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IBSA y WBU en Bakú avanzan hacia alianza deportiva para incluir a atletas ciegos y con baja visión mundial

En Bakú, IBSA y la Unión Mundial de Ciegos abrieron el camino hacia una alianza institucional que vincula deporte, ciudades accesibles y defensa global de las personas ciegas y con baja visión, con énfasis en atletas, competiciones, federaciones deportivas, infraestructura urbana y participación igualitaria

· 13 min de lectura
IBSA y WBU en Bakú avanzan hacia alianza deportiva para incluir a atletas ciegos y con baja visión mundial Karlobag.eu / ilustración

IBSA y la Unión Mundial de Ciegos abrieron en Bakú el camino hacia una alianza institucional más sólida

La Federación Internacional de Deportes para Ciegos, conocida como IBSA, y la Unión Mundial de Ciegos, WBU, dieron en Bakú un paso importante hacia una posible nueva alianza institucional orientada a la inclusión, la cooperación internacional y el fortalecimiento de la posición de las personas ciegas y con baja visión. Según la información disponible sobre la reunión celebrada durante el 13.º Foro Urbano Mundial de las Naciones Unidas en la capital de Azerbaiyán, las conversaciones abrieron espacio para una cooperación más profunda y estructurada entre dos organizaciones que ya actúan en el mismo ámbito global de derechos, accesibilidad y participación. Aunque la forma final de la futura alianza no ha sido confirmada oficialmente, el anuncio de tal dirección es importante porque conecta el desarrollo deportivo, la defensa de los derechos humanos y el debate más amplio sobre ciudades accesibles. En el centro de las conversaciones estuvo la idea de vincular con más fuerza la experiencia del movimiento deportivo para personas con discapacidad visual con la representación global de las personas ciegas y con baja visión en las políticas públicas. Tal enfoque podría tener consecuencias prácticas para las entidades miembros de ambas organizaciones, desde el intercambio de conocimientos especializados hasta una actuación coordinada ante instituciones internacionales.

Una reunión en el marco de un foro dedicado a comunidades seguras y resilientes

La reunión en Bakú se celebró en el contexto del 13.º Foro Urbano Mundial, un encuentro internacional que, según la información de ONU-Habitat y de la plataforma oficial WUF13, duró del 17 al 22 de mayo de 2026. El foro fue organizado en asociación entre ONU-Habitat y el Gobierno de Azerbaiyán, y su tema fue “Housing the world: Safe and resilient cities and communities”, es decir, vivienda, seguridad, resiliencia y sostenibilidad de las ciudades y comunidades. Ese marco dio a las conversaciones entre IBSA y WBU una importancia adicional, porque la accesibilidad del espacio urbano se observa cada vez más como una cuestión fundamental de participación igualitaria, y no como un tema técnico estrecho. En los debates del foro, según la información de los organizadores, participaron representantes de gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil, comunidad académica, autoridades locales y otros actores del desarrollo urbano. Precisamente en ese entorno, las cuestiones de movilidad, acceso a espacios públicos, vivienda inclusiva, deporte y participación social adquieren un significado político y de desarrollo más amplio.

Con este foro, Bakú se convirtió en un punto de encuentro de políticas urbanísticas, sociales e internacionales que afectan directamente a las personas con discapacidad. Según los anuncios de la WBU sobre su participación en el WUF13, los debates abarcaban vivienda, accesibilidad, resiliencia climática, infraestructura, reducción del riesgo de desastres, espacios públicos e igualdad de acceso a servicios y oportunidades en entornos urbanos de rápido crecimiento. Esto es especialmente importante para las personas ciegas y con baja visión, porque las barreras en el entorno construido a menudo se convierten directamente en barreras en la educación, el trabajo, el deporte, la cultura y la vida cotidiana. Cuando las superficies peatonales, el transporte público, los servicios digitales y la infraestructura deportiva no son accesibles, las consecuencias no son solo prácticas sino también sociales, porque limitan la autonomía y la visibilidad de las personas con discapacidad visual. Por eso, el acercamiento de IBSA y WBU en tal entorno es una señal de que el deporte y las políticas públicas pueden observarse como partes interconectadas del mismo proceso de inclusión.

Qué podría significar la nueva alianza para las personas ciegas y con baja visión

Una posible alianza institucional entre IBSA y WBU todavía se encuentra en una fase temprana, pero el anuncio en sí abre varias cuestiones importantes. La primera se refiere a la forma en que la representación global de los derechos de las personas ciegas y con baja visión se conectará con el desarrollo del deporte, la recreación y los sistemas competitivos. IBSA indica en sus páginas oficiales que es responsable del desarrollo de deportes para atletas que son ciegos o tienen baja visión, y destaca el deporte como una de las formas de inclusión e integración en la sociedad. WBU, por otro lado, se describe como una organización global de defensa que representa a personas ciegas y con baja visión en 190 países y reúne una amplia red de organizaciones nacionales e internacionales. Si esos dos roles se conectan en un marco institucional más estable, el resultado podría ser una voz más fuerte en los debates sobre accesibilidad, educación, empleo, movilidad y participación en la comunidad.

La segunda cuestión se refiere al liderazgo y la representación. Las organizaciones que representan a las personas con discapacidad subrayan cada vez con más frecuencia el principio de que las políticas no deben adoptarse sin la participación activa de aquellas personas a las que se refieren. En ese sentido, una futura alianza entre IBSA y WBU podría fortalecer un modelo en el que atletas ciegos y con baja visión, activistas, expertos y organizaciones locales tengan un camino más claro hacia foros internacionales y procesos de toma de decisiones. Esto es especialmente importante en el ámbito del deporte, donde el éxito no depende solo de las competiciones, sino también del acceso a pabellones, programas escolares, entrenadores, sistemas de clasificación, transporte seguro y financiación. Cuando esos elementos están débilmente conectados, las personas y los clubes suelen depender del entusiasmo de las comunidades locales, y no de sistemas estables de apoyo. Una coordinación más fuerte podría ayudar a que las buenas prácticas de una región se transfieran más rápidamente a otras partes del mundo.

En tercer lugar, una posible cooperación podría influir en la visibilidad internacional de los deportes para personas con discapacidad visual. Según la información oficial, IBSA actúa como federación internacional de varios deportes, incluidos deportes que forman parte del programa paralímpico, y su estructura de gobierno incluye representación regional y miembros de diferentes partes del mundo. En el sistema deportivo para personas ciegas y con baja visión son especialmente importantes la clasificación, la formación de entrenadores y oficiales, las reglas de competición y los estándares de seguridad. WBU puede contribuir en este ámbito con una experiencia de defensa más amplia y con vínculos con organizaciones que se ocupan de derechos, accesibilidad y políticas públicas. La combinación de esas competencias podría ayudar a que el deporte no sea una actividad aislada, sino parte de un enfoque más amplio de la calidad de vida.

La accesibilidad de las ciudades como punto común del deporte y los derechos

La importancia de la reunión en Bakú también se deriva de que se celebró en un foro que trataba sobre ciudades, vivienda y comunidades resilientes. Para las personas con discapacidad visual, la accesibilidad de la ciudad comienza mucho antes de entrar en un pabellón deportivo o en un estadio. Incluye pasos peatonales seguros, superficies táctiles, semáforos sonoros, espacios claramente señalizados, información digital accesible, transporte público fiable y servicios públicos que comprenden las necesidades de distintos usuarios. En sus materiales sobre desarrollo urbano inclusivo y accesible, WBU subraya que un entorno urbano diseñado con accesibilidad puede aumentar la seguridad, la independencia y la participación de las personas con discapacidad, especialmente en crisis y desastres. Ese énfasis está directamente relacionado con el tema del WUF13, porque la resiliencia de las ciudades no puede medirse solo por la infraestructura, sino también por la capacidad de proteger e incluir a todos los habitantes.

El sector deportivo en tal entorno tiene un doble papel. Por un lado, el deporte puede ser un medio de rehabilitación, confianza en uno mismo, conexión social y desarrollo profesional. Por otro lado, la infraestructura deportiva a menudo revela debilidades más amplias de la planificación urbana: accesos inaccesibles, falta de transporte seguro, carencia de información en formatos accesibles o formación insuficiente del personal. Si IBSA y WBU desarrollan un marco común más sólido, podrían defender de manera más sistemática que las instalaciones deportivas, los programas escolares y las comunidades locales se planifiquen según los principios del diseño universal. Eso beneficiaría no solo a los deportistas de élite, sino también a niños, jóvenes, personas que practican deporte de manera recreativa, personas mayores y a todos los que se enfrentan a barreras en el movimiento y en el acceso a la información. En ese sentido, el deporte se convierte en una prueba práctica de la inclusividad de la ciudad.

Contexto global: de las reglas deportivas a las políticas públicas

IBSA y WBU actúan en niveles diferentes, pero complementarios. IBSA se ocupa del desarrollo deportivo, las competiciones internacionales, la clasificación y el apoyo a sus miembros, mientras que WBU tiene un mandato más amplio en la defensa de derechos, accesibilidad, educación, empleo e inclusión social. Según la información oficial de IBSA, su estructura ejecutiva incluye representantes elegidos y comités, y la organización apoya a más de un centenar de miembros y actúa a través de estructuras regionales. WBU señala que fue fundada en 1984 y que representa a cientos de millones de personas ciegas y con baja visión mediante una red en 190 países. La diferencia de mandatos no tiene por qué ser un obstáculo, sino una ventaja, porque permite conectar la experiencia concreta de los deportistas con una defensa sistemática ante instituciones internacionales.

Tal conexión es especialmente importante en un momento en que la cuestión de la accesibilidad se examina cada vez con más frecuencia en el contexto del cambio climático, el crecimiento urbano y las crisis. Según los datos y anuncios de los organismos de la ONU relacionados con el WUF13, los debates globales sobre vivienda y comunidades resilientes incluyen también el problema de la vivienda inadecuada, el acceso desigual a servicios básicos y la vulnerabilidad de la población en ciudades de rápido crecimiento. Para las personas ciegas y con baja visión, estos problemas pueden intensificarse aún más si los sistemas públicos no están diseñados para ser accesibles en circunstancias de crisis y cotidianas. En caso de evacuaciones, inclemencias meteorológicas, fallos de infraestructura o cambios en el tráfico, la información accesible y un entorno físico seguro pueden ser decisivos. Por eso, la posible alianza entre IBSA y WBU no se refiere solo a la cooperación administrativa, sino también a la capacidad de incluir la experiencia de las personas con discapacidad visual en la planificación de comunidades más resilientes.

Cautela sobre los próximos pasos y necesidad de un marco claro

A pesar del tono positivo de la reunión, actualmente no se ha confirmado públicamente qué forma exacta podría tener la futura alianza institucional. No está claro si la cooperación se regulará mediante un memorando, un programa conjunto, un órgano de coordinación, una asociación formal o algún otro modelo. Tampoco se ha publicado un calendario detallado, una lista de áreas de cooperación ni posibles obligaciones de los miembros. Por ello es importante distinguir la señal política y estratégica de Bakú de una decisión institucional definitiva. Según la información disponible, las conversaciones abrieron la posibilidad de un nuevo marco de cooperación, pero los siguientes pasos dependerán de los órganos de gobierno, de los miembros y de las prioridades de ambas organizaciones.

Para los miembros de IBSA y WBU será clave si el futuro modelo traerá beneficios medibles sobre el terreno. Esto puede incluir formaciones conjuntas, un mejor uso de expertos en accesibilidad, directrices armonizadas para espacios deportivos y públicos, un apoyo más fuerte a organizaciones locales y una actuación coordinada ante donantes e instituciones internacionales. También es importante que una eventual alianza no se quede solo en el nivel de las declaraciones, sino que sea comprensible para deportistas, padres, entrenadores, escuelas, ciudades y organizaciones nacionales. El éxito de tal cooperación se medirá por si las personas con discapacidad visual pueden acceder con mayor facilidad al deporte, a los servicios públicos y a los procesos de toma de decisiones. Si ese objetivo se mantiene en el centro, la reunión de Bakú podría convertirse en el punto de partida de una conexión más amplia entre el movimiento deportivo y el movimiento de defensa de las personas ciegas y con baja visión.

Bakú como símbolo de un cambio más amplio en la comprensión de la inclusión

Las conversaciones entre IBSA y WBU encajan en una tendencia más amplia en la que la inclusión de las personas con discapacidad ya no se observa como un tema social separado. En el desarrollo urbano, el deporte y la cooperación internacional es cada vez más claro que la accesibilidad debe incorporarse a la planificación desde el principio, y no añadirse posteriormente. WUF13, según la información oficial del foro, estuvo orientado a la vivienda y a comunidades seguras y resilientes, lo que abrió espacio para debatir cómo las ciudades pueden responder mejor a las necesidades de todos los habitantes. Para las personas ciegas y con baja visión, esto significa que el espacio público, la información, el transporte y los contenidos para el deporte y la recreación deben estar disponibles como parte de la infraestructura básica. En este contexto, la dirección anunciada de la cooperación entre IBSA y WBU puede interpretarse como un intento de conectar la experiencia de la vida cotidiana con las políticas globales.

Si las futuras conversaciones conducen a una alianza más formal, IBSA y WBU podrían influir conjuntamente con más fuerza en los estándares de accesibilidad, el desarrollo de programas deportivos y la visibilidad de las personas ciegas y con baja visión en los procesos internacionales. Esto sería especialmente importante para los países y comunidades locales que no tienen suficientes capacidades expertas para el desarrollo de políticas deportivas y urbanas inclusivas. Las organizaciones internacionales en esos casos pueden proporcionar directrices, herramientas, formación y apoyo político, pero el éxito depende de la cooperación con los actores locales. Por ello, el verdadero significado de la reunión en Bakú solo se verá a través de programas, decisiones y resultados concretos en el próximo período. Por ahora, el mensaje más importante es que el deporte, la accesibilidad y los derechos de las personas ciegas y con baja visión se observan cada vez más como partes conectadas de la misma agenda global de inclusión.

Fuentes:
- World Urban Forum 13 – información oficial sobre el tema, el lugar y las fechas del foro en Bakú (link)
- UN-Habitat / World Urban Forum – información sobre WUF13 y el papel del foro en los debates sobre desarrollo urbano sostenible (link)
- World Blind Union – anuncio y contexto de la participación en WUF13, incluidos los temas de accesibilidad y desarrollo urbano (link)
- World Blind Union – descripción de la organización, el mandato y la representación global de las personas ciegas y con baja visión (link)
- International Blind Sports Federation – información oficial sobre el papel de IBSA en el desarrollo de deportes para atletas ciegos y con baja visión (link)
- International Blind Sports Federation – información sobre la estructura ejecutiva, los miembros y el mandato deportivo de la organización (link)
- World Blind Union – materiales sobre desarrollo urbano inclusivo y accesible (link)

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Etiquetas IBSA WBU deporte para ciegos atletas con baja visión Bakú Foro Urbano Mundial accesibilidad inclusión deporte paralímpico
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