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Victoria de Croacia ante Panamá, gol de Budimir y partido 200 de Modrić con advertencia del Guardian

Croacia siguió con vida en el Mundial 2026 tras vencer 1-0 a Panamá, con un gol decisivo de Ante Budimir en la noche del partido 200 de Luka Modrić con la selección. The Guardian destacó los puntos vitales, pero advirtió que el equipo necesita energía nueva para seguir en la élite

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Croacia volvió a la vida contra Panamá, pero The Guardian advierte: el peso de los años se ve cada vez con más claridad

La selección croata de fútbol evitó el escenario más peligroso en el grupo L del Mundial 2026 con una victoria por 1:0 contra Panamá en un partido disputado el 23 de junio en el Toronto Stadium. El único gol lo marcó Ante Budimir en el minuto 54, después de salir desde el banquillo y aprovechar una jugada que finalmente rompió el bloque defensivo panameño. Según el informe de The Guardian, ese gol dio a Croacia unos puntos muy necesarios tras la derrota inicial por 4:2 ante Inglaterra, pero no eliminó por completo la impresión de que al equipo le cuesta cada vez más apoyarse en el mismo eje que durante años lo mantuvo entre las selecciones más relevantes del mundo. El diario inglés subrayó que los puntos eran necesarios, pero también señaló con la misma claridad el tema más amplio: Croacia debe encontrar nueva energía si quiere seguir viviendo al más alto nivel del fútbol internacional. Por tanto, la victoria tuvo un doble significado, porque mantuvo vivas las opciones competitivas y al mismo tiempo abrió la cuestión de la renovación generacional.

Budimir cambió un partido que Croacia intentó abrir durante mucho tiempo

El partido contra Panamá se desarrolló exactamente como el cuerpo técnico croata, según los anuncios de la Federación Croata de Fútbol, podía esperar: el rival era compacto, físicamente fuerte y estaba preparado para esperar espacios para salidas rápidas. Croacia tuvo la posesión e intentó abrir el juego, pero durante mucho tiempo sufrió para encontrar el último pase y una ocasión clara dentro del área. The Guardian describió la primera parte como dura y tácticamente congestionada, con muy pocas situaciones prometedoras y demasiado poca precisión en la definición. Panamá, según el mismo informe, mostró en ese periodo que no había venido solo a defender el resultado, sino que varias veces intentó aprovechar el espacio a la espalda de los laterales croatas. Sin embargo, el momento decisivo llegó solo después del descanso, cuando los cambios de Zlatko Dalić modificaron el ritmo del ataque croata.

Budimir entró en la segunda parte y justificó rápidamente la decisión del seleccionador. En el minuto 54, Josip Stanišić centró desde la derecha, y el delantero de Osasuna recibió el balón en el segundo palo y lo envió a la red para el 1:0. ESPN también destacó en su resumen que el centro de Stanišić fue el detalle clave de la jugada, mientras que los informes mediáticos pusieron especial énfasis en la reacción de Budimir tras salir del banquillo. Para Croacia, fue un gol que cambió la situación en la clasificación, pero también la imagen psicológica del partido. Panamá, tras quedar por detrás en el marcador, tuvo que salir de su estructura cerrada, con lo que se abrió más espacio para las contras croatas, pero también más peligro frente a la portería de Dominik Livaković.

El partido quedó marcado por la 200.ª aparición de Modrić

Luka Modrić dio al partido un marco histórico especial al registrar contra Panamá su 200.ª aparición con la selección croata. The Guardian recordó que Modrić se convirtió así en apenas el cuarto futbolista en la categoría sénior masculina con al menos 200 apariciones con una selección nacional, junto a Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Bader al-Mutawa. Después del partido, sus compañeros lo homenajearon con camisetas con el mensaje "Infinite Legacy", lo que dio a la celebración de la victoria también un tono de despedida de una época futbolística, aunque el final de Modrić con la selección no ha sido anunciado oficialmente. Según el informe de The Guardian, el capitán de Croacia pareció en esos momentos modesto y casi incómodo ante el gran reconocimiento, algo que encaja con la imagen pública de un jugador que construyó su carrera sin grandes gestos fuera del campo. En términos deportivos, su jubileo fue un recordatorio de una longevidad excepcional, pero también del hecho de que el equipo todavía depende en gran medida de un jugador que desde hace dos décadas es su centro organizativo.

Zlatko Dalić, en la previa del partido según una publicación de la HNS, llamó a Modrić el mejor futbolista croata de la historia y destacó su profesionalidad, seriedad e influencia sobre los jugadores más jóvenes. Tal declaración ganó peso adicional después del partido en Toronto, porque la importancia simbólica de Modrić no podía separarse del contexto competitivo. Croacia necesitaba la victoria para seguir en la pelea, y el gran jubileo del capitán podía haberse convertido en un momento doloroso si el resultado no hubiera sido positivo. El gol de Budimir evitó ese escenario y permitió que la 200.ª aparición se recuerde como una noche de regreso de la esperanza, y no como un partido que cerró la puerta del campeonato. Aun así, precisamente esa dimensión emocional reforzó la valoración de The Guardian de que detrás del respeto hacia la generación dorada se ve cada vez con más claridad la necesidad de sangre nueva.

The Guardian ve la victoria, pero también una advertencia

El diario inglés no cuestionó en su informe la importancia de la victoria croata, pero subrayó que llegó en un partido en el que durante mucho tiempo se vio lentitud de reacción y falta de profundidad. En ese sentido, el triunfo por 1:0 contra Panamá no fue presentado como prueba de una estabilización completa, sino como un paso necesario que compra tiempo. The Guardian recordó las alturas alcanzadas por el núcleo croata con la final del Mundial 2018 y el tercer puesto en 2022, pero destacó que ese mismo núcleo se acerca ahora de forma natural al final del ciclo. Tal valoración no es una crítica del legado, sino un análisis deportivo frío de una selección que durante años superó los marcos demográficos y de mercado en los que actúa. Precisamente por eso, la cuestión de la renovación no es solo una cuestión de elegir a varios jugadores más jóvenes, sino de la manera en que se puede conservar la identidad del equipo sin una dependencia total de Modrić, Ivan Perišić y otros veteranos.

Croacia también mostró en Toronto elementos de la experiencia que marcó sus mayores torneos: paciencia, calma después de una primera parte difícil y capacidad para ganar un partido incluso cuando no juega de manera especialmente convincente. Pero al mismo tiempo también mostró por qué el debate sobre el relevo generacional se ha vuelto inevitable. El ataque fue previsible durante mucho tiempo, el ritmo de juego no siempre rompió el bloque panameño, y la creación de superioridad a menudo dependió de la calidad individual y de momentos de inspiración. Los cambios de Dalić en el descanso demostraron que el banquillo puede cambiar la dinámica, pero también que el plan inicial no tenía suficiente profundidad contra un rival disciplinado. Si Croacia quiere seguir siendo competitiva en la fase eliminatoria, tendrá que unir la experiencia que le ha dado prestigio internacional con mayor velocidad, verticalidad y energía de los jugadores que vienen.

Panamá quedó eliminada, pero no pareció un participante accidental

Con la derrota ante Croacia, Panamá se quedó sin puntos después de dos partidos y, según la situación del grupo publicada por la HNS, perdió sus opciones de pasar a la siguiente fase. Aun así, The Guardian subrayó en su informe que se trata de una selección que en los últimos años ha dado un paso significativo en el fútbol internacional. Panamá jugó en 2024 la fase eliminatoria de la Copa América, en 2025 llegó a la final de la Concacaf Nations League, y ya en 2023 ganó la plata en la Gold Cup. Esos resultados muestran que el equipo de Thomas Christiansen no es un outsider sin plan, sino una selección con una identidad clara, una fuerte organización defensiva y un juego físico pronunciado. El problema contra Croacia fue el mismo que en parte de los partidos anteriores de este torneo: faltó la calidad final que habría convertido una resistencia bien organizada en puntos.

Christiansen, según The Guardian, destacó después del partido la combatividad y el espíritu de su equipo, pero Panamá no consiguió aprovechar los periodos en los que obligó a Croacia a trabajar defensivamente. Dominik Livaković tuvo que intervenir en varias situaciones incómodas, especialmente tras centros e intentos desde cerca, lo que confirma que la victoria croata no fue una formalidad. Panamá asumió más riesgos después de recibir el gol, pero no tuvo suficiente precisión en la definición, por lo que terminó su segunda participación en el grupo sin marcar. En la última jornada contra Inglaterra jugará por la imagen y sus primeros puntos, mientras que Croacia jugará contra Ghana por la continuidad en el torneo. Ese desenlace subraya aún más lo importante que fue el gol de Budimir para todo el grupo L.

El grupo L sigue abierto para Croacia

Según la tabla publicada por la HNS después del encuentro, Inglaterra y Ghana tienen cuatro puntos cada una después de dos partidos, Croacia tiene tres y Panamá está sin puntos. Croacia es tercera con diferencia de goles negativa, lo que significa que la última jornada trae presión directa, pero también una oportunidad real. Las reglas de la FIFA para el Mundial ampliado de 2026 establecen que a la fase eliminatoria, es decir, la ronda de 32 selecciones, avanzan los dos mejores equipos de cada uno de los 12 grupos y las ocho mejores selecciones terceras. Eso significa que Croacia puede buscar el camino adelante también desde el tercer puesto, pero confiar en comparaciones con otros grupos sería arriesgado. La victoria contra Ghana es el camino más limpio hacia la continuación de la competición, mientras que un empate o una derrota abrirían la dependencia de otros resultados y de los criterios de clasificación.

En ese contexto, el partido con Panamá no puede observarse solo a través del resultado mínimo. Devolvió a Croacia a la vida competitiva y evitó que la última jornada fuera casi una formalidad. Al mismo tiempo, mostró que el equipo aún no tiene una automatización ofensiva completa y que contra rivales agresivos y compactos puede atascarse en largos periodos de posesión estéril. Lo positivo para Dalić es que los cambios aportaron un beneficio directo, especialmente Budimir, que mostró cuánto puede cambiar un partido un delantero con un claro sentido del espacio. Pero el hecho de que Croacia tuviera que esperar a la segunda parte para romper a Panamá recuerda que contra Ghana hará falta mucho más que paciencia.

El legado de la generación dorada y la cuestión del siguiente paso

Croacia construyó en los dos ciclos mundialistas anteriores el estatus de una selección a la que no se puede descartar en las grandes competiciones. La final de 2018 y el tercer puesto de 2022 siguen siendo el marco a través del cual se observa cada nuevo partido de este equipo, lo que es al mismo tiempo reconocimiento y carga. La advertencia de The Guardian encaja precisamente ahí: el respeto hacia la generación que cambió la posición del fútbol croata en el mundo no debe impedir una evaluación clara de lo que se necesita para el futuro. La 200.ª aparición de Modrić es un símbolo de grandeza, pero también una señal de lo sensible que es el proceso de transferencia de responsabilidad. Las nuevas fuerzas deben recibir espacio no solo como sustitutos en los tramos finales de los partidos, sino como jugadores que puedan sostener el ritmo, la presión y la creatividad en los momentos clave.

Dalić, en la previa del partido con Panamá según la HNS, habló de la necesidad de que Croacia fuera valiente, decidida y más responsable que en la derrota contra Inglaterra. La victoria mostró parte de esa respuesta, pero no resolvió todas las preguntas. Croacia siguió viva, el jubileo de Modrić recibió un marco ganador, y Budimir se convirtió en el hombre que en el momento adecuado trajo calma. Aun así, la continuación del torneo exigirá una imagen más amplia: más ritmo en el centro del campo, más soluciones verticales en ataque y una integración más clara de los jugadores que deberían asumir los roles futuros. Precisamente por eso, el triunfo sobre Panamá fue importante, pero no una prueba suficiente de que la transición del pasado glorioso a una nueva realidad competitiva ya haya terminado.

Fuentes: - The Guardian – informe del partido Panamá - Croacia, análisis del jubileo de Modrić, del gol de Budimir y del contexto más amplio de la generación croata (enlace) - FIFA – centro oficial del partido Panamá - Croacia en el Mundial 2026 (enlace) - FIFA – reglas oficiales del formato de grupos y del avance a la ronda de 32 selecciones en el Mundial 2026 (enlace) - Federación Croata de Fútbol – previa del partido, declaraciones de Zlatko Dalić y tabla publicada del grupo L después del encuentro con Panamá (enlace) - ESPN – resumen del resultado, del goleador y de la jugada clave para el gol de Ante Budimir (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Croacia Panamá Luka Modrić Ante Budimir Mundial 2026 Guardian Zlatko Dalić fútbol selección de Croacia

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