lucas Raymond, que además del gol tuvo dos asistencias. Mattias Ekholm, Oliver Ekman-Larsson, Viggo Bjorck, Jakob Silfverberg y Linus Karlsson completaron la lista de goleadores, lo que confirma aún más la amplitud de la ofensiva sueca.

Suecia mejoró la impresión tras un inicio difícil

La victoria sobre Dinamarca tuvo también importancia psicológica para Suecia. En la primera jornada del grupo B, Suecia perdió ante Canadá 3:5, según el calendario oficial de la IIHF, por lo que una nueva derrota ya al comienzo del torneo podría haber complicado seriamente el camino hacia los cuartos de final. En cambio, Suecia consiguió sus primeros tres puntos y mejoró la diferencia de goles. Después de dos encuentros disputados, tenía un balance de 1-0-0-1 y una diferencia de goles de 9:7, lo que según la clasificación de la IIHF bastaba para estar en la zona media de la tabla del grupo B en la fase inicial de la competición. En un formato de torneo en el que cada equipo juega siete partidos en el grupo, una victoria así no aporta seguridad, pero elimina la presión inicial.

La actuación sueca fue una de las más ofensivas en lo que va del grupo B. Seis goles contra Dinamarca mostraron que el equipo tiene suficientes soluciones incluso cuando el rival intenta cerrar el centro del hielo. Es especialmente importante que también marcaran los defensas, porque eso dificulta a las defensas rivales proteger la línea azul y bloquear disparos desde la segunda línea. Suecia, además, se mantuvo suficientemente disciplinada en la transición y no permitió a Dinamarca un gran número de contraataques. En un partido en el que el resultado se inclinó pronto del lado sueco, el control del riesgo fue tan importante como la eficacia ofensiva.

Para Dinamarca, la derrota significó la continuación de un mal inicio en el torneo. Después de las derrotas ante Chequia y Suecia, Dinamarca, según la tabla oficial, quedó sin puntos, con una diferencia de goles de 3:10. Un comienzo así no tiene por qué ser decisivo, pero reduce considerablemente el margen de error en la continuación de la competición. En un grupo en el que están Canadá, Suecia, Chequia, Eslovaquia, Noruega, Eslovenia e Italia, cada partido contra rivales directos por las posiciones bajas y medias se vuelve importante. Dinamarca tendrá que mejorar especialmente el juego de cinco contra cinco, porque ante selecciones más fuertes no puede apoyarse solo en goles de situaciones de power-play.

El grupo B sigue siendo muy exigente

Según las reglas del torneo publicadas por la IIHF, 16 selecciones están divididas en dos grupos de ocho equipos, y las cuatro mejores de cada grupo avanzan a los cuartos de final. En el grupo B, después de los partidos disputados hasta el 17 de mayo, Canadá y Eslovaquia tenían seis puntos cada una, Chequia cuatro, Noruega tres, y Suecia, con la victoria sobre Dinamarca, llegó a tres puntos. Eslovenia tenía dos puntos, mientras que Dinamarca e Italia estaban sin puntos. Esa clasificación muestra lo apretado que está el inicio del torneo y cuánto pueden cambiar las posiciones ya después de una jornada. Suecia, con la victoria, saltó a la competencia por los lugares de cuartos de final, mientras que Dinamarca quedó bajo la presión de la lucha por escapar del fondo del grupo.

El sistema de puntuación aumenta aún más la importancia de las victorias en el tiempo reglamentario. Según las normas de la IIHF, una victoria después de 60 minutos da tres puntos, una derrota después de 60 minutos no da puntos, y los partidos que después del tiempo reglamentario terminan empatados dan puntos a ambos equipos, con un punto adicional para el ganador de la prórroga o de los penales. En un sistema así, un resultado convincente como el 6:2 sueco no da puntos adicionales, pero puede ser importante en caso de empates posteriores porque en la clasificación se tienen en cuenta criterios como la diferencia de goles. Para Suecia, por eso, era importante no solo ganar, sino también mejorar la diferencia total de goles después de la derrota ante Canadá.

El torneo se juega en Suiza, en Zúrich y Friburgo, y la BCF Arena es sede de los partidos del grupo B. Según el calendario oficial, los cuartos de final están previstos para el 28 de mayo, las semifinales para el 30 de mayo en Zúrich, y los partidos por las medallas para el 31 de mayo. El formato de competición no deja mucho tiempo para la recuperación, especialmente a las selecciones que pierden varios partidos en la primera semana. Dinamarca, tras la derrota ante Suecia, tuvo que girar rápidamente hacia sus siguientes obligaciones, mientras que Suecia obtuvo la oportunidad de construir sobre el ritmo ganador. En un calendario así son igualmente importantes la frescura física, la profundidad de la plantilla y la capacidad de adaptación rápida a diferentes estilos de rivales.

Los números que explican la victoria sueca

El partido fue estadísticamente muy claro. Suecia superó a Dinamarca en disparos por 29:16, tuvo mejor definición en la primera y segunda parte del encuentro y ya hasta el minuto 34 había marcado cinco goles. Dinamarca logró marcar sus dos goles con un jugador más, pero no tuvo ningún gol en el juego de cinco contra cinco. Ese es un dato importante porque muestra que la estructura defensiva sueca en igualdad numérica funcionó en general, mientras que el ataque danés dependió sobre todo de interrupciones, exclusiones y jugadas preparadas. Suecia, por el contrario, combinó goles en juego abierto y en situaciones de power-play.

Destaca especialmente la actuación de Lucas Raymond. Su gol para el 3:0 fue el momento en que el partido se inclinó todavía más hacia el lado sueco, y sus dos asistencias confirmaron su papel como uno de los principales creadores de juego. Oliver Ekman-Larsson y Mattias Ekholm aportaron una contribución ofensiva importante desde la posición de defensas, mientras que jugadores jóvenes como Viggo Bjorck mostraron que Suecia tiene varias capas en ataque. Esa combinación de experiencia y amplitud suele ser decisiva en torneos con un calendario apretado. Suecia, sin embargo, tendrá que mantener la eficacia también contra rivales que no le dejarán tanto espacio en el tercio ofensivo.

Dinamarca puede extraer varias lecciones claras de este partido. El power-play funcionó lo suficientemente bien como para producir los dos goles, pero el juego en igualdad de fuerzas no fue lo bastante peligroso. La defensa estuvo con demasiada frecuencia bajo presión, y Sogaard tuvo que detener una serie de intentos suecos de calidad. Si Dinamarca quiere seguir siendo competitiva en el grupo, tendrá que reducir el número de duelos perdidos en su zona y trasladar con más frecuencia el juego delante de la portería rival. De lo contrario, también en los próximos partidos se encontrará en la situación de tener que perseguir una desventaja ante equipos que tienen mayor profundidad y mejor definición.

Suecia hizo en Friburgo exactamente lo que se esperaba de ella después de la derrota en el inicio del torneo: se adelantó rápidamente, amplió la ventaja y controló el partido sin drama innecesario. Dinamarca mostró que puede castigar la indisciplina del rival, pero no tuvo suficientes soluciones para amenazar seriamente la victoria sueca. En la fase inicial del Campeonato Mundial, un resultado así no determina el desenlace final del grupo, pero separa claramente a un equipo que ha alcanzado el contacto con la parte alta de la clasificación de una selección que en la continuación tendrá que buscar puntos bajo una presión cada vez mayor.

Fuentes:
- IIHF – calendario oficial y resultado del partido Dinamarca – Suecia en el Campeonato Mundial 2026 (link)
- IIHF – resumen oficial del partido DEN – SWE, incluidos goleadores, disparos, sanciones, porteros y número de espectadores (link)
- IIHF – clasificación de grupos en el Campeonato Mundial 2026 después de los partidos disputados (link)
- IIHF – normas oficiales del torneo, formato de competición, puntuación y reglas de paso a cuartos de final (link)

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Etiquetas Mundial de hockey sobre hielo Suecia Dinamarca Friburgo grupo B IIHF Lucas Raymond hockey masculino
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