William Zepeda superó a Lamont Roach en Las Vegas y conquistó el título ligero del WBC
El boxeador mexicano William “Camarón” Zepeda es el nuevo campeón mundial de peso ligero del WBC después de derrotar a Lamont Roach Jr. por decisión unánime de los jueces el 1 de agosto de 2026 en Las Vegas. En el combate principal de la velada celebrada en The Theater at Virgin Hotels Las Vegas, Zepeda impuso un alto ritmo de trabajo durante los 12 asaltos, cerró constantemente los espacios y obligó a su rival estadounidense a defenderse mediante series de golpes. Los jueces puntuaron el combate 118:110, 117:111 y 117:111, con lo que el mexicano conquistó el cinturón vacante del WBC y el primer título mundial absoluto de su carrera profesional. Su récord se sitúa ahora en 34 victorias y una derrota, con 27 triunfos antes del límite, mientras que Roach quedó con 25 victorias, dos derrotas y tres empates. El resultado confirmó que la presión característica de Zepeda y su volumen de golpes excepcionalmente elevado pueden ser decisivos incluso frente a un boxeador técnicamente disciplinado que se apoya en contragolpes precisos.
Presión desde el primer minuto y cada vez más trabajo al cuerpo
Zepeda avanzó desde la campana inicial, pero sus primeras combinaciones no siempre encontraron el objetivo. En los asaltos iniciales, Roach logró mantener la calma, alejarse del peligro inmediato y responder con golpes individuales más limpios, especialmente cuando el mexicano entraba sin la preparación suficiente. Los informes del combate señalan que el boxeador estadounidense golpeó con mayor precisión en la primera fase y dejó una mejor impresión visual en algunos intercambios, pero Zepeda aumentó constantemente el número de intentos. El punto de inflexión comenzó a vislumbrarse en el tercer asalto, cuando el nuevo campeón atacó el cuerpo de manera más sistemática y utilizó esas acciones para abrir espacios para ganchos de izquierda y golpes rectos a la cabeza. Esa distribución de los ataques dificultó a Roach la lectura de las entradas, porque ya no podía contar con que Zepeda se limitaría únicamente a la presión frontal y a largas combinaciones dirigidas a la zona superior.
El WBC aplicó la puntuación abierta en esta velada, por lo que los boxeadores y sus equipos pudieron conocer las tarjetas oficiales de los jueces después del cuarto y del octavo asalto. Tras los primeros cuatro asaltos, un juez tenía una puntuación de 38:38, mientras que los otros dos daban ventaja a Zepeda por 39:37. Esa información demostró que los jueces valoraban su iniciativa, volumen y control del espacio, aunque Roach conectaba contragolpes más limpios durante algunos tramos del combate. Zepeda no disminuyó el ritmo después del anuncio, sino que continuó empujando a su rival hacia las cuerdas y enlazando golpes al cuerpo con ataques a la cabeza. Por ello, Roach tuvo que elegir cada vez más entre mantenerse a media distancia, donde podía utilizar su jab, y retroceder hacia el borde del cuadrilátero, donde Zepeda disponía de más oportunidades para desarrollar sus combinaciones.
Roach encontró momentos de éxito, pero no detuvo el avance
En el sexto asalto, el estadounidense logró ajustar mejor la distancia y ralentizar brevemente el avance de Zepeda mediante el jab. Varios potentes contragolpes de derecha demostraron que Roach todavía podía castigar una entrada demasiado amplia, mientras que su trabajo de piernas en esos momentos obligó al mexicano a seguirlo en lugar de cortarle completamente el paso. Sin embargo, esos segmentos fueron demasiado breves para modificar la imagen general del combate. Zepeda regresaba a la corta y media distancia, golpeaba con combinaciones de cuatro o más impactos y continuaba trabajando incluso cuando el primer o segundo intento no acertaban. A medida que avanzaba la pelea, sus golpes al cuerpo y su constante presencia física comenzaron a reducir la capacidad de Roach para salir inmediatamente de la zona de peligro después de lanzar un contragolpe.
En el séptimo y octavo asalto, ambos aceptaron más intercambios en el centro del cuadrilátero. Roach todavía conseguía conectar potentes golpes individuales, pero Zepeda terminaba las acciones con mayor frecuencia mediante el último impacto y comenzaba de inmediato un nuevo ataque. Después de ocho asaltos, las tarjetas abiertas mostraban 78:74 y dos veces 77:75 a favor del mexicano. Eso dio a Zepeda una información clara de que controlaba el combate, pero no lo convirtió en un defensor pasivo de su ventaja. Al contrario, en el noveno asalto comenzó a transferir el peso hacia sus golpes con todavía más decisión, mientras que Roach encontraba cada vez más dificultades para unir la defensa, el contragolpe y una salida segura del intercambio en una sola acción continua.
Los asaltos finales acentuaron aún más la diferencia de ritmo. Zepeda continuó atacando sin grandes disminuciones de actividad, mientras que Roach no encontró ningún golpe ni ajuste táctico que lo obligara a adoptar un enfoque más prudente. El boxeador estadounidense se mantuvo firme y combativo hasta la última campana, pero respondió con demasiada frecuencia mediante un solo golpe potente a las combinaciones múltiples de Zepeda. Según un dato no oficial publicado después del combate, Zepeda lanzó 884 golpes durante los 12 asaltos, lo que encaja con su reputación como uno de los púgiles más activos de la categoría de hasta 61,2 kilogramos. Incluso sin apoyarse únicamente en esa cifra, la forma en la que mantuvo la presión confirma que construyó su victoria mediante la repetición de acciones de calidad, y no gracias a un solo momento decisivo.
Roach sin excusas: Zepeda estuvo un paso por delante
Después del combate, Roach reconoció abiertamente que Zepeda y su equipo habían preparado un plan mejor. En declaraciones difundidas por medios estadounidenses especializados en boxeo, afirmó que su rival estuvo “un paso por delante”, que utilizó más trabajo de piernas de lo que esperaba y que, mediante retiradas y contraataques, no le permitió desarrollar su ritmo habitual de contragolpeador. Añadió que aquella no había sido su mejor actuación, pero se negó a buscar excusas y felicitó al nuevo campeón. Destacó especialmente que había intentado encontrar con demasiada frecuencia un único gran golpe, mientras que Zepeda respondía con trabajo ininterrumpido y un mayor número de acciones. Esa valoración coincide con el desarrollo del combate: Roach tuvo momentos técnicamente buenos, pero no consiguió enlazar suficientes secuencias exitosas para tomar la iniciativa.
La derrota es especialmente significativa para Roach porque llegó al combate después de dos empates por decisión mayoritaria consecutivos ante Gervonta Davis e Isaac Cruz. Ambos resultados generaron numerosos debates en el mundo del boxeo, y con esas actuaciones Roach consolidó su condición de boxeador capaz de competir de igual a igual con nombres de la élite. Sin embargo, contra Zepeda el resultado no dejó un margen similar para la controversia: los tres jueces vieron una victoria clara del mexicano, y el propio Roach aceptó que no había encontrado una solución eficaz. El antiguo campeón WBA del peso superpluma afronta ahora un período de evaluación para decidir si seguirá construyendo su camino en el peso ligero o buscará una programación diferente de rivales. Su calidad técnica y resistencia no han desaparecido, pero el combate de Las Vegas demostró lo difícil que resulta derrotar a Zepeda sin una forma de reducir sistemáticamente su volumen.
La historia del regreso de Zepeda tras la derrota ante Shakur Stevenson
Para Zepeda, el título tiene un valor adicional por lo que ocurrió anteriormente. En julio de 2025 sufrió su primera derrota profesional, cuando Shakur Stevenson lo superó por decisión unánime en un combate por el mismo título del WBC. Stevenson neutralizó la ofensiva de Zepeda mediante el movimiento, el control de la distancia y la precisión, dejando la impresión de que el mexicano debía ampliar su repertorio si quería derrotar a los mejores técnicos de la división. Después de vencer a Roach, Zepeda describió aquella derrota como un examen que no había aprobado, pero también como una experiencia que lo obligó a reconocer sus debilidades. Por eso, su regreso después de algo más de un año sin un combate oficial no fue únicamente la continuación de su carrera, sino una prueba para comprobar si había extraído lecciones tácticas concretas del fracaso.
La respuesta se observó en la manera en la que combinó la presión con un trabajo de piernas más controlado. Roach esperaba a un rival que se desplazara casi exclusivamente hacia delante, pero Zepeda retrocedió en algunos momentos, cambió el ángulo y esperó los intentos del estadounidense. No renunció a su identidad de atacante de gran volumen, pero demostró que podía ser menos previsible y más paciente al entrar. Precisamente esa incorporación a su repertorio fue señalada por Roach después de la pelea como una de las mayores sorpresas. De este modo, Zepeda conquistó el título no intentando convertirse en un boxeador completamente diferente, sino mejorando sus decisiones dentro del estilo que lo había llevado hasta la cima.
El mexicano ya tenía experiencia con un cinturón del WBC antes de esta victoria, porque había sido campeón interino del peso ligero y había derrotado a Tevin Farmer en dos combates. Sin embargo, el título mundial absoluto se le había escapado, y la derrota ante Stevenson puso fin a su trayectoria invicta hasta entonces. El triunfo sobre Roach representa por ello la transición desde la condición de aspirante veterano y candidato peligroso hasta la posición de campeón que ahora debe defender el cinturón. Con un récord de 34-1 y un elevado porcentaje de victorias antes del límite, Zepeda recibió la confirmación formal de su lugar entre la élite absoluta del peso ligero. El siguiente paso será demostrar que la victoria de Las Vegas no fue la culminación de un único regreso, sino el comienzo de un reinado estable.
Por qué el título del WBC estaba vacante
El cinturón por el que lucharon Zepeda y Roach quedó sin propietario después del cambio de categoría de Shakur Stevenson. En febrero de 2026, el WBC anunció que el título del peso ligero había sido declarado vacante después de que Stevenson conquistara el título WBO del peso superligero. En la explicación de la organización se indicó que la decisión se había tomado de acuerdo con las normas del WBC, ya que Stevenson se había convertido en campeón de otra organización en una división de peso superior. Eso abrió el camino para el combate entre Zepeda y Roach, dos aspirantes altamente clasificados y reconocidos internacionalmente. Por lo tanto, su enfrentamiento no fue únicamente un choque de estilos diferentes, sino también el comienzo de una nueva etapa en la distribución de los títulos de las 135 libras.
La sombra de Stevenson, sin embargo, continuó presente en la historia. Zepeda había perdido contra él, mientras que Roach también había expresado públicamente antes de Las Vegas su interés en grandes combates contra los principales nombres. Al derrotar a Roach, Zepeda no borró la derrota de 2025, pero demostró que incluso después de un fracaso contundente ante un rival extraordinariamente exigente podía regresar a la cima mundial. Esa es una diferencia importante en un deporte en el que una derrota suele debilitar la posición negociadora y alejar al boxeador de nuevas oportunidades. El cinturón del WBC le proporciona ahora un mayor control sobre sus próximos pasos, pero al mismo tiempo conlleva obligaciones relacionadas con la clasificación, los aspirantes obligatorios y los plazos de la organización.
El plan es la unificación, pero la situación de la división sigue siendo cambiante
Después de la victoria, Zepeda declaró que quería avanzar hacia la unificación de los títulos, y formuló su objetivo a largo plazo como la conquista de todos los cinturones importantes del peso ligero. Esa ambición es lógica para el nuevo campeón del WBC, pero su realización dependerá de los calendarios de los demás campeones, las defensas obligatorias, las relaciones entre promotores y los posibles ascensos a una categoría superior. En el boxeo profesional, poseer un cinturón no garantiza un camino rápido hacia un combate por el campeonato indiscutido, especialmente en una división en la que los principales nombres suelen moverse entre las 135 y las 140 libras. La ventaja de Zepeda es un estilo atractivo que genera un gran número de intercambios y mantiene al público involucrado, mientras que la cuestión será cómo funcionará ese enfoque contra rivales capaces de mantener la distancia durante más tiempo que Roach. La victoria en Las Vegas le ofrece una posición inicial sólida, pero cada combate de unificación representaría una nueva prueba táctica.
Una parte importante de la misma velada fue la victoria de Raymond Muratalla sobre Robson Conceição en un combate por el título ligero de la IBF. Muratalla ganó por decisión unánime, con puntuaciones de 118:110 y dos veces 119:109, y retuvo el cinturón mediante su segunda defensa exitosa. Sin embargo, después de la pelea afirmó que había tenido dificultades para dar el peso y anunció un probable ascenso a la categoría superligera. Si lleva a cabo esa decisión, la posibilidad de una unificación inmediata de los cinturones del WBC y de la IBF se volverá considerablemente más complicada, porque sería necesario reorganizar la situación del título de la IBF. Por lo tanto, el anuncio de unificación de Zepeda constituye un objetivo deportivo realista, pero actualmente no se ha confirmado ningún rival concreto ni una fecha para su próxima aparición.
Las Vegas obtuvo un nuevo campeón y un mensaje claro desde el peso ligero
La velada fue organizada por Golden Boy Promotions en colaboración con TGB Promotions y ProBox Promotions, mientras que los principales combates se emitieron en TNT y truTV en Estados Unidos y a través de DAZN en los mercados internacionales. El programa doble de títulos mundiales dio a la noche una importancia más amplia que la de un único combate principal: Zepeda ocupó la cima del WBC, Muratalla defendió el cinturón de la IBF, e inmediatamente después de la velada surgieron preguntas sobre el futuro de toda la división. En el resto del programa televisado, Raúl Curiel derrotó a Quinton Randall por decisión mayoritaria, mientras que Charles Conwell detuvo a Paul Kroll en el noveno asalto. Sin embargo, la imagen principal de la noche siguió siendo la de Zepeda con el cinturón alrededor de la cintura después de una actuación en la que no necesitó buscar un único golpe definitivo para controlar por completo el resultado. Su victoria se apoyó en la disciplina, el trabajo al cuerpo, los ajustes y un ritmo que Roach no pudo igualar durante los 12 asaltos.
El nuevo campeón entra ahora en una fase de su carrera en la que cada actuación posterior será evaluada según un estándar más alto. De un aspirante se espera que ejerza presión y busque una oportunidad, mientras que un campeón debe elegir rivales, defender el título y demostrar que puede repetir el éxito contra estilos diferentes. En Las Vegas, Zepeda demostró que después de su primera derrota era capaz de regresar como un boxeador técnicamente más maduro sin perder la cualidad que lo hace especialmente peligroso: la disposición a trabajar casi sin interrupción. Roach, por su parte, obtuvo una respuesta clara a la pregunta de si podía apoyarse únicamente en la precisión y el contragolpe frente a uno de los boxeadores más activos de la división. En la noche del 1 de agosto de 2026, la ventaja correspondió al hombre que impuso el ritmo, lo mantuvo hasta el final y convirtió 12 asaltos de presión constante en un título de campeón mundial.
Fuentes:
- World Boxing Council – anuncio oficial de la victoria de Zepeda y de la conquista del título vacante del WBC (enlace)
- World Boxing Council – explicación oficial de la situación del título ligero del WBC después del ascenso de Stevenson a una división superior (enlace)
- Golden Boy Promotions – información oficial sobre la velada, el lugar de celebración y los participantes del programa en Las Vegas (enlace)
- ESPN – informe sobre la victoria de Zepeda, la puntuación abierta y el resultado del combate por el título del WBC (enlace)
- Bad Left Hook – tarjetas oficiales de los jueces, declaraciones de Lamont Roach y contexto de la defensa del título de la IBF por parte de Muratalla (enlace)
- Big Fight Weekend – desarrollo detallado del combate, reacción de Roach y resultados de la parte principal de la velada (enlace)
- Fightnews – datos sobre las tarjetas abiertas después del octavo asalto y el resultado final (enlace)
- Dice City Sports – declaraciones de Zepeda sobre la derrota ante Shakur Stevenson y dato no oficial sobre la cantidad de golpes lanzados (enlace)