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Pochettino pide a Estados Unidos creer en el título mundial 2026 y en un salto histórico como anfitrión

Mauricio Pochettino quiere que Estados Unidos afronte el Mundial 2026 con mentalidad de candidato al título. Como anfitrión, el equipo llega con grandes expectativas y apuesta por la unidad, la experiencia europea, el liderazgo de Pulisic, el apoyo local y un exigente Grupo D para buscar un salto histórico

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Pochettino pide a Estados Unidos creer en el título mundial 2026 y en un salto histórico como anfitrión Karlobag.eu / ilustración

Pochettino exige que Estados Unidos entre en el Mundial 2026 con el objetivo más alto: “Debemos creer que podemos ganar el torneo”

Mauricio Pochettino entra en la recta final de la preparación para el Mundial 2026 con un mensaje considerablemente más ambicioso que la cautela habitual de un seleccionador. El seleccionador de la selección estadounidense de fútbol sostiene que su equipo no debe pensar solo en superar la fase de grupos, dejar una buena impresión o lograr una gran victoria, sino en el título de campeón del mundo. Según las citas publicadas por U.S. Soccer después de su conferencia de presentación, Pochettino subrayó ya al asumir el cargo que los jugadores deben “creer que pueden ganar todos los partidos” y que pueden conquistar el Mundial. Una declaración así no cambia la evaluación objetiva de la fuerza de los máximos favoritos, pero muestra claramente qué tipo de mentalidad quiere construir el técnico argentino en una selección que jugará ante su propia afición.

Estados Unidos abrirá el torneo el 12 de junio de 2026 contra Paraguay en Los Ángeles, dos días después de la fecha en la que se preparó este texto y un día después del inicio oficial del Mundial en México. Según el calendario de la FIFA, la selección estadounidense quedó ubicada en el grupo D con Paraguay, Australia y Turquía, y los tres partidos se disputarán en suelo estadounidense. Es una ventaja deportiva y logística que Pochettino no oculta, pero al mismo tiempo una fuente de gran presión, porque del anfitrión se espera más que una simple participación. Precisamente por eso, su énfasis público en la fe, la unidad y la preparación para el objetivo más alto debe leerse como un intento de convertir las expectativas en combustible, y no en una carga.

Una ambición que se convirtió en parte del mensaje de la selección

Desde su llegada al banquillo de Estados Unidos, Pochettino ha repetido de manera constante que el equipo debe pensar más allá de los límites que otros le imponen. En septiembre de 2024, U.S. Soccer transmitió su mensaje de que los jugadores debían “pensar en grande” desde el primer día de preparación y poner su talento al servicio del equipo. La misma idea se mantuvo presente en los meses previos al torneo. Según un informe de Associated Press reproducido por medios estadounidenses, Pochettino repitió en marzo de 2026, antes de los partidos de preparación, la pregunta “Why not us?” y afirmó que el equipo debe soñar porque, como dijo, los sueños pueden inspirar la realidad. Con ello no ofreció una garantía de resultado, sino un marco en el que quiere que la selección se comporte como un competidor serio.

Ese enfoque no es inusual en un entrenador que ha construido gran parte de su carrera alrededor de la intensidad, la disciplina colectiva y la energía psicológica. Según el perfil oficial de U.S. Soccer, antes de asumir la selección estadounidense, Pochettino dirigió al Tottenham, al Paris Saint-Germain y al Chelsea, y con el Tottenham llegó en 2019 a la final de la Liga de Campeones. Su reputación como entrenador se apoya en gran medida en el desarrollo de jugadores, la presión alta y la convicción de que un equipo puede superar la suma de sus cualidades individuales. Precisamente eso intenta ahora trasladar a la selección de Estados Unidos, que cuenta con varios jugadores de ligas europeas fuertes, pero que según la mayoría de las comparaciones aún no se encuentra en la misma capa que Francia, España, Argentina, Inglaterra, Portugal o Brasil.

Según el ranking FIFA/Coca-Cola publicado en abril de 2026, difundido por ESPN, Estados Unidos estaba en el puesto 16 antes del torneo, mientras que Francia, España y Argentina ocupaban la cima. Ese dato explica bien por qué las palabras de Pochettino suenan audaces: la selección estadounidense no es un outsider sin calidad, pero tampoco es un equipo que el orden internacional sitúe entre los principales favoritos. Por eso Pochettino no intenta borrar la diferencia con los más fuertes solo con retórica. Su mensaje es que, en un torneo corto, con el factor campo, una buena preparación y una estructura clara de juego, la brecha puede reducirse lo suficiente como para abrir espacio a un gran resultado.

El terreno de casa como oportunidad, pero también como prueba de madurez

El Mundial 2026 será la mayor edición del torneo hasta ahora. La FIFA señala que se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 ciudades sede. La ampliación del torneo también cambió el marco competitivo: después de los grupos habrá una fase eliminatoria más amplia, por lo que el avance dependerá no solo de ocupar uno de los dos primeros puestos, sino también de la clasificación de los mejores terceros. Para Estados Unidos, es una oportunidad de dar un salto en su propio territorio, pero también la obligación de mostrar estabilidad ya en la fase de grupos, porque un eventual mal comienzo puede modificar de manera importante el camino por el torneo.

El primer partido contra Paraguay tiene por ello un significado especial. En el repaso del grupo D, la FIFA señala que Estados Unidos jugará contra Paraguay, Australia y Turquía, lo que sobre el papel parece un grupo en el que el anfitrión puede buscar el primer puesto. Sin embargo, cada una de esas selecciones tiene elementos capaces de complicar el plan. Paraguay aporta tradicionalmente dureza e incomodidad competitiva, Australia es conocida desde hace años por su organización física y disciplina, y Turquía dispone de jugadores técnicamente fuertes y de la capacidad de convertir un partido en un duelo abierto e imprevisible. La declaración de Pochettino sobre ganar el torneo no reduce, por tanto, la importancia del primer objetivo: Estados Unidos primero debe sumar suficientes puntos y evitar una situación en la que la ambición se convierta en nerviosismo.

El terreno de casa puede aportar más que el apoyo desde las gradas. La selección estadounidense no cruzará continentes ni husos horarios en la fase de grupos y, según el calendario publicado, disputará la primera y la tercera jornada en Los Ángeles, mientras que el segundo partido contra Australia está programado en Seattle. Esa ventaja geográfica puede ayudar en la recuperación y en la rutina de preparación, algo que en un torneo con cortos intervalos entre partidos suele ser decisivo. Pero la condición de anfitrión no garantiza un resultado. Aumenta la atención pública, incrementa el número de obligaciones fuera del campo y coloca a los jugadores en un entorno en el que cada empate o actuación más floja se vive con más intensidad que en un torneo neutral.

Una plantilla que une experiencia europea y competencia local

U.S. Soccer anunció el 26 de mayo de 2026 la lista de 26 jugadores que Pochettino eligió para el Mundial. En el equipo están, entre otros, Christian Pulisic, Weston McKennie, Tyler Adams, Sergiño Dest, Antonee Robinson, Folarin Balogun, Ricardo Pepi, Gio Reyna y Tim Weah. Se trata de una generación que tiene mucha más experiencia internacional que muchas selecciones estadounidenses anteriores, pero también de un grupo que aún debe confirmarse con un resultado en el mayor escenario. Pulisic es desde hace tiempo el nombre más reconocible del fútbol estadounidense, McKennie aporta energía y experiencia de la Serie A, Adams estabilidad en el centro del campo, mientras que Balogun y Pepi representan opciones ofensivas que deberían convertir la posesión y la presión en goles concretos.

El desafío de Pochettino no es solo elegir el once con más nombres de peso, sino encontrar un equilibrio entre presión, calidad técnica y seguridad defensiva. Estados Unidos ha mostrado a menudo en la última década poder atlético y capacidad para enfrentarse a rivales más fuertes, pero en los partidos eliminatorios le faltaron calma en la definición y precisión en los detalles defensivos. Precisamente esos detalles son decisivos en partidos en los que la diferencia entre avanzar y quedar eliminado se mide por un balón perdido, una acción a balón parado o una reacción equivocada en transición. Por eso Pochettino pide a los jugadores que no se conformen con ser parte de una “generación talentosa”, sino que demuestren que pueden soportar la presión del resultado.

En ese contexto también es importante la profundidad de la plantilla. Según el anuncio de U.S. Soccer sobre la lista, Pochettino incluyó en el equipo una combinación de jugadores de clubes europeos y de la Major League Soccer, con lo que mantuvo la competencia por los puestos en el vestuario hasta el propio torneo. Esa elección muestra que el seleccionador no quiere una selección compuesta solo según la reputación, sino según el papel que cada jugador puede desempeñar en un plan concreto. En un Mundial, especialmente en un formato ampliado, los jugadores clave no son solo los que empiezan los partidos. Pueden ser igual de importantes las entradas desde el banquillo, los especialistas en acciones a balón parado, los jugadores capaces de cerrar una ventaja o de cambiar el ritmo cuando el partido se abre.

La historia advierte cuánto salto hace falta

Las grandes ambiciones de Estados Unidos deben observarse también a través de la historia de sus participaciones mundialistas. Según U.S. Soccer, el mejor resultado de la selección estadounidense en la era moderna fue la clasificación a los cuartos de final en 2002, cuando el equipo, después de vencer a México en octavos de final, fue frenado por Alemania. En el Mundial 2022, Estados Unidos superó la fase de grupos, pero cayó ante Países Bajos en octavos de final, algo que confirma también el archivo de resultados de la FIFA del torneo en Catar. Por tanto, el paso de participante estable en la fase eliminatoria a candidato al título no es pequeño. Requiere victorias contra rivales acostumbrados a ganar o al menos a jugar regularmente las fases finales de los grandes torneos.

Pochettino es consciente de que una declaración sobre ganar el Mundial puede sonar exagerada si se observa solo a través de la tradición. Estados Unidos nunca ha llegado a semifinales en el formato moderno, y los cuartos de final de 2002 siguieron siendo una excepción, no un estándar. Pero precisamente por eso el seleccionador intenta cambiar el punto de partida del pensamiento. Si un equipo entra en un torneo con el objetivo de “no decepcionar”, cada partido más difícil puede parecer su límite superior. Si entra con la idea de que puede medirse con los mejores, entonces tanto el grupo como la primera ronda eliminatoria son solo fases dentro de un plan más amplio.

Eso no significa que las ambiciones de Pochettino estén libres de riesgo. Un listón alto puede motivar, pero también puede aumentar la decepción si el resultado no llega. En el entorno del fútbol estadounidense, el Mundial 2026 tiene un peso adicional porque se juega en un país en el que el fútbol intenta aprovechar el mayor escenario global para ampliar su influencia. Una actuación exitosa de la selección podría dar un fuerte impulso al deporte, a la liga, a los programas de desarrollo y a la percepción del fútbol en competencia con deportes estadounidenses tradicionalmente dominantes. Una actuación débil, especialmente una eliminación temprana, abriría preguntas sobre si la generación más talentosa de los últimos años dejó pasar su mayor oportunidad.

Entre el sueño y la realidad

El mensaje de Pochettino es, por tanto, deportivo, psicológico y estratégico al mismo tiempo. No afirma que Estados Unidos sea individualmente mejor que los mayores favoritos, sino que la selección no debe limitarse de antemano. Según sus declaraciones anteriores publicadas por U.S. Soccer, la fe en la victoria no es un añadido a la preparación, sino su fundamento: sin ella, como dijo, todo es mucho más difícil. En el fútbol de selecciones, donde los equipos se reúnen durante periodos cortos y donde la identidad debe construirse más rápido que en los clubes, esa claridad mental puede ser tan importante como un detalle táctico.

Para Estados Unidos, la primera prueba será Paraguay el 12 de junio en Los Ángeles. Después seguirán Australia el 19 de junio en Seattle y Turquía el 25 de junio nuevamente en Los Ángeles, según el calendario publicado por la FIFA y los medios estadounidenses. En esos tres partidos, el equipo de Pochettino debe demostrar que la gran retórica tiene base en el juego: en el control del ritmo, la solidez sin balón, el aprovechamiento de las ocasiones y la calma cuando el partido se complica. Si Estados Unidos supera el grupo con autoridad, la historia de un anfitrión que puede llegar lejos dejará de ser solo un mensaje motivacional del seleccionador. Se convertirá en una narrativa real del torneo que se disputa en el momento en que el fútbol estadounidense quiere dar el mayor salto de su historia moderna.

Fuentes:
- U.S. Soccer – citas de la conferencia de presentación de Mauricio Pochettino y su mensaje de que Estados Unidos debe creer en ganar el Mundial (enlace)
- U.S. Soccer – anuncio oficial del nombramiento de Mauricio Pochettino como seleccionador de Estados Unidos y contexto de su mandato (enlace)
- U.S. Soccer – lista oficial de 26 jugadores de Estados Unidos para el Mundial 2026 (enlace)
- FIFA – calendario oficial del Mundial 2026, fechas, anfitriones y número de partidos (enlace)
- FIFA – repaso del grupo D del Mundial 2026 con los rivales de Estados Unidos (enlace)
- ESPN – repaso del ranking FIFA/Coca-Cola de abril de 2026 y de la posición de Estados Unidos antes del torneo (enlace)
- U.S. Soccer – repaso histórico de la clasificación de Estados Unidos a los cuartos de final del Mundial 2002 (enlace)
- FIFA – archivo de resultados de Estados Unidos en el Mundial 2022 y derrota ante Países Bajos en octavos de final (enlace)
- Associated Press / Yahoo Sports – declaración de Pochettino “Why not us?” y mensaje sobre la fe en ganar el Mundial antes de los partidos de preparación de 2026 (enlace)

Etiquetas Mauricio Pochettino Estados Unidos Mundial 2026 selección de Estados Unidos U.S. Soccer Christian Pulisic Grupo D fútbol

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