FIFA prohíbe las botellas de agua reutilizables en los estadios del Mundial 2026.
FIFA ha prohibido expresamente, en el nuevo código de conducta de los estadios para el Mundial 2026, introducir botellas de agua reutilizables en los estadios, abriendo así un debate sobre la seguridad, la disponibilidad de agua y la organización de la experiencia de los aficionados durante el mayor torneo de fútbol hasta ahora. Según el documento, que entró en vigor el 2 de junio de 2026, no se pueden introducir en los estadios botellas, vasos, frascos, latas ni otros recipientes cerrados o tapados que pudieran ser lanzados o causar lesiones. FIFA añade en la misma norma que, para evitar dudas, no se pueden introducir botellas de agua reutilizables en el estadio. La restricción se aplica a los partidos del Mundial que se disputan del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos de América, Canadá y México. Dado que se trata de un torneo con 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades anfitrionas, la norma se aplicará a un número muy elevado de espectadores y a diferentes condiciones de estadio.
Qué prescribe exactamente el nuevo código
Según el código de conducta de los estadios de FIFA, la prohibición no abarca solo las botellas de agua clásicas, sino también termos, petacas, neveras rígidas, paquetes duros y otros objetos que puedan considerarse peligrosos si se lanzan o se usan de una manera que ponga en peligro a otras personas. En la parte relativa a comida, líquidos y productos de consumo, FIFA establece que no se pueden introducir en el estadio líquidos de más de 100 mililitros, salvo que hayan sido comprados dentro del estadio o entren en excepciones claramente indicadas. Las bebidas alcohólicas tampoco están permitidas fuera de las zonas controladas de venta y consumo, y las reglas sobre alcohol dependen además de las normativas locales del país, estado, provincia o ciudad en la que se disputa el partido. Se ha hecho una excepción para los desinfectantes de manos de hasta 100 mililitros, lo que significa que las reglas de higiene se tratan por separado de las reglas sobre bebidas. En la práctica, esto significa que los aficionados que intenten llegar a la entrada con una botella personal, incluso una botella reutilizable vacía, según el texto vigente del código tendrán que renunciar a ella antes de entrar o arriesgarse a que se les deniegue la entrada.
FIFA prevé en el mismo documento exenciones especiales para niños y necesidades médicas. Según el código, la leche para bebés y el agua esterilizada pueden introducirse en recipientes de hasta un litro por niño, incluidos recipientes de vidrio, y también se permite el líquido médicamente necesario de hasta 500 mililitros. Para la excepción médica se exige un certificado médico en inglés, francés o español, y el líquido debe estar destinado a la persona que está presente en la entrada. Un régimen similar se aplica también a la comida: en general, no está permitido introducir productos alimenticios, salvo que se hayan comprado dentro del estadio, sean necesarios por razones médicas o estén destinados a bebés y niños pequeños. Con ello, FIFA ha dejado un margen limitado para situaciones necesarias, pero no ha previsto una excepción general que permitiera a los aficionados introducir su propia botella de agua reutilizable.
La seguridad como explicación oficial
FIFA sitúa las reglas en el marco más amplio del control de seguridad en los estadios. El código de conducta indica que se aplica a todas las partes del estadio utilizadas para la competición, incluido el edificio del estadio, los espacios circundantes, los aparcamientos, las entradas y salidas bajo el control de las autoridades del estadio. El documento, según su parte introductoria, fue preparado por FIFA y sus filiales locales en Estados Unidos, Canadá y México en cooperación con los estadios anfitriones. La aplicación puede ser supervisada por FIFA, las estructuras organizativas locales, las administraciones de los estadios, guardias de seguridad, acomodadores, policía y otros servicios públicos encargados de la seguridad y el orden público. Los organizadores conservan también el derecho de evaluación final sobre si un objeto determinado está prohibido, incluso si no está expresamente indicado en la lista.
El código también prevé consecuencias por incumplir las reglas. Según el documento de FIFA, una persona que no respete las disposiciones puede ser retirada del estadio, se le puede anular o revocar la entrada o la acreditación, y en los casos que se evalúen como riesgo de seguridad pueden seguir también sanciones civiles o penales de acuerdo con las leyes locales. Los organizadores también indican que la versión más reciente de las reglas puede modificarse o complementarse en cualquier momento por evaluaciones de seguridad. Esto es importante porque el torneo se celebra en tres países con marcos legales diferentes y distintas prácticas de estadio. Para los visitantes de los partidos, esto significa que comprobar las reglas más recientes inmediatamente antes de llegar al estadio pasa a formar parte de la propia preparación para el partido.
El agua tendrá que conseguirse principalmente después de entrar
Lo que más atención ha provocado es el efecto práctico de la regla: el agua de una botella propia no estará disponible en la entrada, y los líquidos de más de 100 mililitros solo podrán utilizarse si se han comprado dentro del estadio o si pertenecen a las excepciones previstas. Esto plantea la cuestión de los precios, la disponibilidad de puntos de venta, las colas y la capacidad para abastecer de agua durante partidos con decenas de miles de espectadores. FIFA cita razones de seguridad en las reglas, pero las críticas se centran en el hecho de que la prohibición afecta a un objeto que a menudo se considera una parte básica de la preparación para una larga estancia al aire libre o en grandes complejos deportivos. Es especialmente delicado que parte de los partidos se juegue en ciudades donde las temperaturas estivales y la humedad son un factor organizativo importante. Si el acceso al agua se apoya principalmente en la venta dentro del estadio, para la experiencia total de los aficionados será decisivo cuántos puntos de venta y eventuales puntos de suministro estén abiertos, con qué rapidez funcionen y cómo se gestionen las aglomeraciones.
Ya se hacen comparaciones con los problemas registrados durante el Mundial de Clubes FIFA 2025 en Estados Unidos, aunque el estadio Rose Bowl de Pasadena no está entre los estadios del Mundial 2026. The Guardian informó entonces de que los aficionados en el partido entre Paris Saint-Germain y Atlético Madrid, disputado alrededor del mediodía con temperaturas de al menos 31 grados Celsius, denunciaban largas colas para conseguir agua y dificultades de acceso a refrescos. Según ese informe, algunos visitantes tuvieron que tirar botellas llenas antes de entrar, y después se enfrentaron a esperas y puntos de venta sobrecargados. Ese ejemplo no significa que los mismos problemas vayan a repetirse en el Mundial, pero muestra por qué las reglas sobre el agua son un tema sensible en los grandes acontecimientos futbolísticos. Para los organizadores del torneo, la prueba clave no será solo el texto de las reglas, sino también la capacidad de garantizar el día del partido un acceso real, rápido y seguro al agua.
El torneo se juega en un período de mayor riesgo térmico
La prohibición de botellas personales llega en un momento en el que el riesgo térmico es uno de los principales temas organizativos del Mundial 2026. En un estudio publicado en la revista International Journal of Biometeorology, los investigadores evaluaron, a partir de datos meteorológicos de 2003 a 2022, la temperatura de globo y bulbo húmedo, es decir, el índice WBGT, para las sedes anfitrionas del torneo. Según los resultados de ese estudio, 14 de las 16 sedes anfitrionas superan el umbral de 28 grados WBGT al menos en parte de las condiciones de junio y julio, y cuatro sedes superan ese umbral en más de la mitad de las tardes en un año promedio. En un año más cálido, según el mismo trabajo, el número de sedes que superan ese umbral durante más de la mitad de las tardes aumenta a nueve. Aunque la investigación está dirigida principalmente a jugadores y oficiales, el riesgo de calor no se limita solo al terreno de juego, porque los espectadores también pasan horas en la llegada, en las colas de seguridad, en las gradas y en la salida del estadio.
FIFA ya ha introducido para los jugadores un sistema de pausas obligatorias de hidratación en el Mundial 2026. Según el comunicado de FIFA, el árbitro detendrá el juego después de 22 minutos en cada parte, y la pausa durará tres minutos de silbato a silbato, independientemente del estadio, el techo o la temperatura. Manolo Zubiria, director del torneo para Estados Unidos, dijo según el comunicado de FIFA que las pausas se aplicarán en todos los partidos para garantizar condiciones iguales a todos los equipos. Esta medida muestra que el organizador reconoce la importancia de la hidratación y la carga térmica en la parte deportiva de la competición. Pero para los aficionados no se aprecia el mismo nivel de protección estandarizada en la propia regla sobre botellas, porque la regla se centra en la prohibición de entrada y no en una descripción detallada de la disponibilidad de agua dentro de cada estadio.
Los expertos sanitarios advierten sobre la importancia de la hidratación
Los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos señalan que beber agua durante los días calurosos ayuda a mantener la hidratación, independientemente de la actividad física de una persona. La misma institución advierte que, cuando el cuerpo se calienta demasiado y no puede enfriarse lo suficiente, pueden desarrollarse enfermedades relacionadas con el calor. En el contexto del Mundial esto es especialmente importante para los visitantes que a menudo llegarán a los estadios en transporte público, a pie o a través de grandes zonas de seguridad, y luego pasarán tiempo adicional en las gradas y entre multitudes. El riesgo no es igual para todos: los niños, las personas mayores, las personas con enfermedades crónicas y quienes toman ciertos medicamentos pueden ser más sensibles a la carga térmica. Por eso la información clara sobre objetos permitidos, ubicaciones de agua, asistencia médica y procedimientos en caso de calor tendrá una importancia práctica equivalente a las reglas de entrada.
Las críticas a la prohibición de botellas reutilizables no significan que la seguridad del estadio no sea una preocupación legítima. Los grandes eventos deportivos deben impedir la introducción de objetos que puedan convertirse en proyectiles, en un peligro para otros espectadores o en un medio para alterar el orden público. Sin embargo, en objetos como una botella de agua, el interés de seguridad debe armonizarse con la expectativa de que un líquido básico esté disponible sin largas esperas y sin ambigüedades. Precisamente por eso el debate no se reduce solo a la pregunta de si se puede introducir una botella, sino también a la pregunta de cómo los estadios compensarán la prohibición que han introducido. Si se demuestra que las colas para conseguir agua son largas o que la venta no sigue la demanda, una regla concebida como medida de seguridad podría convertirse en un problema organizativo y reputacional.
Contexto más amplio: bolsas, objetos y sostenibilidad
El código de conducta introduce también una política más amplia de control de objetos. Según las reglas de FIFA, en los estadios solo se pueden introducir determinadas bolsas transparentes de plástico, vinilo o PVC, y también se permiten bolsos de mano o carteras muy pequeños de dimensiones limitadas. Están prohibidas las mochilas, bolsas opacas, bolsas grandes, bolsas para cámaras, cojines de asiento con bolsillos o cremalleras y una serie de objetos que van desde la pirotecnia hasta instrumentos de animación ruidosos. FIFA presenta tales reglas como una forma de acelerar los controles de seguridad y reducir el riesgo en grandes masas de personas. En ese marco, la prohibición de botellas no está aislada del resto del régimen de seguridad, sino que forma parte de un modelo de entrada a los estadios considerablemente más estricto.
Al mismo tiempo, la decisión también se observa a través del prisma de la sostenibilidad. FIFA señala en su Estrategia de Sostenibilidad y Derechos Humanos para el Mundial 2026 que la organización de un evento de tal magnitud conlleva responsabilidades sociales, ambientales, de gobernanza y económicas. Si los visitantes no pueden introducir sus propias botellas reutilizables, surge la pregunta de cómo se reducirá el residuo de envases de un solo uso y cómo los estadios garantizarán que las reglas de seguridad no fomenten un consumo innecesario de plástico. Esto no significa que la prohibición sea por sí misma prueba de un fracaso de sostenibilidad, porque el efecto final depende de si el agua se servirá en envases retornables, reciclables o reutilizables y de cuán eficazmente se organice la gestión de residuos. Aun así, la regla muestra claramente la tensión entre los protocolos de seguridad, la protección de la salud y los objetivos ambientales de las grandes competiciones deportivas.
Qué deben saber los aficionados antes de llegar
El mensaje práctico más importante del código vigente es que no se debe acudir al partido con una botella de agua reutilizable. Los aficionados que tengan necesidades médicas deberían preparar con antelación un certificado en uno de los idiomas que acepta FIFA, y los padres y cuidadores de niños pequeños deberían revisar las restricciones sobre comida infantil, leche y agua esterilizada. Dado que FIFA se reserva el derecho de modificar las reglas y permite medidas adicionales dependiendo de las evaluaciones de seguridad, las instrucciones finales para cada estadio y partido deben comprobarse inmediatamente antes de salir. Esto es especialmente importante porque el torneo incluye estadios en diferentes condiciones climáticas, desde arenas cerradas y cubiertas hasta espacios más abiertos en ciudades con veranos calurosos. Para los organizadores, en cambio, el mayor desafío será demostrar que la prohibición de botellas personales no significa un peor acceso al agua, sino un compromiso de seguridad acompañado de suficiente infraestructura de hidratación, avisos claros y una gestión eficaz de las multitudes.
Fuentes: - FIFA – Stadium Code of Conduct para la FIFA World Cup 2026, reglas sobre objetos prohibidos, líquidos, excepciones y facultades de los organizadores (link) - FIFA – calendario oficial del Mundial 2026, datos sobre 104 partidos, 48 selecciones y la duración del torneo (link) - FIFA – comunicado sobre pausas obligatorias de hidratación para jugadores durante el Mundial 2026 (link) - International Journal of Biometeorology / Springer – estudio científico sobre el riesgo térmico y la programación de partidos en el Mundial 2026 (link) - Centers for Disease Control and Prevention – recomendaciones sanitarias sobre calor, hidratación y enfermedades relacionadas con el calor (link) - The Guardian – informe sobre problemas con el calor, las aglomeraciones y el acceso al agua en un partido del Mundial de Clubes FIFA 2025 en el Rose Bowl (link) - FIFA – Estrategia de Sostenibilidad y Derechos Humanos para el Mundial 2026, contexto de las obligaciones ambientales y sociales del torneo (link)