Donny McCaslin cerró el Ponta Lopud Jazz Festival con el proyecto "Lullaby for the Lost"
La cuarta edición del Ponta Lopud Jazz Festival finalizó el sábado 29 de agosto de 2026 con un concierto del saxofonista estadounidense Donny McCaslin en el jardín del hotel Grand, en la isla de Lopud. Según una publicación de los organizadores de Ponta Lopud, la noche de clausura estuvo dedicada a su proyecto Lullaby for the Lost, una fusión contemporánea de jazz, rock, electrónica e improvisación, tras la cual se celebró la última jam session del festival. A McCaslin se unieron en el escenario el teclista Jason Lindner, el bajista Jonathan Maron, el batería Antonio Sánchez y la vocalista Thana Alexa, por lo que el concierto de clausura reunió a músicos cuyas trayectorias abarcan el jazz, la música experimental, el rock y la música cinematográfica. Durante tres días, del 27 al 29 de agosto, el festival combinó conciertos nocturnos con un intenso programa de mentoría en el que participaron 13 jóvenes músicos profesionales de 11 países de Europa y de América del Norte y del Sur. Los organizadores señalan que el programa incluyó tres conciertos en el jardín del hotel Grand, ocho clases magistrales y conversaciones en el Palacio del Rector, así como jam sessions en las que los participantes actuaron junto con sus mentores.
La noche de clausura marcada por el nuevo sonido de McCaslin
Donny McCaslin llegó a Lopud con un proyecto que continúa la dirección de su álbum Lullaby for the Lost, publicado el 26 de septiembre de 2025 por Edition Records. El sello describe el álbum como nueve composiciones fuertemente apoyadas en la energía de la guitarra y la estética del rock, pero moldeadas mediante el lenguaje improvisatorio del jazz contemporáneo. En el anuncio del festival y en el informe final, los organizadores destacaron que, en este material, McCaslin suele situar el saxofón en el papel que tendría el vocalista principal en una banda de rock, mientras que entre las influencias mencionadas se encuentra un abanico que va desde Neil Young hasta Nine Inch Nails y Rage Against the Machine. Este enfoque continúa de forma lógica la práctica de larga trayectoria de McCaslin de cruzar las fronteras entre el jazz acústico, las texturas electrónicas y una arquitectura rítmica más contundente. En Lopud, este material adquirió una formación de directo especial, diferente del equipo completo de estudio del álbum, pero integrada por músicos directamente vinculados a etapas importantes del trabajo de McCaslin.
Jason Lindner, que tocó los teclados en Lopud, es uno de los colaboradores de larga trayectoria de McCaslin y, al igual que él, participó en el último álbum de estudio de David Bowie, Blackstar. La página oficial de los Grammy menciona a McCaslin como miembro de la formación que tocó en ese álbum de Bowie, y fue precisamente esa colaboración la que acercó su trabajo a un público situado mucho más allá de la escena del jazz. El bajista Jonathan Maron, cofundador de la formación neoyorquina Groove Collective, también aparece en la discografía de McCaslin a través del material del álbum Lullaby for the Lost, en el que participó en varias composiciones. A la batería en Lopud estuvo Antonio Sánchez, ganador de cuatro premios Grammy, colaborador de larga trayectoria de Pat Metheny y autor de la música de la película Birdman, algo que el organizador destacó especialmente también en el programa de la jornada final. La dimensión vocal del concierto la añadió Thana Alexa, cofundadora y directora artística del festival, quien durante los tres días desempeñó además funciones de mentoría y organización.
De "Blackstar" a una identidad artística propia
La relación de McCaslin con David Bowie es una parte importante del contexto de la actuación de clausura, pero su trabajo de los últimos años demuestra que ese vínculo no puede reducirse a un único episodio discográfico. En Blackstar, publicado en 2016, Bowie incorporó a su última etapa de estudio un núcleo de músicos de jazz neoyorquinos, entre ellos McCaslin y Lindner. Esa colaboración abrió aún más el espacio para un sonido en el que la improvisación compleja se combina con la producción rock, el tratamiento electrónico y canciones elaboradas con precisión. McCaslin continuó desarrollando ese terreno en sus propios lanzamientos, y Lullaby for the Lost representa su 14.º álbum como líder de formación, según los datos de Edition Records. El sello señala que el álbum se creó con énfasis en la energía de una banda tocando en directo y en la transformación de momentos improvisados en composiciones estructuradas y progresivas.
El álbum contiene nueve temas y dura aproximadamente 50 minutos, y Edition Records menciona entre los colaboradores principales a Jason Lindner, Ben Monder, Tim Lefebvre, Zach Danziger, Jonathan Maron, Nate Wood, Ryan Dahle y Mark Guiliana. El material se grabó en diciembre de 2024 y a comienzos de 2025, con producción de Tim Lefebvre y contribuciones adicionales de varios colaboradores en la producción y la mezcla. En ese contexto, la actuación en Lopud no fue simplemente la presentación en un festival de un álbum reciente, sino una reinterpretación en directo del material con una formación adaptada al espacio y al momento concretos. El festival presentó el proyecto de McCaslin como una de tres perspectivas diferentes sobre el jazz contemporáneo, con especial énfasis en los puntos de contacto con el rock, la electrónica y la improvisación libre. De este modo, la noche de clausura también completó la idea programática de toda la edición: mostrar el jazz como un lenguaje abierto que cambia constantemente a través de la colaboración, la tecnología, las raíces musicales personales y la experiencia de tocar en conjunto.
Tres noches, tres miradas diferentes al jazz contemporáneo
El programa nocturno del cuarto Ponta Lopud Jazz Festival fue concebido a través de tres proyectos de autor con perfiles claramente diferenciados. La primera noche, el 27 de agosto, fue inaugurada por la guitarrista, vocalista y compositora chilena Camila Meza con el proyecto Portal, en el que, según el informe del festival, conecta el jazz contemporáneo, el folclore latinoamericano y las texturas electrónicas. Junto a Meza actuaron Gabriel Chakarji al piano y los sintetizadores, Alejandra Sofia como vocalista de apoyo y Elé Howell a la batería. Los organizadores indican que el formato del concierto dejó un espacio considerable para la improvisación y la interacción entre los miembros de la formación, lo que se correspondía con el concepto de mentoría del festival. Después del concierto tuvo lugar una jam session dirigida por Thana Alexa, Jason Lindner y Jonathan Maron, en la que los participantes se unieron por primera vez en la edición de este año a los mentores ante el público.
El segundo día, el 28 de agosto, actuaron en el jardín del hotel Grand la pianista y vocalista Rachel Eckroth y el batería John Hadfield con el proyecto Speaking in Tongues. Según el programa del festival, su dúo se formó en 2023 y se basa en la improvisación como principal vínculo entre las estructuras compuestas y la respuesta musical espontánea. Los organizadores destacaron en el anuncio que las composiciones están diseñadas de manera que dejan a los intérpretes suficiente espacio para desarrollar ideas sin filtros en el momento de la interpretación. Esa noche también terminó con una jam session que, según el informe del festival, se prolongó hasta después de la medianoche. En combinación con el concierto final de McCaslin, las tres noches mostraron el amplio espectro del jazz contemporáneo: desde la fusión de tradiciones latinoamericanas y electrónica, pasando por el diálogo improvisatorio de carácter camerístico, hasta el jazz-rock electrificado.
El programa de mentoría como núcleo del festival
Aunque los conciertos nocturnos fueron la parte públicamente más visible del Ponta Lopud Jazz Festival, los organizadores describen el programa de mentoría como su núcleo central. Los 13 participantes de este año fueron seleccionados mediante una convocatoria pública internacional y procedían de 11 países de Europa, América del Norte y América del Sur. Entre ellos había vocalistas, pianistas, guitarristas, saxofonistas, bajistas y baterías, por lo que el grupo ya estaba configurado, por su propia instrumentación, para poder funcionar como varios conjuntos diferentes. Ponta Lopud señala que desde la primera edición del festival en 2023 más de 40 jóvenes músicos profesionales de distintas partes del mundo han pasado por el programa de mentoría. La idea del programa no era separar la educación de la interpretación, sino permitir que aquello de lo que se hablaba y en lo que se trabajaba durante el día pudiera ponerse a prueba esa misma noche en una actuación pública.
El mentor principal de la cuarta edición fue Jamey Haddad, percusionista que colabora con Paul Simon desde hace más de 25 años y miembro del Salón de la Fama de la Percussive Arts Society, según la información publicada por el festival. El equipo de mentores incluía a Camila Meza, Donny McCaslin, Rachel Eckroth, John Hadfield, Antonio Sánchez, Jason Lindner, Jonathan Maron, Alejandra Sofia, Gabriel Chakarji, Elé Howell y Thana Alexa. El programa de talleres no se limitó únicamente a la técnica instrumental, sino que abarcó la sostenibilidad profesional, el proceso creativo, el trabajo con el ritmo, la polirritmia, la improvisación y la narración musical. De este modo, el festival situó el trabajo de mentoría en un marco más amplio de la vida profesional de los músicos, incluyendo cuestiones relacionadas con la energía creativa, la identidad, el desarrollo a largo plazo y el funcionamiento en las condiciones inciertas del trabajo artístico independiente. Esta amplitud de contenidos diferencia el formato de una serie clásica de conciertos y lo acerca a un programa de residencia en el que intérpretes y participantes se encuentran desempeñando múltiples funciones.
Cuatro talleres marcaron la última jornada del festival
El sábado 29 de agosto fue, según los organizadores, la jornada más intensa desde el punto de vista del programa, con cuatro clases magistrales en el Palacio del Rector antes del concierto final. La primera fue dirigida por Camila Meza, Gabriel Chakarji y Elé Howell y abordó la relación de las raíces personales y musicales con el proceso creativo. Mediante ejercicios estructurados, los participantes exploraron cómo la música tradicional, las influencias personales y las experiencias vitales pueden convertirse en material para la composición y cómo la improvisación puede utilizarse como herramienta de escritura, y no únicamente como técnica interpretativa. A continuación tuvo lugar el taller de John Hadfield dedicado a la polirritmia y la improvisación, en el que, según el informe del festival, se utilizaron la voz, las palmadas y el caminar para acercar relaciones métricas complejas mediante la experiencia física del ritmo. Después, el foco se desplazó hacia las posibilidades de aplicar esos patrones en la improvisación y en el desarrollo de motivos musicales.
Antonio Sánchez dirigió el taller Storytelling Through Music, dedicado a las formas en que el motivo, el espacio, la dinámica y la intención pueden ayudar al intérprete a dar una forma más clara al pensamiento musical. Los organizadores señalan que el enfoque estaba dirigido a músicos independientemente del instrumento o el estilo, con la idea de que el virtuosismo técnico solo adquiere sentido cuando sirve a una historia y una expresión reconocibles. El último taller, Master Jamey Haddad's Listening Room, fue planteado por Haddad a partir de grabaciones que influyeron profundamente en su desarrollo musical. Se habló sobre texturas, forma y conceptos armónicos y rítmicos procedentes de las tradiciones musicales brasileña, del sur de la India y africana. En una declaración difundida por el festival, Haddad destacó la escucha del otro como uno de los valores fundamentales del jazz, vinculando la capacidad de un músico para reaccionar a lo que escucha con la idea mucho más amplia del entendimiento mutuo.
Las jam sessions conectaron los talleres y el escenario
Una de las características reconocibles del programa fueron las jam sessions posteriores a los conciertos nocturnos, en las que los jóvenes participantes podían tocar con los mentores fuera de un repertorio de concierto estrictamente definido de antemano. Los organizadores utilizaron este formato como una continuación práctica de los talleres diurnos, por lo que temas como la escucha, el ritmo, la dinámica y la construcción espontánea de la música podían ponerse a prueba inmediatamente ante el público. La jam session final después del concierto de McCaslin fue la última oportunidad para que los participantes y mentores de este año actuaran juntos dentro del marco del festival. Después de ella, según el informe final de Ponta Lopud, la noche concluyó con los DJ sets de Jason Lindner y Tome Ricov. Esta secuencia - taller, concierto, improvisación colectiva - muestra que el festival construyó su identidad no solo sobre los nombres de intérpretes conocidos, sino también sobre la transmisión directa de experiencia entre distintas generaciones de músicos.
Al finalizar el festival, la directora artística Thana Alexa agradeció a los artistas, mentores, participantes, socios y anfitriones de la isla, destacando precisamente la apertura con la que los músicos compartieron sus conocimientos y creatividad. En su declaración, publicada por Ponta Lopud, ocuparon un lugar especial el Jazz Master, el equipo de mentores y los participantes que intervinieron en los talleres y jam sessions. Este mensaje encaja con el modelo de un evento que pretende reducir la distancia entre intérpretes internacionales consolidados y músicos que apenas están construyendo sus carreras profesionales. Para el público, el resultado fue un programa de tres días en el que los conciertos podían seguirse como la fase final y pública de un proceso que durante el día comenzaba mediante conversaciones, práctica y experimentación. Para los participantes, por su parte, el festival supuso la oportunidad de que los conocimientos no permanecieran en el plano de la teoría, sino de aplicarlos inmediatamente en un entorno interpretativo real.
Lopud como lugar de residencias culturales y programas de verano
El Ponta Lopud Jazz Festival forma parte de la plataforma más amplia Ponta Lopud Creative Platform, que en 2026 organizó en la isla tres programas culturales de verano dedicados al cine, la música y la literatura. Según la información oficial de la plataforma, el Ponta Lopud Film Festival se celebró del 25 al 28 de junio, el festival de jazz del 27 al 29 de agosto, mientras que el Ponta Lopud Book Bridge fue anunciado para los días 17 al 19 de septiembre. De esta manera, la pequeña isla del Adriático situada cerca de Dubrovnik se transforma durante la temporada estival en escenario de varios encuentros culturales distintos en cuanto a sus contenidos, pero orientados a las residencias y la mentoría. La edición de jazz se apoya especialmente en un formato más íntimo en el que el mismo grupo de artistas comparte durante varios días talleres, conciertos y encuentros musicales informales. Este entorno favorece un programa que no se basa únicamente en un gran escenario, sino en un intercambio continuo entre mentores, participantes y público.
Con la finalización del concierto de McCaslin y de la última jam session concluyó la cuarta edición del festival, pero también quedó confirmado el rumbo que Ponta Lopud desarrolla desde 2023: un programa internacional en el que la educación y la interpretación pública están conectadas entre sí. La combinación de este año de tres proyectos de concierto estéticamente diferentes mostró hasta qué punto puede interpretarse hoy de manera amplia el concepto de jazz, desde el enfoque acústico y camerístico hasta la electrónica, las influencias latinoamericanas y el rock. Al mismo tiempo, los ocho talleres permitieron observar también el proceso profesional detrás de las actuaciones nocturnas - la manera en que los músicos desarrollan ideas, escuchan a los demás, construyen el ritmo, dan forma a una historia y sostienen una carrera. El Lullaby for the Lost de McCaslin, por tanto, resumió bien este concepto como proyecto de clausura: música arraigada en el jazz, pero abierta a un potente sonido eléctrico, a la producción contemporánea y a la experiencia de la improvisación colectiva. El próximo programa de la plataforma en Lopud será el Ponta Lopud Book Bridge, del 17 al 19 de septiembre de 2026, con el que el ciclo cultural de verano de este año continuará mediante un programa literario.
Fuentes:
- Ponta Lopud - informe final sobre la cuarta edición del Ponta Lopud Jazz Festival, el concierto de Donny McCaslin, los talleres y los participantes (enlace)
- Ponta Lopud - programa oficial del Ponta Lopud Jazz Festival 2026 e información sobre los conciertos y los mentores (enlace)
- Ponta Lopud - informe sobre la apertura del festival y el concierto de Camila Meza (enlace)
- Ponta Lopud - informe sobre la segunda jornada del festival y el proyecto "Speaking in Tongues" (enlace)
- Ponta Lopud - presentación de los 13 participantes de 11 países y de la composición del programa de mentoría (enlace)
- Edition Records - datos oficiales sobre el álbum "Lullaby for the Lost", su fecha de publicación, sus temas y sus colaboradores (enlace)
- Grammy - confirmación de la participación de McCaslin en la banda del álbum "Blackstar" de David Bowie (enlace)