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Solbakken critica a Clarke por el partido cancelado entre Noruega y Escocia antes del Mundial 2026

El seleccionador noruego Ståle Solbakken criticó con dureza a Steve Clarke tras la cancelación de un ensayo a puerta cerrada entre Noruega y Escocia antes del Mundial 2026. Noruega sostiene que el partido llevaba meses planificado, mientras Escocia habla de molestias físicas y protección de los jugadores

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Solbakken critica a Clarke por el partido cancelado entre Noruega y Escocia antes del Mundial 2026 Karlobag.eu / ilustración

Solbakken criticó duramente a Clarke tras la cancelación del ensayo a puerta cerrada entre Noruega y Escocia

El seleccionador noruego Ståle Solbakken criticó públicamente a su homólogo escocés Steve Clarke después de que, según la parte noruega, se cancelara en el último momento un partido amistoso a puerta cerrada que debía servir como prueba final antes del Mundial de 2026. Se trataba de un partido de entrenamiento sin público y sin el protocolo competitivo habitual, pero el cuerpo técnico noruego lo consideraba una parte importante de la preparación para los jugadores que no habían recibido minutos completos en los amistosos oficiales. Según un informe del medio noruego VG, el encuentro estaba previsto para el lunes 8 de junio de 2026, un día después del partido de Noruega contra Marruecos en Harrison, en el estado estadounidense de New Jersey. La Federación Noruega de Fútbol había anunciado previamente que la prueba con Escocia se había caído debido a problemas de lesiones en el campamento escocés, mientras que Clarke señaló después que se trataba solo de un partido de entrenamiento de una hora y que el riesgo no estaba justificado.

La disputa adquirió un peso adicional porque ocurrió solo unos días antes del comienzo del Mundial, que se juega del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Noruega y Escocia entraron en la fase final de preparación en Carolina del Norte, con Noruega instalada en Greensboro y Escocia en Charlotte. Según The Independent, los campamentos de ambas selecciones están separados por aproximadamente 90 millas, es decir, unos 145 kilómetros, por lo que la prueba prevista era logísticamente viable sin una gran carga de viaje. Precisamente por eso, la parte noruega subraya que la cancelación no fue solo una cuestión técnica, sino una alteración del calendario que, según su interpretación, se venía preparando desde hacía meses.

Los noruegos afirman que el acuerdo existía desde hacía meses

Tras el empate 1:1 de Noruega con Marruecos, Solbakken dijo a los medios noruegos que la decisión de Escocia lo sorprendió y que estaba especialmente descontento con la forma en que se comunicó. Según VG y The Independent, el seleccionador noruego afirmó que fue poco profesional que Clarke no lo llamara personalmente, sino que el mensaje llegara a través de miembros del personal operativo después de que la selección noruega ya hubiera completado el entrenamiento. Solbakken también cuestionó la explicación de que las lesiones fueran el principal motivo de la cancelación, señalando que no cree que los problemas aparecieran solo en el último entrenamiento. Al mismo tiempo, destacó que, si hubiera estado en la situación inversa, habría tomado personalmente el teléfono y explicado la decisión a la otra parte.

Según los mismos informes, el partido debía disputarse a puerta cerrada y estaba destinado principalmente a los jugadores que no jugaron contra Marruecos o que recibieron minutos limitados. Solbakken señaló que ahora es demasiado tarde para encontrar un rival de reemplazo, lo que afectó especialmente a una parte de los internacionales que necesitaban una carga competitiva adicional. VG mencionó entre los jugadores que no actuaron contra Marruecos a Marcus Holmgreen Pedersen, Morten Thorsby, Jens Petter Hauge y Henrik Falchener. Por ello, el cuerpo técnico noruego tuvo que cambiar el plan de recuperación y preparar un programa de entrenamiento distinto para los jugadores que debían recibir minutos contra Escocia.

El team manager noruego Brede Hangeland reforzó aún más las críticas, diciendo a los medios noruegos que se había trabajado durante meses en el partido y que cancelarlo unos días antes de la fecha era desagradable para todos los involucrados. Según The Independent, Hangeland habló de organización, acuerdos y un llamado pacto de caballeros, con la valoración de que la retirada repentina no había sido especialmente caballerosa. Esa formulación indica que la parte noruega considera que el acuerdo, aunque no tuviera el pleno carácter formal de un amistoso anunciado públicamente, era lo suficientemente firme como para planificar sobre esa base la fase final de la preparación. Las fuentes escocesas, por su parte, señalan que el partido no había sido confirmado formalmente como un encuentro oficial entre federaciones, lo que es una de las razones por las que las dos partes difieren ahora en la interpretación de las obligaciones.

Reacciones de los jugadores: decepción, pero también intento de calmar la situación

El capitán noruego Martin Ødegaard, según VG, indicó que al equipo le habría venido bien un partido adicional para que todos los jugadores obtuvieran un ritmo de calidad, pero al mismo tiempo subrayó que la selección no puede detenerse en las quejas y debe encontrar una solución. Su declaración refleja un intento de convertir la decepción en una adaptación del plan, algo que en los últimos días antes de un gran torneo a menudo es tan importante como el propio partido. Kristian Thorstvedt, que entró desde el banquillo contra Marruecos unos diez minutos antes del final, dijo que esperaba más minutos contra Escocia y que el sustituto del partido probablemente será un entrenamiento más intenso. Alexander Sørloth valoró que la cancelación es especialmente perjudicial para los jugadores que no recibieron una verdadera carga competitiva, mientras que Patrick Berg intentó rebajar la tensión destacando que, en una perspectiva más amplia, el equipo todavía puede realizar un entrenamiento de calidad.

Estas reacciones son importantes porque muestran que detrás de la polémica pública no hay solo una cuestión de etiqueta comunicativa, sino también la lógica deportiva de la preparación. Antes de un torneo con 48 selecciones y 104 partidos, según el formato de la FIFA para 2026, los cuerpos técnicos intentan dosificar con precisión los minutos, los viajes, la recuperación y la intensidad del entrenamiento. Los jugadores que en los últimos amistosos no reciben minutos más significativos a menudo compensan el ritmo competitivo mediante pruebas a puerta cerrada sin la presión adicional del público. Si un encuentro así se cae en la fase final, el equipo puede organizar un entrenamiento de alta intensidad, pero ese trabajo no imita por completo la imprevisibilidad de un partido contra otro rival.

Noruega tenía en esta situación una razón adicional para la sensibilidad porque, según la FIFA, vuelve al Mundial tras 28 años de ausencia. La selección de Solbakken juega en el grupo I contra Irak, Senegal y Francia, y la Federación Noruega de Fútbol señala que el primer partido contra Irak está programado en Boston. La NFF había anunciado anteriormente que durante la fase de grupos la selección se basará en Greensboro y entrenará en las instalaciones de la University of North Carolina at Greensboro, con reglas especiales de acceso para los medios acreditados. En un calendario así, cada día planificado tiene una función precisa, por lo que está claro por qué el cuerpo técnico vivió la prueba cancelada como una alteración y no como un acontecimiento secundario.

Clarke afirma que no valía la pena arriesgar

Steve Clarke no entró en una amplia polémica pública, pero según The Independent explicó brevemente a BBC Scotland que el encuentro debía ser solo un partido de entrenamiento de una hora en el campamento escocés y que Escocia había tenido durante la semana anterior uno o dos problemas menores con el estado físico de los jugadores. Clarke dijo que, en esas circunstancias, se evaluó que el partido no merecía el riesgo. Esa formulación sugiere que el cuerpo técnico escocés no hablaba de una ola de lesiones graves, sino de una evaluación preventiva en los últimos días antes del inicio del torneo. En la preparación para el Mundial, esas decisiones a menudo son el resultado del equilibrio entre la necesidad de ritmo y la necesidad de preservar a los jugadores.

Escocia entra en la fase final de preparación tras una contundente victoria 4:0 contra Bolivia en Harrison el 6 de junio. La Federación Escocesa de Fútbol había anunciado antes que el partido con Bolivia estaba concebido como la última prueba oficial antes del Mundial, y en sus páginas confirmó el resultado y las alineaciones de ese encuentro. En ese partido, Clarke dio minutos significativos a una serie de jugadores, y los medios escoceses destacaron que la victoria llegó en un momento en que la selección busca estabilidad antes de su primer partido de grupo. Sin embargo, la parte anterior de la preparación ya había estado marcada por la baja de Billy Gilmour, sobre quien la Federación Escocesa de Fútbol anunció el 30 de mayo que, debido a una lesión de rodilla sufrida en la victoria contra Curaçao, se perderá el Mundial y regresará a Napoli para la rehabilitación.

Precisamente en ese contexto puede entenderse la evaluación más prudente de Clarke. Escocia, según la FIFA y la Federación Escocesa de Fútbol, regresa a la escena mundial por primera vez desde 1998, lo que para el seleccionador y la selección supone una gran apuesta deportiva y emocional. Según el calendario de la FIFA, Escocia juega en el grupo C contra Haití en Boston, luego contra Marruecos también en Boston, y el tercer encuentro del grupo contra Brasil en Miami. Cuando se sabe que Gilmour ya ha quedado fuera por lesión, la decisión de no cargar adicionalmente a los jugadores con problemas menores puede verse como una medida conservadora de un cuerpo técnico que no quiere arriesgar una nueva baja antes del comienzo de la competición.

La disputa sobre el estatus del partido sigue siendo la diferencia clave

La mayor diferencia entre las dos partes se refiere a la cuestión de qué se había acordado exactamente. Los noruegos hablan de un partido en el que se trabajó durante meses y para el cual adaptaron el plan de minutos contra Marruecos. Según las declaraciones de Hangeland, existían acuerdos y un pacto de caballeros, lo que en el entorno futbolístico a menudo tiene un peso práctico incluso cuando no se trata de un amistoso oficial con retransmisión pública y venta de entradas. Por otro lado, las fuentes escocesas subrayan que el encuentro no había sido formalmente confirmado como un arreglo oficial entre federaciones, por lo que en su interpretación la decisión de retirarse permaneció en el ámbito de una evaluación interna de preparación.

Estos malentendidos no son raros en las preparaciones finales para grandes competiciones, especialmente cuando se acuerdan pruebas a puerta cerrada, partidos de entrenamiento o encuentros reducidos sin protocolo estándar. A diferencia de los amistosos oficiales, que tienen fecha anunciada públicamente, árbitros, obligaciones mediáticas y organización habitual, los partidos de entrenamiento a menudo dependen de acuerdos flexibles entre cuerpos técnicos. Precisamente esa flexibilidad puede ser útil para los entrenadores, pero en caso de cancelación abre espacio para distintas interpretaciones. El campamento noruego considera que la comunicación debía haber sido directa y personal, mientras que el campamento escocés evidentemente da prioridad a la evaluación médica y táctica de su propio equipo.

La disputa es adicionalmente interesante porque Noruega y Escocia se conocen bien de los recientes ciclos de clasificación europeos. Sus encuentros en los últimos años a menudo tuvieron una gran importancia competitiva, y ambas selecciones llegan a Norteamérica con la historia de un regreso al gran escenario mundial. Escocia, según la FIFA, consiguió su primera participación en el Mundial tras 28 años, mientras que Noruega también puso fin a una larga espera desde su participación en 1998. En ese contexto, cada decisión en la fase final de preparación se observa con lupa, especialmente si afecta los planes de otra selección.

El contexto más amplio de la preparación para el torneo en Norteamérica

El Mundial de 2026 es la primera edición con 48 selecciones y se disputa en tres países anfitriones, lo que otorga a la preparación una complejidad logística adicional. La FIFA señala que el torneo constará de 104 partidos, y las selecciones se enfrentan a diferentes condiciones climáticas, husos horarios y distancias entre ciudades. Por ello, los campamentos en Estados Unidos, Canadá y México se han planificado de manera que se reduzcan los viajes innecesarios, pero también se permita a los jugadores adaptarse a las condiciones. Noruega eligió Greensboro como base, y la NFF anunció que los entrenamientos y las actividades mediáticas se desarrollarán principalmente en la UNCG, salvo en los días directamente vinculados a los partidos.

Escocia utilizó en el mismo periodo los partidos de preparación en Estados Unidos para terminar de dar forma al equipo antes del grupo en el que están Haití, Marruecos y Brasil. Según la Federación Escocesa de Fútbol, el encuentro con Bolivia fue la última prueba oficial, mientras que antes también se disputó un partido con Curaçao. La prueba cancelada con Noruega, según la interpretación de Clarke, no tenía el mismo estatus, sino que era un encuentro de entrenamiento complementario que podía ayudar a mantener el ritmo, pero no valía un riesgo adicional para los jugadores. Para los noruegos, sin embargo, precisamente esa función complementaria era clave porque habían planificado distribuir los minutos después del partido con Marruecos.

Hasta el 8 de junio de 2026 no había confirmación pública de que el partido fuera reemplazado posteriormente por un nuevo rival ni de que las federaciones fueran a formalizar más sus posiciones. Según la información disponible, Noruega continuará con un plan de entrenamiento modificado, y Escocia se centrará en los preparativos finales para el debut del grupo contra Haití. La polémica, pese al tono duro de las declaraciones de Solbakken, por ahora se ha mantenido dentro del marco de comentarios públicos del seleccionador, el cuerpo técnico y los jugadores. Las consecuencias deportivas podrán evaluarse solo después del comienzo del torneo, cuando quede más claro si los noruegos perdieron una parte importante de su ritmo de preparación o si se trata de una alteración breve que el equipo compensará mediante entrenamientos en Greensboro.

Fuentes:
- VG – informe sobre las declaraciones de Solbakken, las reacciones de los jugadores noruegos y las circunstancias de la cancelación del partido de entrenamiento (link)
- The Independent – informe sobre las reacciones de Solbakken y Hangeland y la explicación de Clarke a BBC Scotland (link)
- Scottish FA – comunicado oficial sobre la lesión de Billy Gilmour y su ausencia del Mundial de 2026 (link)
- Scottish FA – anuncio oficial del último amistoso escocés contra Bolivia antes del Mundial (link)
- Scottish FA – página de la selección masculina A con el resultado del partido Bolivia – Scotland y el calendario de las próximas actuaciones (link)
- Norges Fotballforbund – programa oficial de la selección noruega en Estados Unidos e información sobre la base en Greensboro (link)
- Norges Fotballforbund – información oficial sobre el grupo de Noruega y el calendario de partidos en el Mundial de 2026 (link)
- FIFA – calendario y formato oficiales del Mundial de 2026, incluido el número de partidos y anfitriones (link)
- FIFA – información oficial sobre la selección escocesa, el grupo y el calendario de partidos en el Mundial de 2026 (link)
- FIFA – perfil de Noruega y contexto del regreso al Mundial tras 28 años (link)

Etiquetas Ståle Solbakken Steve Clarke Noruega Escocia Mundial 2026 partido amistoso fútbol preparación lesiones

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