Croacia cambia la guardia contra Panamá: Dalić recupera a cuatro en defensa en un partido que puede orientar a todo el grupo
La selección croata de fútbol entra en la segunda jornada del grupo L del Mundial 2026 contra Panamá con un claro giro táctico y con mucho menos margen de error que antes del estreno. Tras la derrota 4:2 ante Inglaterra en la primera aparición, el seleccionador Zlatko Dalić devuelve al equipo a un sistema con cuatro en defensa, buscando una estructura más estable, más responsabilidad en la última línea y una entrada más concreta en la fase de definición. Según el centro oficial de partidos de la FIFA, Panamá y Croacia juegan el 23 de junio de 2026 en el Toronto Stadium de Toronto, a las 19 horas del tiempo local, es decir, el 24 de junio a la 1 hora según la zona horaria centroeuropea. Se trata de un encuentro que llega para ambas selecciones después de derrotas en la primera jornada, por lo que el resultado influirá con fuerza en las perspectivas para la continuación de la competición. Croacia entra en el partido como favorita por reputación y calidad individual, pero el contexto del grupo y la impresión de la primera jornada no permiten un enfoque relajado.
El grupo L después de la primera ronda tiene un orden claro y una dosis adicional de presión para los equipos que se quedaron sin puntos. La FIFA publicó que Inglaterra derrotó a Croacia 4:2 en la primera jornada, mientras que Ghana venció a Panamá 1:0 en Toronto con un gol de Caleb Yirenkyi en el quinto minuto del tiempo añadido. Esto significa que Inglaterra y Ghana entraron en la segunda ronda con tres puntos cada una, mientras que Panamá y Croacia buscan el primer resultado positivo en el torneo. Para Croacia no solo es importante la victoria, sino también la manera en que controlará el partido, porque después de cuatro goles encajados contra Inglaterra se abrió la cuestión del equilibrio entre posesión, presión y seguridad defensiva. El equipo de Dalić por eso no busca solo puntos contra Panamá, sino también la recuperación del ritmo competitivo que marcó sus mejores actuaciones en torneos en los últimos años.
Regreso a cuatro en la última línea
El cambio más importante respecto al partido con Inglaterra debería ser el regreso a una formación con cuatro defensores. Según la información publicada por medios deportivos croatas, Dalić, tras la derrota en la primera jornada, confirmó el giro hacia el sistema 4-2-3-1, es decir, hacia una disposición que debería dar a Croacia líneas más claras en defensa y soluciones más naturales en ataque. En tal disposición, Josip Stanišić debería cubrir la banda derecha, Joško Gvardiol el lado izquierdo de la defensa, y Josip Šutalo sigue siendo el miembro más probable de la pareja de centrales. La mayor pregunta se refiere al segundo central junto a Šutalo, y en diferentes previas se mencionan Duje Ćaleta-Car, Marin Pongračić y Martin Erlić. Sportske novosti señala que Ćaleta-Car está bien posicionado por el entendimiento previo con Šutalo, pero que la decisión final depende de la evaluación de la responsabilidad, la concentración y el perfil del rival.
Ese movimiento tiene una lógica clara después de un partido en el que Inglaterra castigó casi cada caída importante de concentración croata. La FIFA, en el informe del duelo entre Inglaterra y Croacia, destacó que los goles de Jude Bellingham y Marcus Rashford en el segundo tiempo decidieron el encuentro, después de que la primera mitad hubiera sido abierta e igualada en el marcador. Croacia, por medio de Martin Baturina y Petar Musa, mostró que puede crear situaciones serias y responder a un rival de alto nivel, pero la estructura general del equipo se rompía con demasiada frecuencia tras la pérdida del balón y en los cambios de ritmo. El regreso a cuatro en defensa, por eso, no es solo una cuestión del número de centrales, sino también un intento de proteger mejor los espacios intermedios, reducir la exposición de las bandas y permitir que el mediocampo gestione con más agresividad la segunda pelota. Si Croacia consigue establecer antes el control contra Panamá, esa disposición debería aportar más seguridad en la posesión y menos reacciones de pánico en la transición.
Budimir como primer delantero, Kramarić en un papel conocido
En ataque se espera un perfil diferente al de contra Inglaterra. Según las previas desde la preparación del partido, Ante Budimir debería salir como delantero centro, mientras que Andrej Kramarić debería seguir siendo una opción en su papel conocido en el lado derecho de la línea ofensiva o como jugador que desde ese espacio se mete más cerca del delantero. Budimir le da a Croacia un ancla más fuerte en el área penal, la posibilidad de jugar con centros y presencia en los duelos contra una defensa compacta. Kramarić, por su parte, aporta experiencia, sentido del espacio entre líneas y la capacidad de encontrar el último pase o el disparo contra un rival situado bajo sin una larga preparación. Precisamente la relación de esos dos perfiles será importante si Panamá decide defender de manera densa, con pequeñas distancias entre la línea defensiva y la línea del mediocampo.
Dalić, en la previa del partido, según la publicación de la Federación Croata de Fútbol, subrayó especialmente que Panamá se coloca de forma compacta en defensa, que tiene jugadores móviles y que puede salir rápido al contraataque. Esa descripción del rival explica por qué Croacia busca más amplitud, paciencia y concreción en la finalización. Si Budimir es la primera opción en el puesto de nueve, Croacia probablemente intentará más a menudo crear superioridad por las bandas, especialmente por el lado de Perišić y por el extremo derecho, que debe fijar al lateral panameño. El papel de Kramarić en ese plan puede ser doble: puede abrir el corredor a Stanišić, pero también entrar hacia el centro para que Croacia tenga otro jugador alrededor de Baturina y Modrić. El mayor riesgo de tal disposición será el equilibrio tras la pérdida del balón, porque Panamá precisamente en esos momentos busca espacio para ataques directos.
El mediocampo entre control y frescura
El mediocampo sigue siendo el punto central del juego croata, pero también la zona en la que Dalić debe calibrar experiencia, ritmo y preparación física. Luka Modrić sigue siendo el jugador a través del cual Croacia calma con más naturalidad la posesión, cambia el lado del juego y orienta el tempo. Mateo Kovačić, antes del partido, según la HNS, dijo que se siente cada vez mejor después de una temporada exigente y que está listo para estar a disposición del equipo, pero la cuestión de sus minutos sigue siendo importante por la necesidad de que Croacia mantenga la intensidad durante todo el encuentro. Petar Sučić y Martin Baturina aportaron impulsos positivos contra Inglaterra, especialmente en la fase en la que Croacia lograba encontrar espacio entre líneas. Por eso, en las previas de la alineación se abre la duda de si Dalić juntará desde el inicio a Modrić y Kovačić o si dejará parte de la responsabilidad a jugadores más jóvenes que ofrecen más verticalidad.
El gol de Baturina contra Inglaterra y el gol de Musa en la recta final de la primera parte mostraron que Croacia tiene jugadores que pueden ser peligrosos incluso sin un largo período de dominio. Aun así, contra Panamá el partido podría tener una forma diferente, con más posesión croata y un menor número de metros abiertos detrás de la defensa rival. En tal escenario, cobran más importancia los movimientos sin balón, el cambio rápido de lado y la ocupación oportuna del área penal, y menos la propia estadística de posesión. Kovačić puede ayudar en la salida del balón y en la resistencia a la presión, mientras que Petar Sučić y Baturina ofrecen verticalidad, llegada desde segunda línea y un mayor impulso ofensivo. La decisión de Dalić en el mediocampo, por tanto, revelará si Croacia quiere jugar desde el primer minuto con el máximo control o con algo más de riesgo hacia adelante.
Panamá no es solo un rival que espera el error
Panamá se quedó sin punto en la primera jornada en el momento más difícil, después de que Ghana decidiera el partido con un gol en el minuto 90+5. La FIFA indicó en el informe que el gol tardío de Yirenkyi quebró la resistencia panameña en Toronto, y ese resultado dejó al equipo de Thomas Christiansen en la misma situación de puntos que Croacia. Aunque Panamá no tiene la historia croata en torneos ni el mismo nivel de éxitos internacionales, en los últimos años se ha convertido en una selección organizada, competitiva y físicamente exigente. El Guardian británico, en la guía de la selección de Panamá, señala que Christiansen dirige al equipo desde 2020 y que este se apoya en la disciplina, la solidez defensiva y las transiciones rápidas hacia adelante. Ese perfil de rival es especialmente incómodo para un equipo que debe ganar, porque cada ataque impaciente puede abrir espacio para un contraataque.
Dalić, según la HNS, advirtió que Panamá tiene jugadores rápidos, que se defiende en una disposición cerrada y que los atacantes pueden crear problemas si se les permite demasiado espacio. Mateo Kovačić también destacó que Panamá sabe construir el ataque y que el partido no será sencillo, lo que es un mensaje importante después de la impresión de que el duelo puede observarse solo a través de la diferencia de reputación. La selección panameña tiene una motivación adicional porque en los mundiales todavía busca su primer punto, y la derrota contra Ghana fue dolorosa precisamente porque faltó muy poco para el empate. Si Croacia abre demasiado pronto su estructura y empieza a atacar sin cobertura, Panamá podría conseguir el partido que desea: muchos duelos, jugadas a balón parado, carrera y momentos en los que el público de Toronto se incorpora al ritmo del encuentro. Para Croacia, por tanto, la paciencia será tan importante como la agresividad.
Presión psicológica después de Inglaterra
La derrota contra Inglaterra no fue catastrófica por el contenido en ataque, pero abrió preguntas serias sobre la fiabilidad defensiva. Croacia mostró carácter y capacidad de regreso en la primera mitad, pero la continuación del partido expuso debilidades que en una gran competición son difíciles de ocultar. Dalić, después de eso, según la HNS, comunicó que el equipo debe corregir lo que no fue bueno, ante todo la defensa, la concentración y la responsabilidad. En la previa de Panamá añadió que Croacia debe plantearse como favorita, pero también ser decidida y valiente, lo que muestra claramente que al equipo no se le exige solo cautela, sino también una reacción activa. Ese equilibrio a menudo decide los partidos de la segunda jornada: el equipo que se preocupa demasiado por el error pierde filo ofensivo, y el que persigue demasiado el resultado puede abrirle la puerta al rival por sí mismo.
La selección croata en los últimos torneos ha construido la reputación de un equipo que rara vez se rinde y que a menudo reacciona mejor en situaciones de alta presión. Aun así, los éxitos pasados no traen puntos en el grupo actual, lo que Kovačić resumió en la previa del partido con el mensaje de que no se puede vivir de la vieja gloria. Esa frase describe bien el estado antes de Panamá: la experiencia es un recurso importante, pero solo si se convierte en una actuación tranquila, precisa y enérgicamente fuerte. Croacia no debe permitir que la derrota contra Inglaterra la ponga nerviosa, pero tampoco debe subestimar el peso del partido contra un rival que no tiene nada que perder. El mayor desafío será imponer pronto el ritmo sin forzar el pase final y sin abrir el centro del campo.
Qué le aporta la victoria a Croacia
Teniendo en cuenta el formato del Mundial 2026, en el que después de la ampliación de la competición también se juega una ronda de dieciseisavos de final, la lucha por avanzar no depende solo del primer y segundo puesto en el grupo, sino también de la clasificación de las selecciones terceras. Aun así, Croacia no puede contar con cálculos si no consigue puntos contra Panamá. Una victoria devolvería al equipo a la pelea antes de la última jornada contra Ghana y al mismo tiempo mejoraría el ambiente tras el difícil inicio contra Inglaterra. Un empate dejaría a Croacia en una posición muy incómoda, dependiente de otros resultados y bajo el imperativo de la victoria en el cierre del grupo. Una derrota, dependiendo del desenlace del partido entre Inglaterra y Ghana, podría amenazar seriamente o casi cerrar el camino hacia la fase eliminatoria.
Por eso, la decisión de Dalić de recuperar a cuatro en defensa también tiene un sentido competitivo más amplio. Croacia debe ser lo bastante ofensiva para confirmar el papel de favorita, pero también lo bastante estable para no repetir el escenario en el que el rival consigue situaciones fáciles tras errores croatas. Budimir como delantero centro, Kramarić como solución creativa desde la derecha, Baturina entre líneas y Modrić como regulador del tempo le dan a Croacia suficientes herramientas para romper un bloque compacto. El segundo central junto a Šutalo, sin embargo, sigue siendo una decisión importante porque precisamente esa zona será clave en la defensa de balones directos y transiciones panameñas. En un partido en el que se espera iniciativa de Croacia, los detalles defensivos podrían tener el mismo peso que el disparo final.
Dirección esperada del partido
Si se confirma el plan anunciado, Croacia intentará jugar contra Panamá con roles más claros que contra Inglaterra. Los laterales deberían dar amplitud, la pareja de centrales debe mantenerse preparada para duelos en gran espacio, y el mediocampo debe impedir que Panamá, después de recuperar el balón, ataque de inmediato la última línea. En ofensiva se buscará paciencia, sobre todo si Panamá entra en el encuentro con un bloque bajo y una clara intención de ralentizar el ritmo. Budimir en esa disposición puede ser objetivo de centros y balones atrás, mientras que Kramarić, Baturina y Perišić tendrán que cambiar de posiciones oportunamente para romper la compacidad panameña. Croacia, al mismo tiempo, tendrá que evitar un número excesivo de disparos sin sentido, porque cada balón perdido sin cobertura podría convertir el partido en un duelo de carreras.
Panamá, por otro lado, probablemente no renunciará al intento de sacar a Croacia de equilibrio. El equipo de Christiansen puede esperar jugadas a balón parado, duelos por las bandas y situaciones en las que el mediocampo croata se desplace demasiado arriba. Precisamente por eso el primer gol puede cambiar de manera importante todo el encuentro: una ventaja temprana de Croacia abriría más espacios y reduciría el nerviosismo, mientras que un partido largo sin goles aumentaría la presión sobre el favorito. El mensaje de Dalić sobre responsabilidad, valentía y concreción por eso no se refiere solo a los once iniciales, sino a todo el plan del partido. Croacia contra Panamá debe demostrar que la derrota contra Inglaterra no es el comienzo de una crisis, sino una advertencia entendida a tiempo.
Fuentes:
- Federación Croata de Fútbol – previa de Dalić del partido contra Panamá y evaluación del rival (enlace)
- Federación Croata de Fútbol – declaraciones de Mateo Kovačić antes del encuentro con Panamá (enlace)
- FIFA – centro oficial del partido Panamá - Croacia, datos sobre el horario y la ubicación del encuentro (enlace)
- FIFA – informe del partido Inglaterra - Croacia 4:2 en el grupo L (enlace)
- FIFA – informe del partido Ghana - Panamá 1:0 en el grupo L (enlace)
- Sportske novosti – previa de la posible alineación croata y de las dudas tácticas antes de Panamá (enlace)
- tportal – informe sobre el posible regreso de Croacia a la formación 4-2-3-1 (enlace)
- The Guardian – perfil de la selección de Panamá antes del Mundial 2026 (enlace)