La Bundesliga austriaca es la máxima categoría del fútbol de clubes en Austria. Doce clubes se enfrentan primero una vez como locales y otra como visitantes contra cada rival. Después de veintidós jornadas, la liga se divide en un grupo por el título y otro por la permanencia, ambos con seis equipos. Todos los puntos se conservan para la fase final, en la que los clubes vuelven a jugar en casa y fuera contra los miembros de su grupo. El primero del grupo superior es campeón, mientras que el último del grupo inferior desciende.
La competición existe en su actual formato desde mediados de los años setenta y estructura el fútbol profesional austriaco. Los clubes vieneses Rapid y Austria marcaron su historia y figuran entre los más exitosos. Salzburgo construyó después un periodo de dominio, mientras que Sturm Graz y otros clubes de fuera de Viena demostraron que la lucha por el título no se limita a los centros tradicionales.
El calendario y los resultados se entienden mejor por fases. Primero todos disputan el mismo número de partidos, pero la tabla gana importancia después de la división porque los clubes solo se enfrentan a miembros de su grupo. Los seis primeros compiten por el título y por plazas en torneos internacionales de clubes. Los otros seis luchan por la permanencia y pueden buscar otra plaza mediante una eliminatoria. Los puntos siguen acumulándose, por lo que cada resultado inicial mantiene su valor hasta el cierre.
Se juega desde finales del verano hasta la primavera, con una pausa invernal. Las jornadas se disputan sobre todo los fines de semana, aunque puede haber fechas entre semana. Se juega en Viena, Salzburgo, Graz, Linz y otras ciudades o regiones, según los participantes. Al comprar entradas conviene comprobar la fecha, la hora, el estadio, el sector, las normas para aficionados visitantes y las condiciones de la plataforma asociada, ya que los horarios pueden cambiar por televisión u organización.
La Bundesliga combina grandes estadios urbanos con centros pequeños con el público cerca del terreno de juego. Su rivalidad más conocida es el derbi de Viena entre Rapid y Austria, basado en una tradición histórica y local. También destacan los partidos de los clubes de Graz y los duelos entre equipos destacados de Salzburgo, Viena y Estiria. La cultura de la afición incluye coreografías, desplazamientos organizados y identidad local, por lo que el ambiente depende tanto de la historia de la rivalidad como de la posición en la tabla.