La FIFA cierra antes del Mundial el margen para los “tiempos muertos tácticos” en lesiones de porteros
En el Mundial de 2026, la FIFA intentará frenar la práctica en la que una interrupción por una supuesta o real lesión del portero se utiliza como un tiempo muerto táctico informal. Según la explicación de Pierluigi Collina, presidente de la comisión de árbitros de la FIFA, se ha comunicado a las selecciones que los jugadores ya no podrán acudir al área técnica para hablar con el seleccionador o con miembros del cuerpo técnico durante una interrupción de ese tipo. El portero sigue teniendo derecho a recibir atención médica, pero los demás jugadores tendrán que permanecer en el terreno de juego, en el lugar en el que estaban en el momento de la interrupción, o reunirse lejos de los banquillos, por ejemplo en la zona del círculo central. El objetivo de la medida no es cuestionar las lesiones reales, sino impedir que una interrupción médica se convierta en una pausa acordada para cambiar la táctica, cortar el ritmo del rival o calmar el partido en periodos delicados.
Collina, según un informe de la BBC recogido por BusinessGhana, dijo que la FIFA celebró un taller con los entrenadores de las 48 selecciones que participarán en el torneo y les advirtió de que los árbitros actuarán de forma proactiva en esas situaciones. “Un portero tiene derecho a estar lesionado, pero los jugadores no tienen derecho a abandonar el campo para tener una especie de tiempo muerto con sus entrenadores”, afirmó Collina al explicar la nueva práctica. También subrayó que no es bueno que, durante una lesión del portero, en el campo permanezcan solo el árbitro, el fisioterapeuta y el portero, mientras todos los demás se van hacia el banquillo. Según la información disponible, la FIFA no planea tarjetas amarillas automáticas por el simple hecho de acercarse al banquillo en esas situaciones; en cambio, la aplicación dependerá de la gestión arbitral de la interrupción y de instrucciones claras a los jugadores.
Por qué la lesión del portero se ha convertido en una cuestión táctica
El fútbol no tiene tiempos muertos formales como el baloncesto o el fútbol americano, pero en la práctica aparecen cada vez con más frecuencia interrupciones que permiten a los equipos una breve reorganización. La forma más controvertida de esa práctica surge cuando el portero se sienta en el césped, pide atención médica y sus compañeros acuden simultáneamente al área técnica para recibir instrucciones. Dado que el portero, a diferencia de los jugadores de campo, normalmente no tiene que abandonar el juego después de recibir tratamiento, esa interrupción puede transcurrir sin coste deportivo para el equipo que la utiliza. El problema para los árbitros y los legisladores es que una lesión real no debe ponerse en duda de antemano, pero al mismo tiempo hay que proteger el ritmo del partido e impedir el abuso de las interrupciones.
El debate ganó aún más peso tras una serie de ejemplos en el fútbol de clubes. En el informe original se menciona un caso de noviembre, cuando el entrenador del Leeds United, Daniel Farke, acusó al portero del Manchester City Gianluigi Donnarumma de simular una lesión para “doblar las reglas” y cortar la presión del rival. Tales acusaciones por sí mismas no prueban la intención, pero muestran hasta qué punto el tema se ha vuelto sensible para entrenadores, jugadores y árbitros. El IFAB, el organismo encargado de las reglas del juego del fútbol, ya ha considerado distintas posibilidades, pero según la información disponible hasta el 01 de junio de 2026 no se ha aprobado una modificación permanente especial de las reglas que sancione directamente al portero por una interrupción de ese tipo. En cambio, se ha abierto a las competiciones un margen para realizar pruebas durante la temporada 2026/27, con el fin de encontrar un modelo que disuada del abuso sin poner en peligro la seguridad del jugador lesionado.
Un modelo que ya se ha probado en la liga estadounidense
La FIFA se apoyará en el Mundial en una lógica similar a la política temporal que introdujo para la temporada 2026 la National Women’s Soccer League, la máxima categoría del fútbol femenino profesional en Estados Unidos. Según las reglas publicadas por la NWSL, cuando el juego se detiene por una lesión de la portera, las jugadoras de ambos equipos no pueden acercarse al área técnica. Deben permanecer donde se encontraban en el momento de la interrupción o reunirse en su lado del círculo central. Si un equipo aun así va hacia el banquillo, el club o el entrenador principal pueden ser objeto de un procedimiento disciplinario de la liga. Existe una excepción cuando la portera lesionada es sustituida antes de la reanudación del juego, porque entonces el acercamiento al área técnica está relacionado con una sustitución reglamentaria y con la organización de la continuación del partido.
Ese modelo no resuelve todas las dimensiones del problema. Si el objetivo de un equipo es solo detener el empuje del rival, la propia interrupción del juego puede seguir teniendo valor táctico, incluso sin que los jugadores vayan al entrenador. Aun así, la prohibición de reunirse junto al banquillo elimina el elemento más visible del “tiempo muerto” y dificulta la transmisión sistemática de nuevas instrucciones a todo el equipo. Para la FIFA esto es especialmente importante en un torneo con enorme alcance mediático, en el que cualquier sospecha de ralentización deliberada del juego podría provocar polémicas. Por tanto, los equipos arbitrales tendrán que reaccionar rápido y de la misma manera con ambos equipos, porque una aplicación desigual puede crear objeciones adicionales en lugar de calmar el partido.
Un paquete más amplio de reglas para un juego más rápido y limpio
La medida contra las interrupciones tácticas de porteros encaja en una tendencia más amplia de cambios con los que la FIFA y el IFAB intentan aumentar el tiempo efectivo de juego. El IFAB aprobó en su 140ª asamblea general anual, celebrada el 28 de febrero de 2026 en Hensol, Gales, un paquete de medidas para reducir la pérdida de tiempo y las interrupciones del ritmo de los partidos. Según el comunicado oficial de la FIFA, esas decisiones se aplicarán en el Mundial de 2026, y las nuevas Reglas de Juego para la temporada 2026/27 entrarán en vigor globalmente el 1 de julio de 2026, con la posibilidad de aplicación anticipada en competiciones que comiencen antes de esa fecha. En la práctica, esto significa que el torneo en Canadá, México y Estados Unidos será la primera gran competición global en la que se verán simultáneamente varios protocolos nuevos.
Entre los cambios más importantes está la extensión del principio de cuenta atrás visual a los saques de banda y los saques de meta. Según la decisión del IFAB, si el árbitro considera que un saque de banda o un saque de meta se retrasa deliberadamente, puede iniciar una cuenta atrás visual de cinco segundos. Si el balón tampoco se pone en juego después de eso, el saque de banda puede corresponder al rival, mientras que en el caso de retrasar un saque de meta puede concederse un córner al equipo contrario. Así se continúa el enfoque introducido la temporada anterior para los porteros que retienen demasiado tiempo el balón en las manos. Para la temporada 2025/26, el IFAB modificó la regla de modo que, si el portero sostiene el balón durante más de ocho segundos, con una cuenta atrás visible de los últimos cinco segundos, se concede al rival un saque de esquina en lugar del antiguo tiro libre indirecto por superar el límite de seis segundos.
Sustituciones, lesiones y responsabilidad de los jugadores
El nuevo paquete incluye también un límite de tiempo para la salida del jugador sustituido. Según el comunicado oficial del IFAB, el jugador que sale del juego debe abandonar el terreno en un plazo de diez segundos después de que se muestre el tablero de sustitución o después de la señal del árbitro, si no se utiliza el tablero. Si no lo hace, la sustitución debe efectuarse igualmente, pero el jugador que entra no podrá ingresar hasta la primera interrupción después de que transcurra un minuto de juego con el reloj en marcha. Esta solución apunta a la práctica frecuente de caminar lentamente hacia el banquillo en los finales de los partidos, cuando un equipo intenta consumir tiempo valioso y romper el ritmo del rival.
También se ha modificado el protocolo para el tratamiento de jugadores lesionados. Cuando un jugador recibe una evaluación médica en el campo o su lesión provoca una interrupción del juego, deberá abandonar el terreno y permanecer fuera del juego durante un minuto tras la reanudación, con determinadas excepciones. Según las explicaciones disponibles, esta regla no se aplica por igual a todas las situaciones; se presta especial atención a la gravedad de la lesión, a la infracción que eventualmente haya provocado el tratamiento y a la posición específica del portero. La intención es reducir el incentivo para detener tácticamente el juego, pero al mismo tiempo no castigar al equipo cuando existe una necesidad real de intervención médica. Precisamente ese equilibrio es la razón por la que las lesiones de porteros han seguido siendo un ámbito especialmente delicado y objeto de pruebas adicionales.
El VAR recibe nuevas competencias, pero con limitaciones
Además de las medidas contra la pérdida de tiempo, en el Mundial de 2026 se introducen también cambios en el protocolo del VAR. El IFAB aprobó tres ajustes según los cuales el VAR, cuando existan pruebas claras, puede revisar tarjetas rojas derivadas de una segunda tarjeta amarilla claramente errónea, casos de identidad equivocada cuando ha sido sancionado el equipo equivocado o el jugador equivocado y, si la competición lo permite, saques de esquina claramente concedidos por error, siempre que la revisión pueda concluirse de inmediato y sin retrasar la reanudación. Según el comunicado de la FIFA sobre la designación de árbitros para el torneo, esos ajustes estarán vigentes en el Mundial, junto con otras medidas orientadas al ritmo del juego.
También es especialmente importante la anunciada aplicación del VAR a las infracciones de ataque que ocurran antes de que el balón esté en juego, por ejemplo antes de la ejecución de un córner o de un tiro libre, si esa infracción influye directamente en un gol, un penalti o una decisión disciplinaria. Collina, según el informe de la BBC recogido por BusinessGhana, pidió una aclaración del protocolo porque consideraba injusto que un gol siguiera siendo válido si a un defensor se le había impedido defender debido a un claro bloqueo ilegal de un atacante antes de la ejecución de una acción a balón parado. Como ejemplo se citó el amistoso entre Inglaterra y Uruguay en Wembley en marzo de 2026, en el que se debatió el bloqueo de Adam Wharton sobre José María Giménez antes de una jugada de córner. La nueva interpretación debería permitir que el VAR recomiende una intervención en tales situaciones, pero según la información disponible no se utilizará para todos los contactos en el área penal ni para un “peinado” general de cada acción a balón parado.
El Mundial como prueba para una nueva práctica arbitral
El Mundial de 2026 se celebrará en Canadá, México y Estados Unidos, y la FIFA lo describe como la mayor edición del torneo hasta ahora: participarán 48 selecciones y se disputarán 104 partidos. Según el comunicado oficial de la FIFA, para el torneo han sido designados 52 árbitros principales, 88 árbitros asistentes y 30 árbitros de vídeo de las seis confederaciones y 50 federaciones nacionales. Collina, al anunciar la lista arbitral, destacó que los oficiales seleccionados han sido seguidos y preparados durante un proceso de varios años y que se les exigirá un alto nivel de uniformidad. Esto es importante porque no bastará con tener las nuevas reglas solo en el reglamento; su credibilidad dependerá de si se aplican de la misma manera en partidos de distinta intensidad, importancia y contexto cultural futbolístico.
El torneo comienza el 11 de junio de 2026 en Ciudad de México con el partido entre México y Sudáfrica, según el comunicado oficial de la FIFA sobre medidas organizativas. La FIFA también anunció que en cada partido serán obligatorias pausas de hidratación de tres minutos a mitad de cada tiempo, independientemente de las condiciones meteorológicas. Esas pausas, que el árbitro determinará alrededor del minuto 22 de cada parte, se introdujeron como medida de protección de los jugadores y de creación de condiciones iguales para todos los equipos. Al mismo tiempo, abren un contexto interesante para la prohibición de los tiempos muertos tácticos en lesiones de porteros: los entrenadores ya tendrán de todos modos un momento previsto de antemano para una breve comunicación, por lo que las interrupciones informales adicionales serán aún más difíciles de justificar por necesidad deportiva.
La frontera entre proteger al jugador e impedir el abuso
El mayor desafío para la FIFA y el IFAB sigue siendo separar las lesiones reales de las situaciones que se utilizan tácticamente. Las reglas del fútbol deben dejar siempre espacio para la seguridad de los jugadores, especialmente cuando se trata de porteros, que a menudo están expuestos a choques, saltos y contactos en aglomeraciones. Por eso el enfoque actual no se basa en castigar al propio portero por pedir ayuda, sino en impedir que el resto del equipo utilice la interrupción como una reunión organizada. En la práctica, se esperará de los árbitros que gestionen claramente el espacio, dirijan a los jugadores lejos de los banquillos y señalen inmediatamente qué está permitido. Esa comunicación podría ser tan importante como las reglas formales, porque reducirá el margen para malentendidos y protestas posteriores.
Para los equipos, esto significará adaptar la manera en que se transmite la información durante el partido. En lugar de depender de interrupciones extraordinarias, los cuerpos técnicos tendrán que utilizar más las pausas planificadas, el descanso, las sustituciones y las instrucciones a jugadores concretos. Para los árbitros, en cambio, los nuevos protocolos significarán una responsabilidad operativa adicional: además de valorar faltas y decisiones disciplinarias, tendrán que gestionar el tiempo, el comportamiento de los jugadores, el espacio alrededor de las zonas técnicas y las revisiones rápidas del VAR. Precisamente por eso el Mundial de 2026 será una prueba importante no solo para reglas concretas, sino también para la capacidad del fútbol de mantener el ritmo del juego sin poner en peligro la seguridad y el derecho de los jugadores lesionados a recibir tratamiento.
Fuentes:
- BusinessGhana / BBC – informe sobre la prohibición de la FIFA de que los jugadores vayan hacia el banquillo durante lesiones de porteros y las explicaciones de Collina (enlace)
- FIFA / IFAB – comunicado oficial sobre medidas para mejorar el ritmo del partido, el protocolo VAR, las sustituciones y el tratamiento de lesiones (enlace)
- IFAB – comunicado oficial sobre la regla de los ocho segundos para porteros y la concesión de córners por retener demasiado tiempo el balón (enlace)
- FIFA – comunicado oficial sobre el nombramiento de árbitros para el Mundial de 2026 y la aplicación de nuevas medidas en el torneo (enlace)
- FIFA – comunicado oficial sobre pausas de hidratación obligatorias en el Mundial de 2026 (enlace)
- NWSL – comunicado oficial de las reglas de competición para la temporada 2026 y de la política en lesiones de porteras (enlace)