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Barcelona desperdicia diez puntos de ventaja ante Žalgiris y espera al Maccabi Tel Aviv en la Euroliga

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Descubre cómo el Barcelona terminó el tercer cuarto por delante de Žalgiris, 65-55, pero acabó perdiendo 81-88. El conjunto lituano ganó el último periodo 33-16 y firmó una remontada decisiva. Antes de recibir al Maccabi Tel Aviv el 13 de octubre, conoce las claves del tropiezo y los aspectos que deberá mejorar el equipo local

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ilustración con IA: Barcelona desperdicia diez puntos de ventaja ante Žalgiris y espera al Maccabi Tel Aviv en la Euroliga Karlobag.eu / ilustración con IA

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El Barcelona recibe al Maccabi tras desperdiciar una ventaja de diez puntos: la derrota ante el Žalgiris, una advertencia antes de otro partido de Euroliga

Los jugadores de baloncesto del Barcelona recibirán al Maccabi Rapyd Tel Aviv el martes 13 de octubre de 2026, en la quinta jornada de la Euroliga, apenas cuatro días después de una derrota que planteó serias dudas sobre su rendimiento en los finales de partido. El viernes 9 de octubre, el Barcelona perdió por 81-88 frente al Žalgiris Kaunas de Lituania en el Palau Blaugrana, a pesar de que dominaba por 65-55 después de tres cuartos. Los visitantes ganaron los últimos diez minutos por 33-16 y remontaron un encuentro que durante mucho tiempo había parecido favorable para los locales. Según el calendario oficial del Barcelona, el partido contra el Maccabi comenzará a las 20:30, hora local de Barcelona, mientras que entre los dos compromisos europeos el equipo de Aleksander Sekulić también tiene un encuentro en casa de la liga española contra el Valencia el 11 de octubre. Por tanto, el calendario deja poco margen para descansar, pero ofrece al Barcelona la oportunidad de mostrar una rápida reacción ante su afición.

La derrota contra el Žalgiris no fue consecuencia de un dominio constante de los visitantes, sino de una caída repentina del rendimiento en el tramo decisivo. El Barcelona consiguió tomar la iniciativa durante el segundo y el tercer cuarto, abrir una diferencia en el marcador y afrontar los últimos diez minutos con una ventaja que debería haberle proporcionado cierto control sobre el encuentro. Sin embargo, perdió su ritmo ofensivo, mientras el Žalgiris comenzó a castigar los errores defensivos y a convertir importantes lanzamientos exteriores. Precisamente la manera en que se perdió esa ventaja resulta fundamental antes de la visita del Maccabi: el Barcelona no solo debe buscar un mejor resultado, sino también demostrar que puede mantener la calidad de su juego cuando el rival aumenta la presión. La temporada todavía se encuentra en una fase temprana de una competición larga, pero derrotas de este tipo pueden afectar a la confianza del equipo si los mismos problemas vuelven a repetirse.

Cómo pasó el Barcelona de ir por detrás a ponerse 65-55

El Žalgiris comenzó mejor el encuentro del 9 de octubre y se adelantó por 12-6, aunque Justin Robinson demostró pronto, con dos triples, que podía convertirse en una referencia ofensiva importante para el Barcelona. El primer cuarto terminó con ventaja visitante de 23-18, pero el conjunto local fue asumiendo progresivamente el control del ritmo. Según la crónica del FC Barcelona, Kevin Punter y Aleksander Balcerowski ayudaron a cambiar la dinámica del partido, mientras que un triple de Tyrese Martin permitió alcanzar una ventaja de 31-25. El Žalgiris logró reaccionar, de modo que el Barcelona llegó al descanso con apenas dos puntos de diferencia, 41-39. Aun así, el cambio en la relación de fuerzas era evidente: los locales habían encontrado más maneras de anotar y afrontaban la segunda mitad con un mayor equilibrio ofensivo.

En el tercer cuarto, el Barcelona amplió todavía más su ventaja. Robinson continuó acertando sus lanzamientos, Stanley Umude contribuyó desde el perímetro y Darío Brizuela y Josh Nebo ayudaron al equipo local a alcanzar una diferencia de diez puntos. En el otro lado, Marius Grigonis y Jonas Valančiūnas mantuvieron al Žalgiris dentro del partido, impidiendo que la distancia se convirtiera antes en una escapada contundente. El último cuarto comenzó con el marcador de 65-55, después de que el Barcelona ganara el tercer periodo por 24-16. Este desarrollo de los acontecimientos explica aún mejor por qué el desenlace final resultó especialmente doloroso para los locales: no perdieron simplemente el contacto con su adversario, sino una ventaja que ya habían construido.

El Žalgiris anotó casi el doble de puntos en los últimos diez minutos

El último cuarto transformó por completo el partido. El Žalgiris aceleró su producción ofensiva y consiguió 33 puntos, mientras que el Barcelona se quedó en solo 16. Carsen Edwards y Dustin Sleva aprovecharon especialmente bien los espacios que dejaban los defensores locales, y el equipo lituano redujo rápidamente la diferencia hasta ponerse por delante. En un momento importante, los visitantes dominaban por 76-72, una situación que, según la crónica oficial del Barcelona, formó parte de un desenlace en el que los locales ya no encontraron una respuesta adecuada. En lugar de conservar la ventaja que tenían al terminar el tercer cuarto, el Barcelona acabó perdiendo por siete puntos, por lo que el cambio total en la relación de fuerzas durante los últimos diez minutos alcanzó nada menos que 17 puntos.

Las estadísticas demuestran además que la diferencia no se produjo únicamente por determinados lanzamientos acertados. Según los datos de BasketNews, el Žalgiris terminó el encuentro con 36 rebotes, frente a los 26 del Barcelona, mientras que la relación de asistencias fue de 18-12 a favor de los visitantes. Los locales cometieron menos pérdidas de balón, diez frente a las 16 del Žalgiris, pero no consiguieron transformar esa ventaja en una victoria. Ambos equipos también estuvieron muy cerca en el porcentaje global de acierto en tiros de campo: el Barcelona convirtió 32 de 65 intentos, mientras que el Žalgiris acertó 29 de 58. Precisamente por eso, el resultado pone de manifiesto la importancia de distribuir las acciones ofensivas eficaces a lo largo de los cuarenta minutos, y no fijarse únicamente en el porcentaje final de acierto. En el desenlace, los visitantes lograron lo que los locales ya no conseguían: encontrar situaciones de tiro liberadas y convertirlas en puntos.

Robinson lideró a los locales, mientras Edwards y Sleva decidieron el partido para el Žalgiris

El máximo anotador del Barcelona fue Justin Robinson, con 20 puntos, incluidos cuatro triples convertidos en ocho intentos. Resultó fundamental en los periodos en los que el equipo local remontaba o intentaba mantener su ventaja, pero su eficacia individual no bastó para conseguir la victoria. Kevin Punter terminó con nueve puntos, una cifra considerablemente inferior a su promedio de la temporada hasta entonces, de 17,3 puntos por partido de Euroliga, indicado en la previa del siguiente encuentro publicada por BasketNews. Balcerowski y Brizuela anotaron siete puntos cada uno, mientras que Tyrese Martin y Stanley Umude aportaron seis por cabeza. El Barcelona contó así con varios anotadores diferentes, pero en los momentos decisivos no consiguió organizar un ataque capaz de frenar la racha del adversario.

En el Žalgiris, Carsen Edwards encabezó la anotación con 19 puntos y añadió siete asistencias, mientras que Dustin Sleva contribuyó con 14 puntos. También tuvo especial importancia la actuación de Jonas Valančiūnas, que consiguió doce puntos y nueve rebotes, mientras que Marius Grigonis terminó igualmente con doce puntos. Según la crónica oficial del Barcelona, fueron precisamente los aciertos exteriores de los visitantes y su juego cada vez más seguro durante el último cuarto los que decidieron el encuentro. El Žalgiris también demostró la amplitud de sus recursos ofensivos, ya que no dependió de un único anotador. Para el Barcelona, esto supone una advertencia de que, ante rivales con múltiples soluciones ofensivas, no basta con detener a un solo jugador destacado.

También hubo novedades positivas en cuanto a los efectivos disponibles del equipo local. Josh Nebo regresó después de una ausencia y terminó el partido con cuatro puntos y seis rebotes, mientras que Tosan Evbuomwan debutó y anotó ocho puntos. Su participación proporciona a Sekulić opciones adicionales cerca de la canasta en un calendario que incluye varios encuentros exigentes en un periodo breve. Al mismo tiempo, el regreso de determinados jugadores no puede resolver por sí solo los problemas de defensa colectiva, control del rebote y organización del ataque bajo presión. El partido contra el Maccabi será una nueva oportunidad para comprobar con qué rapidez puede el Barcelona integrar estas opciones adicionales en una actuación colectiva más regular.

Sekulić advirtió tras la derrota de la pérdida de concentración y confianza

El entrenador del Barcelona, Aleksander Sekulić, no intentó restar importancia a los últimos diez minutos después del encuentro. Según informó la agencia EFE, destacó que su equipo había seguido el plan de juego durante buena parte del partido, pero que en el cuarto periodo no respondió adecuadamente al cambio de ritmo. Señaló especialmente que el Barcelona había permitido que Edwards, máximo anotador de los visitantes, encontrara buenas posiciones para lanzar. También habló de una pérdida de confianza, nerviosismo y errores en defensa y en el rebote que el Žalgiris supo aprovechar. En su opinión, el Barcelona todavía se encuentra en el proceso de construir la cohesión del equipo y debe encontrar la manera de mantener la concentración durante todo el encuentro.

Estas declaraciones aportan un contexto adicional a la derrota porque permiten distinguir entre el planteamiento táctico y su ejecución. El Barcelona demostró en el tercer cuarto que podía organizar la defensa y el ataque contra el Žalgiris, pero no mantuvo ese nivel cuando el marcador comenzó a cambiar. Frente al Maccabi será importante comprobar si los locales pueden responder a las rachas anotadoras del rival sin atravesar periodos prolongados de ineficacia ofensiva. También serán fundamentales la comunicación defensiva, la asunción de responsabilidades en el momento oportuno y el control de los rebotes después de los lanzamientos fallados. Precisamente en esos aspectos suele apreciarse la diferencia entre un equipo que juega bien ocasionalmente y otro que conserva el control del resultado hasta la bocina final.

El Maccabi llega después de su primera victoria de la temporada en la Euroliga

El Maccabi Rapyd Tel Aviv viaja a Barcelona con una experiencia reciente diferente. El club israelí consiguió una victoria y sufrió tres derrotas en las primeras cuatro jornadas de la Euroliga, pero el 8 de octubre venció al Olimpia Milán por 97-79. Anteriormente había perdido frente al ASVEL por 74-84, el Beşiktaş por 93-109 y el Panathinaikos por 67-90, tal como confirman los resultados publicados de las primeras jornadas. Por tanto, el triunfo frente al conjunto milanés resulta importante antes de visitar el Palau Blaugrana: el Maccabi llega después de un encuentro en el que finalmente consiguió transformar su eficacia ofensiva en un resultado convincente. Aunque su balance de 1-3 es peor que el 2-2 del Barcelona, el último resultado impide considerar que los visitantes sean un adversario sencillo.

El equipo está dirigido por Oded Kattash, quien en abril de 2026 amplió su contrato con el club por otros tres años, según el anuncio oficial del Maccabi. Se trata de un entrenador que conoce bien las exigencias de una temporada de Euroliga y en cuyo sistema las responsabilidades importantes se reparten entre los jugadores exteriores e interiores. Según los datos de BasketNews antes de la quinta jornada, Roman Sorkin promedió 11,8 puntos en los primeros encuentros, mientras que Yam Madar repartió 5,5 asistencias por partido. Oshae Brissett destacó entre los mejores reboteadores del equipo con una media de 4,3 rebotes. Estos datos indican dónde debe prestar especial atención el Barcelona a la colaboración entre los jugadores rivales, aunque el rendimiento en un encuentro concreto no puede reducirse de antemano a los promedios de la temporada.

Para el Maccabi, los partidos en Barcelona y posteriormente, el 15 de octubre, a domicilio contra el Valencia forman parte de una semana exigente con doble jornada de Euroliga. Esto significa que los visitantes también deben administrar sus fuerzas y encontrar soluciones estables en la rotación. La victoria contra el Olimpia les ha dado impulso, pero un solo resultado todavía no borra las tres derrotas anteriores. Por su parte, el Barcelona puede intentar imponer un comienzo enérgico y aprovechar la familiaridad de su pabellón, siempre que no repita las grandes oscilaciones mostradas frente al Žalgiris. Con este equilibrio de fuerzas, resulta difícil pronosticar con fiabilidad al ganador basándose únicamente en la clasificación actual.

La defensa del perímetro y el rebote se presentan como aspectos clave del próximo encuentro

Aunque el Žalgiris y el Maccabi no son equipos con características idénticas, el encuentro del 9 de octubre dejó al descubierto problemas que el Barcelona debe resolver independientemente del adversario. Cuando el equipo contrario consigue lanzamientos liberados desde el perímetro, los locales deben elegir entre ejercer una presión más agresiva sobre el balón y proteger el espacio bajo la canasta. Si al hacerlo pierden el equilibrio en el rebote, incluso las acciones bien defendidas pueden terminar con una posesión adicional para el rival. Por eso, la diferencia de diez rebotes a favor del Žalgiris no constituye un simple dato secundario. Representa un punto de partida importante para preparar el siguiente examen de Euroliga, especialmente porque el Maccabi dispone de jugadores capaces de combinar el juego interior con el ataque exterior.

Igualmente importante será la aportación que el Barcelona reciba de sus principales jugadores exteriores. Robinson realizó una contribución ofensiva considerable contra el Žalgiris, pero no se puede esperar que cada noche compense él solo el menor rendimiento de los demás. El promedio de Punter durante la temporada hasta ahora demuestra hasta qué punto es importante su participación en ataque, mientras que el regreso de Nebo y la incorporación de Evbuomwan a la rotación abren más posibilidades para alternar entre el juego exterior y el de los hombres altos. Si el Barcelona distribuye mejor las responsabilidades, podrá reaccionar con más facilidad cuando el Maccabi interrumpa una de sus rachas anotadoras. Esto probablemente sea más importante que el simple intento de disputar los primeros minutos del encuentro al máximo ritmo.

Tres partidos de Euroliga en casa en ocho días, además de los compromisos de la liga española

El calendario de octubre del Barcelona subraya aún más la importancia de la continuidad. Según el calendario oficial del club, después del Žalgiris y del duelo liguero contra el Valencia el 11 de octubre, llegará el encuentro de Euroliga frente al Maccabi el martes 13 de octubre a las 20:30. Ya el viernes 16 de octubre, el Olympiacos visitará la misma cancha, también a partir de las 20:30, hora local de España. Posteriormente, el 18 de octubre, está previsto el desplazamiento para enfrentarse al Joventut en Badalona en el campeonato nacional. Esta sucesión de partidos con intervalos muy cortos sitúa en primer plano la recuperación física, la utilización de la rotación y la capacidad del entrenador para identificar durante la preparación algunas de las correcciones más importantes.

Después de cuatro jornadas disputadas de Euroliga, el Barcelona y el Žalgiris presentan un balance de 2-2, mientras que el Maccabi afronta la quinta jornada con un registro de 1-3. Por ahora es demasiado pronto para considerar estas cifras como una imagen decisiva de la temporada: según el formato de competición confirmado por la Euroliga, en la fase regular participan 20 clubes y cada uno disputa 38 partidos. Los seis primeros al término de la fase de liga se clasificarán directamente para los playoffs, mientras que los equipos situados entre el séptimo y el décimo puesto competirán por las dos plazas restantes mediante encuentros adicionales de clasificación. Sin embargo, cada oportunidad desaprovechada de ganar en casa aumenta la necesidad de obtener buenos resultados en el resto del calendario. Precisamente por eso, el Barcelona no juega contra el Maccabi únicamente para conseguir otra victoria, sino también para aprovechar la oportunidad de responder de manera más convincente a las debilidades que quedaron al descubierto frente al Žalgiris.

El partido entre el Barcelona y el Maccabi está programado para el martes 13 de octubre de 2026 en el Palau Blaugrana de Barcelona, con comienzo a las 20:30, hora local. Será su encuentro correspondiente a la quinta jornada de la Euroliga y el segundo de tres partidos consecutivos del Barcelona como local en esta fase del calendario europeo. Tras la dramática derrota frente al Žalgiris, los anfitriones tienen una misión deportiva clara: convertir sus buenos periodos de juego en una actuación que se mantenga durante los cuarenta minutos. El Maccabi, por su parte, llega a Cataluña animado por su primera victoria de la temporada en la Euroliga. El enfrentamiento mostrará si el Barcelona es capaz de reaccionar después de la derrota, en un duelo en el que, además de la calidad ofensiva, tendrán especial importancia la disciplina, el rebote y la respuesta a los cambios en el marcador.

Fuentes:
- FC Barcelona – crónica oficial del partido Barcelona – Žalgiris, resultado, desarrollo del encuentro y rendimiento de los jugadores (enlace)
- FC Barcelona – calendario oficial de partidos del equipo de baloncesto para octubre de 2026 (enlace)
- BasketNews – estadísticas del partido Barcelona – Žalgiris, rendimiento de los jugadores e indicadores colectivos (enlace)
- BasketNews – previa del encuentro Barcelona – Maccabi, balances iniciales y estadísticas de los jugadores durante la temporada (enlace)
- EFE / Infobae – declaraciones del entrenador Aleksander Sekulić después de la derrota contra el Žalgiris (enlace)
- Maccabi Tel Aviv – anuncio oficial de la ampliación del contrato del entrenador Oded Kattash (enlace)
- BasketNews – resultados de las primeras jornadas de la Euroliga en la temporada 2026/2027 (enlace)
- Euroliga – decisiones sobre el formato de la competición y la participación de 20 clubes en la temporada 2026/2027 (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Barcelona Žalgiris Maccabi Tel Aviv Euroliga baloncesto remontada Palau Blaugrana octubre de 2026
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