Croacia tras la derrota 4:2 ante Inglaterra: Modrić y el centro del campo en el foco, Panamá se convierte en un partido sin derecho a otro tropiezo
La selección croata de fútbol abrió el Mundial 2026 con una derrota 4:2 ante Inglaterra en Dallas, en un partido que de inmediato desencadenó debates sobre el estado del equipo, las reacciones defensivas y el papel del centro del campo. Según el informe de la Federación Croata de Fútbol, el encuentro del Grupo L se disputó el 17 de junio en el estadio de Dallas, y Croacia remontó dos veces tras las ventajas inglesas antes de que el inicio de la segunda parte cambiara por completo el ritmo del partido. Una derrota en el estreno del torneo no significa la pérdida de opciones de avanzar, pero reduce de manera significativa el margen de error en las dos jornadas restantes contra Panamá y Ghana. En el nuevo formato de la competición, según las reglas de la FIFA para el Mundial 2026, avanzan las dos mejores selecciones de cada grupo y los ocho mejores equipos terceros, por lo que también el tercer puesto puede dejar abierta la puerta de la fase eliminatoria. Aun así, después del 4:2 contra Inglaterra, Croacia ya no puede contar solo con la reputación y la experiencia, sino con un resultado concreto ya en su próxima actuación en Toronto.
Un partido en el que las remontadas ocultaron problemas más profundos
Según el informe oficial de la HNS, Inglaterra se adelantó en el minuto 12 con un gol de Harry Kane desde un penalti repetido, después de que Dominik Livaković detuviera el primer intento. Croacia respondió a ese golpe inicial en el minuto 36, cuando Martin Baturina marcó el 1:1 tras una acción en la que Petar Sučić registró la asistencia. Inglaterra volvió a ponerse por delante seis minutos después por medio de Kane, esta vez con un remate de cabeza, pero Croacia volvió a engancharse en el tiempo añadido de la primera parte, después de que Ivan Perišić asistiera a Petar Musa para el 2:2. El resultado al descanso sugería un partido abierto y resistencia croata, pero la continuación mostró muy pronto lo delgada que había sido la línea entre la remontada y la pérdida total de control. Jude Bellingham marcó el 3:2 en el minuto 47, y Marcus Rashford confirmó la victoria de Inglaterra en el minuto 85 y cerró un partido en el que Croacia se quedó sin puntos pese a dos goles.
Precisamente el tercer gol inglés se convirtió en el punto clave de los análisis posteriores. La HNS señala que Bellingham, en los primeros instantes de la segunda parte, rompió la defensa croata y definió con precisión, mientras que Livaković después evitó goles adicionales en varias ocasiones. Croacia intentó en la recta final volver a llegar al empate, y Marco Pašalić tuvo una ocasión clara, pero la presión final no trajo resultado. Tal desarrollo de los acontecimientos abrió la pregunta de por qué el equipo, después de dos remontadas, ya no logró estabilizarse y por qué Inglaterra consiguió imponer una mayor intensidad en la segunda parte. En un partido con tantos cambios de ritmo, no fueron decisivos solo los errores individuales, sino también la forma en que Croacia defendió las jugadas a balón parado, la segunda pelota y el espacio entre líneas.
Modrić siguió siendo símbolo de experiencia, pero también parte de un debate más amplio
Luka Modrić volvió a estar en el centro de la atención, en parte por su estatus de capitán y de jugador alrededor del cual se construye desde hace años el juego croata, y en parte por la situación en el penalti temprano. Según la declaración que la HNS difundió después del partido, Modrić reconoció que el contacto del penalti fue imprudente y que el tercer gol inglés golpeó especialmente al equipo. En su juego todavía hubo acciones que recuerdan la clase, la calma y la visión por las que ha seguido siendo uno de los símbolos clave de la selección, pero ante Inglaterra se vio que el simple control del balón no es suficiente si el resto del equipo no puede responder al ritmo del rival. Las críticas que aparecieron tras la derrota no se dirigieron solo a Modrić, sino al equilibrio general del centro del campo croata y a la cuestión de si Croacia puede al mismo tiempo proteger la posesión, cerrar la transición y defender las jugadas a balón parado contra rivales físicamente fuertes. En ese contexto, el debate sobre el capitán es en realidad un debate sobre toda la estructura del equipo.
Modrić, según la HNS, subrayó tras el encuentro que Croacia debe pasar página y que aún tiene dos partidos para lograr el objetivo mínimo. Ese mensaje es importante porque llega después de un partido en el que Croacia no fue inofensiva, pero sí vulnerable en los momentos en que debía calmar el juego. El gol de Baturina y la finalización de Musa mostraron que el equipo tiene calidad ofensiva y que puede crear ocasiones contra una de las selecciones más fuertes del grupo. Al mismo tiempo, cuatro goles encajados y un gran número de llegadas inglesas peligrosas al área mostraron que el problema no puede reducirse a una impresión o a un desenlace desafortunado. Si Croacia quiere seguir en la lucha por avanzar, el centro del campo debe tener una función protectora más clara, y la defensa debe recibir una ayuda más estable delante de ella.
Dalić advirtió sobre las jugadas a balón parado y la defensa
El seleccionador Zlatko Dalić, después del partido, según la publicación de la HNS, felicitó a Inglaterra y subrayó que Croacia tuvo buenos periodos en la primera parte, pero que los errores fueron castigados. Destacó especialmente las jugadas a balón parado, un área que dijo que fue el mayor peligro inglés y en la que Croacia no logró controlar los bloqueos y los movimientos del rival. Dalić valoró que el equipo no estuvo mal en la distribución y en la fase de ataque, pero que la fase defensiva estuvo por debajo del nivel necesario, sobre todo en situaciones de las que Inglaterra suele crear superioridad. Su afirmación de que Croacia ya no tiene derecho a errores muestra claramente cómo se observa la derrota en la primera jornada dentro de la lógica más amplia del torneo: un tropiezo se puede compensar, pero un segundo podría dificultar notablemente o complicar por completo el camino hacia la fase eliminatoria. En ese sentido, el partido contra Panamá ya no es solo una oportunidad para mejorar la impresión, sino una prueba de la capacidad del equipo para reaccionar rápidamente ante sus debilidades.
Dalić, según la misma fuente, habló también de la necesidad de progreso ofensivo, aunque Croacia marcó dos goles. El mensaje es claro: contra rivales como Panamá y Ghana no debe esperarse que la sola calidad de la posesión sea suficiente, sino que harán falta más profundidad, entradas más decididas en la zona de finalización y una mejor reacción tras la pérdida del balón. Los cambios durante el encuentro con Inglaterra mostraron que el seleccionador busca energía adicional y verticalidad, y la entrada de Marco Pašalić aportó la vivacidad que Dalić mencionó especialmente. Aun así, todos los cambios tácticos tendrán un efecto limitado si el equipo vuelve a permitir al rival entradas fáciles en zonas peligrosas. En las grandes competiciones, Croacia a menudo construyó sus resultados sobre el control del ritmo, la paciencia y la experiencia, pero ante Inglaterra fueron precisamente los segmentos de estabilidad los que quedaron más dañados.
Grupo L tras la primera jornada: Croacia es última, pero las cuentas siguen abiertas
Según el Match Report Hub de la FIFA, la primera jornada del Grupo L trajo la victoria de Ghana sobre Panamá 1:0 y la victoria de Inglaterra sobre Croacia 4:2. Eso significa que después del estreno Inglaterra y Ghana tienen tres puntos cada una, Panamá y Croacia se quedaron sin puntos, y Croacia por la diferencia de goles ocupa la posición más desfavorable del grupo. Inglaterra está en más dos, Ghana en más uno, Panamá en menos uno y Croacia en menos dos. Tal clasificación no deja espacio para una preparación tranquila, porque una nueva derrota contra Panamá casi con seguridad empujaría a Croacia a una situación muy difícil antes de la última jornada. La victoria, por otro lado, reabriría la carrera por el segundo puesto y, dependiendo del resultado del duelo entre Inglaterra y Ghana, también podría ser importante en la clasificación de las mejores selecciones terceras.
El formato de la FIFA para el Mundial 2026 cambia además la manera en que se lee la tabla después de la primera jornada. Dado que entran en la fase eliminatoria las dos mejores selecciones de cada uno de los 12 grupos y las ocho mejores terceras, cuatro puntos pueden tener a menudo un gran valor, pero eso no significa que cada tercer puesto sea suficiente. La diferencia de goles, el número de goles marcados y otros criterios de clasificación pueden volverse decisivos, sobre todo en grupos en los que los resultados se reparten de manera muy ajustada. Por eso Croacia contra Panamá no busca solo una victoria, sino también una actuación que mejore la impresión y potencialmente la diferencia de goles. Después de la derrota 4:2, cada gol encajado de más lleva un peso adicional porque puede reflejarse en el cálculo total si la lucha por avanzar se decide fuera del propio Grupo L.
Panamá como primera oportunidad de recuperación
El próximo rival croata es Panamá, y según el calendario de la FIFA el duelo del Grupo L se juega el 23 de junio en Toronto, lo que según la hora de Zagreb significa el 24 de junio a la 1. Panamá perdió en la primera jornada contra Ghana 1:0, y el repaso de resultados de la FIFA confirma que el gol en ese partido fue suficiente para que Ghana obtuviera los tres puntos. Aunque Panamá en el grupo ha sido a menudo señalada como un rival nominalmente más débil que Inglaterra y Croacia, tal valoración inicial no debe oscurecer el hecho de que en la segunda jornada se enfrentan dos selecciones sin puntos. Para Panamá es una oportunidad de seguir en la lucha por un avance histórico, y para Croacia un partido que debe traer una respuesta en el resultado. Precisamente por eso el enfoque croata no puede ser esperar con cautela el error, sino imponer el ritmo con una mejor protección ante los contraataques.
El partido con Panamá podría determinar la dirección psicológica del resto del torneo. Una victoria devolvería a Croacia a una lucha real por avanzar y reduciría la presión antes del duelo con Ghana, mientras que un empate dejaría al equipo dependiente de combinaciones y haría la última jornada extremadamente incómoda. Una derrota, junto con la derrota inicial, pondría en cuestión también la posibilidad de entrar entre las mejores selecciones terceras. Por eso el equipo de Dalić tendrá que encontrar el equilibrio entre la obligación ofensiva y la cautela que faltó en los momentos clave contra Inglaterra. Lo más importante será evitar un gol temprano, reducir el número de faltas y jugadas a balón parado en zonas peligrosas y mantener el centro del campo lo suficientemente compacto para que la defensa no quede expuesta.
Ghana como posible partido de decisión
El último encuentro croata en el grupo se juega contra Ghana el 27 de junio en Filadelfia, con inicio a las 23 horas según la hora de Zagreb, de acuerdo con el anuncio del partido de la FIFA. Si Croacia vence a Panamá, el duelo con Ghana podría decidir directamente el segundo puesto o al menos una posición favorable entre las selecciones terceras. Ghana ya dio un primer paso importante con la victoria contra Panamá y entra en la continuación del grupo con una reserva de resultados que Croacia no tiene. Eso cambia la presión: Croacia debe perseguir puntos, mientras que Ghana puede adaptar su planteamiento dependiendo del resultado del partido contra Inglaterra. En un grupo así, cada gol y cada punto pueden cambiar las cuentas, por lo que ya se ve claramente por qué la derrota ante Inglaterra abrió tantas preguntas.
Para Croacia es alentador que contra Inglaterra, pese a la derrota, encontrara dos veces el camino a la red y mostrara que tiene jugadores que pueden asumir responsabilidad en la finalización. Baturina y Musa aprovecharon sus situaciones, Perišić confirmó la experiencia con una asistencia, y Livaković con sus paradas evitó una derrota más contundente. Pero para avanzar en el torneo, esos detalles positivos deben conectarse en un conjunto que dure más de una mitad. Croacia no puede construir optimismo solo sobre destellos ocasionales, porque los rivales del grupo ahora tienen indicadores claros de dónde se la puede atacar. Por eso los partidos con Panamá y Ghana serán tanto un examen de resultado como táctico para un equipo que en los últimos años se ha acostumbrado a jugar profundamente los torneos, pero que esta vez ya al comienzo ha sido puesto bajo presión.
Qué debe cambiar Croacia antes de la continuación del torneo
La mayor tarea del cuerpo técnico será mejorar los automatismos defensivos, sobre todo en las jugadas a balón parado y en los momentos en que el rival pasa rápidamente de la defensa al ataque. Dalić detectó claramente después del partido que los errores fueron costosos, y la declaración sobre la necesidad de mejores resultados contra Panamá y Ghana muestra que ya no se habla de un plan a largo plazo, sino de una reacción urgente. Croacia debe acortar las distancias entre líneas, reducir las situaciones aisladas en las que los defensores quedan sin ayuda y acelerar la toma de decisiones en el centro del campo. En ataque será importante convertir la posesión en entradas concretas a la espalda de la defensa, porque la circulación lenta del balón contra un rival disciplinado a menudo conduce a una dominación estéril. Contra Panamá se exigirá paciencia, pero también mayor verticalidad que la que Croacia mostró en partes del partido con Inglaterra.
Por eso el debate sobre Modrić no debería ensombrecer la imagen más amplia. El capitán sigue aportando experiencia, autoridad y la capacidad de cambiar con un solo pase la dirección del ataque, pero Croacia no puede depender solo de su ritmo. Baturina, Sučić, Pašalić, Kovačić y los demás centrocampistas tendrán que asumir una mayor parte de responsabilidad en ambas fases del juego, especialmente si el seleccionador ajusta el sistema y busca frescura. La derrota ante Inglaterra mostró que Croacia tiene suficiente calidad para crear ocasiones, pero también que contra rivales fuertes cada bajón de concentración se convierte muy rápido en gol. En las dos jornadas restantes ya no bastará con decir que todo sigue en manos croatas; habrá que confirmarlo con el resultado, primero contra Panamá y luego en un posible desenlace contra Ghana.
Fuentes:
- Federación Croata de Fútbol – informe oficial del partido Inglaterra - Croacia 4:2, goleadores, alineaciones y desarrollo del encuentro (link)
- Federación Croata de Fútbol – declaraciones de Luka Modrić y de los internacionales croatas tras la derrota contra Inglaterra (link)
- Federación Croata de Fútbol – declaración del seleccionador Zlatko Dalić sobre los errores, las jugadas a balón parado y la continuación del grupo (link)
- FIFA Training Centre – repaso de los resultados de los partidos del Grupo L en el Mundial 2026 (link)
- FIFA – explicación del formato de competición, del avance desde los grupos y de los criterios de clasificación en el Mundial 2026 (link)
- FIFA – previa del partido Panamá - Croacia en Toronto y datos oficiales sobre el horario del encuentro (link)
- FIFA – previa del partido Croacia - Ghana en Filadelfia y datos oficiales sobre el horario del encuentro (link)