Andorra derrotó a Liechtenstein 2:0 en Encamp en un partido amistoso marcado por la despedida de Marc Pujol
Andorra derrotó a Liechtenstein por 2:0 el 4 de junio de 2026 en el Estadio FAF de Encamp en un partido amistoso internacional y así aprovechó el campo local para lograr una victoria sin recibir goles. El resultado final fue confirmado por servicios internacionales de seguimiento de partidos, entre ellos ESPN, mientras que la UEFA registra el encuentro en sus datos oficiales como un duelo amistoso entre Andorra y Liechtenstein en Encamp. La selección local llegó a la victoria después de una primera parte firme y cautelosa, en la que no hubo goles, pero la continuación trajo más ritmo, una mejor agresividad andorrana y una entrada más concreta de los jugadores desde el banquillo. Según el informe de Ràdio SER Principat d'Andorra, Álex Martínez abrió el marcador tras una reacción del seleccionador Koldo Álvarez, y Jordi Aláez después cerró el encuentro desde el punto de penalti. El partido también tuvo un fuerte marco emotivo porque Marc Pujol, uno de los internacionales andorranos más reconocibles, terminó su carrera en la selección con su actuación contra Liechtenstein después de 124 partidos.
Los goles tardíos decidieron el encuentro tras una primera parte cerrada
La primera parte en Encamp estuvo marcada por la cautela y la disputa de dos selecciones que, por regla general, tienen dificultades para conseguir victorias en el escenario internacional. Andorra intentó tener más control en el centro del campo, pero Liechtenstein logró en la fase inicial mantener el encuentro en equilibrio e impedir que el anfitrión encontrara pronto espacio detrás de la defensa. Según el informe local de Ràdio SER Principat d'Andorra, en la primera parte a Andorra se le anuló un gol de Guillaume López por fuera de juego, lo que fue una de las situaciones en las que el anfitrión estuvo más cerca de ponerse por delante antes del descanso. El resultado de 0:0 al descanso describía bien la relación de fuerzas en un período en el que ambos equipos jugaron sin mayor riesgo, pero también sin suficiente precisión en la definición. Ese desarrollo del partido dejó espacio para que la decisión llegara solo después de que los seleccionadores recurrieran a los cambios y modificaran la dinámica del encuentro.
La continuación trajo una iniciativa andorrana más visible. Según el mismo informe, la selección local jugó después del descanso con más decisión, creó más situaciones ante la portería visitante y aprovechó la energía de los jugadores que entraron desde el banquillo. El registro de eventos de FotMob señala que Álex Martínez, que entró en juego en la segunda parte, marcó el 1:0 en el tramo final del duelo tras una asistencia de Arón Rodrigo. Con ello, Andorra rentabilizó un período de mejor juego y obligó a Liechtenstein a abandonar en los últimos minutos un bloque defensivo más seguro. El segundo gol llegó desde el punto de penalti, que según el informe local provocó Cucu Fernández y convirtió Jordi Aláez, con lo que el anfitrión confirmó la victoria y llevó el partido tranquilamente hasta el final.
La despedida de Marc Pujol dio al partido un peso especial
Aunque se trataba de un partido amistoso, el encuentro entre Andorra y Liechtenstein no tuvo solo carácter preparatorio. Según la previa de Ràdio SER Principat d'Andorra publicada antes del partido, el duelo en Encamp también fue concebido como la despedida de Marc Pujol de la selección absoluta. Pujol salió contra Liechtenstein desde el primer minuto, y el medio local señala que con ello concluyó su recorrido con la selección con 124 apariciones. Para un país futbolístico con una pequeña base de jugadores, tal número de partidos tiene un peso particular porque muestra continuidad, longevidad y la importancia de un jugador que durante más de una década formó parte del equipo nacional. Con la victoria, Andorra preparó a Pujol un cierre simbólico de su carrera en la selección, y el resultado de 2:0 acentuó aún más el tono solemne de la noche.
La despedida de Pujol encajó especialmente en la identidad de la selección andorrana, que en el fútbol europeo se apoya con mayor frecuencia en la disciplina, la solidez física y la conexión duradera de los jugadores dentro de un círculo reducido de la selección. Según el informe de la radio local, precisamente Pujol tuvo una de las ocasiones andorranas más claras después del descanso, lo que habría dado a su última actuación un sello personal todavía más marcado. Sin embargo, incluso sin gol, el partido terminó para él con el escenario que deseaba: victoria ante el público local y sin recibir goles. Para Andorra, es un momento deportivo y simbólico importante porque las selecciones con un fondo menor de jugadores rara vez tienen la oportunidad de unir en un corto período un éxito de resultado y la despedida de una de sus figuras de larga trayectoria. Estos duelos a menudo superan el estatus formal de amistoso porque quedan inscritos en la historia de la selección a través de las carreras de los jugadores que llevaron la mayor carga del desarrollo del equipo nacional.
Koldo Álvarez probó una plantilla más amplia en la segunda prueba preparatoria
Según la previa de Ràdio SER Principat d'Andorra, el partido contra Liechtenstein fue la segunda prueba preparatoria de Andorra tras el duelo con Irak y parte de los preparativos para los próximos compromisos en la Liga de Naciones de la UEFA. Antes del encuentro, el seleccionador Koldo Álvarez de Eulate destacaba la necesidad de que el equipo intentara trabajar en registros de juego diferentes, incluidos más posesión y control del balón. Ese contexto explica por qué Andorra recurrió en la segunda parte a una serie de cambios y por qué recibieron un papel importante los jugadores que habían comenzado el partido en el banquillo. Ràdio SER Principat d'Andorra señaló que entre los nuevos nombres de la convocatoria estaban Iker Álvarez, Chus Rubio, Kiko Pomares y Cucu Fernández. Precisamente Cucu, según el informe posterior al partido, participó en una de las acciones clave porque sobre él se cometió la falta para el penalti desde el que Jordi Aláez estableció el resultado final.
Según los datos de FotMob, Andorra comenzó el encuentro con Iker Álvarez en la portería, con una línea defensiva en la que estaban Biel Borrà, Max Llovera, Ian Olivera y Moisés San Nicolás, mientras que Marc Pujol y Guillaume López formaban una parte importante del plan inicial hacia adelante. Liechtenstein, según la misma fuente, salió con Justin Ospelt en la portería, y en la alineación también estaban los experimentados Marcel Büchel, Andreas Malin, Lars Traber, Emanuel Zünd, Maximilian Göppel, Alessio Hasler, Ferhat Saglam y Fabio Luque Notaro. El registro oficial de la UEFA sobre el partido indica que el árbitro principal fue el español Javier Alberola Rojas, con los asistentes Carlos Álvarez Fernández y Alfredo Rodriguez Moreno y el cuarto árbitro Victor Garcia Verdura. Esos detalles confirman que se trató de un encuentro internacional debidamente registrado, importante para el ritmo preparatorio de ambas selecciones. En partidos de este perfil el resultado no es el único objetivo, pero la victoria andorrana mostró que el anfitrión puede obtener un valor concreto de los cambios en la continuación.
Liechtenstein sin respuesta en el tramo final
Liechtenstein llegó a Encamp como una selección de perfil competitivo similar, acostumbrada a partidos en los que la organización defensiva suele ser el punto de partida para buscar el resultado. En la primera parte, el equipo visitante logró frenar al anfitrión y mantener el partido en un ritmo que le convenía. Sin embargo, después de que Andorra aumentara la intensidad en la segunda parte y refrescara el ataque, Liechtenstein salió cada vez con más dificultad de la presión y llegó cada vez menos a situaciones desde las que pudiera amenazar más seriamente la portería local. La ventaja de Andorra cambió la psicología del encuentro porque el visitante tuvo que abrir más espacios, y precisamente en ese período el anfitrión llegó también al penalti. El 2:0 final por tanto no es solo el resultado de dos situaciones realizadas, sino también el reflejo de una mejor gestión del partido en su fase final.
Para Liechtenstein, la derrota prolonga un período exigente en el que la selección tiene dificultades para encontrar estabilidad en los resultados. FotMob recordó antes y durante el encuentro que Liechtenstein tenía una racha negativa en la que no había ganado en un gran número de partidos y que recientemente había tenido problemas con la definición. Aun así, la victoria contra Tanzania en marzo de 2026, que las mismas fuentes registran en la forma del equipo, muestra que también esta selección busca un camino hacia actuaciones más competitivas contra rivales fuera del nivel más alto europeo. En Encamp, ese progreso no se tradujo en gol, y la conclusión más importante para el cuerpo técnico de Konrad Fünfstück estará relacionada con la caída de concentración y la reacción después de recibir el primer gol. Los partidos amistosos sirven también para esas pruebas, pero una derrota sin marcar goles advierte de problemas que se repiten cuando el equipo debe asumir más iniciativa.
Andorra continuó la racha positiva contra el mismo rival
Esta victoria tiene importancia adicional también por la historia entre Andorra y Liechtenstein. Los servicios especializados de seguimiento de resultados futbolísticos registran que Andorra también en encuentros directos anteriores tuvo éxito contra Liechtenstein, incluidas victorias en 2018 y 2022. FotMob señala que Andorra antes de este encuentro tenía una racha de victorias en los duelos directos, y el resultado de 2:0 en Encamp reforzó aún más la impresión de que la selección local encuentra contra este rival un patrón competitivo eficaz. Para Andorra, que en el marco internacional rara vez entra en los partidos con el papel de favorita, esa continuidad contra un rival directamente comparable tiene un gran valor psicológico. Una victoria sin recibir gol es especialmente importante porque confirma la base sobre la que se construye tradicionalmente la selección andorrana: defensa disciplinada, paciencia y aprovechamiento máximo de un número limitado de ocasiones.
Ràdio SER Principat d'Andorra informó de que el triunfo contra Liechtenstein fue la decimoquinta victoria de la selección andorrana en la historia, lo que explica aún más por qué el resultado tiene más peso que un partido amistoso habitual. Cada resultado de este tipo entra en la breve lista de victorias de una de las selecciones europeas de fútbol más pequeñas y sirve como confirmación del trabajo en circunstancias en las que la base competitiva es considerablemente menor que la de la mayoría de los rivales. En ese sentido, el 2:0 contra Liechtenstein no es solo un resultado preparatorio, sino también un recordatorio de que Andorra puede mostrar progreso en partidos bien elegidos, especialmente cuando consigue arrastrar al rival a un ritmo física y tácticamente exigente. El campo local en Encamp tuvo su papel, pero fue decisiva la capacidad de Andorra para cambiar el ritmo después del descanso y mantener el control tras el primer gol. Una victoria así puede servir como un punto de referencia útil para el cuerpo técnico de cara a la continuación del ciclo de la selección.
El Estadio FAF de nuevo en el centro del fútbol andorrano
El partido se jugó en el Estadio FAF de Encamp, instalación que según el registro de la UEFA lleva el nombre Estadi FAF Encamp, y según los datos de FotMob tiene una capacidad de alrededor de 5.500 plazas. Para el fútbol andorrano, ese estadio tiene una importancia especial porque permite a la selección y a los actores futbolísticos nacionales un marco más moderno para la disputa de partidos internacionales y de clubes. En el duelo con Liechtenstein, el estadio fue escenario no solo de un resultado deportivo sino también de la despedida de un internacional de larga trayectoria, lo que reforzó adicionalmente la simbología de la noche. En entornos futbolísticos más pequeños, la infraestructura a menudo tiene un papel decisivo en el desarrollo del programa de la selección porque influye en las condiciones de trabajo, la calidad de la preparación y la posibilidad de organizar partidos internacionales relevantes. La victoria de Andorra sin recibir goles por tanto también es un mensaje de que el campo local en Encamp puede convertirse en un apoyo importante en partidos contra rivales de nivel similar.
Desde el punto de vista del resultado, Andorra hizo lo que en los partidos amistosos a menudo se muestra como lo más valioso: ganó el partido, mantuvo la portería a cero, probó varias soluciones y al mismo tiempo cerró una carrera en la selección con una victoria. Liechtenstein, por otro lado, se marcha de Encamp con la continuación de las preguntas sobre la eficacia ofensiva y la capacidad de responder en el tramo final del partido al cambio de ritmo del rival. Según la información disponible, el partido no trajo controversias que ensombrecieran el resultado, y el registro de la UEFA confirma los datos organizativos básicos y el equipo arbitral. Para Andorra queda la impresión de que precisamente la paciencia fue clave: el anfitrión no forzó soluciones después de la primera parte sin goles, sino que mediante cambios y mayor presión llegó al espacio que decidió el duelo. Por eso la victoria 2:0 contra Liechtenstein queda como un resultado valioso en el período preparatorio y una despedida digna de Marc Pujol de la camiseta de la selección.
Fuentes:
- UEFA – datos oficiales sobre el partido Andorra - Liechtenstein, el estadio y el equipo arbitral (enlace)
- ESPN – confirmación del resultado final del partido amistoso internacional Andorra - Liechtenstein 2:0 (enlace)
- Ràdio SER Principat d'Andorra / Cadena SER – informe sobre la victoria de Andorra, los goleadores y la despedida de Marc Pujol (enlace)
- Ràdio SER Principat d'Andorra / Cadena SER – previa del partido, contexto de preparación y datos sobre la convocatoria andorrana (enlace)
- FotMob – registro de eventos, alineaciones, forma de los equipos y datos del estadio (enlace)