El Real Madrid pone fin a su racha de derrotas en la Euroliga: vence al Partizan por 86:76 y ahora le espera Milán
El Real Madrid consiguió su primera victoria en la Euroliga de baloncesto de la temporada 2026/27 tras derrotar al Partizan de Belgrado por 86:76 el 8 de octubre en el Movistar Arena de Madrid. El equipo dirigido por Pedro Martínez puso así fin a una racha de tres derrotas al comienzo de la competición y superó ante su afición a un rival que había llegado a Madrid con tres victorias en tres partidos. El triunfo supuso un alivio para un club que había iniciado la temporada con unos resultados inusualmente malos, pero también demostró que los problemas para mantener las ventajas todavía no se han resuelto por completo. El conjunto local tuvo un control convincente del juego durante la primera mitad, mientras que el Partizan amenazó dos veces con remontar después del descanso. La próxima prueba del Real en la Euroliga está programada para el martes 13 de octubre, cuando visitará al Olimpia Milano, otro equipo que presenta un balance de 1-3 después de cuatro jornadas.
Tres derrotas que aumentaron la presión sobre el club madrileño
Según las crónicas oficiales del Real Madrid, el comienzo de la temporada europea estuvo marcado por tres partidos consecutivos fuera de casa y tres resultados negativos. El Real perdió el 24 de septiembre ante Dubai Basketball por 78:77, aunque en los últimos instantes tuvo la oportunidad de anotar la canasta de la victoria. Cinco días después, Anadolu Efes derrotó al conjunto madrileño en Estambul por 94:84, tras un encuentro en el que el Real intentó remontar la desventaja acumulada en la primera mitad. La tercera derrota llegó el 1 de octubre contra Hapoel Tel Aviv, que se impuso por 102:98 en un partido disputado en Sofía. El equipo madrileño consiguió remontar una diferencia considerable, pero no logró conservar su ventaja durante el último cuarto.
La Euroliga destacó en su crónica del partido contra el Partizan que el Real nunca había comenzado una temporada de esta competición con un balance de 0-3. Un inicio así tenía especial importancia para un club que habitualmente afronta cada temporada con grandes aspiraciones europeas. Sin embargo, las tres derrotas iniciales no fueron iguales: en Dubái decidió una sola jugada en los instantes finales; en Estambul, una caída del rendimiento antes del descanso; y contra Hapoel, los problemas defensivos y las dificultades en el tramo final después de una gran remontada. El problema común fue la incapacidad para prolongar durante el tiempo suficiente los períodos de buen juego. Por eso, el encuentro contra el Partizan no era solamente una oportunidad para lograr la primera victoria en la competición europea, sino también una prueba importante de la estabilidad del nuevo equipo del Real bajo la dirección de Martínez.
Del equilibrio inicial a una amplia ventaja al descanso
El Partizan justificó al comienzo del encuentro su condición de equipo invicto y mantuvo el ritmo de los locales, principalmente gracias a Carlik Jones. Según la crónica del club madridista, Jones anotó ocho puntos en los primeros minutos, pero el conjunto local empezó a tomar la iniciativa alrededor del séptimo minuto. El Real acertó cinco de sus ocho intentos de triple en el primer cuarto y fue controlando cada vez mejor el rebote, lo que le permitió desarrollar ataques más sencillos. Una aportación importante llegó desde el banquillo: Damian Jones y Andrés Feliz encestaron triples durante una racha que se prolongó hasta el inicio del segundo período. La Euroliga señala que el Real consiguió un parcial de 14:0 en menos de tres minutos y se adelantó por 35:19.
El primer cuarto terminó con un marcador de 27:19 y el segundo trajo una diversidad ofensiva aún mayor por parte del equipo local. Facundo Campazzo conectaba a sus compañeros, Jaime Pradilla y Walter Tavares aportaban presencia bajo la canasta, mientras que Nick Smith Jr. anotó sus nueve puntos durante el segundo período. El Real llegó a situarse 45:26 mediada la primera mitad, lo que demostraba cuánto había cambiado el ritmo del encuentro. Según la crónica de la Euroliga, el conjunto madrileño tenía al descanso una ventaja de 23:14 en rebotes y encontraba con mayor facilidad oportunidades en transición. El Partizan redujo ligeramente la diferencia gracias a Ethan Thompson, pero el marcador de 53:37 al descanso reflejaba claramente la mejor actuación de los locales.
El Partizan se acercó a seis puntos, pero el Real encontró la respuesta
La segunda mitad demostró por qué todavía es demasiado pronto para hablar de una superación completa de la crisis de juego del Real. El Partizan, dirigido por Joan Peñarroya, aumentó la presión defensiva después del descanso y ralentizó el ataque local, mientras que el conjunto madrileño atravesaba períodos sin conseguir anotar una canasta. Jones y Thompson aprovecharon la caída de eficacia del rival y, en el minuto 26, la diferencia se redujo a solamente seis puntos, 60:54. En esos momentos ya no bastaba con limitarse a mantener la ventaja conseguida anteriormente; el Real tenía que volver a encontrar soluciones eficaces frente a una defensa bien organizada. La presencia de Tavares en la pintura, los aciertos exteriores de Timothé Luwawu-Cabarrot y Chuma Okeke y la tranquilidad de Campazzo al lanzar los tiros libres se convirtieron en factores importantes.
El Real disputó con mayor seguridad los últimos minutos del tercer cuarto y amplió su ventaja hasta el 71:57 con un parcial de 6:0. En el último período, la combinación de Campazzo y Maledon volvió a generar penetraciones y ataques más organizados, por lo que los locales alcanzaron en el minuto 33 su máxima ventaja de 20 puntos, 83:63. Sin embargo, el Partizan tampoco se rindió entonces: con un parcial de 10:0 se acercó hasta el 83:73 y planteó la posibilidad de que Madrid volviera a complicarse el partido en los últimos instantes. La respuesta llegó mediante una defensa más sólida y una acción de Maledon en la que consiguió una canasta y convirtió el tiro libre adicional. El encuentro terminó 86:76 y los parciales de los cuartos, según el acta estadística, fueron 27:19, 26:18, 18:20 y 15:19.
Una victoria colectiva sin un anotador individual claramente dominante
Las estadísticas del partido confirman que el Real no dependió de un solo referente ofensivo. Theo Maledon fue el máximo anotador de los locales con 13 puntos y cuatro asistencias, mientras que Campazzo sumó 12 puntos y tres asistencias. Smith Jr. y Feliz consiguieron nueve puntos cada uno, Tavares y Pradilla ocho cada uno, y Damian Jones y Luwawu-Cabarrot siete cada uno. Tavares también capturó ocho rebotes, mientras que varios jugadores del banquillo ayudaron a mantener la intensidad durante los momentos clave del encuentro. Según los datos del portal estadístico RealGM, hasta diez jugadores del Real anotaron al menos cinco puntos, lo que refleja bien el reparto de responsabilidades en ataque.
La crónica de la Euroliga destaca especialmente la contribución de la segunda unidad durante el período en el que los locales construyeron la ventaja decisiva. Los anfitriones acertaron nueve de 27 triples y estuvieron impecables desde la línea de tiros libres, con 17 aciertos en 17 intentos. Por su parte, el Partizan solamente convirtió tres de 20 tiros de tres puntos, es decir, un 15 por ciento de acierto, mientras que anotó 17 de sus 27 tiros libres. Estas cifras ayudan a explicar por qué los visitantes no pudieron completar la remontada, aunque después del descanso anotaron más puntos que el Real. No fue una actuación perfecta del vencedor, sino un aprovechamiento más eficaz de las oportunidades decisivas cuando el adversario recortaba la diferencia.
Por el Partizan, Carlik Jones anotó 19 puntos y repartió cinco asistencias, Ethan Thompson terminó con 14 puntos y ocho rebotes, y Tonye Jekiri aportó 11 puntos. Sus actuaciones fueron importantes para la remontada en la segunda parte, pero al equipo de Belgrado le faltó precisión en los lanzamientos exteriores. Después de cuatro jornadas, el Real mejoró su balance hasta una victoria y tres derrotas, mientras que el Partizan sufrió su primera derrota y ahora presenta un registro de 3-1. Esto significa que el encuentro cambió el ánimo en ambos equipos, pero no el hecho de que la temporada apenas está comenzando. Para el conjunto madrileño, lo más importante es la primera victoria; para el Partizan, supone el primer recordatorio serio de que incluso un buen comienzo no garantiza resultados positivos en desplazamientos exigentes.
Martínez, satisfecho con la reacción, pero advierte de la falta de continuidad
El entrenador del Real, Pedro Martínez, destacó después del encuentro que su equipo había disputado algunos de sus mejores minutos de la temporada durante la primera mitad. Según unas declaraciones publicadas en la página oficial del club madrileño, resaltó especialmente la concentración de los jugadores y las rápidas transiciones de la defensa al ataque. Al mismo tiempo, reconoció que el Partizan había adaptado su defensa después del descanso y había provocado que los locales jugaran con mucha menos seguridad en sus posesiones ofensivas. Consideró que la victoria era importante para recuperar la confianza, pero añadió que el equipo debía centrarse rápidamente en sus próximos compromisos. Su valoración refleja las dos caras del encuentro: el Real mostró un nivel de juego con el que puede controlar a un rival de calidad, pero todavía tiene que demostrar que puede mantenerlo durante todo un partido.
Peñarroya ofreció un análisis parecido desde la perspectiva contraria. Según una información del medio serbio Sport Extra, el entrenador del Partizan considera que su equipo permitió demasiados puntos fáciles en la primera mitad, mientras que después del descanso controló mejor el ritmo y la defensa. Sin embargo, subrayó que los bajos porcentajes de acierto en el tiro impidieron completar la remontada. La reacción del Partizan fue suficientemente fuerte como para obligar a Madrid a atravesar un período de mayor incertidumbre, pero no para poner en peligro el resultado final. Precisamente en ese contraste se puede observar la diferencia fundamental entre jugar mejor durante una parte del encuentro y ofrecer el rendimiento necesario para ganar fuera de casa contra un gigante europeo.
Milán espera al Real después de sufrir su propia dura derrota
El próximo rival del Real, EA7 Emporio Armani Milano, tampoco ha comenzado bien la temporada de la Euroliga. Según los resultados de las primeras cuatro jornadas, el conjunto milanés perdió en Belgrado contra el Partizan por 92:76, después derrotó al Virtus Bologna por 87:85 ante su afición y posteriormente cayó en la cancha del Baskonia por 86:76. El cuarto encuentro terminó con una nueva derrota: Maccabi Tel Aviv se impuso el 8 de octubre por 97:79 en un partido disputado en terreno neutral en Belgrado. El medio italiano Sky Sport informó de que el Olimpia consiguió reducir su desventaja a solamente seis puntos antes del descanso, pero volvió a perder el contacto con su rival durante la segunda mitad. En el equipo dirigido por Peppe Poeta destacó Moses Wright con 23 puntos y ocho rebotes, aunque eso no fue suficiente para evitar la tercera derrota europea de Milán.
Tanto el Real como el Olimpia llegan, por tanto, a su enfrentamiento directo con un balance de 1-3, aunque desde circunstancias distintas. Madrid llega animado por su primera victoria después de tres tropiezos fuera de casa, mientras que el club milanés busca ante sus aficionados una respuesta a la derrota contra Maccabi y la continuación de su recuperación de resultados. También resulta interesante que ambos clubes ya se hayan enfrentado al Partizan durante las primeras cuatro jornadas, con el conjunto de Belgrado derrotando a Milán en el inicio de la temporada, pero perdiendo posteriormente en Madrid. Sin embargo, esta comparación no constituye un pronóstico fiable del próximo encuentro, porque los estilos, las plantillas y las circunstancias de los partidos son diferentes. Ante todo, demuestra lo rápido que cambia el panorama al comienzo de una temporada en una competición con un calendario muy apretado.
El partido del 13 de octubre y la cuestión de la primera victoria del Real como visitante
Según el calendario oficial del Real, el Olimpia Milano y el Real Madrid se enfrentarán en la quinta jornada el martes 13 de octubre de 2026, a partir de las 20:30, hora local de Italia. El escenario será el Unipol Forum de Assago, en el área metropolitana de Milán, algo que también confirma el calendario de eventos del propio pabellón. Para el Real será su cuarto partido como visitante en las primeras cinco jornadas de la Euroliga, y los tres anteriores terminaron con derrotas. La victoria contra el Partizan demostró que el equipo puede repartir mejor las responsabilidades y construir una ventaja, pero en Milán tendrá que trasladar ese mismo planteamiento desde un entorno conocido a un pabellón visitante. Esto es especialmente importante porque el Real solamente ha conseguido hasta ahora su única victoria en la Euroliga jugando en casa, mientras que el Olimpia también logró su único triunfo ante su público.
Desde el punto de vista táctico, para Madrid volverá a ser importante asegurar el rebote defensivo y controlar el ritmo, porque precisamente a partir de esas situaciones consiguió generar una serie de ataques más sencillos frente al Partizan. Milán, por su parte, intentará evitar los períodos en los que el rival toma la iniciativa y construye una gran diferencia, algo que le salió caro contra Maccabi. El duelo entre los jugadores interiores, especialmente Tavares y Wright, podría tener un papel importante bajo las canastas, pero también será fundamental la manera en que los jugadores exteriores del Real reaccionen a la presión durante los 40 minutos. Son cuestiones sobre las que los resultados de las primeras cuatro jornadas ofrecen indicios, pero no respuestas definitivas. Tendrá ventaja el equipo que consiga transformar la calidad mostrada en determinados tramos del partido en una actuación más regular.
El calendario posterior deja poco tiempo para realizar ajustes. Según el calendario del club, el Real recibirá al ASVEL Villeurbanne el jueves 15 de octubre, mientras que el Olimpia jugará ese mismo día en su propia cancha contra Dubai Basketball. La Euroliga reúne a 20 clubes en la temporada 2026/27 y cuenta con 38 jornadas de fase regular, por lo que cuatro partidos disputados todavía no determinan las aspiraciones finales de ningún equipo. No obstante, las victorias tempranas pueden ser importantes en una competición en la que cada resultado influye en la posición dentro de la larga y exigente lucha por los playoffs. En Madrid, el Real demostró que puede poner fin a una racha negativa; el 13 de octubre, en Milán, descubrirá si es capaz de convertir ese resultado también en su primera victoria de la temporada en la Euroliga como visitante.
Fuentes:
- Euroliga – crónica oficial de la victoria del Real sobre el Partizan y de los momentos clave del encuentro (enlace)
- Real Madrid – crónica del partido contra el Partizan, 8 de octubre de 2026 (enlace)
- Real Madrid – declaraciones del entrenador Pedro Martínez después del encuentro (enlace)
- Real Madrid – crónicas de las derrotas anteriores contra Dubai, Anadolu Efes y Hapoel (Dubai, Efes, Hapoel)
- RealGM – acta estadística y resultados por cuartos del partido Real – Partizan (enlace)
- Sport Extra – declaraciones del entrenador del Partizan Joan Peñarroya después de la derrota (enlace)
- Sky Sport Italia – crónica de la derrota del Olimpia contra Maccabi el 8 de octubre (enlace)
- Virtus Bologna – resultado oficial del partido de Euroliga contra Olimpia Milano (enlace)
- BasketNews – resultados del Olimpia Milano en las primeras cuatro jornadas de la Euroliga (enlace)
- Real Madrid – calendario oficial de la Euroliga para la temporada 2026/27 (enlace)
- Unipol Forum – calendario de eventos y confirmación de la sede del encuentro en Milán (enlace)