Monaco confirmó la separación de Pocognoli tras una temporada por debajo de las expectativas, Filipe Luís aparece como primer candidato
AS Monaco anunció oficialmente el lunes 1 de junio de 2026 el fin de su colaboración con Sébastien Pocognoli, con lo que terminó el breve episodio del técnico belga en el banquillo del Stade Louis-II. En su comunicado, el club del Principado indicó que la colaboración finaliza al término de la temporada 2025/2026, aunque Pocognoli, al llegar en octubre, había firmado un contrato hasta junio de 2027. La decisión llegó después de una campaña liguera que no cumplió el objetivo deportivo básico: el regreso a la Liga de Campeones. Monaco terminó la Ligue 1 en séptimo lugar, y la tabla oficial del club señala que en 34 jornadas sumó 54 puntos, con 16 victorias, seis empates y 12 derrotas. Esa clasificación le dio un puesto en la eliminatoria previa de la UEFA Europa Conference League, pero no la continuidad en la competición europea de élite que la directiva esperaba.
Según el comunicado del club, Pocognoli dirigió a Monaco en 38 partidos y registró un balance de 16 victorias, nueve empates y 13 derrotas. El club destacó además que, bajo su dirección, el equipo alcanzó por segunda temporada consecutiva la fase eliminatoria de la Liga de Campeones, pero el resultado final en el campeonato doméstico terminó pesando más en la evaluación de la temporada. El séptimo lugar es especialmente sensible porque Monaco entró en el tramo final con la ambición de mantenerse entre los clubes que luchan por la Liga de Campeones, mientras que por delante terminaron PSG, Lens, Lille, Lyon, Marseille y Rennes. Según los datos oficiales del club, el tercero Lille tuvo 61 puntos, el cuarto Lyon 60 y el sexto Rennes 59, lo que demuestra que Monaco quedó fuera de la zona de los principales objetivos europeos en una parte alta de la tabla muy ajustada.
Un mandato breve y altas expectativas en el Principado
Pocognoli llegó al banquillo de Monaco el 11 de octubre de 2025, tras la salida de Adi Hütter, y debía aportar estabilidad a un equipo que ya tenía compromisos europeos y altas expectativas ligueras. AS Monaco indicó en el anuncio de entonces que había contratado al entrenador belga de 38 años después de su etapa muy exitosa en el Royale Union Saint-Gilloise. En Bélgica se ganó la reputación de técnico moderno y ambicioso, y destacaba especialmente el hecho de que llevó a Union al primer título de campeón belga después de 90 años. El club del Principado subrayaba entonces su capacidad para unir resultado y un estilo de juego atractivo, lo que debía encajar con el perfil de una plantilla construida alrededor de jugadores jóvenes, técnicamente buenos y con alto valor de mercado.
La llegada a Monaco fue para Pocognoli un gran paso adelante en su carrera, pero también un entorno considerablemente más exigente que el campeonato belga. El club del Principado tiene una larga tradición de desarrollo de jóvenes jugadores y se mide regularmente por la clasificación europea, no solo por la estabilidad nacional. En ese marco, el séptimo puesto, incluso con la participación en la fase eliminatoria de la Liga de Campeones, no fue suficiente para continuar el proyecto. Según el comunicado oficial, Monaco agradeció al entrenador y a su cuerpo técnico su dedicación y les deseó éxito en el resto de sus carreras, una formulación que confirma un cierre ordenado de la colaboración, pero no cambia el hecho de que el cambio en el banquillo es consecuencia directa del bajón de resultados.
El contexto de la decisión se refuerza aún más con la parte final del campeonato. Monaco, según la tabla publicada en la página del club, terminó la temporada con una diferencia de goles de más seis, con 60 tantos marcados y 54 recibidos. En la parte alta de la clasificación, fue un rendimiento defensivo sensiblemente más débil que el de los competidores que terminaron por delante, y precisamente la falta de equilibrio fue uno de los problemas que marcaron el tramo final. El equipo tenía suficiente potencial ofensivo para luchar por Europa, pero no la constancia necesaria para clasificarse a la Liga de Campeones. El propio Pocognoli, después de la derrota en Estrasburgo a mediados de mayo, según una publicación en la página del club, afirmó que al equipo le faltó constancia, lo que acabó siendo el resumen de la temporada.
Europa se mantiene, pero no la que Monaco buscaba
El séptimo puesto aun así le da a Monaco continuidad europea, pero a través de la eliminatoria previa de la UEFA Europa Conference League. Es una competición que puede ofrecer visibilidad internacional, ingresos y la posibilidad de ganar un trofeo, pero para un club de esas ambiciones sigue siendo un escalón por debajo del nivel deseado. La Liga de Campeones tiene un peso deportivo y financiero mucho mayor, y Monaco en los años anteriores había construido la imagen de un club capaz de desarrollar jugadores y competir al mismo tiempo en los marcos europeos más fuertes. Precisamente por eso el cambio de entrenador no es una sorpresa, sino la continuación de una práctica en la que el proyecto deportivo se evalúa a través de la clasificación a competiciones de élite.
Según la clasificación oficial, Monaco terminó solo un punto por delante de Strasbourg, lo que muestra aún más lo ajustada que fue la clasificación para Europa. Por otro lado, la desventaja respecto a Rennes y Marseille, que lograron una mejor posición europea, fue de cinco puntos, mientras que la distancia con el cuarto Lyon fue de seis puntos. En una temporada de 34 jornadas, esas diferencias no son grandes, pero son suficientes para cambiar el marco financiero y deportivo de la próxima temporada. Monaco, por tanto, recibirá el nuevo año competitivo con obligaciones europeas, pero también con la sensación de que se dejó escapar una oportunidad para dar un salto mayor.
Para la directiva es especialmente importante la cuestión de la continuidad. Pocognoli llegó como un entrenador en ascenso, con contrato hasta 2027, lo que sugería que se planeaba al menos un proyecto a medio plazo. Sin embargo, en el fútbol de clubes contemporáneo, el contrato a menudo no significa seguridad si los resultados no acompañan las expectativas. Monaco en los últimos años intenta posicionarse como un club que al mismo tiempo desarrolla jugadores, realiza traspasos y se mantiene competitivo en la parte alta de la Ligue 1. Cuando uno de esos elementos se altera, especialmente la clasificación a la Liga de Campeones, la presión sobre el banquillo crece rápidamente.
Filipe Luís como posible sucesor
Como principal candidato para hacerse cargo de Monaco, los informes mediáticos mencionan a Filipe Luís, exinternacional brasileño y antiguo lateral izquierdo de Atlético Madrid, Chelsea y Flamengo. El diario español AS publicó el 28 de mayo de 2026 que el entrenador brasileño estaba cerca de llegar al club del Principado y que debería firmar un contrato hasta 2028. El mismo medio señala que el director deportivo de Monaco, Thiago Scuro, tuvo un papel importante en las negociaciones, pero hasta la publicación del comunicado del club sobre la salida de Pocognoli no se había hecho oficial la confirmación del nombramiento de un nuevo entrenador. Por eso, la llegada de Filipe Luís debe tratarse por ahora como un escenario muy serio anunciado por los medios, pero no como una decisión del club formalmente cerrada.
Filipe Luís entró en el trabajo de entrenador después de una carrera como jugador excepcionalmente exitosa, y hasta ahora su mayor huella como técnico la dejó en Flamengo. El club brasileño anunció oficialmente el 3 de marzo de 2026 que ya no dirigiría al primer equipo, junto con parte del cuerpo técnico. Esa separación resultó sorprendente porque llegó después de un período en el que Flamengo ganó grandes trofeos y volvió a la cima del fútbol sudamericano. Según el comunicado oficial de Flamengo, el club le agradeció todo lo que se logró y se compartió durante el período conjunto, sin una explicación más detallada de los motivos del fin de la colaboración.
Su argumento más fuerte en las negociaciones con clubes europeos es sin duda su rendimiento ganador. FIFA destacó después de la final de la CONMEBOL Libertadores 2025 que Filipe Luís se convirtió en la primera persona en la historia de Flamengo en ganar esa competición tanto como jugador como entrenador. CONMEBOL también señaló que Flamengo ganó en 2025 su cuarto título de campeón de Sudamérica, y Filipe Luís entró así entre los pocos entrenadores que han conquistado el mayor trofeo continental tanto desde el campo como desde el banquillo. Una biografía así le da una fuerte autoridad en el vestuario, aunque Monaco sería su primera etapa independiente como entrenador en el fútbol de clubes europeo.
Riesgo y potencial de la nueva elección
Si se confirman los anuncios mediáticos, la elección de Filipe Luís significaría que Monaco vuelve a apostar por un entrenador con un marcado potencial de desarrollo, pero también con cierta dosis de riesgo. Pocognoli también llegó como un técnico que había logrado un resultado por encima de la media en su destino anterior y debía trasladar su idea a un entorno más exigente. La diferencia está en que Filipe Luís lleva además el peso de una gran carrera como jugador y de un reciente éxito continental con Flamengo, pero todavía no tiene experiencia dirigiendo a un club europeo a través del ritmo de la Ligue 1, las eliminatorias europeas y un calendario cargado. Esa sería precisamente la cuestión central de su posible mandato en Monaco.
Por otro lado, Monaco es un club que tradicionalmente funciona bien con entrenadores dispuestos a trabajar con jugadores jóvenes y una plantilla de alto valor de mercado. En ese modelo, el entrenador debe al mismo tiempo desarrollar individuos, mantener resultados y adaptarse a posibles cambios en el mercado de fichajes. Filipe Luís, como jugador, pasó por sistemas de primer nivel en España, Inglaterra y Brasil, y como entrenador en Flamengo llegó rápidamente a grandes trofeos. Eso no garantiza el éxito en la Ligue 1, pero explica por qué se le vincula con un proyecto en el que se exige al técnico autoridad, claridad táctica y capacidad de trabajar con jugadores de alto potencial.
Para Monaco, el verano de 2026 será importante también por las cuestiones de plantilla. El equipo que terminó séptimo no estuvo lejos de las posiciones altas, pero la diferencia entre clasificarse para la Liga de Campeones y disputar la eliminatoria previa de la Conference League a menudo se mide en detalles: estabilidad defensiva, continuidad de forma, profundidad de banquillo y capacidad para ganar a rivales directos. El nuevo entrenador, independientemente del nombre, tendrá que establecer rápidamente prioridades claras, porque las eliminatorias europeas llegan pronto y la carrera liguera en Francia no deja mucho margen para largos períodos de adaptación.
El mensaje de la directiva tras otro cambio
La separación de Pocognoli envía un mensaje claro sobre las ambiciones de Monaco. El club reconoció públicamente su aportación, especialmente el rendimiento europeo en la Liga de Campeones, pero al mismo tiempo tomó una decisión que muestra que la posición en la liga doméstica sigue siendo la principal medida de la temporada. El séptimo lugar en la Ligue 1 no es una catástrofe en sentido deportivo porque ofrece una salida europea, pero para Monaco no es un resultado que pueda satisfacer los objetivos estratégicos. El club quiere estar en el grupo que pelea regularmente por la Liga de Campeones, y terminar por detrás de seis competidores mostró que existen problemas estructurales que la nueva decisión técnica debe resolver.
Para Pocognoli, la salida de Monaco no tiene por qué significar un estancamiento a largo plazo. En Bélgica ya demostró que puede construir un equipo ganador, y la experiencia en Francia, incluidos los partidos de Liga de Campeones, dará forma adicional a su perfil. Aun así, su mandato en el Principado será recordado como un intento que tuvo momentos europeos sólidos, pero no trajo el resultado liguero necesario para continuar la colaboración. En un fútbol en el que los entrenadores son valorados cada vez más por el efecto inmediato, unos meses y 38 partidos fueron suficientes para que la directiva concluyera que el proyecto necesitaba nueva energía.
Monaco entra ahora en un período en el que debe resolver rápidamente la cuestión del sucesor y preparar al equipo para una temporada con un estatus europeo diferente. Según la información disponible, Filipe Luís es el nombre más destacado en ese proceso, pero la confirmación oficial sigue siendo el paso clave. Si el brasileño realmente asume el banquillo, tendrá por delante la tarea de devolver a Monaco a la lucha por la Liga de Campeones y, al mismo tiempo, evitar la trampa de una temporada de transición. Tras la separación de Pocognoli, el criterio de éxito ya está claramente establecido: un lugar en Europa no es suficiente por sí solo, Monaco busca volver entre los clubes que compiten al más alto nivel.
Fuentes:
- AS Monaco – comunicado oficial sobre el fin de la colaboración con Sébastien Pocognoli y su balance en el banquillo (link)
- AS Monaco – anuncio oficial del nombramiento de Sébastien Pocognoli en octubre de 2025 y su biografía como entrenador (link)
- AS Monaco – tabla oficial de Ligue 1 para la temporada 2025/2026 con la posición y el balance de Monaco (link)
- Diario AS – informe sobre las negociaciones de Monaco con Filipe Luís y el contrato anunciado hasta 2028 (link)
- Clube de Regatas do Flamengo – comunicado oficial sobre la salida de Filipe Luís del banquillo de Flamengo (link)
- FIFA – texto sobre Filipe Luís como ganador de la Copa Libertadores con Flamengo en calidad de jugador y entrenador (link)
- CONMEBOL – informe oficial sobre la conquista de la CONMEBOL Libertadores 2025 por Flamengo y el éxito histórico de Filipe Luís (link)