El Mundial 2026 se jugará con un VAR más amplio, cuentas atrás y sanciones más estrictas por perder tiempo
El Mundial 2026 no será diferente solo por el número de selecciones, partidos y ciudades anfitrionas, sino también por las reglas que podrían cambiar considerablemente el ritmo de los encuentros. El torneo de la FIFA en Canadá, México y Estados Unidos de América comienza el 11 de junio de 2026 y, según el calendario oficial de la FIFA, se disputarán 104 partidos en un formato con 48 selecciones. En una competición tan ampliada, cada interrupción, cada revisión y cada ralentización táctica del juego se vuelven aún más visibles, por lo que la FIFA y el International Football Association Board, el organismo que establece las Reglas de Juego del fútbol, confirmaron antes del torneo un paquete de modificaciones orientado a un flujo de juego más rápido y a unas facultades arbitrales más claras.
Según el anuncio de la FIFA tras la 140.ª asamblea general anual del IFAB, los cambios están concebidos como respuesta a las demandas de los actores del fútbol para proteger el tiempo efectivo de juego y reducir el número de situaciones en las que los equipos pueden interrumpir deliberadamente el ritmo de un partido. Parte de las medidas se refiere al sistema Video Assistant Referee, parte a los cambios, saques de banda y despejes de los guardametas, y parte al comportamiento de los jugadores en conflictos con rivales o árbitros. Aunque algunas soluciones en las Reglas de Juego 2026/27 tienen formalmente un marco de aplicación más amplio, la FIFA anunció que los cambios clave también se aplicarán en el Mundial 2026, que comienza antes del 1 de julio, la fecha a partir de la cual las nuevas ediciones de las reglas se aplican habitualmente en el fútbol mundial.
El VAR recibe nuevas facultades, pero todavía limitadas
Lo que más atención atrae es la ampliación del protocolo VAR. Según el documento oficial del IFAB sobre las modificaciones de las Reglas de Juego 2026/27, los árbitros de vídeo podrán intervenir en situaciones adicionales que hasta ahora quedaban en gran medida fuera del alcance de la revisión por vídeo. Esto se refiere sobre todo a una tarjeta roja derivada de una segunda tarjeta amarilla claramente errónea. En otras palabras, el VAR no recibirá la facultad de revisar cada tarjeta amarilla, pero podrá intervenir si una segunda amarilla conduce a una expulsión y las imágenes disponibles muestran claramente que se trata de un error grave.
La segunda novedad se refiere a la confusión de identidad. El IFAB señala que la revisión VAR puede utilizarse cuando se ha mostrado una tarjeta amarilla o roja al jugador equivocado y la infracción fue cometida por otro jugador de uno de los equipos. Es una diferencia importante respecto a la revisión general de una infracción: en tales casos, según la explicación del IFAB, se comprueba principalmente la identidad del infractor y no se reabre toda la valoración arbitral del incidente, salvo que esté relacionada con un gol, un penalti o una tarjeta roja directa. El objetivo es evitar injusticias evidentes sin convertir cada decisión disciplinaria en un largo análisis de vídeo.
El tercer cambio se refiere a los córneres concedidos incorrectamente. Según el IFAB, las competiciones pueden permitir que el VAR compruebe un saque de esquina claramente concedido por error, pero solo si la decisión puede corregirse inmediatamente y sin retrasar la reanudación del juego. Si el córner ya se ha ejecutado rápidamente, la decisión no se modificará. Con ello se intenta encontrar un equilibrio entre impedir un error evidente que puede llevar a un gol y la necesidad de que el VAR no se convierta en una fuente de nuevas y largas interrupciones. En la práctica, esto significará que la velocidad de reacción de la sala de vídeo arbitraje será decisiva: la revisión debe ser breve, clara y realizable antes de la reanudación del juego.
Diez segundos para salir del campo en una sustitución
Una de las modificaciones más concretas afecta a las sustituciones. Según el protocolo del IFAB sobre sustituciones con límite de tiempo, el jugador que sale del juego debe abandonar el campo en un plazo de diez segundos desde que se muestra el cartel de sustitución o, si no hay cartel, desde la señal del árbitro para la sustitución. Por regla general debe salir por el punto más cercano de la línea de demarcación, salvo que el árbitro determine otra cosa por motivos de seguridad, lesión u otras circunstancias justificadas. La práctica anterior, en la que los jugadores a menudo caminaban lentamente hacia el área técnica, especialmente en los tramos finales de los partidos, debería quedar así considerablemente limitada.
La sanción no es automáticamente una tarjeta amarilla, sino una inferioridad numérica temporal para el equipo. Si el jugador no abandona el campo en los diez segundos previstos, igualmente debe salir, pero su sustituto no puede entrar en juego hasta la primera interrupción después de que haya transcurrido un minuto de juego. Según el IFAB, ese minuto se mide por tiempo corrido, y la sustitución no puede anularse ni puede elegirse otro suplente. El jugador que tardó demasiado en salir solo será amonestado si la demora es excesiva, lo que deja a los árbitros margen para distinguir una pérdida de tiempo deliberada de situaciones en las que la salida objetivamente no es posible en diez segundos.
El protocolo también prevé excepciones prácticas. El árbitro puede decidir no aplicar la limitación si una lesión impide claramente al jugador abandonar el campo rápidamente o si la salida por el punto más cercano no es segura. En caso de sustituciones múltiples en la misma interrupción, todos los jugadores que salen deben abandonar el campo en un plazo de diez segundos desde la última sustitución indicada. Con ello se pretende impedir que varias sustituciones se utilicen como una interrupción prolongada y un respiro táctico adicional.
Cuenta atrás en saques de banda y saques de meta
Los saques de banda y los saques de meta también entran en una nueva fase de control más estricto del tiempo. Según el protocolo del IFAB sobre la cuenta atrás en saques de banda y saques de meta, el árbitro puede iniciar una cuenta atrás visible de cinco segundos si considera que un equipo retrasa deliberadamente la reanudación del juego. La cuenta atrás puede señalarse con silbato, voz y un gesto claro de la mano, y el árbitro no tiene que esperar a que el jugador ya tenga el balón en las manos o a que el balón esté colocado para la ejecución si es evidente que se está perdiendo tiempo. En el documento se citan como ejemplos la recuperación lenta del balón, colocarse en el lugar equivocado para un saque de banda o colocar el balón en un lugar incorrecto en un saque de meta.
Las consecuencias son directas y fáciles de entender. Si el balón no está en juego al expirar los cinco segundos, el saque de banda se concede al equipo rival desde el mismo lugar desde el que originalmente debía ejecutarse. Si se pierde tiempo con un saque de meta, el rival obtiene un saque de esquina desde el lado del campo más cercano al lugar desde el que el saque de meta debía ejecutarse. Según la explicación de la FIFA, esta lógica se suma a una regla anterior con la que se pretendía impedir que los guardametas retuvieran demasiado tiempo el balón en las manos, y ahora el principio de la cuenta atrás se amplía a otras dos situaciones frecuentes de pérdida de tiempo.
El IFAB subraya, sin embargo, que el objetivo no es castigar a un equipo que realmente está ejecutando la reanudación en el momento en que termina la cuenta atrás. Si el jugador está en proceso de sacar de banda o despejar cuando el árbitro llega al final de la cuenta, no debería ser sancionado. La regla está dirigida a la ralentización evidente y deliberada, no a castigar mecánicamente cada situación en la que la reanudación del juego se haya prolongado unos segundos más por las circunstancias sobre el campo. Precisamente por eso la valoración del árbitro seguirá siendo importante, pero el público, los jugadores y los entrenadores tendrán una señal más visible de que el tiempo para reanudar el juego se ha agotado.
Las lesiones ya no deberían servir como respiro táctico
Un protocolo separado regula las situaciones en las que un jugador recibe evaluación o asistencia en el campo. Según el protocolo del IFAB sobre tratamiento y evaluación fuera del terreno de juego, un jugador de campo cuya lesión detenga el juego o al que se le haya prestado evaluación o asistencia sobre el césped, por regla general debe abandonar el campo y permanecer fuera del juego durante un minuto tras la reanudación. Ese minuto se mide por tiempo corrido, y el jugador solo puede volver con permiso del árbitro. Si el balón está en juego, el regreso debe hacerse desde la línea de banda, mientras que en una interrupción puede volver desde cualquier línea de demarcación.
La explicación oficial del IFAB señala dos razones para tal medida. La primera es médica: el personal recibe tiempo para evaluar fuera del campo si el jugador puede continuar el partido. La segunda es competitiva: se reduce la posibilidad de que las breves evaluaciones de lesiones se utilicen como forma de interrumpir el ritmo, dar instrucciones o retrasar la presión del rival. La regla no significa que las lesiones graves vayan a tratarse más rápido o de forma superficial; al contrario, el protocolo indica expresamente que las lesiones graves, especialmente las lesiones de cabeza, los problemas cardíacos o los acontecimientos que pongan en peligro la vida, quedan excluidos del patrón general.
Las excepciones también son importantes para entender la aplicación. Un jugador no tiene que permanecer un minuto fuera del juego si el lesionado es el guardameta, si han chocado el guardameta y un jugador de campo, si han chocado dos jugadores del mismo equipo y necesitan asistencia, si se trata de una lesión grave o si el jugador ha sido lesionado por una infracción por la que el rival fue amonestado o expulsado. La excepción también se aplica cuando se ha señalado un penalti y el jugador lesionado debe ser el lanzador. Con ello se evita que un equipo sea castigado adicionalmente por una entrada dura del rival o por una situación en la que la intervención médica es claramente necesaria.
Reglas de conducta más estrictas en conflictos verbales
Tienen especial peso las modificaciones relacionadas con la discriminación y el comportamiento inapropiado. El IFAB señaló en una circular del 19 de mayo de 2026 que en una reunión especial en Vancouver se aprobó una modificación opcional según la cual un jugador, suplente o jugador sustituido puede ser expulsado si, en una situación provocadora, burlona o incendiaria con un rival, se cubre la boca mientras se comunica. En el documento se explica que el propósito de tal medida es combatir el racismo, la discriminación, los insultos y otras formas de abuso que se intenta ocultar con la mano, el antebrazo, la camiseta u otra forma de cubrirse la boca.
La FIFA destacó en su comunicado sobre esa decisión que las medidas se introducirán en el Mundial 2026 y se comunicarán a las 48 selecciones participantes. La regla no parte de la suposición de que cubrirse la boca sea en sí mismo un discurso discriminatorio, sino que da al organizador de la competición y a los árbitros un instrumento más fuerte en situaciones de conflicto en las que con tal comportamiento se puede intentar impedir la identificación de contenido insultante o discriminatorio. En la práctica, esto exigirá a los árbitros una valoración clara del contexto, porque la sanción se vincula con la comunicación confrontativa y la forma en que se llevó a cabo.
La misma circular introduce también la posibilidad de sancionar con mayor severidad el abandono del campo en señal de protesta contra una decisión arbitral. Según el IFAB, un jugador puede ser expulsado si abandona el campo en protesta por una decisión del árbitro, incluida una decisión sobre la continuación o la reanudación del juego. Una sanción similar puede aplicarse a jugadores u oficiales que inciten a otros a abandonar el campo, y el IFAB señala que un equipo que cause la suspensión de un partido en principio puede perder el encuentro por decisión administrativa, dependiendo del reglamento de la competición. Con ello se envía el mensaje de que las disputas sobre decisiones deben resolverse dentro de los procedimientos del partido, y no mediante una interrupción colectiva del juego.
Un torneo más grande exige un ritmo de partido más claro
Los cambios llegan en el momento en que el Mundial entra en el formato más amplio de su historia. Según el calendario de la FIFA, el torneo se disputa del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en tres países anfitriones y a través de 104 partidos. Más partidos significan también más situaciones en las que varios minutos perdidos en sustituciones, lesiones, saques de banda o interrupciones controvertidas pueden influir en el ritmo de la competición, el calendario de retransmisiones, la recuperación de los jugadores y la percepción de justicia. Precisamente por eso el énfasis del nuevo paquete está en la visibilidad y la previsibilidad: la cuenta atrás es clara para todos en el estadio, la consecuencia de una sustitución lenta está determinada de antemano, y las facultades adicionales del VAR están definidas de forma más estrecha.
Para los entrenadores, las reglas probablemente cambiarán la gestión de los tramos finales de los partidos. Una sustitución en el minuto 88 ya no tendrá el mismo efecto si el jugador que sale no puede ralentizar su paso hacia el banquillo sin arriesgarse a que su equipo se quede temporalmente con un jugador menos. Los equipos que preparen durante mucho tiempo un saque de banda o un saque de meta tendrán que contar con la posibilidad de perder el balón o incluso conceder un córner al rival. Los servicios médicos y los cuerpos técnicos tendrán que distinguir con mayor claridad las situaciones que requieren asistencia urgente en el campo de aquellas en las que un jugador puede ser evaluado rápidamente fuera del terreno de juego.
Para los árbitros y las salas VAR, el desafío será la coherencia. Las nuevas reglas dan herramientas adicionales, pero no eliminan la necesidad de valoración. El árbitro debe evaluar cuándo se trata de una pérdida de tiempo deliberada, cuándo una lesión exige una excepción y cuándo cubrirse la boca forma parte de una conducta confrontativa que entra en el ámbito de la nueva sanción. El VAR, por su parte, tendrá que actuar con rapidez, especialmente en los córneres, porque el IFAB señala claramente que tal decisión solo puede modificarse si puede hacerse de inmediato y sin retrasar la reanudación. Si las revisiones se convierten en largas interrupciones, se perdería parte del sentido de todo el paquete.
La transparencia como objetivo central
El hilo común de todos los cambios es el intento de que las decisiones sean más comprensibles y de reducir el espacio para la explotación táctica de las zonas grises. Cuando el árbitro levanta la mano y empieza a contar hacia atrás, todos tienen claro que la reanudación del juego se ha retrasado demasiado. Cuando un jugador en una sustitución no sale a tiempo, la consecuencia no se reduce solo a una valoración subjetiva sobre una tarjeta amarilla, sino a una sanción medible para el equipo. Cuando el VAR interviene en una segunda tarjeta amarilla o en una confusión de identidad, la finalidad no es ampliar la revisión por vídeo a cada duelo, sino corregir errores raros pero potencialmente decisivos.
Al mismo tiempo, las nuevas reglas no eliminarán todas las controversias. La cuestión de cuán rápido debe el VAR reconocer un córner erróneo, cuándo exactamente la pérdida de tiempo se vuelve deliberada y cómo se evaluará cubrirse la boca durante un conflicto verbal seguirá siendo un punto sensible. Pero según los documentos oficiales disponibles de la FIFA y del IFAB, la dirección es clara: el Mundial 2026 será la primera gran prueba para un paquete de reglas que intenta acelerar el juego, reducir formas ocultas de comportamiento antideportivo y dar a los árbitros herramientas más visibles y previamente definidas para controlar el partido.
Fuentes:
- FIFA – comunicado oficial sobre las medidas del IFAB para mejorar el ritmo del juego, el protocolo VAR, las sustituciones, las lesiones y las cuentas atrás (enlace)
- IFAB – documento “Changes to the Laws of the Game 2026/27” con un resumen de los cambios de reglas y del protocolo VAR (enlace)
- IFAB – protocolo sobre sustituciones con límite de tiempo y consecuencias de superar los diez segundos (enlace)
- IFAB – protocolo sobre la cuenta atrás en saques de banda y saques de meta y las sanciones tras expirar los cinco segundos (enlace)
- IFAB – protocolo sobre tratamiento y evaluación de lesiones fuera del campo, incluidas las excepciones a la salida de un minuto (enlace)
- IFAB – Circular no. 33 sobre cubrirse la boca en conflicto con un rival, abandonar el campo en protesta y medidas disciplinarias adicionales (enlace)
- FIFA – calendario oficial del Mundial 2026 con fechas, partidos y formato del torneo con 48 selecciones (enlace)