El Hajduk se expone a la activación de la prohibición de la UEFA para sus aficionados visitantes tras el incidente de Žilina
El HNK Hajduk Split podría disputar el partido de vuelta de la 2.ª ronda de clasificación de la UEFA Europa League contra el Pafos sin el apoyo organizado de sus aficionados. La UEFA abrió un procedimiento disciplinario después de los acontecimientos ocurridos en el encuentro de vuelta contra el Žilina, disputado el 16 de julio de 2026 en Eslovaquia, cuando desde el sector ocupado por los seguidores del Hajduk se lanzaron vasos de plástico y varias sillas en dirección al terreno de juego. A causa del incidente, el árbitro interrumpió oficialmente el partido durante un breve periodo, mientras que el delegado dejó constancia del suceso en su informe, lo que puso en marcha un nuevo procedimiento ante el órgano disciplinario de la UEFA. Fuentes del club de Split también confirmaron la denuncia, según informaciones de medios deportivos croatas. En el momento de cerrarse este artículo, la decisión definitiva todavía no había sido publicada en el portal disciplinario de la UEFA.
El caso es especialmente delicado para el Hajduk porque el club ya tiene una prohibición condicional de vender entradas a sus aficionados visitantes para un partido de una competición de la UEFA. Esta medida fue impuesta el 14 de agosto de 2024 después de los incidentes ocurridos en los desplazamientos ante el HB Tórshavn, en las Islas Feroe, y el Ružomberok, en Eslovaquia. De acuerdo con la decisión oficial del Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA, el Hajduk fue sancionado entonces con una multa de 50.000 euros por lanzamiento de objetos, uso de material pirotécnico y disturbios en las gradas, mientras que la prohibición de vender entradas para el sector visitante quedó suspendida durante un periodo de prueba de dos años. Dado que ese periodo se prolonga hasta agosto de 2026, el nuevo incidente ocurrió poco antes de su vencimiento.
Una interrupción breve, pero con un importante peso disciplinario
El partido de Žilina correspondía a la vuelta de la 1.ª ronda de clasificación de la Europa League. El Hajduk ganó el primer encuentro en Poljud por 2-0 y perdió por 2-1 en Eslovaquia, por lo que avanzó a la siguiente ronda con un marcador global de 3-2. El objetivo deportivo quedó así cumplido, pero los acontecimientos en las gradas abrieron la posibilidad de una sanción que podría afectar directamente a la continuación de la campaña europea. Según las informaciones de los medios, la interrupción duró muy poco, pero la duración de la pausa no es determinante para la apertura del procedimiento. Lo importante es que los objetos llegaron al área de juego y afectaron al desarrollo normal del encuentro, motivo por el cual el árbitro tuvo que reaccionar y el delegado incluir el caso en la documentación oficial.
El Reglamento Disciplinario de la UEFA para 2026 menciona expresamente el lanzamiento de objetos que puedan poner en peligro la integridad física de las personas presentes en el estadio o alterar el desarrollo normal de un partido como una conducta de la que son responsables los clubes. Las normas también establecen que un club puede ser sancionado por los actos de sus miembros, jugadores, dirigentes o aficionados incluso cuando pueda demostrar que no tuvo culpa ni actuó con negligencia. En la práctica, esto significa que la responsabilidad disciplinaria no depende únicamente de si el club organizó directamente la seguridad en el estadio visitante. El club asume una responsabilidad propia por el comportamiento de sus aficionados en las competiciones de la UEFA, con independencia de las obligaciones del organizador local del partido.
Los vasos de plástico figuran entre los objetos peligrosos en la lista vigente de medidas disciplinarias estándar de la UEFA, mientras que los objetos que afectan al desarrollo normal del encuentro se valoran por separado. Las sillas lanzadas en dirección al campo incrementan aún más la gravedad del caso, ya que pueden representar un peligro mayor para los jugadores, los oficiales, los miembros de seguridad u otras personas situadas junto al terreno de juego. Al determinar la sanción, el órgano disciplinario analiza las circunstancias objetivas y subjetivas, entre ellas la gravedad del incidente, la cantidad de objetos, las consecuencias, la reacción de los servicios de seguridad y el historial disciplinario anterior del club. Por ello, una multa económica no es el único resultado posible, ni la eventual activación de la prohibición condicional excluiría necesariamente una nueva sanción por el propio incidente de Žilina.
Por qué la sanción condicional existente es clave
En su decisión de agosto de 2024, la UEFA examinó de forma conjunta los acontecimientos de dos partidos del Hajduk como visitante. Ante el HB Tórshavn, el 1 de agosto, y ante el Ružomberok, el 8 de agosto, se registraron lanzamientos de objetos, encendido de material pirotécnico y disturbios entre el público. La multa de 50.000 euros entró en vigor inmediatamente, mientras que la prohibición de vender entradas a los aficionados visitantes para el siguiente partido europeo fuera de casa quedó suspendida durante dos años. Una decisión de este tipo permite al club evitar la ejecución de la prohibición si durante el periodo de prueba no se produce una nueva infracción similar.
Las normas actuales de la UEFA establecen que, cuando se comete una nueva infracción de naturaleza similar durante el periodo de prueba, el órgano disciplinario ordena por regla general la ejecución de la medida anteriormente suspendida. Además, se impone una nueva medida disciplinaria por la nueva infracción. Esta disposición es precisamente la razón por la que la activación de la prohibición se considera un escenario probable, aunque la valoración definitiva solo puede realizarla el órgano competente de la UEFA después de revisar los informes oficiales y las alegaciones del club. Fuentes de los medios señalan que la decisión debería adoptarse como muy tarde el miércoles 22 de julio, antes del primer partido contra el Pafos, pero hasta el 20 de julio la UEFA no había confirmado por separado ese plazo en una comunicación pública.
La similitud entre las infracciones anteriores y la nueva resulta evidente al menos en un elemento: en ambos casos se trata de objetos lanzados desde las gradas durante un partido europeo como visitante. No obstante, el órgano disciplinario debe determinar la calificación jurídica del acontecimiento actual y decidir si es suficientemente similar como para activar la medida condicional. Para ello puede tener en cuenta que el árbitro detuvo el juego, aunque fuera brevemente, así como el tipo de objetos que llegaron en dirección al campo. El club puede presentar sus alegaciones, describir las circunstancias de seguridad y las medidas adoptadas después del incidente, pero los informes oficiales del delegado y del árbitro tienen un importante valor probatorio en los procedimientos de la UEFA.
Qué significaría la prohibición para la vuelta contra el Pafos
El Hajduk disputará el primer partido de la 2.ª ronda de clasificación contra el Pafos el 23 de julio a las 21:00 horas en el estadio Poljud de Split. Según el calendario oficial del club, el partido de vuelta está previsto para el 30 de julio en Limassol, Chipre. Si la UEFA activa la sanción condicional, el Hajduk tendría prohibido vender entradas a sus aficionados visitantes para ese encuentro. La sanción se refiere formalmente a la venta realizada por el club y a la asignación oficial de entradas para el sector visitante, mientras que su aplicación práctica tendría que ser coordinada por los clubes con la UEFA y el organizador del partido.
Este desenlace también tendría consecuencias para los aficionados que ya hayan organizado el viaje. Después de eliminar al Žilina, algunos de ellos comenzaron a reservar billetes de avión y alojamiento en Chipre, aunque todavía no se conocía la decisión definitiva del procedimiento disciplinario. La prohibición de vender entradas no anula automáticamente las reservas de transporte o de hotel adquiridas de forma privada, por lo que el riesgo económico seguiría recayendo sobre los viajeros, dependiendo de las condiciones de los transportistas y los establecimientos de alojamiento. Por este motivo, es importante que los aficionados distingan entre el calendario confirmado del partido y la cuestión todavía no resuelta del acceso al sector visitante.
El Pafos ya ha iniciado la venta de entradas para sus aficionados para el primer encuentro en Poljud y ha publicado un paquete oficial de viaje a Split. El Hajduk también ha abierto la venta de entradas para el partido como local, que en estos momentos no está directamente afectado por la posible prohibición para los aficionados visitantes. La medida disciplinaria que se está estudiando se aplicaría al siguiente encuentro en el que el Hajduk actúe como visitante, que según el calendario es precisamente el partido de vuelta en Chipre. Por tanto, no implicaría el cierre de Poljud ni que el primer partido se disputara sin público.
Al objetivo deportivo se ha sumado un problema organizativo
La eliminatoria contra el Pafos tiene una gran importancia competitiva para el Hajduk, porque determinará la continuidad de su camino en la fase de clasificación de la Europa League. El equipo de Split mostró dos versiones diferentes en la primera ronda: una actuación más convincente en la victoria por 2-0 como local y un partido de vuelta considerablemente más exigente, en el que el Žilina se impuso por 2-1. La clasificación por un solo gol de diferencia confirmó que, en las primeras fases de la competición, incluso una breve pérdida de concentración puede cambiar por completo el equilibrio de una eliminatoria. De cara al Pafos, el cuerpo técnico debe preparar al equipo para un nuevo enfrentamiento a doble partido, mientras que la directiva del club sigue paralelamente el procedimiento disciplinario y sus posibles consecuencias logísticas.
La ausencia de apoyo organizado de los aficionados visitantes no determina el resultado, pero puede cambiar el ambiente y las condiciones en las que el equipo disputa el encuentro decisivo. Los seguidores del Hajduk acompañan tradicionalmente al club en gran número durante los desplazamientos europeos, mientras que la distancia hasta Chipre ya exige por sí misma una organización del viaje más compleja y costosa. Una eventual prohibición reduciría aún más la presencia de público visitante y trasladaría todo el peso del apoyo al partido de casa en Split. Al mismo tiempo, el club volvería a sufrir un perjuicio económico y reputacional debido al comportamiento de una parte relativamente pequeña del público.
El caso también demuestra por qué la UEFA separa en su reglamento disciplinario la responsabilidad individual de los autores de la responsabilidad del club. Incluso cuando el equipo local o la policía identifican a las personas que lanzaron los objetos, ese hecho por sí solo no elimina la posibilidad de sancionar al club cuyos aficionados cometieron la infracción. La identificación de los individuos, la rápida actuación de los miembros de seguridad y otras medidas preventivas pueden considerarse circunstancias atenuantes, pero no garantizan la ausencia de una sanción. De esta manera, la UEFA pretende incentivar a los clubes a trabajar a largo plazo en la prevención, la comunicación con los aficionados y la reducción de riesgos tanto en los partidos de casa como en los desplazamientos.
La decisión se espera en un plazo breve
Según la información disponible, el órgano disciplinario de la UEFA debería resolver el expediente de forma acelerada debido a la proximidad de los partidos contra el Pafos. El primer encuentro se disputará solo una semana después de la vuelta en Žilina, mientras que el segundo se jugará el 30 de julio, por lo que los clubes, los organizadores y los aficionados necesitan información oportuna sobre el régimen de venta de entradas. El resultado adverso más probable para el Hajduk sería la activación de la prohibición existente para un partido como visitante, acompañada de una multa adicional por el incidente ocurrido en Eslovaquia. Sin embargo, hasta que la decisión sea publicada oficialmente, ese escenario seguirá siendo una estimación basada en la sanción anterior y en las normas relativas a una infracción cometida durante el periodo de prueba.
Para el Hajduk, el periodo entre las dos rondas de clasificación se ha vuelto, por tanto, tan importante fuera del terreno de juego como dentro de él. El club consiguió los partidos contra el Pafos gracias a su resultado deportivo, pero las consecuencias de unos pocos momentos en las gradas podrían determinar si dispone del apoyo organizado de sus aficionados en el encuentro de vuelta. La última palabra corresponderá al Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA, que deberá establecer los hechos, calificar el incidente y decidir si la medida condicional de agosto de 2024 debe ejecutarse inmediatamente antes de que expire el periodo de prueba de dos años.
Fuentes:
- UEFA – decisión del Órgano de Control, Ética y Disciplina del 14 de agosto de 2024 sobre la sanción al Hajduk después de los partidos contra el HB Tórshavn y el Ružomberok (enlace)
- UEFA – Reglamento Disciplinario, edición de 2026, disposiciones sobre la responsabilidad de los clubes, el lanzamiento de objetos y la activación de medidas condicionales (enlace)
- HNK Hajduk Split – calendario oficial y resultados de los partidos contra el Žilina y el Pafos (enlace)
- UEFA – página oficial del partido de vuelta Žilina–Hajduk en la 1.ª ronda de clasificación de la Europa League (enlace)
- 24sata – información sobre la apertura del procedimiento, los objetos lanzados en dirección al campo y el plazo previsto para la decisión (enlace)
- Sportske novosti – confirmación del informe del delegado y posible impacto del procedimiento en el desplazamiento contra el Pafos (enlace)
- Pafos FC – anuncio oficial sobre el primer partido de la 2.ª ronda de clasificación en Poljud y la venta de entradas (enlace)