Italia abre conversaciones con Pep Guardiola: Maldini y Leonardo presentan en Barcelona el plan de reconstrucción de la selección
La Federación Italiana de Fútbol ha iniciado un intento concreto de incorporar a Pep Guardiola como seleccionador nacional. Según información exclusiva de Sky Sport Italia, el nuevo director técnico Paolo Maldini y su asesor Leonardo pasaron el pasado fin de semana en Barcelona, donde hablaron con el exentrenador del Manchester City sobre la posibilidad de asumir el mando de un equipo que atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. Según The Times y los medios italianos, las conversaciones duraron varios días y a Guardiola se le presentó un proyecto más amplio para reconstruir el sistema técnico de la federación. Por ahora no se ha alcanzado ningún acuerdo, ni la FIGC ha anunciado oficialmente que el técnico español haya aceptado la oferta. Sin embargo, el hecho de que Maldini y Leonardo viajaran personalmente a la reunión demuestra que su nombre ya no es únicamente una especulación mediática.
La búsqueda de un nuevo seleccionador comenzó después de la salida de Gennaro Gattuso, quien rescindió de mutuo acuerdo su contrato con la FIGC a principios de abril. La federación italiana confirmó oficialmente entonces que ambas partes se habían separado tras el fracaso en la clasificación para el Mundial de 2026. Italia perdió ante Bosnia y Herzegovina en la tanda de penaltis de la final de la repesca europea disputada en Zenica, por lo que la tetracampeona mundial se quedó sin disputar su tercer Mundial consecutivo. La FIFA calificó el resultado como un precedente histórico, porque fue la primera vez que una antigua campeona del mundo se perdió tres fases finales consecutivas. Precisamente por la magnitud de ese fracaso, la elección del sucesor de Gattuso no se contempla en Italia como un simple cambio de entrenador, sino como la decisión central de una nueva etapa del fútbol nacional.
Maldini y Leonardo recibieron un mandato hasta 2030
La llegada de Maldini y Leonardo a la FIGC precedió a la intensificación de las conversaciones con Guardiola. El 12 de julio, la federación anunció oficialmente que Maldini había sido nombrado director técnico y presidente del Club Italia, la estructura organizativa que coordina el trabajo de las selecciones nacionales, mientras que Leonardo recibió el cargo de asesor. El presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, presentó su incorporación como un proyecto de cuatro años que debería abarcar la próxima Eurocopa y la construcción de un equipo capaz de clasificarse para el Mundial de 2030. La responsabilidad de Maldini no se limita a la selección absoluta, sino que también incluye la orientación técnica de las categorías inferiores, el desarrollo de los estándares de los entrenadores y la conexión entre los distintos niveles del fútbol italiano.
Este marco explica por qué, según la información disponible, a Guardiola se le presentó un proyecto considerablemente más amplio que dirigir unas pocas concentraciones de la selección al año. Italia no necesita únicamente un entrenador que elija una formación y una lista de jugadores, sino una persona cuyos métodos puedan influir en la forma de desarrollar a los futbolistas, el trabajo con el balón, la organización de la posesión y la coordinación de la selección absoluta con los equipos inferiores. Guardiola ha construido durante su carrera la reputación de ser un entrenador que transforma la estructura de los clubes, no solamente sus resultados. En el Barcelona, el Bayern y el Manchester City insistió en la superioridad técnica, el juego de posición, la presión alta y el control de los espacios, por lo que su nombramiento representaría un claro cambio programático para una selección tradicionalmente vinculada a la disciplina táctica, la organización defensiva y la adaptación al rival.
Maldini y Leonardo mantienen con Guardiola relaciones profesionales y personales desde hace muchos años. Guardiola jugó en Italia para el Brescia y la Roma, conoce bien la cultura futbolística italiana y, según recordó Sky Sport, ya en 2009, después de conquistar la Liga de Campeones con el Barcelona, expresó públicamente un gran respeto por Maldini. Para los nuevos responsables del área técnica, esa relación podría ser importante en el intento de convencer a un entrenador cuyo nivel económico y estatus supera los límites habituales de un puesto en una selección. Al mismo tiempo, una buena comunicación no significa que hayan desaparecido los principales obstáculos: Guardiola acaba de completar una década en Manchester, ha anunciado públicamente que se tomará un descanso y el coste de su contratación sería sensiblemente superior al de la mayoría de las demás opciones.
Guardiola habló de descansar pocos días antes de la reunión
La mayor incógnita no es la motivación profesional de Guardiola, sino su disposición a volver inmediatamente al trabajo. En una entrevista publicada el 17 de julio, apenas unos días antes de conocerse las conversaciones en Barcelona, afirmó que actualmente no echaba de menos el banquillo y que quería descubrir la vida fuera del ritmo diario del fútbol profesional. Sky Sport recogió su declaración de que quizá algún día regresaría a entrenar, pero que ahora sentía la necesidad de tomarse una pausa. A primera vista, esas palabras reducen las posibilidades de un acuerdo rápido con la FIGC, especialmente porque Italia quiere nombrar a un seleccionador en un plazo breve e iniciar un nuevo ciclo sin más retrasos.
Por otro lado, el trabajo en una selección es diferente al trabajo en un club. El número de partidos y entrenamientos es considerablemente menor, no existe un calendario diario de club ni un mercado de fichajes continuo, y el trabajo principal se desarrolla mediante concentraciones más breves y la preparación de los grandes torneos. Por ello, los medios italianos consideran que un proyecto de selección podría ofrecer a Guardiola un tipo de desafío diferente, suficientemente alejado del ritmo agotador que señaló como motivo para descansar. Sin embargo, esta es únicamente una posible interpretación. Según toda la información disponible el 20 de julio de 2026, el entrenador español no ha cambiado públicamente de postura ni ha confirmado que quiera asumir de inmediato el cargo en Italia.
El Manchester City anunció oficialmente en mayo que Guardiola se marcharía después de diez años en el banquillo. El club indica que durante ese período conquistó 20 grandes trofeos y se convirtió en el entrenador más exitoso de su historia. Su etapa incluyó seis títulos de la liga inglesa, la primera Liga de Campeones de la historia del City y el triplete de la temporada 2022/23, además de una prolongada superioridad táctica en la Premier League. Ese currículum explica por qué su nombramiento otorgaría inmediatamente credibilidad internacional al proyecto de reconstrucción.
El tercer Mundial consecutivo ausente cambió la dimensión de la crisis
La selección italiana no participa en un Mundial desde 2014. Después de la eliminación ante Suecia en la repesca para el torneo de 2018 y la derrota frente a Macedonia del Norte en la repesca para el campeonato de 2022, el nuevo fracaso contra Bosnia y Herzegovina agravó todavía más el problema. Italia se adelantó en Zenica, pero no aprovechó sus oportunidades para marcar el segundo gol, mientras que el conjunto local igualó en la recta final. Después de la prórroga, la decisión llegó en la tanda de penaltis, en la que Bosnia y Herzegovina aseguró su segunda participación en un Mundial.
Tras el partido, la FIGC publicó una declaración de Gattuso en la que afirmó que la derrota dolía enormemente, pero también que estaba orgulloso de la actitud de sus jugadores. Pocos días más tarde, su contrato fue rescindido de mutuo acuerdo. La salida de Gattuso no resolvió las causas más profundas de la crisis: la falta de continuidad, los frecuentes cambios de dirección técnica y las dificultades para trasladar los éxitos de las selecciones inferiores al nivel absoluto. Entre esos fracasos clasificatorios, Italia ganó la Eurocopa en 2021, pero aquel título no detuvo el declive en las eliminatorias mundialistas.
Por eso, el nuevo seleccionador asume una doble tarea. Debe estabilizar rápidamente a la selección absoluta y devolverle la fiabilidad competitiva, pero al mismo tiempo debe colaborar con Maldini y Leonardo en la construcción de una identidad que no dependa de un solo ciclo breve de resultados. En ese sentido, Guardiola sería la opción más ambiciosa, aunque su sistema requiere tiempo, repetición y una asimilación precisa de los automatismos. El fútbol de selecciones ofrece al entrenador muchos menos días de trabajo que el fútbol de clubes, por lo que una de las cuestiones fundamentales sería hasta qué punto sus métodos pueden adaptarse a concentraciones cortas y a jugadores procedentes de distintos clubes.
Las finanzas y las competencias pueden ser tan importantes como el plan deportivo
Según The Times y otros medios que siguen las conversaciones, el salario de Guardiola sería considerablemente superior a la cantidad necesaria para contratar a los demás candidatos. Por ello, la FIGC debe valorar si puede garantizar una estructura financiera que no perjudique el resto del proyecto, especialmente las inversiones en categorías inferiores, infraestructuras, formación de entrenadores y captación. Un contrato de este perfil podría incluir socios comerciales y fuentes adicionales de ingresos, pero nada de ello ha sido confirmado oficialmente por ahora. La federación italiana no ha anunciado ni la duración de un posible contrato, ni las condiciones de Guardiola, ni una descripción precisa de las competencias que tendría.
Igualmente importante es la cuestión de la relación entre el seleccionador y la nueva estructura técnica. Maldini, como presidente del Club Italia y director técnico, ha recibido el mandato de fijar el rumbo, aprobar los programas y supervisar todo el sistema de selecciones. Guardiola, por su parte, trabajó en clubes donde tuvo una gran influencia sobre los procesos deportivos, la composición del cuerpo técnico y el perfil de los jugadores. Por tanto, cualquier acuerdo debería delimitar claramente las responsabilidades y establecer una visión compartida.
Malagò ha repetido durante los últimos días que quiere tomar la decisión de acuerdo con Maldini y Leonardo, y que solamente hacen falta unos pocos días más de paciencia. En una declaración a Sky Sport, no confirmó que la elección estuviera limitada a Roberto Mancini y Andrea Pirlo, dejando así espacio para otros nombres. Esa formulación aumentó todavía más las especulaciones después de la reunión en Barcelona, pero no supone una confirmación de que Guardiola sea la primera opción ni de que las negociaciones se encuentren en su fase final. Hasta que la FIGC anuncie una decisión oficial, todo el proceso permanece abierto.
Conte, Mancini y Pirlo siguen siendo alternativas realistas
Antonio Conte, Roberto Mancini y Andrea Pirlo siguen apareciendo como candidatos. Conte ya dirigió a Italia entre 2014 y 2016 y llevó al equipo hasta los cuartos de final de la Eurocopa de 2016, donde quedó eliminado ante Alemania en la tanda de penaltis. Su ventaja sería una organización competitiva inmediata, la experiencia de trabajar en la Serie A y el conocimiento de la presión que acompaña a la selección. Sin embargo, según las informaciones del 20 de julio, Conte afirmó que nadie de la federación se había puesto en contacto con él, por lo que su situación no puede considerarse equivalente a la de Guardiola, con quien supuestamente ya se ha celebrado una reunión.
Mancini posee el resultado más destacado en una selección entre los candidatos italianos, porque condujo a Italia al título europeo en 2021. Su primera etapa terminó en 2023, después de lo cual asumió el mando de Arabia Saudí y posteriormente también trabajó en el fútbol de clubes. Su regreso aportaría experiencia y conocimiento de una gran parte del sistema, pero también abriría la cuestión de cómo valorar el final de su etapa anterior, durante la cual Italia no se clasificó para el Mundial de 2022. Por ese motivo, Mancini es al mismo tiempo una opción lógica y políticamente delicada.
Pirlo representa a un candidato con un perfil diferente. Como jugador fue uno de los símbolos de la generación que conquistó el Mundial de 2006, y su idea del fútbol se relaciona de forma natural con la calidad técnica, el control del ritmo y la construcción de los ataques. Adquirió experiencia como entrenador en la Juventus, el Fatih Karagümrük, la Sampdoria y los Emiratos Árabes Unidos. Su elección sería más sencilla en el aspecto económico y estaría alineada a largo plazo con el proyecto de reconstrucción, pero supondría un riesgo mayor debido a su experiencia limitada al máximo nivel en comparación con Guardiola, Conte y Mancini.
La llegada de Guardiola también sería una ruptura simbólica con la tradición
Italia casi siempre ha confiado la selección a entrenadores nacionales, por lo que el nombramiento de un español tendría un fuerte peso simbólico. No se trataría únicamente de incorporar a un gran nombre, sino de tomar la decisión de abrir el fútbol nacional a una metodología externa en un momento en el que su propio modelo ya no garantiza ni siquiera la clasificación para un Mundial ampliado a 48 participantes. Una medida de este tipo provocaría un debate sobre la identidad de la selección: ¿debe Italia conservar su reconocible pragmatismo o construir un sistema basado en la posesión, la iniciativa y la superioridad técnica?
Guardiola también conoce la Serie A desde la perspectiva de un jugador. A comienzos de la década de 2000 militó en el Brescia y la Roma, y a menudo ha destacado su experiencia en el fútbol italiano como una parte importante de su propio desarrollo. Su relación con la escuela táctica italiana no es una simple relación de oposición; adoptó muchas ideas sobre el espacio, el posicionamiento y la organización defensiva, y las adaptó a su propio modelo. Por ello, su eventual trabajo con Italia podría presentarse como la unión de dos tradiciones, y no como su exclusión mutua.
Sin embargo, precisamente por la magnitud de las expectativas, la FIGC debe evitar que el nombre del entrenador se convierta en un sustituto de las reformas estructurales. Ni siquiera Guardiola puede aumentar por sí solo la cantidad de minutos que los jóvenes jugadores italianos reciben en sus clubes, resolver el desarrollo de los delanteros o garantizar la continuidad entre las selecciones inferiores y el equipo absoluto. Su aportación únicamente podría ser poderosa si se integra en los cambios liderados por Maldini y Leonardo. De lo contrario, incluso el nombre más importante de los banquillos se convertiría en otra respuesta a corto plazo para un problema de largo recorrido.
La decisión se espera pronto, pero el acuerdo no está cerca de una confirmación oficial
A fecha del 20 de julio de 2026 se pueden confirmar varios elementos: Italia está sin seleccionador después de la salida de Gattuso, Maldini y Leonardo dirigen oficialmente el nuevo proyecto técnico, y Sky Sport informó de que hablaron con Guardiola en Barcelona. Sin embargo, no se ha confirmado que Guardiola haya aceptado el puesto, que se hayan acordado las condiciones económicas o que la FIGC haya descartado a los demás candidatos. Sus recientes declaraciones sobre la necesidad de descansar siguen siendo un obstáculo serio y un motivo para interpretar las noticias con cautela.
Para la federación italiana, la reunión conserva su valor aunque no termine con una firma. Demuestra la ambición de la nueva dirección y su disposición a estudiar un camino radicalmente diferente después de perderse tres Mundiales. El siguiente movimiento dependerá de si Guardiola está dispuesto a acortar la pausa que tenía prevista y de si la FIGC puede compatibilizar sus exigencias con las posibilidades financieras y organizativas de la federación. Si la respuesta es negativa, Maldini, Leonardo y Malagò deberán pasar rápidamente a una de las opciones más realistas. Si las conversaciones avanzan, Italia podría abrir el capítulo más inesperado y ambicioso de la historia moderna de su selección.
Fuentes:
- Sky Sport Italia – información sobre la reunión de Maldini, Leonardo y Guardiola en Barcelona y la actual elección del nuevo seleccionador (enlace)
- Federación Italiana de Fútbol (FIGC) – comunicado oficial sobre el nombramiento de Paolo Maldini como director técnico y de Leonardo como asesor (enlace)
- Federación Italiana de Fútbol (FIGC) – confirmación oficial de la salida de Gennaro Gattuso del cargo de seleccionador de mutuo acuerdo (enlace)
- FIFA – análisis de la derrota de Italia ante Bosnia y Herzegovina y de su tercer Mundial consecutivo ausente (enlace)
- Manchester City – comunicado oficial sobre la salida de Guardiola después de diez años y 20 grandes trofeos conquistados (enlace)
- Sky Sport Italia – declaraciones de Guardiola sobre su descanso de la profesión de entrenador y su actual deseo de no regresar al banquillo (enlace)
- The Times – información sobre las conversaciones de varios días, los demás candidatos y los obstáculos económicos para un posible acuerdo (enlace)
- La Gazzetta dello Sport – análisis de los candidatos al banquillo italiano y de la situación actual de Andrea Pirlo (enlace)
- AS – información sobre la declaración de Conte de que la federación no se había puesto en contacto con él y sobre las diferencias en la elección de candidatos (enlace)