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Usyk perfila su último reto: Wilder gana fuerza en el ring, Jon Jones sigue como crossover complejo para el final

Sigue el tramo final de la carrera de Oleksandr Usyk tras dejar los cinturones del peso pesado y las defensas obligatorias. Wilder aparece como la gran pelea realista en Estados Unidos, mientras Jon Jones sigue siendo un crossover atractivo pero mucho más complejo

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Usyk abre el capítulo final de su carrera: Wilder es la opción boxística de mayor resonancia, mientras Jon Jones sigue siendo un escenario crossover complejo

Oleksandr Usyk ha vuelto a situar la escena de los pesos pesados ante una gran pregunta: ¿cómo será el último acto de la carrera de uno de los boxeadores más exitosos de la era moderna? Después de anunciar el 26 de junio de 2026 que dejaba vacantes los títulos del WBC, la WBA y la IBF, el boxeador ucraniano dejó claro que no se retira de inmediato del deporte, sino que quiere una gran actuación más. Según el informe de Reuters, Usyk dijo en una publicación en redes sociales que liberaba los cinturones para que pudieran pelear por ellos los aspirantes que esperan en los rankings, pero al mismo tiempo subrayó que le espera su "último baile". Con ello cerró formalmente el período en el que las defensas obligatorias y los calendarios de las organizaciones determinaban una gran parte de su camino profesional. En la nueva situación, el nombre que se menciona con mayor frecuencia es Deontay Wilder, ex campeón del WBC y uno de los pesos pesados más conocidos de la última década, mientras que un posible crossover con Jon Jones, procedente del mundo de las MMA, sigue viéndose como una idea atractiva, pero considerablemente más compleja.

Dejar los cinturones no es lo mismo que despedirse del ring

La decisión de Usyk es importante porque no representa una retirada deportiva clásica, sino una salida controlada de las obligaciones de campeón. Según Reuters, el ucraniano de 39 años dejó vacantes los títulos del WBC, la WBA y la IBF para centrarse en el combate final de su carrera, probablemente en Estados Unidos. Un movimiento así cambia su posición negociadora: ya no está atado a defensas obligatorias contra aspirantes oficiales, pero conserva el estatus de gran nombre invicto que puede atraer al público y a los promotores con independencia de los cinturones. En el boxeo profesional, no es una transición inusual en la fase tardía de una carrera, especialmente para luchadores que ya han ganado casi todo lo que se podía ganar. La diferencia está en que Usyk se marcha desde la cima, después de un período en el que fue al mismo tiempo símbolo de superioridad técnica, disciplina y capacidad de adaptación en la categoría más pesada.

Según la resolución oficial de la WBO, Usyk ya había abandonado en noviembre de 2025 también el título de peso pesado de la WBO, tras lo cual Fabio Wardley fue elevado de la condición de campeón interino a campeón pleno de esa organización. Esto significa que el proceso de separación de los cinturones comenzó antes del anuncio más reciente y que no se trata de un movimiento impulsivo, sino de una dirección que claramente había madurado durante meses dentro de su equipo. La documentación de la WBO muestra también cuán importantes son en el boxeo moderno los procedimientos, los campeones interinos, los aspirantes obligatorios y los plazos que imponen las organizaciones. Para un luchador que piensa en el tramo final de su carrera, ese marco puede ser restrictivo, porque impone rivales según una lógica administrativa, y no necesariamente según un valor de mercado o deportivo-histórico. Usyk intenta ahora hacer lo contrario: elegir el desafío final según su propia valoración y según el peso que ese combate tendría en su legado.

Por qué Wilder se impone como la elección más probable

Deontay Wilder tiene para Usyk un atractivo comercial y deportivo evidente. Según el perfil de ESPN, Wilder mantuvo el cinturón de peso pesado del WBC desde 2015 hasta 2020 y lo defendió diez veces, construyendo así el estatus de uno de los campeones más reconocibles de su generación. Su carrera nunca se apoyó en la variedad técnica que posee Usyk, sino en una rara potencia de golpeo, especialmente de derecha, que durante años cambió el curso de los combates en un solo instante. Precisamente por eso su encuentro sería fácil de entender también para el gran público: de un lado estaría un boxeador que controla el ritmo, los ángulos y la distancia, y del otro un pegador que incluso en la fase tardía de la pelea puede crear un final con un solo golpe preciso. Para un portal y para los promotores, es una historia clara, y para Usyk un rival que le falta en la lista de grandes nombres de los pesos pesados con los que se ha enfrentado.

Las huellas de negociación no son nuevas. The Independent transmitió a finales de 2025 una declaración del mánager de Usyk, Egis Klimas, de que la pelea con Wilder era "muy probable", que se estaba hablando con el equipo de Wilder y que Las Vegas y Los Ángeles se habían mencionado como posibles sedes. La misma fuente señala que Klimas veía en Wilder a uno de los nombres más grandes con los que Usyk todavía no había peleado, lo que encaja bien con la lógica actual del "último baile". Según ESPN, Wilder derrotó a Derek Chisora en abril de 2026 y mejoró su récord a 45 victorias, cuatro derrotas y un empate, con 43 nocauts. Ese resultado no borra el hecho de que en los años anteriores tuvo duras derrotas y períodos más largos de búsqueda de forma, pero confirma que sigue siendo lo bastante relevante para un gran evento. Para Usyk, que ya no tiene que defender títulos contra aspirantes obligatorios, eso puede ser una combinación deseable de reconocimiento, riesgo y valor comercial.

Un contraste deportivo que se vende sin exageración

Un posible combate entre Usyk y Wilder tendría una dramaturgia deportiva clara, pero no debe presentarse como una pelea entre dos boxeadores en un punto idéntico de sus carreras. Usyk se ha mantenido invicto, con la reputación de un boxeador que trasladó su habilidad del peso crucero al peso pesado sin perder su identidad. Según el WBC, su racha en el peso pesado ha incluido victorias sobre Anthony Joshua, Tyson Fury y Daniel Dubois, y la organización destacaba en marzo de 2026 su actividad inusual al más alto nivel. Wilder, por el contrario, ya pasó por una caída desde la cima después de la trilogía con Fury y de derrotas posteriores, pero conservó aquello que lo hace peligroso: una potencia de golpeo que no se mide solo por el balance de victorias y derrotas. Precisamente ese contraste hace que la pelea sea relevante incluso sin cinturones.

Para Usyk, una victoria sobre Wilder redondearía la lista de rivales generacionales y reforzaría aún más la narrativa de que en el peso pesado resolvió casi todos los enigmas estilísticos. Derrotó a boxeadores técnicamente diferentes, rivales físicamente más grandes y múltiples campeones, mientras que Wilder aportaría la amenaza específica de una potencia de golpeo extrema. Para Wilder, el mismo combate sería una oportunidad de retorno tardío al centro de la atención y la mayor victoria de su carrera si detuviera al ucraniano invicto. Por eso es realista esperar que la promoción se centre en la pregunta de si la precisión de Usyk puede neutralizar el mayor recurso de Wilder o si en algún momento llegará el golpe que lo cambia todo. Un mensaje así es suficientemente fuerte incluso sin un cinturón sobre la mesa, lo que en las peleas finales de grandes carreras suele ser decisivo.

La división de los pesos pesados después de la retirada de Usyk de las obligaciones de campeón

El abandono de los cinturones por parte de Usyk abre al mismo tiempo espacio para otros pesos pesados. Reuters señaló que Agit Kabayel, que tenía el estatus de campeón interino del WBC, podría ser promovido a campeón pleno tras la decisión de Usyk. La WBO ya había resuelto antes su propia situación mediante la decisión oficial sobre Wardley, y la página oficial de la WBO ahora incluye a Daniel Dubois entre los campeones masculinos del peso pesado, después de su victoria sobre Wardley el 9 de mayo de 2026. Esa distribución confirma cuánto cambia rápidamente el panorama del peso pesado cuando un campeón dominante renuncia a los cinturones. En lugar de una figura central, la categoría entra en una fase de fragmentación, en la que distintas organizaciones pueden abrir caminos separados hacia los títulos.

Para los boxeadores que esperaban oportunidades obligatorias, este es un momento importante, porque una pelea por un cinturón ya no tiene que pasar por Usyk. Para los promotores, eso significa más combinaciones posibles, más peleas por el título y una mayor posibilidad de que mercados individuales se vinculen a distintos campeones. Para los aficionados, sin embargo, una situación así puede ser un arma de doble filo: trae una nueva dinámica, pero también la conocida confusión con múltiples campeones, cinturones interinos y diferentes listas de clasificación. Usyk fue durante años una figura que al menos simplificó temporalmente la cima del peso pesado, especialmente después de unificar los títulos más importantes en la era de los cuatro cinturones. Su salida de ese sistema no reduce el valor de su logro, pero muestra cuán rápido el boxeo vuelve a su propia realidad administrativa compleja.

El mercado estadounidense como escenario final

En el contexto de Wilder, la dimensión estadounidense es especialmente importante. Reuters transmitió la declaración del director deportivo de Usyk, Sergey Lapin, de que el objetivo de Usyk es terminar su carrera legendaria con combates finales en Estados Unidos, donde quiere dejar el último capítulo de su legado boxístico. Esa formulación explica por qué Wilder, pese a su forma cambiante, vuelve constantemente a las conversaciones. Es un nombre estadounidense con un apodo reconocible, una historia con el cinturón del WBC y una imagen noqueadora que se traslada fácilmente a la promoción global. Además, posibles sedes como Las Vegas o Los Ángeles tienen una larga historia de organización de grandes eventos de boxeo y una clara infraestructura comercial. Si Usyk quiere un combate final que sea al mismo tiempo un desafío deportivo y un evento internacional, Wilder es una elección más lógica que muchos aspirantes más jóvenes, pero menos conocidos.

Eso no significa que el acuerdo sea sencillo. Se necesitan contratos, socios de televisión y streaming, condiciones financieras, revisiones médicas, elección de sede y una fecha precisa. El equipo de Wilder debe evaluar el riesgo de entrar en una pelea contra un rival invicto técnicamente superior, mientras que el equipo de Usyk debe sopesar cuán peligroso es terminar la carrera contra un pegador cuya amenaza no disminuye por completo ni siquiera cuando está en una posición subordinada. Al mismo tiempo, una pelea sin cinturones puede simplificar algunos elementos, porque ya no hay obligaciones con organizaciones que determinarían aspirantes y plazos. En ese sentido, la renuncia de Usyk a los títulos no es solo simbólica, sino también práctica: elimina obstáculos que podrían retrasar o imposibilitar el escenario de despedida elegido.

Jon Jones como espectáculo mayor, pero también como proyecto más difícil

Un crossover con Jon Jones sigue siendo una idea intrigante, pero por ahora no tiene el mismo nivel de claridad operativa que un combate de boxeo con Wilder. Según SecondsOut, que transmitió declaraciones de Sergey Lapin de una conversación para Casino Stugan, el equipo de Usyk no ha descartado colaboraciones creativas y mencionó a Jones en Estados Unidos como un posible duelo interesante. Tal declaración tiene peso promocional porque enfrentaría a uno de los mejores boxeadores de su generación con uno de los luchadores de MMA más exitosos de la era moderna. Pero la diferencia entre hablar de un crossover y organizar realmente una pelea es enorme. Habría que acordar reglas, formato, marco regulatorio, condiciones médicas, obligaciones contractuales y la lógica deportiva de un duelo que no pertenece ni al calendario estándar del boxeo ni al de las MMA.

El estatus de Jones complica aún más el panorama. Según el perfil oficial de UFC, Jones dejó vacante el título de peso pesado de UFC en junio de 2025, y disputó su última pelea en la organización en noviembre de 2024, cuando detuvo a Stipe Miočić. ESPN informó anteriormente que el presidente de UFC, Dana White, anunció la retirada de Jones de la competición y que Tom Aspinall se convirtió en campeón de peso pesado de UFC. Incluso si Jones estuviera interesado en regresar en alguna forma de espectáculo de combate, la pregunta es bajo qué reglas competiría y quién controlaría los derechos comerciales. Un combate de boxeo contra Wilder tiene un modelo conocido, un público conocido y una tradición deportiva clara. Usyk contra Jones tendría un enorme potencial promocional, pero exigiría construir un evento casi desde cero.

Qué debe ocurrir para que el combate sea oficial

A día 29 de junio de 2026 no hay fecha, sede ni rival oficialmente confirmados para la actuación final de Usyk. Según la información disponible, Wilder es la opción boxística de mayor resonancia y más práctica, especialmente porque su equipo ya había estado antes en conversaciones sobre esa pelea, y el equipo de Usyk ha hablado públicamente de un final de carrera estadounidense. Aun así, mientras no existan contratos firmados y un anuncio del promotor, se trata de la dirección más realista, no de un evento programado. El crossover con Jones debe observarse con aún más cautela, como una posibilidad mencionada por el círculo de Usyk, pero sin un marco competitivo claro. En el deporte profesional, estas ideas a menudo sirven también como presión negociadora, porque aumentan el valor del luchador y amplían el abanico de socios potenciales.

Con su decisión, Usyk ha tomado el control de la parte final de su carrera, pero con ello también ha abierto un nuevo tipo de riesgo. Sin cinturones, ya no defiende el estatus formal de campeón, sino la reputación de un boxeador invicto que quiere decidir por sí mismo la última imagen que dejará al público. Wilder sería un rival que puede hacer que esa imagen sea simple, comprensible y peligrosa: un duelo final contra un gran pegador estadounidense que todavía lleva nombre y poder de nocaut. Jones sería una salida mayor del marco tradicional del boxeo, pero también un proyecto con muchas más incógnitas. Por eso, en este momento, la línea más firme del futuro de Usyk conduce hacia el ring, hacia Estados Unidos y hacia un rival que le daría otro gran titular sin necesidad de que haya ningún cinturón sobre la mesa.

Fuentes:
- Reuters / WDEZ – informe sobre la renuncia de Usyk a los cinturones del WBC, la WBA y la IBF, su declaración sobre el "último baile", el contexto de su carrera y el comentario de Lapin sobre los combates finales en EE. UU. (link)
- The Independent – declaraciones anteriores de Egis Klimas sobre un posible combate entre Usyk y Deontay Wilder, conversaciones con el equipo de Wilder y posibles sedes en EE. UU. (link)
- World Boxing Organization – resolución oficial sobre la renuncia de Usyk al título de peso pesado de la WBO y la elevación de Fabio Wardley al estatus de campeón pleno (link)
- World Boxing Organization – página oficial de campeones masculinos, incluido el estatus de Daniel Dubois en el peso pesado (link)
- World Boxing Council – texto oficial sobre el estatus de la división de peso pesado del WBC, la actividad de Usyk y la aprobación de una defensa voluntaria en marzo de 2026 (link)
- ESPN – perfil de Deontay Wilder con datos sobre el período en que mantuvo el título del WBC y el número de defensas del cinturón (link)
- ESPN – informe sobre la victoria de Wilder sobre Derek Chisora y el récord profesional actualizado (link)
- SecondsOut – transmisión de la declaración de Sergey Lapin sobre un posible crossover con Jon Jones y otros formatos creativos de combate (link)
- UFC – perfil oficial de Jon Jones con datos sobre su última pelea en UFC y la renuncia al título de peso pesado en junio de 2025 (link)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Oleksandr Usyk Deontay Wilder Jon Jones peso pesado boxeo UFC WBC última pelea

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