El Bayern conquista la DFB-Pokal ante el Stuttgart: el hat-trick de Kane confirma el doblete nacional
El Bayern Múnich vuelve a ser campeón de la copa alemana. En la final de la DFB-Pokal disputada el 23 de mayo de 2026 en el Olympiastadion de Berlín, el equipo de Vincent Kompany derrotó al VfB Stuttgart por 3:0 y así, tras haber conquistado ya el título de campeón alemán, confirmó el doblete nacional. Según el acta oficial de la Federación Alemana de Fútbol, el partido ante 74.036 espectadores terminó sin goles en la primera parte, y después, en la continuación, Harry Kane lo decidió con tres tantos. El delantero inglés marcó en los minutos 55, 80 y 90.+2, la última vez de penalti, con lo que dejó su sello en el cierre de la temporada y dio al Bayern su primer título copero desde 2020.
La final tenía un peso adicional porque en Berlín se encontraron el récordman de la competición y el defensor del título. La DFB describía al Bayern antes y después del partido como el club más exitoso en la historia de la DFB-Pokal, mientras que el Stuttgart entró en la final como actual ganador de la competición. Ese contexto dio al duelo una dramaturgia deportiva clara: el Bayern buscaba recuperar un trofeo que en los últimos años se le había escapado, y el Stuttgart intentaba confirmar la continuidad tras una temporada exitosa y defender su condición de campeón de copa.
El Stuttgart empezó mejor, el Bayern esperó el momento adecuado
El 3:0 final sugiere una victoria convincente, pero el desarrollo del partido no fue unilateral desde el primer silbato. Según el informe de la DFB, el Stuttgart fue el equipo más activo y peligroso en la primera mitad, especialmente en las fases en las que consiguió presionar alto al Bayern y obligarlo a una construcción de ataque más lenta. Ya en el minuto 9 Maximilian Mittelstädt amenazó desde una posición difícil tras una habilitación de Deniz Undav, y el mismo jugador volvió a poner a prueba al guardameta Jonas Urbig en el minuto 17. El Bayern tuvo más posesión, pero en la parte inicial del encuentro no lograba convertirla en una presión continua ante la portería de Alexander Nübel.
Urbig, que según el informe de la DFB defendió en lugar del lesionado Manuel Neuer, tuvo en la primera parte un papel importante para mantener el equilibrio en el marcador. El Stuttgart buscó el camino hacia la ventaja por medio de Mittelstädt, Chris Führich y centros desde acciones a balón parado, mientras que el Bayern solo llegaba de vez en cuando a la finalización. Luis Díaz realizó uno de los primeros intentos más concretos del campeón alemán alrededor de la media hora de juego, y Harry Kane se quedó sin una ocasión clara antes del descanso tras un tiro libre de Joshua Kimmich. Los primeros 45 minutos terminaron por ello sin goles, pero no sin un mensaje claro de que el Stuttgart podía complicar la tarea al favorito.
Ese desarrollo de los acontecimientos fue confirmado después también por las declaraciones de los protagonistas. Joshua Kimmich dijo a la DFB que la primera parte fue muy igualada y que el Stuttgart entró mejor en el partido, mientras que el entrenador del Bayern Vincent Kompany subrayó que su equipo jugó contra un rival fuerte. Una impresión similar dejaron también los comentarios desde el Stuttgart: Deniz Undav y Ermedin Demirović destacaron que el VfB dificultó durante mucho tiempo el juego al Bayern y tuvo periodos en los que podía esperar un desenlace más favorable. Precisamente por eso el resultado final no habla solo de la diferencia de calidad, sino también de lo eficaz que fue el Bayern cuando el partido entró en su fase decisiva.
Kimmich y Olise abrieron el espacio, Kane castigó la primera caída de concentración
El momento de inflexión llegó en el minuto 55. Según la descripción de la jugada por parte de la DFB, Joshua Kimmich sacó rápidamente una falta hacia la banda derecha, Michael Olise envió el balón al área, y Harry Kane marcó de cabeza desde cerca para el 1:0. En ese momento el Bayern aprovechó precisamente aquello que le había faltado en la primera parte: una decisión más rápida, una entrada más precisa en la fase final y un delantero que desde poco espacio puede cambiar todo un partido.
Después del gol inicial, la relación de fuerzas se volvió diferente. El Stuttgart tuvo que salir de la posición de espera y volver a buscar un mayor riesgo, mientras que el Bayern obtuvo la posibilidad de controlar el ritmo y utilizar el espacio que se abría detrás de las líneas del rival. La DFB señala en su informe que los muniqueses tras el gol asumieron el dominio y gestionaron el balón cada vez con más seguridad, y que al Stuttgart le resultaba cada vez más difícil llegar a la presión necesaria para el empate. En tal escenario, la calidad individual del Bayern llegó a expresarse plenamente.
El segundo gol, conseguido en el minuto 80, prácticamente decidió la final. Kane recibió el balón de espaldas a la portería, giró sobre su propio eje y con un disparo preciso acertó en la esquina inferior. Ese gesto resumió su noche: no necesitaba mucho espacio, pero sabía convertir cada error y cada momento de desatención en gol. Al Stuttgart le quedó después demasiado poco tiempo y energía para regresar, y el Bayern llegó al tramo final con control del marcador y plena seguridad en su propio plan de juego.
El tercer gol llegó en el tiempo añadido. La DFB indica que Angelo Stiller tocó el balón con la mano tras un centro de Olise, por lo que el Bayern recibió un penalti. Kane asumió la responsabilidad y marcó para el 3:0 definitivo. Con ello se convirtió en el héroe absoluto de la final, y su nombre quedó ligado a una de las actuaciones individuales más impactantes en el cierre de la copa alemana de los últimos años.
Kane terminó la temporada de copa como símbolo del ataque del Bayern
La Bundesliga destacó en su cobertura del partido que Kane terminó la campaña copera con diez goles y que marcó en cada ronda de la competición. Ese dato explica adicionalmente por qué la final en Berlín fue vivida como el cierre lógico de su temporada. No se trató solo de una gran actuación, sino de la continuidad de un delantero que durante toda la DFB-Pokal sostuvo al Bayern en los momentos clave.
Su hat-trick contra el Stuttgart fue diferente también por la forma de marcar los goles. El primer gol de cabeza mostró una definición clásica dentro del área, el segundo serenidad técnica y capacidad para desenvolverse entre la multitud, y el tercero seguridad desde el punto de penalti en un momento en el que la final ya estaba decidida, pero había que redondear la historia. Según las declaraciones de la DFB después del encuentro, Kane dijo que esperaba la final con especial ilusión y que la sensación de jugar un partido así había sido especial. A la vez subrayó que el duelo fue apretado, pero que el Bayern aprovechó después de aproximadamente una hora la caída de intensidad del Stuttgart.
Para el Bayern, la noche de Kane tuvo también un significado más amplio. El club ya había asegurado el título de campeón de la Bundesliga, pero en Berlín buscaba la confirmación de la temporada mediante un segundo trofeo nacional. Según Max Eberl, director deportivo del Bayern, se trató de una temporada extraordinaria que el equipo concluyó merecidamente con el doblete. Eberl destacó ante la DFB que fue especialmente apropiado que el partido lo decidiera precisamente Kane con un hat-trick, porque así se premiaba la calidad que el delantero había aportado durante toda la temporada.
Doblete, 21.º título copero y regreso del trofeo después de seis años
La DFB anunció después de la final que el Bayern conquistó la DFB-Pokal por 21.ª vez, con lo que afianzó aún más su condición de récordman de la competición. En el mismo informe se señala que es el primer título del club en la copa desde 2020, lo que explica por qué el trofeo tenía una importancia especial para el equipo, la directiva y los aficionados. En los últimos años, el Bayern había sufrido eliminaciones tempranas en la copa alemana y no llegaba regularmente a la fase final, por lo que el regreso al escenario berlinés tenía también una dimensión simbólica.
En el contexto de toda la temporada, el trofeo en Berlín significa que el Bayern unió campeonato y copa, es decir, logró el doblete nacional. La DFB, mediante las declaraciones de jugadores y dirigentes, indicó que este es en total el 14.º doblete del Bayern compuesto por título de campeón y triunfo copero. Tal rendimiento es especialmente importante para Kompany, que esta temporada condujo al equipo a la dominación nacional y, al mismo tiempo, consiguió volver a conectar resultado, ritmo y eficacia ofensiva.
Kimmich habló después del partido sobre la dinámica especial que se creó en el equipo y sobre el deseo de ganar el trofeo para el club, las familias y los propios jugadores. Kompany, según la DFB, describió la final como un partido de copa casi perfecto en el que el Bayern elevó el nivel en la segunda parte y defendió con estabilidad. Esas declaraciones muestran cómo se vivió la victoria dentro del vestuario: no solo como otro trofeo, sino como la confirmación final de un proceso en una temporada en la que el Bayern volvió a establecer una medida nacional elevada.
El Stuttgart se quedó sin defender el título, pero con confirmación de competitividad
Para el Stuttgart la derrota significó el final de la defensa del título, pero no necesariamente el final de una temporada positiva. La DFB transmitió en las declaraciones después de la final que el entrenador Sebastian Hoeneß subrayó la decepción, pero también el orgullo por la forma en que su equipo jugó durante gran parte del partido. Según su valoración, el Stuttgart mostró durante más de una hora lo que se necesita para llevar al Bayern al límite, y esa actuación puede ayudar al equipo a entrar en el parón estival con una sensación de progreso pese a la derrota.
Un mensaje similar envió también Deniz Undav, quien subrayó que el Stuttgart quería ganar, pero que el equipo aun así puede estar orgulloso de la temporada y de la clasificación para la Liga de Campeones. Ermedin Demirović valoró que el VfB jugó un partido muy bueno, estuvo presente en los duelos y durante mucho tiempo controló muchos mecanismos del Bayern, pero que decidió la calidad individual de Kane. El director deportivo Fabian Wohlgemuth señaló que el Stuttgart puede marcharse del campo con la cabeza alta, aunque el tramo final mostró lo difícil que es contener al Bayern cuando una vez se abre espacio para sus jugadores más peligrosos.
Precisamente esa doble imagen marcó la noche del Stuttgart. Por un lado, el 0:3 definitivo no deja espacio para la duda sobre el vencedor. Por otro lado, la actuación en la primera parte y el tramo inicial de la continuación confirman que el Stuttgart no fue un finalista pasivo, sino un rival que durante mucho tiempo tuvo un plan claro y suficiente intensidad para desestabilizar al Bayern. La diferencia, sin embargo, apareció en la finalización de las jugadas, allí donde el Bayern tenía a Kane, Olise y Kimmich como creadores y ejecutores clave.
Berlín, de nuevo centro de la temporada futbolística alemana
El Olympiastadion de Berlín fue una vez más el escenario de la final de la DFB-Pokal, y el dato oficial de 74.036 localidades agotadas confirma el nivel de interés por la final. El partido fue arbitrado por Sven Jablonski, se indica en el acta oficial de la DFB, y la final se disputó como la 83.ª final masculina de la DFB-Pokal. En sentido deportivo, el encuentro cerró la temporada nacional en Alemania y ofreció un contraste entre la experiencia del Bayern en ganar trofeos y el deseo del Stuttgart de defender el éxito del año anterior.
El Bayern llegó a la final a través de un camino exigente. Según el repaso del club sobre el camino a Berlín, el equipo venció en la primera ronda al Wehen Wiesbaden por 3:2, luego al 1. FC Köln por 4:1, al Union Berlin por 3:2, al RB Leipzig por 2:0 y al Bayer Leverkusen por 2:0. Esa serie muestra que el trofeo no se ganó solo con una noche potente en Berlín, sino a través de una serie de partidos en los que el Bayern tuvo que resolver distintos tipos de rivales y presiones. El Stuttgart, según el mismo marco competitivo y los datos oficiales de la DFB, entró en la final como defensor del título y como un equipo que volvió a demostrar que pertenece a la cima del fútbol alemán.
Para el Bayern, el pitido final marcó el inicio de la celebración y el fin de seis años de espera por la DFB-Pokal. Para el Stuttgart, marcó una dolorosa derrota en la final, pero también la confirmación de que el club volvió al círculo de equipos que pueden disputar finales y partidos relevantes a nivel europeo. La imagen final, sin embargo, pertenece a Kane: tres goles, un trofeo y una noche en la que el Bayern hizo incuestionable el doblete nacional.
Fuentes:
- DFB Datencenter – acta oficial de la final de la DFB-Pokal Bayern Múnich - VfB Stuttgart 3:0, con fecha, estadio, espectadores, árbitro y goleadores (link)
- Federación Alemana de Fútbol DFB – informe de la final y descripción del desarrollo del partido, incluidos los goles de Harry Kane y el contexto del 21.º título copero del Bayern (link)
- Federación Alemana de Fútbol DFB – declaraciones de los protagonistas después de la final, incluidos los comentarios de Joshua Kimmich, Harry Kane, Vincent Kompany, Max Eberl y representantes del Stuttgart (link)
- Bundesliga – seguimiento en directo de la final y contexto estadístico de la campaña copera de Kane, incluido el dato de diez goles y tantos en cada ronda (link)
- FC Bayern Múnich – repaso del camino del Bayern hasta la final de la DFB-Pokal 2026 y resultados por rondas (link)