Pochettino defendió la decisión de informar por correo electrónico a los internacionales estadounidenses descartados
Mauricio Pochettino, seleccionador de la selección masculina de fútbol de Estados Unidos de América, defendió públicamente la decisión de informar por correo electrónico, y no mediante llamadas telefónicas personales, a los jugadores que no entraron en la lista final para el Mundial de 2026. Según el informe de The Guardian desde la presentación de la lista en Nueva York, el entrenador argentino afirmó que ese modo de comunicación no significa una falta de respeto hacia los jugadores descartados, sino un intento de tratar a todos por igual y sin crear expectativas adicionales. Su explicación llegó después de que se publicara la lista definitiva de 26 jugadores para el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. El tema provocó inmediatamente un debate porque se trata de una de las decisiones más difíciles en el fútbol de selecciones: a jugadores que durante meses o años habían formado parte del grupo ampliado había que comunicarles que no participarían en el mayor acontecimiento deportivo de sus carreras. Pochettino, según el mismo informe, dijo que las decisiones de dejar fuera a jugadores le pesan mucho y que ni siquiera después de presentar a los elegidos puede disfrutar plenamente del momento porque piensa en quienes quedaron fuera del equipo.
El debate se abrió tras el anuncio de la lista definitiva
La federación estadounidense de fútbol había anunciado previamente que la lista para el Mundial se presentaría el 26 de mayo de 2026 en un acto público en Nueva York, con transmisión televisiva por FOX. Según el anuncio de U.S. Soccer, el evento fue concebido como una reunión de aficionados y la presentación oficial de los 26 jugadores que representarán a Estados Unidos en la parte del torneo que se disputará en casa. Tras el anuncio de la lista, The Guardian señaló que la selección estadounidense mantuvo gran parte de la columna vertebral del equipo del Mundial de 2022, incluidos Christian Pulisic, Weston McKennie, Tyler Adams, Chris Richards y Tim Weah. La misma fuente indica que en la lista hay 13 jugadores con experiencia en mundiales y 13 debutantes, lo que da al equipo una combinación de continuidad y nuevas soluciones. Pochettino, según The Guardian, subrayó que eligió el grupo que considera que tiene las mejores opciones de ayudar a la selección a conseguir resultados, mientras describió las decisiones como muy difíciles.
En el centro del debate no estuvo solo la estructura de la lista, sino la forma en que fueron informados los jugadores que no pasaron el corte final. Según The Guardian, 55 jugadores estaban en el grupo provisional, y los elegidos recibieron un mensaje en vídeo del seleccionador. Los jugadores que no entraron en los 26 finales fueron informados por correo electrónico, algo que parte de los exinternacionales y comentaristas calificó de frío y poco personal. Las críticas ganaron especial peso porque se trata de un Mundial que Estados Unidos organiza junto con Canadá y México, por lo que la presión sobre la selección anfitriona es mayor que en los ciclos clasificatorios habituales. En ese contexto, cada decisión del seleccionador, desde la elección de jugadores hasta la forma de comunicación, se observa como un indicador de la cultura y de las relaciones dentro de la selección.
El seleccionador sostiene que las llamadas habrían sido más por él que por los jugadores
Pochettino, según el informe de The Guardian, rechazó las afirmaciones de que el correo electrónico fuera una señal de desinterés. Su mensaje principal fue que los jugadores descartados en ese momento no quieren escuchar disculpas ni largas explicaciones que no cambian el resultado. Explicó que las llamadas individuales podrían servir más como confirmación de su propia humanidad que como una ayuda real a jugadores que acababan de enterarse de que no viajarán al torneo. Basa ese razonamiento en la postura de que la decisión ya estaba tomada y que una conversación posterior no puede cambiar el hecho de que alguien haya quedado fuera de la lista. Según la misma fuente, Pochettino subrayó que es consciente del peso emocional de esas decisiones, afirmando que durante semanas durmió mal por los jugadores a los que tuvo que dejar fuera.
El técnico argentino también intentó explicar el lado práctico de la decisión. Si hubiera llamado solo a una parte de los jugadores, por ejemplo a aquellos que se consideraba que habían estado más cerca de la lista, se habría abierto la pregunta de por qué los demás no recibieron el mismo trato. Si hubiera llamado a todos los descartados de la lista provisional, las conversaciones se habrían convertido en un proceso largo en el que tendría que explicar a cada jugador la diferencia entre la evaluación actual, la necesidad táctica y el valor personal. Según The Guardian, Pochettino dijo que no quiere dar a los jugadores mensajes que puedan sonar como falso consuelo, por ejemplo que otro es en este momento una mejor opción, pero que eso no significa que sea mejor jugador ni que el descartado nunca más vaya a tener una oportunidad. En el fútbol de selecciones, esa línea es especialmente delicada porque las listas cambian, las lesiones ocurren y los jugadores descartados pueden volver a ser importantes ya en el siguiente ciclo.
Las mayores sorpresas: Luna, Tessmann y Morris fuera de la convocatoria
Según The Guardian, la ausencia más destacada es la del centrocampista del Real Salt Lake Diego Luna, que durante el mandato de Pochettino acumuló muchos minutos en la parte ofensiva del equipo. También quedaron fuera de la lista Tanner Tessmann y Aidan Morris, lo que abrió preguntas sobre la profundidad de la selección estadounidense en el centro del campo. Al mismo tiempo fue incluido Alejandro Zendejas, del Club América, aunque, según The Guardian, con Pochettino tuvo muchos menos minutos que algunos jugadores que no fueron elegidos. Ese tipo de decisiones muestran que el seleccionador no decidió exclusivamente por la continuidad de las apariciones, sino también según la evaluación del perfil de los jugadores, el estado actual del equipo y las necesidades tácticas para el torneo. U.S. Soccer había transmitido antes el mensaje de Pochettino de que en la elección no se mira solo la forma, sino también la experiencia, la intuición del cuerpo técnico, los datos y la impresión del terreno de juego.
La lista definitiva, según The Guardian, la forman los porteros Chris Brady, Matt Freese y Matt Turner; los defensas Max Arfsten, Sergiño Dest, Alex Freeman, Mark McKenzie, Tim Ream, Chris Richards, Antonee Robinson, Miles Robinson, Joe Scally y Auston Trusty; los centrocampistas Tyler Adams, Sebastian Berhalter, Weston McKennie, Gio Reyna, Cristian Roldan y Malik Tillman; y los delanteros Brenden Aaronson, Folarin Balogun, Ricardo Pepi, Christian Pulisic, Tim Weah, Haji Wright y Alejandro Zendejas. Esa composición muestra que Pochettino cuenta con un núcleo que ya conoce la presión de una gran competición, pero también con jugadores que sentirán por primera vez el Mundial. El regreso de Pulisic, McKennie, Adams y Weah da al equipo una identidad reconocible, mientras que la entrada de nuevos nombres muestra un intento de ampliar la competencia antes de un torneo en el que Estados Unidos jugará ante su público. También llama especialmente la atención la inclusión de Gio Reyna, un jugador cuyo talento nunca ha estado en duda, pero sobre el que antes de la lista se mencionaban a menudo en los medios la continuidad, los minutos y el estado físico. Con ello Pochettino asumió un riesgo, pero también mostró que en determinados roles valora la calidad individual y la capacidad de cambiar el ritmo de un partido.
Los exinternacionales no son unánimes
The Guardian señala que algunos exinternacionales estadounidenses criticaron el enfoque de Pochettino y consideraron que una conversación personal habría sido más adecuada. Herculez Gomez, participante en el Mundial de 2010, destacó especialmente que anteriores seleccionadores, como Bob Bradley y Jürgen Klinsmann, habían sabido hablar personalmente con jugadores que quedaron fuera de la lista. Según The Guardian, Gomez calificó ese modo de informar como muy duro hacia jugadores que invirtieron años de trabajo en la selección. En su crítica se menciona especialmente a Diego Luna, porque tuvo un papel importante en el período previo a la lista definitiva y aparecía en material promocional relacionado con el Mundial. Desde esa perspectiva, el correo electrónico no se percibe solo como un mensaje administrativo, sino como un símbolo de falta de reconocimiento personal al trabajo realizado.
Landon Donovan, uno de los internacionales estadounidenses más conocidos y jugador que él mismo fue descartado de la lista para el Mundial de 2014, adoptó una postura más matizada. Según The Guardian, Donovan dijo que puede entender la lógica de Pochettino porque una noticia así sigue siendo dolorosa independientemente de la forma en que se comunique. Al mismo tiempo reconoció que un jugador que durante mucho tiempo formó parte de la selección podría esperar una llamada personal, mientras que un jugador que no estuvo tan cerca del equipo quizá no daría el mismo peso a la forma de comunicación. Su reacción muestra que no existe un estándar único que satisfaga a todos los jugadores. En el deporte moderno, donde la comunicación, la salud mental y las relaciones dentro del vestuario son temas cada vez más importantes, la forma de comunicar malas noticias se ha convertido en parte de un debate más amplio sobre liderazgo.
El plazo de la FIFA deja margen para cambios por lesiones
Aunque la lista fue presentada como definitiva, el marco reglamentario de la FIFA deja un margen limitado para cambios. La FIFA publicó en mayo que las selecciones para el Mundial de 2026 deben presentar las listas definitivas en el plazo establecido y que las listas se mueven dentro de las reglas del torneo sobre el número de jugadores. The Guardian indica que Pochettino tiene plazo hasta el 1 de junio para entregar la lista definitiva a la FIFA y que los cambios extraordinarios por lesiones pueden realizarse hasta el día anterior al primer partido de Estados Unidos, que está programado para el 12 de junio contra Paraguay. Eso significa que los jugadores actualmente descartados, entre ellos Luna y Tessmann, según la información disponible, no están completamente fuera de la posibilidad de jugar si se producen lesiones u otras circunstancias extraordinarias. Precisamente por eso parte de los comentaristas considera que el seleccionador debe mantener la relación con los jugadores que quedaron fuera de la lista, porque alguno de ellos podría volver a formar parte muy pronto del plantel del torneo.
La selección estadounidense continúa su preparación en el recién inaugurado National Training Center en Fayetteville, en el estado de Georgia, según los datos publicados por The Guardian. Antes del inicio del Mundial están previstos partidos de preparación contra Senegal en Charlotte el 31 de mayo y Alemania en Chicago el 6 de junio, tras lo cual el equipo viajará a su base de entrenamiento en Orange County, California. Estados Unidos abre el torneo el 12 de junio contra Paraguay en Inglewood, luego juega contra Australia en Seattle el 19 de junio y cierra la fase de grupos el 25 de junio contra Turquía nuevamente en Inglewood. Ese calendario aumenta aún más la presión sobre Pochettino porque todas las decisiones tomadas en mayo se pondrán a prueba muy pronto sobre el terreno. Lo que está en juego no es solo el resultado en el grupo, sino también la imagen de un anfitrión que quiere demostrar que está listo para dar un paso adelante en el momento más importante.
La elección de jugadores abre también preguntas más amplias sobre el papel del seleccionador
El caso de Pochettino muestra cuánto difiere el papel de un seleccionador nacional del trabajo en un club. En un club, el entrenador trabaja diariamente con los jugadores, puede explicar gradualmente las decisiones y construir relaciones mediante los entrenamientos, mientras que el seleccionador nacional a menudo tiene ventanas cortas, listas más amplias y decisiones que en un solo día pueden cambiar el curso de la carrera de alguien. Según un comunicado anterior de U.S. Soccer, Pochettino ya subrayaba en marzo que los jugadores que entonces no habían sido convocados aún podían entrar en consideración para la lista final, pero también que quienes estaban en el grupo no debían considerar su lugar seguro. Con ello ya había intentado establecer la regla de que la competencia estaría abierta hasta el final. Cuando la lista se cerró, el mismo principio se convirtió en fuente de descontento porque la competencia abierta se transformó en descartes concretos.
En sentido deportivo, la decisión de Pochettino puede verse como un intento de preservar un procedimiento igual para todos. En sentido humano, los críticos consideran que la igualdad del procedimiento no necesariamente significa justicia hacia los jugadores que tuvieron un papel mayor en la selección. Ese es el núcleo de la controversia: el seleccionador sostiene que las llamadas personales podrían abrir nuevas preguntas y crear la impresión de un trato selectivo, mientras que los críticos sostienen que algunos jugadores merecían más que un mensaje oficial. El hecho de que el debate estallara antes de un Mundial en casa le da un peso adicional, porque la selección de Estados Unidos se encuentra bajo la lupa reforzada del público, los medios y los exjugadores. Pochettino al final será evaluado sobre todo por los resultados, pero la forma en que dirige el grupo y gestiona las decepciones podría influir en el ambiente alrededor del equipo.
Para los jugadores elegidos, presentados el 26 de mayo en Nueva York, empieza la fase final de preparación para el torneo. Para quienes quedaron fuera de la lista, la historia no necesariamente ha terminado, pero por ahora está marcada por la decepción y por la pregunta de si el seleccionador debía haber elegido otra forma de comunicación. Pochettino explicó su decisión como coherente y honesta, mientras que parte de los exinternacionales considera que en esos momentos debe mostrarse más relación personal. El debate probablemente acompañará a la selección estadounidense al menos hasta el inicio del torneo, especialmente si las lesiones o los cambios de forma vuelven a abrir la puerta a jugadores que ahora quedaron fuera del plantel. Mientras tanto, Estados Unidos entra en la preparación final con una lista que combina experiencia, juventud y varias decisiones controvertidas, y Pochettino con el peso de decisiones que, según sus propias palabras, cargó durante semanas antes del anuncio público.
Fuentes:
- The Guardian – informe de Pablo Iglesias Maurer sobre la explicación de Pochettino acerca de la comunicación con los jugadores que no entraron en la lista (enlace)
- The Guardian – lista oficialmente confirmada de Estados Unidos para el Mundial de 2026, jugadores descartados y calendario de preparación (enlace)
- U.S. Soccer – anuncio de la presentación pública de la lista de la selección estadounidense en Nueva York el 26 de mayo de 2026 (enlace)
- U.S. Soccer – declaraciones anteriores de Pochettino sobre los criterios de selección de jugadores y la competencia abierta por la lista final (enlace)
- FIFA – información oficial sobre las listas de selecciones para el Mundial de 2026 y las reglas de inscripción de jugadores (enlace)