La Liga de Campeones es la gran competición europea de fútbol entre clubes. En la fase de liga participan 36 equipos llegados desde los campeonatos nacionales o las rondas preliminares. Cada club juega ocho partidos ante rivales diferentes, cuatro en casa y cuatro fuera, dentro de una tabla común. Los ocho primeros pasan directamente a octavos, los equipos del noveno al vigésimo cuarto puesto juegan una eliminatoria previa y los demás quedan fuera. Después se disputan cruces a doble partido hasta una final en un estadio elegido con antelación.
La competición nació a mediados del siglo veinte como torneo de los campeones europeos y más tarde se abrió a otros clubes bien clasificados de las ligas más fuertes. Su importancia se debe al encuentro de distintas tradiciones futbolísticas, a los grandes intereses deportivos y financieros y al título de campeón europeo de clubes. El Real Madrid es el más laureado, mientras Milan, Bayern de Múnich, Liverpool y Barcelona están entre los principales ganadores.
El calendario y los resultados muestran el recorrido desde la clasificación hasta la final, mientras la tabla de la fase de liga compara a los participantes. Una victoria vale tres puntos, un empate uno y una derrota ninguno. En caso de igualdad se aplican criterios como la diferencia de goles, los tantos marcados y otros indicadores establecidos. La posición determina el pase directo, la eliminatoria previa o la eliminación y puede influir en los rivales posteriores.
Las rondas de clasificación suelen jugarse en verano, la fase de liga va del otoño al invierno y las eliminatorias continúan hasta la primavera. Los partidos se disputan en estadios de clubes de toda Europa, mientras la final se celebra en una sede neutral. Antes de comprar entradas conviene comprobar fecha, estadio, sector, normas para visitantes, entrega y reembolso. Los enlaces del portal llevan a plataformas asociadas, por lo que deben compararse el precio final, las comisiones, la moneda y las reglas de transferencia.
La Liga de Campeones se reconoce por los partidos nocturnos bajo los focos, las gradas llenas y las distintas culturas de afición. Los duelos históricos como Real Madrid contra Bayern, Liverpool contra Milan y Barcelona contra Paris atraen atención, al igual que los raros derbis urbanos cuando el sorteo los reúne. Los mosaicos, los sectores visitantes, los cánticos y la presión de los partidos de vuelta crean una atmósfera distinta del ritmo habitual de las ligas nacionales.