Italia eliminó a España tras el drama de los penaltis y alcanzó la final de la Eurocopa UEFA Sub-17 en Estonia
La selección italiana de fútbol Sub-17 se clasificó para la final del Campeonato de Europa Sub-17 de la UEFA 2026 después de vencer a España el jueves 4 de junio de 2026, en la semifinal disputada en Tallin, tras la tanda de penaltis. El partido en el Lilleküla staadion terminó 1:1 después de los 90 minutos reglamentarios, e Italia fue más precisa en la tanda y ganó 4:2, es decir, 5:3 en total después de los penaltis según el acta oficial de la federación italiana de fútbol. Los goles en el tiempo ordinario fueron marcados por Federico Croci desde el punto de penalti en el minuto 42 para Italia y por Mikel Urrestarazu en el minuto 77 para España. Según las publicaciones de la UEFA, la FIGC y la RFEF, el encuentro se jugó en el Lilleküla staadion de Tallin, con lo que se confirmó la ubicación que no había sido indicada en el resumen inicial del partido. Los italianos lucharán por el título contra Bélgica, que en la otra semifinal derrotó a Francia por 2:1.
Lupo marcó el partido y la tanda de penaltis
La figura clave de la semifinal fue el portero italiano Christian Lupo, jugador del Lecce, quien según el informe de la FIGC detuvo tres penaltis en el mismo partido. Primero, en el minuto 29, detuvo el intento de Christian Imga desde el punto de penalti, impidiendo la ventaja española en un período en el que el equipo de Sergio García tenía más el balón en los pies y generaba presión. Tras el 1:1 en el tiempo reglamentario, Lupo detuvo en la tanda los disparos de Ian Mencía y Enzo Alves, lo que abrió a Italia el camino hacia la final. Los lanzadores italianos Thomas Corigliano, Tommaso Casagrande, Lorenzo Dattilo y Edoardo Dario Rocca estuvieron acertados, y Rocca convirtió el último lanzamiento que cerró la serie. La RFEF destacó en su informe que España tuvo más juego y casi un 70 por ciento de posesión en la primera parte, pero resultaron decisivas la eficacia italiana y la calma en los momentos de mayor estrés.
España falló un penalti temprano, Italia castigó por medio de Croci
España, según la federación española, intentó desde el inicio controlar el ritmo mediante la posesión y una estructura ofensiva amplia. Ian Mencía amenazó ya en el minuto 7, y Christian Imga en el minuto 28 provocó un penalti tras una internada por la banda y un contacto con Giampaolo Bonifazi. Lupo ya anunció entonces una noche en la que tendría una influencia decisiva, al detener el disparo de Imga en el minuto 29. La reacción italiana llegó de forma gradual: Corigliano intentó en el minuto 15 un disparo atractivo tras un centro de Matteo Albini, y el tramo final de la primera parte trajo un giro en sentido psicológico. Croci, delantero de la Fiorentina nacido en 2010, provocó un penalti después de que su intento dentro del área fuera detenido por la mano de Mario Díaz, y luego marcó en el minuto 42 el 1:0.
La ventaja italiana al descanso fue el resultado de un partido en el que España, según el informe de la RFEF, tuvo más llegadas ante la portería rival, pero no aprovechó la ocasión más clara. La FIGC, por su parte, subrayó que el equipo italiano no se derrumbó tras la presión española, sino que creció a medida que avanzaba la primera mitad. En el tiempo añadido de la primera parte, Zamorano lo intentó desde lejos, pero su disparo no cambió el marcador. Ese desenlace aumentó aún más la importancia de cada detalle en la continuación, porque en esta fase de la competición, según las reglas de la UEFA indicadas en la publicación oficial del torneo, no hay prórroga si una semifinal o una final termina sin ganador en el tiempo reglamentario. El ganador se decide entonces directamente mediante penaltis, lo que dio a este encuentro un peso adicional ya desde la entrada en la última media hora.
Urrestarazu devolvió a España al partido, pero la tanda fue de Italia
La segunda parte comenzó con una ocasión italiana, cuando Edoardo Biondini en el minuto 46 remató de cabeza fuera tras el centro de Croci. Después España volvió a tomar la iniciativa y buscó el empate mediante intentos de Mencía y Raúl Expósito, pero ninguno de esos disparos terminó entre los tres palos. En el minuto 72, Enzo Alves, delantero del Real Madrid e hijo del exinternacional brasileño Marcelo, golpeó el larguero de cabeza tras un centro de Rubén Gómez. Ese momento fue el anuncio del empate español, que llegó cinco minutos después. Urrestarazu, defensa del Athletic Club, fue el más rápido en el barullo ante la portería italiana y marcó el 1:1, resultado que se mantuvo hasta el final del tiempo reglamentario.
La RFEF describió ese gol como una recompensa merecida por una presión persistente, mientras que la federación italiana destacó que Italia resistió el arreón final y alcanzó una situación en la que decidían los penaltis. En la tanda marcó primero España por medio de Sergi Mayans, e Italia respondió a través de Corigliano. Después Lupo detuvo el disparo de Mencía, Casagrande marcó para Italia, y Lupo luego frenó también el intento de Enzo Alves. Dattilo aumentó la ventaja de los italianos, Jordi Pesquer mantuvo a España en juego, pero Rocca convirtió con calma el cuarto lanzamiento italiano. Con ello Italia confirmó su pase a la final, y España terminó el torneo en semifinales tras un partido en el que, según su propia federación, hizo muchas cosas, pero no tuvo suficiente precisión desde el punto de penalti.
La Italia de Franceschini llega al quinto partido final de la historia de la competición
Según la publicación de la FIGC, la selección italiana Sub-17 alcanzó su quinta final en la historia del campeonato europeo de esta categoría. Los italianos habían perdido antes las finales de 2013, 2018 y 2019, y ganaron su primer título en 2024 en Chipre con una victoria contra Portugal. El seleccionador Daniele Franceschini subrayó después del partido que le alegraba especialmente no solo la clasificación para la final, sino también el camino que el equipo recorrió desde la primera y la segunda ronda de clasificación hasta el torneo final. La FIGC transmitió su valoración de que el grupo creció de partido en partido y adquirió una seguridad cada vez mayor en sus propias posibilidades. Italia también mostró resistencia en el cierre de la fase de grupos, porque en la última jornada del grupo B empató con Dinamarca 3:3, pero terminó el grupo en el primer lugar con siete puntos.
En la semifinal, Italia actuó con un sistema 4-3-1-2, con Lupo en la portería, una defensa formada por Bonifazi, Donato, Varali y Albini, un centro del campo en el que estaban Biondini, Okon-Engstler y Gasparello, y Corigliano detrás de la pareja atacante Perillo y Croci. Según el acta de la FIGC, Franceschini hizo cuatro cambios en el once inicial respecto al partido contra Dinamarca, entre ellos las entradas de Bonifazi, Okon-Engstler, Croci y Corigliano. España respondió con un sistema 4-3-3 con Guille Ponce en la portería, una defensa en la que estaban Raúl Expósito, Mario Díaz, Sergi Mayans y Jordi Pesquer, y un trío ofensivo formado por Abdou Kemo, Roberto Tomás y Christian Imga. Sergio García introdujo en la continuación a Enzo Alves, Rubén Gómez y Urrestarazu, lo que cambió la dinámica del partido y trajo el gol español, pero no el pase.
España terminó el torneo después de una fuerte impresión en el grupo
España entró en la semifinal después del grupo A, en el que, según el calendario y los resultados de la UEFA, Bélgica, España y Croacia terminaron con seis puntos, mientras que la anfitriona Estonia se quedó sin puntos. España abrió el torneo con una victoria 4:1 contra Estonia, luego superó a Bélgica 1:0, y en la última jornada perdió ante Croacia 2:3. Debido al balance en la mini-clasificación directa de las tres selecciones con el mismo número de puntos, Bélgica terminó primera y España segunda, lo que la llevó a enfrentarse a Italia como ganadora del grupo B. Antes del encuentro, la RFEF recordó que el duelo entre España e Italia en la categoría Sub-17 se había convertido en uno de los clásicos europeos más frecuentes de esta categoría. Según los datos de la federación española publicados antes del partido, estas dos selecciones habían disputado 26 encuentros desde 2000, y España antes de esta semifinal tenía 17 victorias, cinco empates y cuatro derrotas.
Esa estadística no aportó ventaja en los momentos decisivos en Tallin. España, según su propia federación, tuvo una idea clara de juego y suficientes llegadas, pero le costaron caro el penalti fallado en la primera parte y dos intentos fallidos en la tanda. En las categorías de formación, este tipo de partidos a menudo tienen un doble peso: el resultado decide medallas y finales, pero al mismo tiempo sirve como experiencia para jugadores que apenas están al comienzo de su camino internacional. La RFEF subrayó en su publicación que el equipo terminó la competición sin premio, pero con lecciones valiosas y perspectiva para el futuro. Visto de forma neutral, la semifinal mostró dos modelos de juego distintos: la aspiración española al control y la posesión, y la organización, la paciencia y la alta efectividad italianas en los momentos de mayor presión.
Bélgica espera en la final del 7 de junio
La UEFA confirmó en la publicación oficial del calendario que la final se juega el domingo 7 de junio de 2026, en el Lilleküla staadion de Tallin, con inicio a las 19 horas de Europa Central, es decir, a las 20 horas en horario local de Estonia. El rival de Italia será Bélgica, que en la primera semifinal del mismo día derrotó a Francia por 2:1. Según la FIGC, los goles de Bélgica los marcaron Jayden Onia Seke e Ilyas Benktib, ambos del Anderlecht, mientras que para Francia el goleador fue Arone Gadou del Stade de Reims. La UEFA anunció que el torneo final de 2026 comenzó el 25 de mayo en Estonia y que ese país organiza por primera vez la fase final del Campeonato de Europa Sub-17. El encuentro final cerrará así un torneo en el que Italia llegó a la final como ganadora del grupo B y tras una dramática victoria sobre España, mientras que Bélgica llega como ganadora del grupo A y vencedora en la semifinal contra Francia.
Para Italia, la final será una oportunidad de confirmar la continuidad en una categoría en la que, según la FIGC, conquistó el título por primera vez en 2024. Para Bélgica, el encuentro tendrá un significado especial porque, según la presentación de semifinalistas de la UEFA, anteriormente cayó varias veces en las semifinales de la Eurocopa Sub-17, incluida la de 2025. Teniendo en cuenta que las reglas de la fase eliminatoria no prevén prórroga, también el partido final puede ir directamente a los penaltis si después de 90 minutos no hay ganador. Por eso, la experiencia italiana de la semifinal puede tener valor psicológico, pero la final trae un contexto diferente y nuevas exigencias. Después de una noche en la que Christian Lupo se convirtió en la historia central del pase italiano, el equipo de Daniele Franceschini tendrá dos días para recuperarse y prepararse para el último partido del torneo.
Fuentes:
- UEFA – calendario oficial, resultados, sedes y regla sobre la tanda de penaltis sin prórroga en la fase eliminatoria de la Eurocopa UEFA Sub-17 2026. (enlace)
- UEFA – presentación de los semifinalistas, contexto de los grupos y previa de los partidos Italia Sub-17 – España Sub-17 y Bélgica Sub-17 – Francia Sub-17. (enlace)
- FIGC – informe oficial de la federación italiana de fútbol sobre la semifinal, acta del partido, goleadores, penaltis, alineaciones y declaraciones del seleccionador Daniele Franceschini. (enlace)
- RFEF – informe oficial de la federación española de fútbol sobre el partido, desarrollo del encuentro, posesión española, datos técnicos y tanda de penaltis. (enlace)
- RFEF – previa del partido y repaso histórico de los enfrentamientos directos entre España e Italia en la competición Sub-17. (enlace)