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España gana el SailGP en Portsmouth y Australia pierde la final y una gran ocasión por una décima de segundo

Descubre cómo Diego Botín y la tripulación Los Gallos lograron en Portsmouth su segunda victoria consecutiva en SailGP. Repasa la maniobra decisiva de la final, la sanción a Australia por salir una décima antes de tiempo y los cambios en la clasificación tras una exigente regata en el Solent

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España triunfa en Portsmouth y una décima de segundo deja a Australia sin la final

La tripulación española Los Gallos ganó el 26 de julio de 2026 el Gran Premio de Gran Bretaña de SailGP, disputado en las aguas del Solent frente a Portsmouth, y logró así su segunda victoria consecutiva de la temporada. El equipo dirigido por Diego Botín superó en la regata final al Artemis sueco, al NorthStar canadiense y al Explora Journeys suizo, confirmando que ha entrado en el periodo de mayor regularidad de lo que va de campeonato. Según el informe oficial de SailGP, los españoles alcanzaron la victoria después de un fin de semana en el que las diez regatas clasificatorias tuvieron diez ganadores diferentes, lo que refleja suficientemente la igualdad de la flota y la dificultad de las condiciones. El momento decisivo de la final se produjo en la segunda parte de la regata, cuando Los Gallos tomó el liderato con una maniobra precisa y ya no volvió a cederlo. El segundo puesto fue para Artemis con Nathan Outteridge, NorthStar, gobernado por Giles Scott, terminó tercero, mientras que la tripulación suiza de Sébastien Schneiter fue cuarta.

El triunfo en Portsmouth prolongó el ascenso español iniciado con la victoria en Halifax el 21 de junio. Los Gallos encadenó así dos triunfos en dos pruebas consecutivas, mientras que la tripulación de Botín logró su sexto podio de la temporada 2026. España cuenta ahora con 54 puntos en la clasificación general y ocupa el segundo puesto, a 12 puntos de la líder Australia. El resultado tiene un valor especial porque Portsmouth abrió la parte europea de la temporada, una serie de regatas en las que se intensificará aún más la lucha por los puestos que permiten acceder a la fase final del campeonato en Abu Dabi.

La final se decidió con paciencia y precisión

La regata final reunió a las cuatro tripulaciones que mejor se habían adaptado al formato de competición por grupos. El Artemis sueco, el NorthStar canadiense y Suiza mostraron durante el fin de semana suficiente velocidad y estabilidad táctica para amenazar a los españoles, pero Los Gallos fue quien mejor combinó la salida, la elección de la trayectoria y las maniobras con viento cambiante. España no lideró durante toda la final, pero permaneció lo suficientemente cerca de los primeros para atacar en el momento adecuado. Cuando en la segunda mitad de la regata se abrió el lado más favorable del campo, la tripulación de Botín ejecutó la maniobra decisiva y se situó por delante de sus rivales.

SailGP informó de que la final permaneció abierta hasta los tramos finales, pero, después de tomar el liderato, la tripulación española controló la distancia y evitó el error que habría devuelto a sus adversarios a la lucha. Este desenlace confirmó lo que Los Gallos ya había mostrado en Halifax: el equipo ya no depende únicamente de la velocidad pura, sino que gestiona cada vez mejor la presión en regatas cortas en las que una sola valoración puede decidir todo el fin de semana. Tras la victoria, Botín destacó que el viento fuerte y la configuración con el ala más pequeña favorecieron a la tripulación. En unas condiciones en las que el control del catamarán F50 exigía reacciones rápidas y precisas, el equipo español mantuvo la calma cuando más importaba.

Para Artemis, el segundo puesto supuso uno de los resultados más importantes de la temporada. El equipo sueco, que regresó a SailGP en 2026, ascendió después de Portsmouth al tercer puesto de la clasificación general con 47 puntos bajo la dirección del experimentado Nathan Outteridge. El tercer puesto de NorthStar confirmó que la tripulación canadiense también puede ser competitiva en las regatas finales, mientras que Suiza volvió a mostrar progresos en una disciplina en la que las pequeñas diferencias de velocidad suelen ser menos importantes que una ejecución limpia de las maniobras. Por ello, la clasificación de la final no fue únicamente el resultado de una regata, sino también un reflejo de un cambio más amplio en el equilibrio de fuerzas del campeonato.

Australia, castigada por una salida anticipada

El momento más dramático para el equipo líder del campeonato se produjo en la regata clasificatoria decisiva. El BONDS Flying Roos australiano, dirigido por Tom Slingsby, cruzó la línea de salida solo una décima de segundo antes del tiempo permitido y recibió una penalización por salida anticipada. En una regata tan corta, las consecuencias fueron graves: Australia tuvo que perder la posición y el espacio que había construido cuidadosamente antes de la salida, y el regreso al grupo de cabeza ya no fue posible. Ese error acabó significando su ausencia en la final.

Una décima de segundo puede parecer casi insignificante en el contexto deportivo clásico, pero en SailGP representa la diferencia entre una entrada perfectamente calculada en la zona de salida y una infracción que anula toda la preparación. Las tripulaciones se acercan a la línea de salida a gran velocidad, intentando cruzarla exactamente en el momento de la señal, sin dejar un margen de seguridad que permita a sus rivales obtener una mejor posición. Los sistemas electrónicos controlan el tiempo y la posición, y las penalizaciones se aplican de inmediato. Precisamente por eso el error australiano resultó tan costoso: no fue consecuencia de un gran fallo táctico, sino de una desviación temporal mínima en una fase en la que el riesgo se lleva deliberadamente hasta el límite.

A pesar de perderse la final y terminar séptima en la regata, Australia conservó el primer puesto de la clasificación general. La tabla oficial de SailGP después de Portsmouth muestra que los Flying Roos suman 66 puntos, por delante de España con 54 y de Artemis con 47 puntos. La ventaja ya no es tan contundente como antes de la parte europea de la temporada, pero la tripulación de Slingsby sigue contando con la mejor posición de partida. Cuatro victorias en pruebas durante la temporada y una serie de puestos destacados permitieron a Australia superar un fin de semana sin final sin perder el liderato.

Diez regatas, diez ganadores diferentes

Portsmouth ofreció uno de los fines de semana más imprevisibles de la temporada. Según los datos de la organización, las diez regatas clasificatorias tuvieron ganadores distintos, y la primera jornada ya terminó con seis vencedores en las seis regatas disputadas. Un desenlace así es poco habitual incluso en una flota de catamaranes idénticos y demuestra hasta qué punto los cambios de viento, la posición de salida y las decisiones en las balizas influyeron en los resultados. Ninguna tripulación podía confiar en que la velocidad por sí sola fuera suficiente para garantizar el acceso a la final.

Durante la primera jornada sopló un viento de aproximadamente 30 kilómetros por hora, por lo que los catamaranes F50 fueron equipados con el ala más pequeña, de 18 metros, además de una configuración de timones y foils destinada a alcanzar grandes velocidades. En el recorrido corto junto a la costa, cada error resultaba más visible y había menos tiempo para corregirlo que en campos de regatas más abiertos. Las tripulaciones tenían que controlar simultáneamente la velocidad, la inclinación, la altura de vuelo sobre el agua y el tráfico de las demás embarcaciones. Por ello, los ganadores de las distintas regatas fueron cambiando y la clasificación de los grupos permaneció abierta casi hasta la última salida.

El fuerte viento del Solent favoreció a los equipos que mejor se desenvuelven con una configuración agresiva y bajo grandes cargas. Sin embargo, Portsmouth no premió únicamente a los más rápidos. En el sistema de grupos era necesario conseguir una serie de resultados suficientemente estable, evitar las penalizaciones y conservar la posibilidad de atacar en los minutos finales. España se mostró más convincente que la mayoría de sus rivales precisamente en ese aspecto: no dominó todas las regatas, pero evitó los tropiezos que la habrían apartado de la lucha.

El formato por grupos cambia la lucha por la final

SailGP volvió a aplicar en Portsmouth el formato por grupos debido a que la flota se amplió hasta alcanzar la cifra récord de 13 equipos. En lugar de que todos los catamaranes navegaran simultáneamente en un campo de regatas muy estrecho, los equipos fueron divididos en dos grupos que disputaron por separado las regatas clasificatorias. Después se sumaron los puntos y las mejores tripulaciones obtuvieron un lugar en la regata final. La organización señala que este sistema busca mantener una competición igualada y de calidad, al tiempo que reduce la congestión excesiva en la salida y alrededor de las balizas.

El formato ya se había probado en otras pruebas de la temporada, entre ellas Auckland y Halifax. Para las tripulaciones aporta una complejidad estratégica adicional, porque el resultado no depende únicamente del enfrentamiento directo con los adversarios del mismo grupo. Los equipos deben calcular cuántos puntos necesitan en relación con los resultados del otro grupo, mientras que un solo mal puesto puede dejarlos fuera de la fase final aunque hayan estado entre los más rápidos en algunas regatas. Portsmouth también mostró la otra cara del sistema: equipos líderes como Australia y Nueva Zelanda pueden quedarse sin final por una sola penalización o una serie más débil, mientras que las tripulaciones más regulares obtienen la oportunidad de conseguir un gran resultado.

Para el público, este formato produjo constantes cambios en el liderato y una gran incertidumbre, pero redujo la posibilidad de que los equipos hicieran cálculos. Como las regatas se disputan dentro de un periodo de tiempo muy corto, después de una penalización o un problema técnico a menudo no quedan suficientes salidas para recuperarse. Australia lo comprobó por su salida anticipada, mientras que el defensor de la victoria en Portsmouth, el Black Foils neozelandés, tampoco consiguió clasificarse para la final. El Emirates GBR local terminó fuera de los cuatro primeros puestos, por lo que el público británico se quedó sin una tripulación nacional en la lucha por la victoria.

El F50 convierte pequeños errores en grandes pérdidas

El F50 es un catamarán de 15 metros con un diseño único, desarrollado a partir de la tecnología AC50 utilizada en la Copa América. Según los datos técnicos de SailGP, las embarcaciones pueden superar los 100 kilómetros por hora en condiciones óptimas, mientras que los foils elevan los cascos por encima de la superficie para reducir la resistencia. Cuando el catamarán “vuela” de manera estable, la tripulación consigue una gran velocidad, pero al mismo tiempo aumenta el coste de cualquier error. Un cambio repentino de altura, una maniobra tardía o una entrada mal calculada en la zona de salida pueden borrar en pocos segundos todo lo construido durante el tramo anterior.

Las embarcaciones comparten el mismo diseño básico y los equipos tienen acceso a datos comparables, por lo que la ventaja se consigue mediante el trabajo de la tripulación, los ajustes y la toma de decisiones. El piloto elige la trayectoria y controla la dirección, el controlador de vuelo mantiene la altura óptima del catamarán, el ajustador del ala regula la potencia y los demás miembros proporcionan energía y ejecutan las maniobras. En un sistema así, una décima de segundo no es únicamente una unidad de medida, sino el espacio operativo en el que se decide si una tripulación controlará la salida o recibirá una penalización.

Portsmouth fue especialmente exigente por el recorrido corto, el viento y las olas del Solent, el estrecho marítimo situado entre la costa sur de Inglaterra y la isla de Wight. La proximidad de la costa permitió a los espectadores de Southsea Common contemplar directamente las regatas, pero dejó poco espacio a los equipos para realizar amplios arcos tácticos. La organización anunció hasta 20 000 visitantes durante el fin de semana, y el regreso de SailGP se produjo después de la edición inaugural de Portsmouth de 2025, que agotó todas las entradas. Nueva Zelanda venció entonces, mientras que el triunfo de España este año volvió a destacar la rapidez con la que puede cambiar la jerarquía.

España reduce la distancia y Artemis entra entre los tres primeros

La consecuencia más importante de la regata se aprecia en la clasificación del campeonato. Australia sigue como líder con 66 puntos, pero España ha reducido la diferencia a 12 puntos. Artemis alcanzó los 47 puntos gracias a su segundo puesto en Portsmouth y se hizo con la tercera posición, por delante del equipo estadounidense, que suma 46. Emirates GBR ocupa el quinto puesto con 44 puntos después de su fin de semana como local. Las diferencias por detrás de Australia son ahora lo suficientemente pequeñas como para que una prueba exitosa o negativa pueda modificarlas de forma considerable.

Para Los Gallos resulta especialmente importante que su rendimiento esté creciendo precisamente en la parte de la temporada que conduce a las regatas europeas y al enfrentamiento final. España ya había terminado varias veces en el podio durante 2026, pero las victorias consecutivas en Halifax y Portsmouth son la primera prueba clara de que puede encadenar resultados en distintos campos de regatas. El equipo, que junto a Botín está formado por Florian Trittel, Nicole van der Velden, Joel Rodríguez, Bernardo Freitas, Joan Cardona y Andrés Barrio, ya no es únicamente el perseguidor de la líder Australia, sino su rival más evidente.

Australia, por otra parte, se marcha de Portsmouth con una advertencia, pero no con una crisis. La ventaja en la clasificación, la experiencia de Tom Slingsby y las cuatro victorias de la temporada siguen siendo argumentos sólidos. Sin embargo, la parte europea del calendario mostrará si los Flying Roos pueden continuar sumando puntos cuando aumente la presión y los rivales reduzcan la diferencia. La penalización de una décima de segundo no modificará por sí sola de manera sustancial toda la temporada, pero podría adquirir importancia si la lucha por la fase final se decide por unos pocos puntos.

El próximo desafío, en el mar Báltico

Después de Portsmouth, el campeonato se trasladará a Sassnitz, en la isla alemana de Rügen, donde el Gran Premio de Alemania está programado para los días 22 y 23 de agosto de 2026. Este lugar es conocido por ofrecer la posibilidad de alcanzar velocidades muy elevadas, por lo que los equipos volverán a tener que encontrar el equilibrio entre un enfoque agresivo y el control del riesgo. España intentará prolongar su racha y acercarse aún más a la cabeza, Australia defenderá su ventaja y Artemis buscará confirmar que el segundo puesto de Portsmouth no fue un resultado aislado.

La temporada continuará después con varias pruebas europeas, entre ellas el Gran Premio de España en Valencia, antes de los últimos acontecimientos en Oriente Medio. La Gran Final se celebrará en Abu Dabi a finales de noviembre, y solo los equipos líderes conseguirán el derecho a participar en la regata decisiva por el título. Por ello, cada punto obtenido en Portsmouth tiene un peso superior al de la simple posición en una única regata. España demostró con su victoria que puede aprovechar una oportunidad, mientras que la salida anticipada de Australia mostró con qué rapidez incluso el error más pequeño puede abrir espacio a los rivales.

Fuentes:
- SailGP – informe oficial sobre la victoria de Los Gallos y el desenlace del Gran Premio de Gran Bretaña (enlace)
- SailGP – clasificación oficial de la temporada 2026 después de la regata de Portsmouth (enlace)
- SailGP – información sobre la regata de Portsmouth, las fechas y el lugar de la competición (enlace)
- SailGP – informe de la primera jornada sobre las condiciones, el viento y la configuración de los catamaranes F50 (enlace)
- SailGP – guía sobre las características técnicas y las velocidades del catamarán F50 (enlace)
- SailGP – explicación del formato por grupos utilizado en Portsmouth (enlace)
- SailGP – calendario oficial de la temporada 2026 y fechas de las próximas regatas (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas SailGP España Australia Portsmouth Los Gallos Diego Botín vela Solent
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