Hargreaves defiende a Ronaldo antes de su histórico sexto Mundial: "Esto no es egoísmo, sino obsesión por el éxito"
Owen Hargreaves, excentrocampista del Manchester United y excompañero de Cristiano Ronaldo, volvió a salir en defensa del capitán portugués en un momento en que uno de los futbolistas más conocidos de la era moderna se prepara para disputar el Mundial de 2026. Según los comunicados oficiales de la Federación Portuguesa de Fútbol y de la FIFA, Ronaldo, a los 41 años, liderará a Portugal en el torneo de Estados Unidos de América, Canadá y México, donde debería convertirse en el primer futbolista en la competición masculina con presencia en seis Copas del Mundo. Su papel en la selección ha vuelto a abrir un viejo debate: si se trata de un deportista cuya hambre de éxito a veces asfixiaba al equipo, o de un raro ejemplo de mentalidad competitiva que mantuvo una carrera en la cima durante más de dos décadas.
Hargreaves en ese debate se sitúa claramente del segundo lado. En declaraciones anteriores que estos días han adquirido un nuevo contexto por la cercanía del Mundial, el exinternacional inglés rechazó las afirmaciones de que Ronaldo era un jugador egoísta orientado exclusivamente a sus propias cifras. Según una declaración recogida por Goal, Hargreaves subrayó que Ronaldo no es un "ególatra" y que sabe reconocer muy bien la calidad de sus compañeros. Esa valoración llega desde un vestuario en el que Ronaldo pasó de ser un gran talento a convertirse en un jugador que con el Manchester United ganó la Liga de Campeones, la Premier League y su primer Balón de Oro.
Testimonio desde el vestuario del Manchester United
Hargreaves llegó al Manchester United en 2007, precisamente en el periodo en el que Ronaldo vivía el ascenso más rápido de su carrera. United ganó la Premier League y la Liga de Campeones en la temporada 2007/08, y la UEFA recuerda que Ronaldo recibió ese mismo año el Balón de Oro después de haber sido uno de los jugadores clave del equipo de Alex Ferguson. La Premier League, en su repaso de aquella temporada, señala que el portugués marcó 31 goles en el campeonato y ganó la Bota de Oro de la liga, mientras que el Manchester United alcanzó su décimo título en la era de la Premier League. En ese entorno, Hargreaves vio de cerca lo que a menudo no se ve fuera del campo de entrenamiento: la rutina diaria, la repetición de detalles y la disposición a seguir trabajando individualmente después del entrenamiento del equipo.
Según la descripción de Hargreaves recogida por Yahoo Sports, Ronaldo continuaba con el balón después del entrenamiento, practicaba movimientos, tiros libres, iba al gimnasio, trabajaba con pesas, usaba baños de hielo y cuidaba la alimentación. Esa descripción no encaja con la imagen de un jugador que se apoya exclusivamente en el talento o en el estatus de estrella. Habla más bien de un sistema de trabajo que permitió a Ronaldo pasar gradualmente de extremo de su primera etapa en Old Trafford a goleador, capitán de la selección y deportista que, también en la quinta década de su vida, se prepara para el mayor escenario internacional. La defensa de Ronaldo por parte de Hargreaves no es por tanto solo lealtad personal hacia un excompañero, sino también un recordatorio de cómo la ambición futbolística puede interpretarse erróneamente si se observa solo a través de gestos sobre el terreno de juego.
En el equipo del United de aquella época, Ronaldo no jugaba aislado. A su alrededor estaban Wayne Rooney, Carlos Tévez, Ryan Giggs, Paul Scholes, Rio Ferdinand, Nemanja Vidić, Edwin van der Sar y una serie de otros jugadores que moldearon uno de los equipos más fuertes del fútbol inglés de aquella década. La afirmación de Hargreaves de que Ronaldo sabía valorar la calidad de sus compañeros es importante precisamente por el contexto de un vestuario así. En un grupo competitivo lleno de ganadores, la ambición individual no significaba necesariamente separarse del equipo, sino una presión constante para elevar todavía más el estándar.
Ronaldo ante un récord que nadie ha logrado todavía
Según los datos de la FIFA, el Mundial de 2026 se celebrará del 11 de junio al 19 de julio, y por primera vez reunirá a 48 selecciones y tendrá 104 partidos. Portugal está en el grupo K con la RD del Congo, Uzbekistán y Colombia, y según el calendario de la FIFA jugará su primer partido el 17 de junio de 2026 contra la RD del Congo en Houston. Para Ronaldo, ese encuentro, si participa, tendrá un significado especial: después de los torneos de 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022, abriría también su sexta cita mundialista en la carrera. La FIFA ya lo destaca entre los jugadores que persiguen récords históricos, y su longevidad se ha convertido en un tema propio del torneo.
Portugal ha anunciado oficialmente la lista de jugadores para el Mundial, y en ella Ronaldo figura como capitán y delantero del Al Nassr. Según los datos de la FPF, en la selección absoluta portuguesa tiene 226 partidos y 143 goles, lo que lo mantiene en la cima de las clasificaciones históricas del fútbol internacional masculino. La UEFA también señala en sus estadísticas que Ronaldo es el plusmarquista mundial de goles con una selección y que desde su debut en 2003 ha construido cifras que durante mucho tiempo se consideraron difíciles de alcanzar. Además, la FIFA recuerda que en 2022 en Catar se convirtió en el primer futbolista que marcó en cinco Mundiales diferentes.
Precisamente por eso el debate sobre su papel en Portugal en 2026 no es sencillo. Por un lado, las cifras dan un argumento sólido a todos los que consideran que un jugador con tal experiencia todavía debe tener un lugar importante. Por otro, en el fútbol de élite la biografía no puede jugar sola los partidos, por lo que la cuestión de los minutos, la presión, la velocidad y el equilibrio del equipo es legítima. La defensa de Ronaldo por parte de Hargreaves no elimina ese dilema deportivo, pero lo coloca en un marco más amplio: para él, la necesidad de Ronaldo de ganar era la base del profesionalismo, no una prueba de egoísmo.
El único gran espacio vacío en su carrera
Ronaldo ha ganado en su carrera casi todos los trofeos más importantes que tenía a su alcance a nivel de clubes y de selección. Con Portugal fue campeón de Europa en 2016, y la UEFA señala que como capitán también participó en los éxitos portugueses en la Liga de Naciones de 2019 y 2025. El informe de la UEFA de 2025 destaca que Portugal derrotó a España en la final de la Liga de Naciones tras la tanda de penaltis, con Nuno Mendes y Ronaldo entre los protagonistas clave de la remontada en el partido. Con ello, la selección confirmó que alrededor de Ronaldo hace tiempo que no se construye solo una historia de nostalgia, sino también la de un equipo que todavía gana.
El Mundial, sin embargo, sigue siendo un vacío que ni los títulos de club, ni los Balones de Oro, ni los trofeos europeos con la selección pueden llenar. Portugal nunca ha sido campeón del mundo, y la FIFA, en su repaso histórico de la actuación portuguesa de 1966, recuerda que el tercer puesto en Inglaterra sigue siendo el mejor resultado de esa selección en los Mundiales. Ronaldo fue cuarto con Portugal en 2006 y llegó a cuartos de final en 2022, pero la final y el título nunca estuvieron a su alcance. Esa es una de las razones por las que su posible último torneo mundial se contempla como el capítulo final de una de las mayores carreras individuales en la historia del fútbol.
En ese sentido, el mensaje de Hargreaves tiene peso tanto emocional como deportivo. Recuerda que el camino de Ronaldo no puede reducirse al número de celebraciones de goles, a debates sobre expresiones faciales tras una sustitución o a la pregunta de quién lanzará un penalti. Su carrera se ha construido sobre la necesidad constante de ser mejor, más eficaz y más duradero de lo esperado. Para algunos, eso a veces pareció una orientación excesiva hacia sí mismo, mientras que para Hargreaves era un rasgo sin el cual Ronaldo no se habría convertido en el jugador que también en 2026 avanza hacia un nuevo récord.
Portugal tiene amplitud, pero también la cuestión del equilibrio
La selección portuguesa no llega al torneo como un equipo de un solo jugador, aunque el nombre de Ronaldo dominará inevitablemente los titulares. La FIFA, en su presentación de Portugal, destaca junto a Ronaldo a jugadores como Diogo Costa, Bruno Fernandes, Rafael Leão, João Neves y Bernardo Silva, lo que muestra cuán amplia es la elección de Roberto Martínez en casi todas las líneas. Esa calidad puede ayudar a Ronaldo porque no le exige cargar solo con cada fase del juego, pero al mismo tiempo aumenta la presión sobre el seleccionador para definir con precisión su papel. En el fútbol moderno de selecciones, la autoridad del capitán debe encajar en el ritmo, la estructura y las exigencias energéticas del equipo.
El británico Guardian ha planteado en los últimos días la cuestión de si la presencia de Ronaldo puede ser una ventaja o una carga para Portugal, especialmente teniendo en cuenta su edad y las exigencias físicas cambiadas respecto a torneos anteriores. Esa crítica no cuestiona su estatus, pero muestra que cada decisión sobre sus minutos será analizada cuidadosamente. El cuerpo técnico portugués debe tener en cuenta cuánto aporta Ronaldo en la definición del ataque, cuánto influye en los defensas rivales y cuánto puede adaptarse el equipo cuando no tiene el balón. Precisamente ese equilibrio, más que la propia simbología de la sexta participación, determinará lo exitoso que será su torneo.
La mirada de Hargreaves sobre Ronaldo en ese debate puede servir como correctivo. No afirma solo que Ronaldo es un gran jugador, algo que hace tiempo está fuera de toda duda seria, sino que su motivación interna a menudo se lee mal. En el vestuario del Manchester United, según su testimonio, esa motivación empujaba también a otros hacia un estándar más alto. Si Portugal en 2026 encuentra la manera de convertir esa energía en beneficio colectivo, Ronaldo no será solo un símbolo del pasado, sino una parte funcional de un equipo que intenta ganar su primer título mundial.
El sexto campeonato como prueba de legado
Ronaldo, el 17 de junio contra la RD del Congo, si Roberto Martínez lo incluye en la alineación, abrirá un nuevo capítulo de la historia del fútbol. Para esa fecha Portugal habrá completado la preparación final, y según el calendario de la FPF antes del torneo tiene también partidos amistosos que sirven al seleccionador para comprobar la forma y la distribución de roles. Para el capitán de 41 años, cada aparición será al mismo tiempo un desafío deportivo y un referéndum público sobre cuánto tiempo puede mantenerse un futbolista de élite en el máximo nivel. Precisamente por eso la defensa planteada por Hargreaves resuena más de lo que habría resonado en una fase anterior de la carrera.
La opinión pública futbolística lleva años debatiendo dónde termina la ambición sana y dónde empieza el ego. Ronaldo es quizá el ejemplo más conocido de ese debate porque ha pasado casi cada fase de su carrera bajo la lupa, desde los primeros días en el Sporting y el Manchester United hasta el Real Madrid, la Juventus, el regreso a Inglaterra, la marcha a Arabia Saudí y los récords con la selección. El testimonio de Hargreaves desde el vestuario no anula las críticas, pero recuerda que una carrera de élite de tal duración no puede explicarse solo por la confianza en sí mismo o el deseo de atención. Se necesitan disciplina, adaptación y disposición al trabajo diario que rara vez se convierte en parte de los resúmenes televisivos.
Antes del Mundial de 2026, Ronaldo entra así en una doble carrera. Una es evidente y medible: disputar su sexto torneo, aumentar el número de partidos, quizá añadir un nuevo gol e intentar ganar el único trofeo que le falta. La otra es más compleja: demostrar que su presencia todavía puede ayudar a Portugal como equipo, y no solo prolongar su leyenda personal. Hargreaves cree que precisamente esa hambre de éxito es la razón de la grandeza de Ronaldo. Las próximas semanas mostrarán cuánto puede todavía transformarse esa mentalidad en resultado sobre el mayor escenario del fútbol.
Fuentes:
- Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) – perfil oficial de Cristiano Ronaldo, partidos con la selección, goles, fecha de nacimiento y club en la última convocatoria (link)
- Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) – información oficial sobre la selección de Portugal, la lista para el Mundial de 2026 y el calendario de preparación (link)
- FIFA – calendario del Mundial de 2026, formato de la competición, número de selecciones y partidos (link)
- FIFA – página oficial del partido Portugal - RD del Congo en el grupo K del Mundial de 2026 (link)
- FIFA – repaso de los goles de Ronaldo en Mundiales y dato de que es el primer futbolista que ha marcado en cinco ediciones del torneo (link)
- FIFA – presentación de Cristiano Ronaldo antes del Mundial de 2026 y contexto de la selección portuguesa (link)
- FIFA – repaso histórico del resultado portugués de 1966 y mejor clasificación de Portugal en los Mundiales (link)
- UEFA – confirmación del Balón de Oro de Ronaldo en 2008 tras su etapa en el Manchester United (link)
- Premier League – repaso de la temporada 2007/08 y los 31 goles de Ronaldo en la liga (link)
- UEFA – informe sobre la final de la Liga de Naciones 2025, en la que Portugal ganó su segundo título en esa competición (link)
- GOAL – declaraciones de Hargreaves sobre el carácter de Ronaldo y rechazo de la tesis de que es un "ególatra" (link)
- Yahoo Sports – descripción de Hargreaves de la ética de trabajo de Ronaldo en los entrenamientos del Manchester United (link)
- The Guardian – análisis del debate actual sobre el papel de Cristiano Ronaldo en la selección portuguesa antes del Mundial de 2026 (link)