Copenhague premia a los turistas educados: ¿pueden las vacaciones convertirse en un juego de buen comportamiento?
A partir del 22 de junio de 2026, Copenhague vuelve a poner en marcha CopenPay, pero esta vez como una plataforma durante todo el año y sin fecha final anunciada. Se trata de un programa en el que los visitantes pueden obtener café, descuentos, entradas, alquiler de bicicletas, visitas guiadas u otras experiencias locales si durante su estancia eligen comportamientos que la ciudad considera útiles: llegar en tren, moverse en bicicleta o en transporte público, recoger residuos, participar en la limpieza de canales, ayudar en huertos urbanos o elegir actividades más sostenibles. Según la información oficial de VisitCopenhagen, el sistema funciona mediante una aplicación en la que el viajero elige una actividad, la inicia en un socio y, después de realizar la acción, muestra la pantalla y recoge la recompensa. La idea es sencilla, pero para la industria turística bastante inusual: el huésped no recibe un beneficio porque gaste más, sino porque se comporta como un residente temporal de la ciudad. Con ello, Copenhague intenta alejarse del modelo de turismo en el que el visitante es ante todo un consumidor, y el destino apenas un decorado para fotografías y un consumo breve.
El programa resulta especialmente interesante porque aparece en un momento en que muchos destinos populares buscan una respuesta a las presiones del turismo masivo, las aglomeraciones, las emisiones del transporte y el descontento de la población local. En lugar de prohibiciones, multas y campañas que presentan a los turistas como un problema, la capital danesa intenta probar un modelo más optimista: se orienta al visitante hacia un comportamiento deseable y se le da por ello un beneficio visible, rápido y arraigado localmente. Según un comunicado de la organización Wonderful Copenhagen del 9 de junio de 2026, CopenPay vuelve como plataforma permanente, con más de 100 atracciones y socios incluidos y con más de 30.000 participantes desde su primer lanzamiento. En el mismo comunicado se indica que el programa piloto, iniciado en 2024, recogió alrededor de 1.200 kilogramos de residuos en los canales, mientras que entre los participantes se registró un aumento del alquiler de bicicletas del 59 por ciento. Esos datos no significan que un solo programa haya resuelto por sí mismo los problemas del turismo, pero muestran que el comportamiento de los viajeros puede cambiar cuando el cambio se presenta como una experiencia y no como una lección moral.
Cómo funciona CopenPay
CopenPay convierte las decisiones cotidianas durante el viaje en una especie de moneda local. El visitante que elige el tren, el metro, la bicicleta, caminar, un vehículo eléctrico, una estancia de varios días o una acción de limpieza puede desbloquear una recompensa con uno de los socios, dependiendo de las actividades disponibles en ese momento. La página oficial del programa menciona ejemplos como una entrada gratuita o con descuento para un museo, café orgánico, un descuento en una comida vegetariana, tiempo adicional para el alquiler de bicicletas, una audioguía gratuita, un paseo guiado o la participación en actividades que introducen al visitante en la vida cotidiana de la ciudad. Para los viajeros que planifican alojamiento en Copenhague, esto significa que una parte de los gastos de la estancia puede aliviarse, pero solo si el programa está activo con los socios seleccionados y si el comportamiento encaja con las acciones disponibles. No es un descuento universal para todas las vacaciones, sino una red de pequeños beneficios que premian una decisión o contribución concreta.
Según las instrucciones de VisitCopenhagen, la participación se realiza a través de la aplicación: el usuario elige una actividad, acude al socio, la inicia y, después de finalizarla, muestra una confirmación digital. Los organizadores subrayan que el propósito del programa es fomentar la conciencia sobre las elecciones durante el viaje, desde la forma de llegada hasta los desplazamientos por la ciudad. En 2026 tienen un lugar especial los visitantes que llegan en tren, porque el programa parte del hecho de que la elección del transporte constituye una gran parte de la huella climática del viaje. Los turistas que llegan en vehículo eléctrico, según la información de Wonderful Copenhagen, pueden obtener beneficios relacionados con el aparcamiento y la carga. El programa también premia estancias más largas de cuatro o más días con los socios participantes, porque los organizadores quieren fomentar el patrón de “viajar con menos frecuencia, pero quedarse más tiempo”, en lugar de visitas cortas e intensas que generan una gran presión sobre el tráfico y el espacio.
¿Se puede ahorrar realmente?
La respuesta es: sí, pero no de la manera en que suelen entenderse los ahorros turísticos. CopenPay no sustituye la planificación del presupuesto, no garantiza una reducción del precio del alojamiento y no convierte Copenhague en un destino barato. Lo que el programa puede hacer es cubrir parte de pequeños gastos o abrir el acceso a experiencias que el viajero de otro modo pagaría: café, almuerzo, alquiler de bicicleta, entrada, visita o descuento en alguna actividad local. Por eso el valor es tanto financiero como experiencial. Un viajero que de todos modos planea moverse en bicicleta, usar el transporte público o visitar barrios de la ciudad fuera del circuito turístico clásico puede recibir una recompensa por decisiones que quizá habría tomado de todos modos.
Sin embargo, es importante no presentar el programa como un truco para unas vacaciones gratis. Las recompensas dependen de los socios, la disponibilidad, las reglas de cada actividad y la duración de la campaña. Según la información oficial, la lista de beneficios se consulta en la aplicación o en el sitio web de CopenPay, lo que significa que la oferta puede cambiar. Para el viajero resulta útil pensar en el programa como una capa adicional de planificación, del mismo modo que se comprueban los horarios de los museos o los billetes de transporte público. Quienes estén dispuestos a adaptar su ruta y su tiempo obtendrán el mayor beneficio: por ejemplo, elegir un barrio al que se llega en metro, sumarse a la limpieza de canales o sustituir parte de los trayectos en taxi por la bicicleta. En ese sentido, el “buen comportamiento” se convierte tanto en una forma de ahorrar como en una manera de conocer más profundamente la ciudad.
El turista como residente temporal, no como consumidor de paso
La esencia de CopenPay no es solo la recompensa, sino el cambio del papel del visitante. Wonderful Copenhagen señala que la investigación sobre el comportamiento de los participantes mostró que las recompensas por sí solas no son lo que más los motiva: según la evaluación que la organización cita en el comunicado, solo el 23 por ciento de los participantes declaró estar motivado principalmente por la recompensa, mientras que el 48 por ciento mencionó como principal motivo una experiencia única, significativa y educativa. Los organizadores también indican que siete de cada diez participantes informaron de un cambio de hábitos después de regresar a casa. Esas cifras deben leerse con cautela, porque se trata de una evaluación del programa y de comportamiento autodeclarado, pero sugieren que los visitantes a menudo buscan más que una visita pasiva. Copenhague construye sobre ello la idea de que el turista puede participar temporalmente en el ritmo de la ciudad, y no solo consumir sus recursos.
Es un cambio importante para destinos que se enfrentan a un dilema incómodo: el turismo aporta ingresos, empleos y visibilidad internacional, pero puede sobrecargar el transporte, el espacio público, los precios de la vivienda y la vida cotidiana de los residentes. En muchas ciudades, la respuesta han sido restricciones, tasas más altas, limitaciones al alquiler de corta duración o controles de comportamiento más estrictos. Copenhague no rechaza la necesidad de reglas, pero CopenPay muestra un enfoque diferente en el que el comportamiento deseable se vuelve atractivo. Si un huésped recibe una experiencia local porque recogió residuos, llegó en tren o se movió en bicicleta, la relación entre la ciudad y el visitante es menos conflictiva. El turista ya no es solo una persona que ocupa espacio, sino alguien que al menos simbólicamente devuelve parte del valor al destino.
Por qué el transporte está en el centro del programa
El transporte es una de las razones clave por las que CopenPay tiene una relevancia más amplia que la propia idea de recompensar a los turistas. UN Tourism y el International Transport Forum, en sus materiales sobre la acción climática en el turismo, destacan que las emisiones relacionadas con el transporte son una gran parte del desafío climático del turismo y que el sector debe desarrollar escenarios con menores emisiones y operaciones más eficientes. Por eso Wonderful Copenhagen en 2026 pone especial énfasis en la llegada en tren, el desplazamiento en bicicleta y el uso del transporte público. Según la guía oficial de VisitCopenhagen, el programa premia la llegada en tren porque los trenes en general tienen emisiones de CO₂ considerablemente menores en comparación con los aviones. Esto no significa que todo viaje en tren sea realista para cada visitante, especialmente para viajeros de otros continentes, pero muestra la dirección en la que la ciudad quiere orientar a quienes tienen opción.
Copenhague es un lugar adecuado para tal experimento porque ya cuenta con una sólida infraestructura ciclista y una cultura de desplazamiento sobre dos ruedas. Wonderful Copenhagen indica en sus datos oficiales que la ciudad tiene más bicicletas que habitantes y casi 400 kilómetros de carriles bici dedicados, mientras que las instrucciones municipales para circular en bicicleta subrayan el uso de los carriles bici, mantenerse a la derecha y hacer señales con la mano. Para los visitantes, esto significa que el ciclismo no es solo una atracción turística, sino una forma cotidiana de moverse que exige respeto por las normas locales. Por tanto, el programa no premia solo una elección “verde”, sino también el aprendizaje de un comportamiento que en la ciudad es normal. Cuando el visitante se sube a una bicicleta, usa el metro o camina hasta un barrio fuera de los principales lugares de interés, se acerca al ritmo de la vida local y al mismo tiempo reduce la presión sobre los puntos más saturados.
Del proyecto piloto a un modelo que observan otras ciudades
CopenPay se lanzó por primera vez en el verano de 2024 como proyecto piloto y luego se amplió considerablemente en 2025. Según la información de Wonderful Copenhagen, en su segunda temporada el programa incluyó alrededor de 100 atracciones y socios y duró nueve semanas. En 2026 se convierte en una plataforma durante todo el año, lo que constituye una prueba importante de la sostenibilidad del modelo: una cosa es atraer la atención con una breve campaña de verano y otra mantener una red de socios, recompensas y actividades durante todo el año. La organización indica que el modelo bajo el nombre DestinationPay se ha presentado a otros destinos y que más de 350 destinos han conocido el concepto. Según el mismo comunicado, países y destinos de Europa, América del Norte, Asia y Australia preparan sus propias versiones, y Berlín se menciona como una de las ciudades que ya ha puesto en marcha su modelo.
Para el turismo global, esta quizá sea la parte más importante de la historia. Si este enfoque puede adaptarse a diferentes ciudades, parques nacionales o zonas costeras, entonces recompensar el comportamiento útil deja de ser solo una campaña de marketing de un destino. En una zona de montaña, la recompensa puede estar vinculada al mantenimiento de senderos o al uso del transporte público hasta el inicio de la ruta. En ciudades costeras puede fomentar la limpieza de playas, el uso de ferris locales o la visita a barrios menos sobrecargados. En metrópolis culturales puede orientar a los huéspedes hacia museos fuera del centro, talleres locales o eventos que involucren a la comunidad. Por eso CopenPay es interesante como marco, y no solo como una lista de beneficios en la capital danesa.
Los límites del “juego de buen comportamiento”
Aun así, el modelo tiene límites claros. La gamificación del turismo puede ser útil cuando facilita mejores elecciones, pero no debe sustituir políticas serias de gestión del destino. Si una ciudad tiene un problema de calles masificadas, vivienda inaccesible, alquileres de corta duración sin control o un número excesivo de llegadas en los días punta, unos cuantos cafés y visitas gratis no resolverán las causas estructurales. CopenPay es una herramienta para orientar comportamientos, no un sustituto de la política de transporte, la regulación del espacio, la protección de los residentes y la planificación a largo plazo. Su ventaja está en que se comunica con los turistas de manera positiva, pero su debilidad está en que se apoya en la participación voluntaria y en la capacidad de los socios para ofrecer constantemente recompensas relevantes.
También existe la cuestión de la equidad. Los viajeros que pueden llegar en tren, quedarse más tiempo o dedicar tiempo a una actividad voluntaria utilizarán el programa con más facilidad que quienes vienen de lejos, viajan con niños pequeños, tienen tiempo limitado o movilidad reducida. Por eso el éxito de modelos similares dependerá de la amplitud de la oferta: las buenas actividades no deben estar disponibles solo para viajeros físicamente en forma, jóvenes o flexibles. Si el programa se desarrolla, podría incluir también elecciones sencillas como rellenar una botella de agua, usar el transporte público, visitar barrios menos sobrecargados o participar en visitas educativas que no exijan un gran esfuerzo físico. Solo entonces el “buen huésped” no se convierte en una categoría elitista, sino en una opción real para diferentes tipos de viajeros.
Qué pueden esperar los viajeros en Copenhague
Para quienes planean un viaje a la capital danesa, CopenPay resulta más útil si se observa como un complemento, y no como la base de todo el itinerario. Antes de llegar conviene consultar la lista oficial de actividades, pensar en el transporte y valorar cuánto puede adaptarse el plan de estancia a las recompensas disponibles. Los viajeros que buscan alojamiento cerca del transporte público en Copenhague pueden aprovechar más fácilmente las actividades relacionadas con el metro, la bicicleta y los paseos por los barrios. Quienes llegan en tren o se quedan cuatro días o más deberían comprobar los beneficios especiales vinculados a la llegada y a la estancia más larga. Para los visitantes que desean una visita clásica, el programa puede añadir varias experiencias inesperadas; para quienes buscan un ritmo más lento y más local, puede convertirse en la forma en que se organiza todo el viaje.
La pregunta más interesante, por tanto, no es solo si el viajero ahorrará algo de dinero, sino si un destino puede cambiar la lógica de las vacaciones. CopenPay sugiere que las vacaciones pueden convertirse en un juego de buen comportamiento si las reglas son simples, las recompensas concretas y la sensación de contribución real. Ese juego no debería convertir el viaje en una serie de tareas ni ocultar el hecho de que el turismo tiene costes reales. Pero puede recordar que cada visita a una ciudad es un conjunto de pequeñas decisiones: cómo llegar, cómo moverse, dónde comer, cuánto quedarse, qué barrios visitar y qué dejar atrás. En Copenhague, desde el 22 de junio de 2026, se intenta responder a algunas de esas decisiones de forma muy directa: haz algo útil y la ciudad te lo devolverá con una experiencia.
Fuentes:
- VisitCopenhagen – información oficial sobre el programa CopenPay, las reglas de participación, las fechas de las actividades y ejemplos de recompensas (enlace)
- Wonderful Copenhagen – comunicado del 9 de junio de 2026 sobre el lanzamiento anual de CopenPay, los resultados del programa y la expansión internacional del modelo (enlace)
- CopenPay – plataforma oficial con una descripción general de las actividades disponibles, formas de participación y ejemplos de beneficios para 2026 (enlace)
- Wonderful Copenhagen / DestinationPay – descripción del concepto CopenPay, su desarrollo desde el programa piloto y los datos disponibles sobre participantes y socios (enlace)
- UN Tourism – materiales sobre la acción climática en el turismo y las emisiones del transporte en el sector turístico (enlace)
- City of Copenhagen – directrices oficiales para circular en bicicleta de forma segura y para comportarse en los carriles bici de Copenhague (enlace)