Howard Webb pide cambiar la regla de las manos y admite la "visión de túnel" del VAR en el derbi de Manchester
Howard Webb, responsable de la organización Pro Ref encargada de los árbitros profesionales del fútbol inglés, ha pedido públicamente un cambio en la regla sobre las manos accidentales después de una serie de situaciones que han vuelto a plantear dudas sobre la coherencia y la claridad de las normas del fútbol. En el programa Match Officials Mic'd Up, emitido el 15 de septiembre, Webb describió la solución actual como "un poco absurda", señalando que en situaciones muy similares el resultado puede ser completamente diferente simplemente porque el balón se desvió en un jugador rival camino de la portería. Al mismo tiempo, habló detalladamente de un importante error del VAR en el derbi de Manchester entre Manchester United y Manchester City, disputado el 13 de septiembre en Old Trafford. Según la explicación de Webb, el asistente de vídeo se centró demasiado en la posición de Erling Haaland y, al hacerlo, no evaluó correctamente la influencia de Enzo Fernández, que se encontraba en posición de fuera de juego. Pro Ref reconoció posteriormente que el gol de Manchester City debería haber sido anulado.
La regla de las manos accidentales vuelve a estar bajo escrutinio
La crítica de Webb a la regla de las manos fue provocada por una situación ocurrida en el partido de liga entre Manchester United e Ipswich Town el 30 de agosto. Con el marcador 1:1, el balón golpeó el brazo de Harry Maguire, tras lo cual el defensa del United disparó hacia la portería. Su remate no iba directamente entre los tres palos, sino que se desvió en el defensa del Ipswich Jacob Greaves y terminó en la red, por lo que el gol fue registrado oficialmente como un autogol. El VAR consideró que la mano de Maguire no había sido intencionada y que, dado que formalmente no era el autor del gol, no se aplicaba la disposición que obliga a anular un tanto si un jugador marca inmediatamente después de que el balón le haya tocado la mano o el brazo, incluso de forma accidental. Manchester United terminó ganando 5:2.
Según la edición vigente de las Reglas de Juego del International Football Association Board, IFAB, no todo contacto del balón con la mano o el brazo constituye una infracción. Existe infracción, entre otros casos, cuando un jugador toca deliberadamente el balón con la mano o el brazo o cuando la posición del brazo aumenta de manera antinatural el volumen de su cuerpo. Sin embargo, la regla establece específicamente que un gol debe anularse si un jugador marca directamente con la mano o el brazo, incluso de forma accidental, o si marca inmediatamente después de que el balón le haya tocado la mano o el brazo. Esto significa que, al evaluar una situación, debe distinguirse entre un contacto accidental ordinario con la mano y un contacto accidental inmediatamente antes de que el mismo jugador marque.
Precisamente ahí es donde Webb ve el problema. Si el disparo de Maguire después del contacto accidental con la mano hubiera terminado directamente en la red, el gol habría tenido que ser anulado según la regla actual. Como el balón tocó a Greaves camino de la portería y el tanto se registró como autogol, ese mismo contacto previo con la mano no provocó automáticamente la anulación. Webb advirtió en el programa que una diferencia de este tipo crea situaciones que parecen ilógicas a los jugadores, entrenadores y aficionados, aunque los árbitros estén obligados a aplicar el texto de la norma tal como está escrito. Su mensaje es que el IFAB debería considerar modificar la disposición para evitar que un detalle técnico sobre a quién se atribuye el gol determine un resultado reglamentario completamente distinto.
La regla del IFAB distingue al goleador de la fase ofensiva anterior
Las interpretaciones oficiales del IFAB confirman que una mano accidental de un compañero inmediatamente antes de un gol ya no constituye por sí sola una infracción, siempre que la posición del brazo no haya representado una infracción sancionable independiente. Al mismo tiempo, un jugador que marque personalmente inmediatamente después de que el balón le haya tocado accidentalmente la mano o el brazo sigue teniendo que ser sancionado con un tiro libre directo a favor del rival. Esta distinción se introdujo después de años de modificaciones de la regla con las que el IFAB trató de separar de forma más precisa las manos deliberadas y sancionables de los contactos accidentales que no proporcionan una ventaja claramente injusta.
El caso de Maguire mostró lo difícil que resulta explicar una diferencia normativa de este tipo cuando en una acción real solo cambia el detalle final. El panel de la Premier League encargado de los incidentes arbitrales clave respaldó posteriormente la decisión de mantener el gol. Según los informes sobre la conclusión del panel, cuatro de los cinco miembros consideraron que el contacto con el brazo de Maguire había sido accidental y que sus brazos se habían mantenido dentro de la línea de su cuerpo, mientras que un miembro consideró que la mano había sido intencionada. Como el gol fue atribuido a Greaves, la mayoría del panel concluyó que no existía fundamento para anularlo según la regla vigente.
Por tanto, Webb no afirmó que los oficiales del partido entre United e Ipswich hubieran aplicado incorrectamente la norma. Al contrario, su crítica se dirigió al propio texto de la regla y a las consecuencias que se derivan de él. Es una diferencia importante porque la organización arbitral inglesa no puede modificar por sí sola las Reglas de Juego fundamentales. La competencia corresponde al IFAB, organismo en el que participan la FIFA y las federaciones de fútbol de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Cualquier cambio permanente en las reglas debe pasar por su procedimiento formal de consideración y aprobación.
Importante error del VAR en el derbi de Manchester
La segunda gran parte de la intervención de Webb se refirió al gol de Erling Haaland con el que Manchester City derrotó 1:0 a Manchester United el 13 de septiembre en Old Trafford. El tanto de Haaland en el minuto 60 fue anulado inicialmente por fuera de juego. El VAR Matt Donohue utilizó después la tecnología semiautomatizada del fuera de juego y determinó que Haaland sí se encontraba en posición legal. Según los informes públicamente disponibles sobre el análisis de las imágenes, Patrick Dorgu mantenía habilitado al delantero del City por apenas unos centímetros, por lo que la decisión inicial de señalar fuera de juego a Haaland fue correctamente modificada.
El problema, sin embargo, surgió en la misma jugada debido a la posición de Enzo Fernández. El centrocampista de Manchester City se encontraba en posición de fuera de juego cuando el balón entró en el área y después se lanzó hacia él, pasando muy cerca del lugar en el que intentaban intervenir Lisandro Martínez y el guardameta Senne Lammens. Fernández no tocó el balón, pero según las reglas del fuera de juego no es necesario un contacto con el balón para que un jugador cometa una infracción. El IFAB establece expresamente que un jugador en posición de fuera de juego puede ser sancionado si mediante una acción evidente influye en la capacidad de un adversario para jugar el balón o si intenta jugar un balón cercano y ese intento afecta a un rival.
Webb dijo que precisamente esa parte de la jugada debería haber sido evaluada a fondo. Según su explicación, el intento de Fernández de llegar al balón afectó a la capacidad de Martínez para intervenir a tiempo y también pudo influir en la colocación de Lammens antes del disparo de Haaland. Por ello, según la postura de Pro Ref tras el análisis posterior, el VAR debería haber recomendado al árbitro Michael Oliver una revisión en el monitor junto al terreno de juego. Si ese procedimiento se hubiera realizado correctamente, el resultado esperado habría sido la anulación del gol por la influencia activa de Fernández desde una posición de fuera de juego.
Webb: el VAR tuvo "visión de túnel"
Webb describió la forma en la que se produjo el error como "visión de túnel". Explicó que Donohue, después de que la tecnología semiautomatizada mostrara que Haaland no estaba en fuera de juego, se centró demasiado en el delantero noruego y en la cuestión de si Fernández había llegado a tocar el balón antes de la finalización de la jugada. Como no hubo contacto, el VAR no evaluó con suficiente amplitud los demás elementos de la regla del fuera de juego, sobre todo la influencia de Fernández sobre los defensores. Webb también subrayó que el resto del equipo del VAR tiene la responsabilidad de advertir al asistente de vídeo principal cuando una revisión se vuelve demasiado limitada.
En la sala del VAR, Donohue contó con la ayuda de Blake Antrobus. Después del partido, Pro Ref reconoció un "error de juicio", y los dos oficiales fueron apartados de sus funciones hasta después del parón internacional. Webb dijo que estaba muy decepcionado por el resultado y añadió que los propios árbitros también se ven afectados por el error porque se toman su trabajo profesional muy en serio. La organización se puso en contacto con Manchester United después del partido y reconoció que la decisión había sido incorrecta.
Este caso es especialmente significativo porque la tecnología en sí no se equivocó al determinar la posición de Haaland. El sistema semiautomatizado resolvió correctamente la cuestión geométrica de si el delantero se encontraba más allá del penúltimo defensor en el momento del pase. El error se produjo en el siguiente paso, durante la evaluación humana del comportamiento de otro jugador que se encontraba en posición de fuera de juego. Esto volvió a poner de relieve uno de los límites fundamentales del VAR: la tecnología puede ayudar de forma precisa a medir posiciones, pero la interpretación de la influencia activa sobre un adversario sigue requiriendo el juicio del árbitro.
El fuera de juego no depende únicamente de si el jugador tocó el balón
Según la Regla 11 del IFAB, el simple hecho de encontrarse en posición de fuera de juego no constituye una infracción. Un jugador solo es sancionado cuando participa activamente en el juego, obtiene una ventaja o interfiere en un adversario de una manera definida por las reglas. Entre las formas de interferir en un adversario se incluyen, entre otras, un intento evidente de jugar un balón que se encuentra cerca cuando esa acción afecta al rival, así como una acción evidente que influye claramente en la capacidad del adversario para jugar el balón. Ese fue precisamente el punto clave de la evaluación posterior del movimiento de Fernández.
Este tipo de situaciones suelen ser más complejas que una comprobación gráfica estándar del fuera de juego porque requieren evaluar una relación de causa y efecto. El árbitro debe decidir si un jugador que se encuentra en una posición no permitida cambió realmente la reacción de un defensa o un guardameta, y no únicamente si llegó a tocar físicamente el balón. En el derbi de Manchester, Pro Ref concluyó que Fernández se encontraba suficientemente cerca del balón y de los rivales como para que su movimiento tuviera un efecto real. La admisión de Webb, por tanto, no fue una crítica a la propia tecnología del fuera de juego, sino a la forma en que el equipo del VAR realizó la revisión completa de la jugada.
El caso también mostró por qué los protocolos del VAR insisten en revisar toda la fase ofensiva relevante y no únicamente la primera posible infracción detectada. Cuando la decisión inicial sobre el terreno de juego se refería a Haaland, la atención se dirigió de manera natural hacia su posición. Sin embargo, después de determinarse que Haaland se encontraba en una posición legal, la revisión debía continuar con la misma atención sobre todas las demás posibles infracciones de la jugada. Según Webb, precisamente eso fue lo que no ocurrió.
La transparencia es una parte cada vez más importante del sistema arbitral
El análisis público de Webb forma parte de un esfuerzo más amplio de las autoridades del fútbol inglés por explicar con mayor detalle las decisiones arbitrales clave. En el programa Match Officials Mic'd Up se utilizan grabaciones de la comunicación entre el árbitro, el VAR y los demás miembros del equipo arbitral para mostrar al público qué se revisó y cómo se llegó a la decisión final. La Premier League y las estructuras arbitrales también han publicado en las últimas temporadas más información sobre las conclusiones del panel que revisa de forma independiente los incidentes clave de los partidos.
Esa transparencia no elimina las controversias, pero permite distinguir con mayor claridad tres tipos diferentes de problemas: la aplicación incorrecta de las reglas, una evaluación incorrecta de los hechos y situaciones en las que la decisión es técnicamente correcta, pero la propia regla resulta difícil de comprender o produce consecuencias inesperadas. En la misma intervención pública, Webb habló en realidad de dos ejemplos diferentes. En el caso del gol de Haaland, Pro Ref reconoce un error arbitral concreto en el proceso de revisión del VAR. En el caso de la mano de Maguire, por el contrario, Webb considera que la regla actual se aplicó tal como está escrita, pero que debería modificarse la propia norma.
Para la Premier League, ambos casos llegan en un momento delicado, ya que la fiabilidad del VAR depende tanto de la precisión técnica como de la confianza en que los mismos criterios se apliquen de manera coherente. El fuera de juego semiautomatizado puede reducir el tiempo necesario para medir la posición de los jugadores, pero el incidente del derbi de Manchester demuestra que una tecnología más rápida no elimina la necesidad de un análisis humano completo. Al mismo tiempo, el debate sobre las manos recuerda que ni siquiera una decisión arbitral completamente correcta será necesariamente intuitiva si el texto de la regla es demasiado complejo o produce resultados diferentes en jugadas casi idénticas.
El cambio de la regla no está en manos de Webb
Webb puede defender públicamente cambios y participar en el debate a través de las estructuras del fútbol inglés, pero la última palabra sobre las reglas globales corresponde al IFAB. Este organismo analiza cada año posibles modificaciones de las Reglas de Juego y, una vez aprobados, los cambios se aplican internacionalmente, no solo en Inglaterra. Por ello, una eventual revisión de la disposición sobre las manos accidentales no sería una solución específica para la Premier League, sino que tendría que formularse de manera que pudiera aplicarse por igual en competiciones de todo el mundo.
Por tanto, es probable que el debate se centre en la cuestión de si la regla puede simplificarse sin volver a abrir la puerta a diferencias de interpretación aún mayores. El IFAB ha modificado en varias ocasiones la regla de las manos precisamente porque ha tratado de encontrar un equilibrio entre criterios objetivos y la valoración arbitral de la intención, la posición del brazo y las consecuencias del contacto. El ejemplo de Webb con Maguire demuestra que la versión actual todavía puede producir un resultado jurídicamente coherente, pero difícil de explicar a un espectador corriente.
Para los árbitros ingleses, la tarea más inmediata será evitar que se repita el fallo observado en el derbi. El mensaje de Webb fue que el VAR no debe terminar el análisis en cuanto resuelva la cuestión que inicialmente llamó la atención, sino que debe evaluar todos los elementos relevantes de la jugada. En el caso del gol de Haaland, la tecnología precisa mostró correctamente que no estaba en fuera de juego, pero la revisión humana pasó por alto la siguiente cuestión, que además era decisiva. Precisamente esa combinación de precisión técnica e interpretación arbitral sigue siendo uno de los grandes temas prácticos del fútbol moderno.
Fuentes:
- The Guardian - informe sobre la petición de Webb de reformar la regla de las manos accidentales y su análisis del error en el derbi de Manchester (enlace)
- Sky Sports - informe del programa Match Officials Mic'd Up sobre la "visión de túnel" del VAR y el papel de Enzo Fernández en el gol de Haaland (enlace)
- IFAB - Regla 11 oficial sobre el fuera de juego y los criterios para interferir en un adversario desde una posición de fuera de juego (enlace)
- IFAB - Regla 12 oficial sobre las manos, incluido el contacto accidental inmediatamente antes de que marque el autor del gol (enlace)
- NBC Sports - análisis de la situación de la mano de Harry Maguire y el autogol de Jacob Greaves en el partido entre Manchester United e Ipswich Town (enlace)