McGregor revela el plan para la recta final del contrato con UFC: el regreso contra Holloway podría determinar el próximo gran movimiento
Conor McGregor vuelve a estar en el centro de la historia empresarial y deportiva de UFC. El ex campeón de dos categorías de peso ha anunciado cómo ve las dos últimas peleas de su contrato actual con la mayor organización de MMA del mundo, y la primera parada debería ser UFC 329, un evento en el que el 11 de julio de 2026 en Las Vegas le espera una revancha con Max Holloway. Según el anuncio oficial de UFC, McGregor y Holloway deberían encabezar el evento en el T-Mobile Arena, con lo que el irlandés regresa al octágono por primera vez tras casi cinco años de ausencia de la competición. Junto a ese regreso, McGregor anunció que su siguiente pelea, a la vez la última bajo el contrato actual, debería celebrarse en abril de 2027. Después de eso queda abierta la pregunta de si firmará un nuevo contrato con UFC o intentará aprovechar en el mercado abierto su estatus como uno de los peleadores más comerciales en la historia de los deportes de combate.
Revancha en Las Vegas tras más de una década
UFC indicó en el anuncio del evento que McGregor volverá contra Holloway en la pelea principal de UFC 329, y el calendario oficial de entradas de UFC confirma que el evento está programado para el 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas. El evento se sitúa en el centro de la International Fight Week de UFC, que, según el anuncio de la organización, se celebra del 9 al 12 de julio de 2026 e incluye eventos paralelos, un programa para aficionados y la ceremonia de ingreso al Salón de la Fama de UFC. Tal fecha no es casual, porque UFC tradicionalmente intenta reunir en esa semana peleas con el mayor potencial comercial. El regreso de McGregor, especialmente tras una larga ausencia, es precisamente el tipo de evento sobre el que la promoción construye atención global. Para UFC también es una prueba de hasta qué punto su mayor estrella sigue siendo capaz de sostener un evento en sentido deportivo y de mercado.
McGregor y Holloway se encontraron por primera vez el 17 de agosto de 2013 en el evento UFC Fight Night: Shogun vs. Sonnen en Boston, lo que confirma el archivo de vídeos de UFC. Entonces McGregor estaba al comienzo de su ascenso en UFC, mientras Holloway aún construía su estatus como uno de los peleadores más resistentes y activos de la categoría de peso pluma. Según la base de datos MMA Decisions, McGregor ganó aquella pelea por decisión unánime de los jueces, con tarjetas de 30-27, 30-27 y 30-26. La revancha llega en un contexto completamente diferente: ambos se convirtieron entretanto en campeones, nombres reconocibles a nivel global y peleadores cuyas carreras superan con creces la historia inicial de dos jóvenes talentos. Precisamente por eso su segundo encuentro se vende como una pelea con un fuerte legado deportivo, pero también como una comprobación del estado actual de dos veteranos al más alto nivel.
El regreso de McGregor tras lesión y largo parón
McGregor no ha competido desde julio de 2021, cuando en el tercer encuentro con Dustin Poirier en UFC 264 sufrió una dura derrota por detención médica tras una lesión en la pierna. ESPN informó entonces que Poirier fue declarado ganador por nocaut técnico después de que McGregor se lesionara la parte inferior de la pierna en el tramo final del primer asalto. Esa lesión detuvo su carrera en un momento en que ya intentaba volver tras una serie de giros deportivos y organizativos. Desde entonces, su regreso fue anunciado varias veces, incluida una pelea previamente planificada contra Michael Chandler, pero ninguna actuación de retorno se produjo antes del acuerdo para UFC 329. Por eso el duelo con Holloway tiene un peso adicional: no se trata solo de continuar una vieja rivalidad, sino de la primera respuesta real a la pregunta de qué queda de McGregor como competidor tras un largo período fuera de la jaula.
La página oficial de UFC todavía describe a McGregor como peleador profesional irlandés de MMA y ex campeón en las categorías de peso pluma y peso ligero. Ese dato explica por qué su regreso despierta tanta atención sin importar el hecho de que desde 2020 no tiene una victoria en UFC. En su cima deportiva, McGregor combinó eficacia noqueadora, una presencia mediática agresiva y la capacidad de convertir peleas en eventos fuera del estrecho círculo de las MMA. Pero la situación actual es significativamente distinta del período en el que conquistaba títulos contra Jose Aldo y Eddie Alvarez. Ahora vuelve como un veterano que debe demostrar que la pausa, la lesión y los años no han cambiado de forma decisiva su velocidad, resistencia y capacidad de adaptación en una pelea que, según los anuncios disponibles, debería celebrarse en peso wélter.
Holloway como rival que ya no es el mismo peleador de 2013
Max Holloway entra en la revancha con su propia gran experiencia y la reputación de un peleador que, tras la primera derrota ante McGregor, construyó una de las carreras más estables en la UFC moderna. MMA Fighting recordó en el anuncio del póster oficial de UFC 329 que Holloway entretanto se convirtió en ex campeón de peso pluma y ganador del simbólico cinturón BMF, aunque antes de esta revancha sufrió una derrota ante Charles Oliveira en UFC 326. Ese hecho hace que la pelea sea más compleja que una simple repetición del antiguo encuentro. McGregor tiene la victoria del primer duelo, pero Holloway tiene muchos más años de continuidad en el ritmo competitivo de UFC. En sentido deportivo, precisamente la diferencia entre la explosividad de McGregor y el ritmo de Holloway podría determinar la dirección de la pelea.
Holloway construyó durante su carrera la identidad de un peleador que genera presión con volumen de golpes, movimiento y capacidad para obligar al rival a un ritmo alto. McGregor, por el contrario, en sus mejores años era más peligroso cuando imponía la distancia, el ritmo de los contraataques y la precisión de la mano izquierda. El primer duelo de 2013 no puede ser un indicador simple de lo que puede ocurrir en 2026, porque tanto los cuerpos como los estilos de ambos peleadores han pasado por años de competición de élite. Aun así, aquel encuentro sigue siendo un punto de referencia importante porque McGregor demostró entonces que podía vencer a Holloway incluso cuando la pelea no se desarrollaba exclusivamente como un duelo de golpeo. Para Holloway, la revancha representa una oportunidad de eliminar una de las derrotas más conocidas de la fase temprana de su carrera.
Dos peleas hasta la decisión sobre el futuro
La parte más importante del anuncio de McGregor se refiere al contrato. Según informes de Yahoo Sports y otras informaciones mediáticas que se remiten a conversaciones sobre su estatus, a McGregor le quedan dos peleas hasta la expiración del contrato actual con UFC. La primera es, según el calendario oficial, el duelo con Holloway en UFC 329. La segunda, según el anuncio de McGregor, está planificada para abril de 2027, pero UFC por ahora no ha anunciado ni el rival ni el evento en el que se celebraría esa aparición. Por eso esa parte del plan debe observarse como un anuncio del peleador, y no como un calendario de la organización completamente confirmado. En UFC los planes cambian a menudo por lesiones, negociaciones, resultados de peleas anteriores y decisiones comerciales.
La posible expiración del contrato coloca a McGregor en una posición negociadora inusualmente fuerte, pero también ante un serio riesgo deportivo. Si contra Holloway muestra que todavía puede vencer a rivales de élite, su posición de mercado podría fortalecerse aún más. Si pierde de manera contundente, UFC tendrá un punto de partida distinto en eventuales negociaciones sobre un nuevo contrato, y el interés por proyectos alternativos podría depender más del nombre que del valor deportivo actual. En ambos casos, las dos últimas peleas bajo el contrato actual se convierten en más que el final de un ciclo contractual. Pueden determinar si McGregor irá cerrando su carrera como estrella activa de UFC, proyecto especial ocasional o peleador libre que intenta convertir su propio valor en nuevos formatos del negocio de los deportes de combate.
Qué significaría la agencia libre
La agencia libre en el caso de McGregor no significaría solo la posibilidad de firmar con otra organización de MMA. ESPN y MMA Fighting informaron anteriormente que McGregor y su empresa McGregor Sports and Entertainment se convirtieron en 2024 en copropietarios de Bare Knuckle Fighting Championship, lo que abrió de inmediato espacio para especulaciones sobre una posible participación en una pelea sin guantes tras el final de las obligaciones con UFC. Mientras esté bajo contrato con UFC, tal movimiento no puede realizarse simplemente sin la aprobación de la organización. Tras la expiración del contrato, al menos en teoría, podría negociar actuaciones en otros formatos, incluidos el boxeo, BKFC o eventos especiales construidos alrededor de su nombre. Sin embargo, actualmente no hay confirmación oficial de que tal movimiento haya sido acordado o de que McGregor haya tomado una decisión definitiva.
UFC, por otro lado, tiene un claro interés en retener a un peleador que, incluso tras varios años de inactividad, sigue siendo uno de los pocos deportistas capaces de atraer atención global fuera del público estándar de las MMA. Pero la organización debe evaluar también la sostenibilidad deportiva de tal cooperación. El estatus de McGregor no es el mismo si vuelve con una victoria y una actuación convincente, si completa una pelea competitiva sin ganar o si se demuestra que ya no puede seguir el ritmo de la cima. Precisamente por eso UFC 329 es importante no solo como evento individual, sino como el comienzo de la valoración pública de la fase final de su carrera. Para McGregor, cada asalto contra Holloway tendrá un significado tanto deportivo como negociador.
Marco antidopaje y condiciones para el regreso
El regreso de McGregor se desarrolla también en el contexto del programa antidopaje de UFC. Combat Sports Anti-Doping anunció en octubre de 2025 que McGregor aceptó un período de inelegibilidad de 18 meses por una infracción de la política antidopaje de UFC relacionada con obligaciones de disponibilidad para controles incumplidas. Según ese comunicado oficial, la sanción fue retroactiva y terminó el 20 de marzo de 2026, lo que significa que no le impide competir el 11 de julio en UFC 329. CSAD indicó en el comunicado que McGregor cooperó en la investigación y aceptó la responsabilidad, por lo que la sanción estándar fue reducida. Esta parte del contexto es importante porque todo regreso de un peleador tras una larga ausencia se observa también a través de la preparación sanitaria, regulatoria y competitiva.
El programa antidopaje de UFC, según la descripción oficial, comprende controles no anunciados de peleadores activos durante todo el año. Para McGregor eso significa que el camino hacia el regreso no es solo cuestión de promoción, entrenamiento y acuerdo sobre el rival, sino también de cumplir las condiciones regulatorias para competir. En la opinión pública se ha mantenido durante años un amplio debate alrededor de sus ausencias y lesiones, pero para la pelea en sí el hecho clave es que su sanción expiró antes de la fecha programada de UFC 329. La organización obtiene así un marco legal y regulatorio para un gran evento de regreso, mientras McGregor obtiene la oportunidad de que, tras un largo período de especulaciones, se le vuelva a evaluar según su rendimiento en el octágono.
UFC 329 como prueba comercial y punto de inflexión deportivo
Según MMA Fighting, UFC 329, junto con la revancha de McGregor y Holloway, incluye también una serie de otras peleas anunciadas, entre ellas Paddy Pimblett contra Benoit Saint Denis, Cory Sandhagen contra Mario Bautista y Robert Whittaker contra Nikita Krylov, aunque el orden final de las peleas puede depender de las decisiones finales de la organización. Tal profundidad del programa es importante porque UFC no quiere apoyar el evento exclusivamente en una sola pelea, aunque está claro que el nombre de McGregor llevará la mayor parte de la atención global. International Fight Week aumenta adicionalmente la visibilidad porque reúne en Las Vegas a parte de la industria, aficionados, medios y ex peleadores. Si el evento resulta exitoso, UFC tendrá un argumento sólido de que McGregor sigue siendo comercialmente excepcionalmente valioso. Si la parte deportiva falla, la discusión sobre su futuro será considerablemente más cautelosa.
Para Holloway, una victoria sobre McGregor sería importante tanto deportiva como simbólicamente. Eliminaría la derrota de 2013 del centro de su historia mutua y confirmaría que la continuidad de las peleas es más importante que un viejo resultado. Para McGregor, la victoria abriría espacio para negociaciones más ambiciosas y quizá otra gran aparición final en abril de 2027. Una derrota no necesariamente borraría su valor de mercado, pero cambiaría el tono de la conversación sobre lo que el público y UFC pueden esperar de él como peleador activo. Por eso la revancha con Holloway es mucho más que nostalgia: se trata de una pelea que puede moldear el último capítulo de una de las carreras más inusuales en la historia de UFC.
Fuentes:
- UFC – anuncio oficial del regreso de McGregor contra Max Holloway en UFC 329 en Las Vegas (link)
- UFC Tickets – calendario oficial de eventos y confirmación de la ubicación de UFC 329 en el T-Mobile Arena (link)
- UFC International Fight Week – información oficial sobre el programa de International Fight Week 2026 en Las Vegas (link)
- UFC – perfil de Conor McGregor y datos sobre su estatus de ex campeón en dos categorías (link)
- UFC – archivo de vídeo del primer duelo entre McGregor y Holloway de 2013 (link)
- MMA Decisions – tarjetas de los jueces y resultado del primer duelo McGregor contra Holloway (link)
- ESPN – informe sobre la derrota de McGregor ante Dustin Poirier y la lesión en UFC 264 (link)
- UFC Anti-Doping / CSAD – comunicado oficial sobre la sanción de 18 meses de McGregor por obligaciones de disponibilidad para controles incumplidas (link)
- MMA Fighting – información sobre el póster, la cartelera anunciada de UFC 329 y el contexto más amplio de la carrera de Holloway (link)
- Yahoo Sports – repaso del estatus contractual de McGregor y las peleas restantes en el contrato actual con UFC (link)
- ESPN – informe sobre la entrada de McGregor en la estructura de propiedad de BKFC (link)
- MMA Fighting – contexto adicional sobre McGregor y McGregor Sports and Entertainment como copropietarios de BKFC (link)