Caos tras el empate en Bonifika: Koper y Radomlje presentan versiones opuestas del enfrentamiento físico
El partido de la segunda jornada de la liga eslovena entre el FC Koper y el NK Radomlje, disputado el 26 de julio de 2026 en el estadio Bonifika, terminó con un resultado de 2:2, pero el desenlace deportivo pasó rápidamente a un segundo plano. Después del pitido final se produjo un enfrentamiento físico en las instalaciones del estadio y en la zona del aparcamiento VIP, tras lo cual los dos clubes publicaron versiones completamente opuestas de los acontecimientos. Radomlje afirma que el director deportivo de Koper, Ivica Guberac, y otros tres representantes del club local atacaron al presidente del equipo visitante, Matjaž Marinšek, y posteriormente a su hijo Grega Marinšek, director deportivo de Radomlje. Koper rechaza esa versión y sostiene que el propio Guberac fue atacado y que se presentó una denuncia policial contra responsables del club visitante. La Federación Eslovena de Fútbol confirmó que estaba informada del incidente, condenó la violencia y anunció una revisión de todos los informes y hechos disponibles antes de decidir sobre la posible apertura de un procedimiento disciplinario.
Debido a las afirmaciones mutuamente contradictorias, en estos momentos no es posible determinar de manera independiente la responsabilidad de las personas implicadas basándose únicamente en los comunicados de los clubes. No se ha publicado una reconstrucción policial oficial y completa de los acontecimientos, ni se han mostrado al público las grabaciones de las cámaras de vigilancia que Radomlje cree que existen. Por ello, es importante distinguir entre lo que ha sido confirmado y lo que, por el momento, sigue siendo una afirmación de una u otra parte. Se ha confirmado que después del partido se produjo un enfrentamiento físico entre representantes de los clubes y que ambas partes denunciaron el suceso ante la policía. Lo que sigue siendo objeto de controversia es quién inició el conflicto, cuántas personas participaron, dónde se desarrollaron exactamente las diferentes fases del incidente y qué lesiones pudieron producirse.
El dramático partido duró casi tres horas
Incluso antes del incidente posterior al encuentro, la noche en Bonifika había sido inusualmente tensa. Según una crónica del periódico deportivo esloveno Ekipa, el partido comenzó a las 20.15 y no terminó hasta las 23.02, después de una interrupción provocada por una fuerte tormenta y un corte de electricidad. Radomlje se adelantó ya en el cuarto minuto con un gol de Luka Kušić, mientras que Divine Ikenna amplió la ventaja visitante hasta el 2:0 en el minuto 24. El FC Koper respondió en la segunda mitad por medio de Leo Rimac, quien primero redujo la diferencia en el minuto 79 y posteriormente convirtió un penalti en el octavo minuto del tiempo añadido para establecer el 2:2 definitivo. La crónica oficial del FC Koper confirma que el árbitro principal fue Denis Halilović y que el segundo gol de Rimac se marcó de penalti en el minuto 98.
Durante el descanso, el estadio se quedó sin iluminación, por lo que la reanudación se retrasó casi 50 minutos. Según informaciones de los medios eslovenos, el problema técnico se produjo en el momento en que la zona de Koper fue golpeada por una fuerte tormenta acompañada de lluvias intensas. La larga pausa cambió el ritmo del encuentro, y el equipo local tomó la iniciativa en la segunda parte y regresó progresivamente al partido. El tramo final elevó aún más la tensión porque la decisión de señalar el penalti se tomó después de revisar las imágenes mediante el sistema VAR. Radomlje perdió así la victoria en los últimos segundos, mientras que Koper rescató un punto ante su afición.
Precisamente los acontecimientos ocurridos durante la interrupción se convirtieron posteriormente en parte de la disputa. Radomlje afirma en su comunicado que Ante e Ivica Guberac, como principales responsables del club local, ejercieron presión durante el descanso sobre el cuerpo técnico, el responsable técnico y el capitán del equipo visitante para que el partido no se reanudara debido al aguacero. Según la versión de Radomlje, sus representantes insistieron en que la decisión correspondía exclusivamente a los árbitros y al delegado, y querían disputar el encuentro hasta el final cuando ganaban 2:0. Esta afirmación no ha sido confirmada de manera independiente, y Koper no la comentó específicamente en su breve respuesta. El club local se limitó a comunicar que Guberac había sido atacado y que dejaba las actuaciones posteriores en manos de las autoridades competentes.
Radomlje afirma que el presidente y el director deportivo fueron atacados
Según el comunicado del NK Radomlje, el presidente del club, Matjaž Marinšek, se dirigió al vestuario tras la finalización del encuentro para felicitar a los jugadores y al cuerpo técnico por su actuación y por el punto conseguido. El club visitante sostiene que Ivica Guberac lo atacó primero verbalmente en la entrada de las instalaciones del club y de los vestuarios. Radomlje afirma a continuación que Guberac y otros tres representantes del equipo local empujaron por la fuerza a Marinšek a través de la puerta de entrada y se enfrentaron físicamente con él. El comunicado añade que al menos dos personas de ese grupo supuestamente no disponían de las acreditaciones necesarias. Ni la identidad de esas personas ni su condición oficial han sido confirmadas públicamente.
Radomlje afirma además que Grega Marinšek, hijo del presidente y director deportivo del club, vio el incidente desde el aparcamiento e intentó proteger a Matjaž Marinšek. Según la versión del club visitante, posteriormente también fue atacado, y en la agresión habrían participado Guberac y otras tres personas. El club comunicó que Grega Marinšek sufrió lesiones físicas, pero no presentó documentación médica detallada ni describió su gravedad. En el momento de publicación de este artículo no existía una confirmación oficial e independiente del alcance de las lesiones. Radomlje declaró que no había provocado a los representantes locales y que denunció inmediatamente el suceso ante la policía y la Federación Eslovena de Fútbol.
El club visitante solicitó una investigación completa de todas las circunstancias y expresó su convencimiento de que las zonas controvertidas del estadio y del aparcamiento VIP estaban cubiertas por cámaras de seguridad. Si tales grabaciones existen y abarcan todo el desarrollo de los acontecimientos, podrían resultar decisivas para determinar el orden de las acciones y la identidad de los participantes. También podrían ser importantes los testimonios de personas acreditadas, del servicio de seguridad, del delegado del partido, de los miembros de los cuerpos técnicos y de otros testigos presenciales. Los comunicados de los clubes representan por sí mismos declaraciones de partes interesadas, por lo que su credibilidad dependerá de cuánto coincidan con las pruebas independientes. Radomlje expuso su versión detalladamente, pero hasta ahora no ha publicado materiales que la confirmen directamente.
Koper afirma que Ivica Guberac fue la víctima
El FC Koper reaccionó mediante un breve comunicado en el que señaló que todo acontecimiento tiene dos versiones. El club local afirma que su director deportivo, Ivica Guberac, fue atacado y que se presentó una denuncia policial contra responsables del NK Radomlje. Koper no indicó los nombres de las personas denunciadas, no describió la ubicación exacta donde comenzó el conflicto y no ofreció una cronología más detallada. El club anunció que no realizaría más comentarios sobre el caso hasta que concluyeran los procedimientos. De este modo, formuló una afirmación esencialmente opuesta a la de Radomlje, aunque sin responder a las acusaciones concretas del club visitante sobre los acontecimientos ocurridos en el pasillo y en el aparcamiento.
Esta comunicación deja abiertas varias cuestiones fundamentales. No está claro si se trató de un único conflicto continuo que se desplazó por varios espacios o de una serie de incidentes separados. Tampoco se sabe si algunas personas se involucraron únicamente después de la discusión inicial, si intentaban separar a los participantes o si participaron activamente en la violencia. Tampoco se ha confirmado públicamente si intervino el servicio de seguridad ni en qué momento se llamó a la policía. Una cronología detallada será especialmente importante si se pretende establecer la responsabilidad individual y la de los clubes.
La decisión de Koper de no entrar en una polémica adicional puede interpretarse como un intento de dejar el debate público en manos del procedimiento formal, pero al mismo tiempo significa que numerosas acusaciones concretas de Radomlje permanecen por ahora sin una respuesta detallada. Esto no significa que sean automáticamente ciertas, del mismo modo que la breve denuncia de Koper tampoco confirma su versión. En esta fase, ambas partes tienen interés en proteger a sus propios responsables y la reputación del club. La prudencia periodística exige, por tanto, que términos como agresor, víctima o culpable se utilicen únicamente con una atribución clara. La imagen definitiva solo podrá establecerse mediante la determinación policial de los hechos y un eventual procedimiento disciplinario de los organismos futbolísticos.
La federación de fútbol condenó la violencia, pero no prejuzgó la responsabilidad
La Federación Eslovena de Fútbol confirmó el 27 de julio que estaba informada del incidente posterior al partido de liga disputado en Bonifika. La federación indicó que, según las primeras informaciones, se había producido un enfrentamiento físico entre representantes de los dos clubes. En el comunicado se condenó enérgicamente cualquier forma de violencia en los partidos y en sus inmediaciones, con el mensaje de que ese tipo de comportamiento no tiene cabida en el fútbol. La federación subrayó que la violencia no solo constituye una infracción de las normas, sino también un ataque contra los valores del respeto, la integridad y la responsabilidad. Al mismo tiempo, evitó valorar quién era responsable hasta que se revisaran todos los datos disponibles.
Según el anuncio de la federación, los organismos competentes deberían analizar los informes oficiales del partido y otros hechos disponibles, y posteriormente decidir si existen condiciones para iniciar un procedimiento disciplinario. En dicho procedimiento podrían ser importantes el acta del delegado, los informes de los árbitros, las declaraciones de los clubes, las grabaciones de las cámaras de vigilancia y las averiguaciones policiales. La federación anunció que no evaluaría públicamente el desarrollo de los acontecimientos ni la responsabilidad de las personas implicadas hasta que concluyeran las comprobaciones. Esto es importante porque tomar partido prematuramente por una de las partes podría dificultar la tramitación imparcial del procedimiento. La federación también anunció que informaría al público sobre los siguientes pasos cuando lo permitiera un eventual proceso disciplinario.
Por ahora no es posible prever de forma fiable las posibles consecuencias deportivas. Dependerán de quién participó en el enfrentamiento, en calidad de qué, cuál fue la intensidad de la violencia y si puede establecerse la responsabilidad del club por el comportamiento de sus responsables o por la organización de la seguridad. El procedimiento disciplinario dentro del sistema futbolístico es independiente de las actuaciones policiales y de un posible procedimiento penal o por infracciones administrativas. Esto significa que un mismo hecho puede ser relevante en varios niveles, pero los criterios probatorios y los tipos de sanciones son diferentes. Hasta que las autoridades competentes publiquen sus conclusiones, cualquier valoración sobre suspensiones, multas u otras medidas seguiría siendo una especulación.
El incidente eclipsó el inicio de la nueva temporada
El encuentro de Koper era únicamente un partido de la segunda jornada de la Prva liga Telemach de la temporada 2026/27, pero el incidente se convirtió inmediatamente en uno de los principales temas del fútbol esloveno. El FC Koper tenía cuatro puntos después de dos jornadas, mientras que Radomlje había conseguido su primer punto de la nueva temporada. En lugar de debatirse la remontada de los locales tras ir perdiendo 0:2 y los dos goles de Leo Rimac, la atención se desplazó al comportamiento de los dirigentes de los clubes. Estos acontecimientos tienen consecuencias más amplias, ya que pueden perjudicar la confianza de los jugadores, los aficionados, los patrocinadores y el público en la seguridad y los estándares profesionales de la competición. Resulta especialmente problemático cuando el conflicto se relaciona con personas cuyo comportamiento debería establecer el ejemplo dentro de los clubes.
Los estadios son lugares de trabajo para un gran número de personas y espacios en los que se celebran acontecimientos deportivos públicos, por lo que la obligación de mantener un comportamiento seguro no termina con el pitido final. Los pasillos, los vestuarios, las zonas VIP y los aparcamientos forman parte del espacio organizativo del partido, y los conflictos en esas zonas pueden tener la misma gravedad que los incidentes junto al terreno de juego. En este caso, el hecho de que el enfrentamiento supuestamente ocurriera entre los máximos responsables de los clubes añade una sensibilidad especial. Independientemente de cuál de las versiones resulte cierta, la mera confirmación de un enfrentamiento físico demuestra un grave fallo en el control de la situación. Por ello, se espera de los clubes y de la federación no solo que determinen la responsabilidad individual, sino también que analicen si los protocolos de seguridad eran suficientes.
Para el público es fundamental que el procedimiento sea rápido, transparente y esté basado en pruebas verificables. La publicación de decisiones disciplinarias con explicaciones claras podría reducir el espacio para las especulaciones y las acusaciones mutuas. Es igualmente importante proteger la presunción de inocencia de todas las personas implicadas hasta que se establezcan los hechos. Los clubes pueden defender sus intereses, pero sus declaraciones públicas no deberían avivar aún más el conflicto ni condenar de antemano a la otra parte. La credibilidad deportiva en este caso no dependerá únicamente de una eventual sanción, sino también de la capacidad de las instituciones para demostrar que la violencia entre responsables se investiga con la misma seriedad que la violencia en las gradas o en el terreno de juego.
Hasta que se publiquen las conclusiones oficiales, permanecen dos versiones irreconciliables de la misma noche. Radomlje afirma que Matjaž y Grega Marinšek fueron atacados después de que el club visitante insistiera en que el partido se disputara hasta el final. Koper sostiene que Ivica Guberac fue la víctima de una agresión y que se denunció a responsables de Radomlje. La Federación Eslovena de Fútbol confirmó el enfrentamiento físico, pero no atribuyó la responsabilidad a ninguna de las partes. Los siguientes pasos dependerán de las averiguaciones policiales, los informes oficiales y las posibles grabaciones que puedan aclarar qué ocurrió en los pasillos de Bonifika y en el aparcamiento VIP después del empate 2:2.
Fuentes:
- Federación Eslovena de Fútbol – comunicado oficial sobre el incidente, condena de la violencia y anuncio de un posible procedimiento disciplinario (enlace)
- FC Koper – crónica oficial del partido, resultado, goleadores y responsables oficiales del encuentro (enlace)
- Primorske novice / Agencia Eslovena de Prensa – afirmaciones del comunicado de Radomlje y cronología de los acontecimientos posteriores al partido (enlace)
- Ekipa – versión publicada por el FC Koper e información sobre la denuncia policial contra responsables de Radomlje (enlace)
- Planet Nogomet – crónica del desarrollo del partido, la interrupción por el corte de electricidad y el empate en el minuto 98 (enlace)