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Guardiola se acerca al rechazo de Italia y prioriza una larga pausa del fútbol tras dejar el Manchester City

Sigue las conversaciones entre Pep Guardiola y la Federación Italiana: descubre por qué el técnico español se inclina por pasar un año alejado de los banquillos tras dejar el Manchester City, qué le ofrecieron Paolo Maldini y Leonardo y qué candidatos siguen en la carrera por dirigir a Italia

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ilustración con IA: Guardiola se acerca al rechazo de Italia y prioriza una larga pausa del fútbol tras dejar el Manchester City Karlobag.eu / ilustración con IA

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Guardiola, cada vez más cerca de rechazar a Italia: una pausa del fútbol es ahora más importante que el gran proyecto de la FIGC

Pep Guardiola probablemente no aceptará la oferta para convertirse en el nuevo seleccionador de la selección italiana de fútbol, aunque la Federación Italiana de Fútbol intenta convencer a uno de los entrenadores más exitosos del fútbol moderno para que asuma de inmediato un ambicioso proyecto de reconstrucción. Hasta el 23 de julio de 2026 no se había anunciado su decisión definitiva, pero varias fuentes cercanas a las conversaciones señalan que, tras dejar el Manchester City, el español sigue teniendo la intención de permanecer al menos un año alejado del trabajo diario como entrenador. ESPN informó de que los contactos con la FIGC fueron breves y de que el deseo de Guardiola de tomarse una pausa continúa siendo el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo, mientras que Corriere dello Sport escribe que no ha rechazado formalmente la oferta, pero tampoco está cerca de aceptarla. Por ello, la federación italiana sigue esperando una respuesta oficial, consciente de que las condiciones económicas no son la única cuestión ni, posiblemente, la más importante. En este momento parecen decisivos la decisión personal de Guardiola, su necesidad de descanso y su valoración de si desea, apenas unas semanas después del final de un ciclo de diez años en Manchester, volver a exponerse a la presión de un gran proyecto.

La posibilidad de su llegada no era únicamente una idea mediática sin fundamento real. El presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, confirmó que la federación había iniciado conversaciones con Guardiola y reconoció que estaría dispuesta a hacer una excepción económica por un nombre de semejante categoría. Sky Sport Italia publicó que el nuevo director técnico Paolo Maldini y el asesor Leonardo hablaron con Guardiola en Barcelona durante el fin de semana, donde le presentaron un plan que va más allá del papel clásico de seleccionador del primer equipo. Según esa idea, Guardiola se convertiría en la figura técnica central de una reconstrucción más amplia del sistema de selecciones italianas, desde el combinado absoluto hasta el desarrollo de las categorías inferiores y la armonización de la filosofía futbolística. Una oferta de estas características explica por qué la FIGC todavía no ha cerrado la puerta, aunque las señales procedentes del entorno de Guardiola son cada vez menos alentadoras.

Maldini y Leonardo presentaron un proyecto que va más allá de una sola selección

La llegada de Paolo Maldini y Leonardo a la cúpula del área deportiva de la federación marcó el comienzo de una nueva etapa después de otro fracaso de Italia en las eliminatorias para el Mundial. El 11 de julio, la FIGC anunció que Maldini asumiría el cargo de director técnico y presidente del Club Italia, mientras que Leonardo actuaría como su asesor. Malagò describió su incorporación como un compromiso de cuatro años orientado hacia la Eurocopa y el Mundial de 2030, lo que demuestra que la elección del nuevo seleccionador no se contempla únicamente como una forma de cubrir a corto plazo un puesto vacante. Guardiola encaja en ese marco por su experiencia en la construcción de sistemas de juego, su influencia en el desarrollo de los futbolistas y su capacidad para cambiar la manera de pensar de toda una organización futbolística. Precisamente por eso, la conversación en Barcelona tuvo más peso que una negociación habitual sobre un contrato y un salario.

Sky Sport recogió la declaración de Malagò de que había sido correcto abrir un diálogo con Guardiola y mantenerlo activo, aunque no existía ninguna garantía de que las negociaciones terminaran en acuerdo. El presidente de la federación subrayó además que estudiar una excepción económica no significa que la elección ya se haya realizado ni que se esté ignorando a los demás candidatos. Es una diferencia importante, porque el salario de Guardiola durante su etapa en el Manchester City estaba muy por encima de las cantidades que las federaciones de fútbol suelen destinar a sus seleccionadores. Según informaciones italianas e internacionales, la FIGC estaba dispuesta a ajustar su presupuesto para abrir espacio a una solución extraordinaria, pero ni siquiera una medida de ese tipo puede resolver el problema si el entrenador no desea reanudar inmediatamente su carrera. Por ello, desde el principio las negociaciones se desarrollaron entre la urgencia institucional de Italia y la necesidad claramente expresada por Guardiola de alejarse del ritmo del fútbol de élite.

Maldini y Leonardo también contaban con un argumento personal que no puede reducirse al dinero. Guardiola conoce bien el fútbol italiano porque, como jugador, militó en Brescia y Roma a comienzos de siglo, y públicamente ha hablado en varias ocasiones sobre la influencia de la cultura táctica italiana en su propio desarrollo. Su relación con Maldini y su respeto por una de las mayores figuras del fútbol italiano pudieron contribuir a que, al menos, aceptara escuchar la propuesta. Sin embargo, la disposición a conversar no implica también la disposición a firmar un contrato. Según la información disponible, la reunión permitió a la FIGC presentar el proyecto y comprobar si existía margen para continuar las negociaciones, pero no condujo a un principio de acuerdo.

Una pausa después de diez años en Manchester sigue siendo la prioridad de Guardiola

El mayor obstáculo para el plan italiano no es el valor deportivo del proyecto, sino el momento en que llegó la oferta. El Manchester City anunció oficialmente el 22 de mayo de 2026 que Guardiola abandonaría el club después de diez años, y el propio entrenador explicó que, tras casi dos décadas de trabajo ininterrumpido al máximo nivel, necesitaba tomar distancia. En las conversaciones posteriores al anuncio de su marcha, dijo que no entrenaría durante un tiempo, que debía apartarse y recuperar la energía. Recordó que, salvo una breve pausa entre Barcelona y Bayern, desde el inicio de su carrera como entrenador había trabajado casi constantemente bajo la presión de disputar partidos cada tres días, luchar por los campeonatos y cumplir con la expectativa de conquistar los mayores trofeos. Sus palabras no sonaron como una negociación táctica con futuros empleadores, sino como una firme decisión personal.

A mediados de julio, Guardiola volvió a señalar que en este momento no echaba de menos el banquillo y que intentaba comprender cómo sería la vida fuera del ritmo diario del entrenamiento. Una declaración así alejó todavía más la posibilidad de un regreso rápido, aunque no cerró para siempre la puerta a un nuevo trabajo. Dirigir una selección implica menos partidos y un calendario diferente al del fútbol de clubes, pero en el caso de Italia no supondría una transición tranquila hacia un cargo más sencillo. El nuevo seleccionador tendría que estabilizar al equipo, responder al descontento de la opinión pública, preparar el inicio de la Liga de Naciones en septiembre y participar en una reconstrucción institucional más amplia, todo ello al mismo tiempo. Para un entrenador que se marchó precisamente porque percibió una caída de su energía, una tarea de ese tipo podría ser contraria al propósito de la pausa anunciada.

Guardiola llegó al Manchester City en 2016 y, a lo largo de diez temporadas, dejó una etapa que el club describió como la más exitosa de su historia. Según los datos oficiales del Manchester City, conquistó 20 trofeos, entre ellos seis títulos de campeón de Inglaterra y la primera Liga de Campeones de la historia del club. Su equipo ganó el triplete en la temporada 2022/23 y después se convirtió en el primer club de la historia del campeonato inglés en conquistar cuatro títulos consecutivos. Tras su marcha, el City decidió llamar Pep Guardiola Stand a la ampliada grada norte del Etihad Stadium, subrayando aún más la importancia del ciclo concluido. Después de un periodo tan largo y emocionalmente exigente, resulta lógico que el entrenador no quiera tomar otra gran decisión solo porque haya quedado disponible un puesto prestigioso.

Italia no tiene mucho tiempo para esperar

Para la FIGC, la situación es considerablemente diferente, porque la selección entra en una nueva temporada sin un seleccionador permanente y después de haberse perdido su tercer Mundial consecutivo. Italia participó por última vez en la cita mundialista en 2014 y, en la primavera de 2026, fue eliminada por Bosnia y Herzegovina en la tanda de penaltis durante la fase final de la repesca europea. Posteriormente, Gennaro Gattuso abandonó el cargo mediante una rescisión de contrato de mutuo acuerdo, mientras que el fracaso deportivo y los cambios en la dirección de la federación abrieron un debate sobre los problemas más profundos del fútbol italiano. Según la clasificación de la FIFA publicada el 20 de julio, Italia cayó hasta el 15.º puesto, tres posiciones por debajo de la edición anterior. Ese descenso no es catastrófico por sí mismo, pero simboliza la pérdida de continuidad de una selección que posee cuatro títulos mundiales y que todavía en 2021 ganó la Eurocopa.

El nuevo cuerpo técnico no dispondrá de un largo periodo para prepararse con tranquilidad. La UEFA confirmó que Italia abrirá la nueva temporada de la Liga de Naciones contra Bélgica el 25 de septiembre de 2026 en el Estadio Olímpico de Roma, y la fase de liga se prolongará hasta noviembre. Eso significa que el seleccionador debe ser nombrado con suficiente antelación para evaluar la plantilla, hablar con los jugadores clave, establecer las exigencias tácticas básicas y anunciar su primera convocatoria. Cada espera adicional por Guardiola reduce el margen para una solución alternativa, especialmente si se desea evitar la impresión de que se aceptó a un segundo candidato únicamente después de un intento fallido con un gran nombre internacional. Por ello, Malagò intenta mantener abierto el diálogo, pero al mismo tiempo subraya que la elección no está limitada a una sola persona.

Precisamente ahí se encuentra el mayor riesgo de la estrategia italiana. Esperar tiene sentido mientras exista una posibilidad real de que Guardiola cambie de decisión, pero puede resultar perjudicial si se prolonga sin señales claras. Después de perderse tres Mundiales, la selección necesita autoridad y un plan a largo plazo, pero también necesita seguridad operativa antes de sus primeros partidos oficiales. La FIGC debe valorar cuánto tiempo puede dejar a Maldini y Leonardo espacio para convencer a Guardiola sin perder a otros entrenadores. Según la información disponible hasta el momento, se espera una decisión a corto plazo, aunque la federación no ha anunciado una fecha concreta para el nombramiento.

Mancini y Pirlo siguen entre las posibles soluciones

Si Guardiola confirma lo que sugieren sus últimas declaraciones y rechaza la oferta, Roberto Mancini y Andrea Pirlo seguirán entre los candidatos mencionados con mayor frecuencia. Mancini cuenta con un argumento sólido basado en los resultados, ya que se hizo cargo de Italia en 2018, reconstruyó al equipo después de que no se clasificara para el Mundial de Rusia y lo condujo al título europeo de 2021. Sin embargo, su anterior etapa terminó con una salida inesperada en agosto de 2023, por lo que un regreso exigiría un acuerdo político y deportivo sobre nuevas competencias, las relaciones dentro de la federación y la dirección del desarrollo de la selección. Su ventaja es el conocimiento de los jugadores, la presión y el entorno institucional, mientras que quienes se opongan a su regreso podrían argumentar que el nuevo ciclo requiere una energía completamente diferente. Malagò confirmó que Mancini pertenece al perfil de candidatos sobre los que se está hablando, pero no lo presentó como la primera opción automática.

Pirlo representa una posibilidad diferente, vinculada a una generación más joven de entrenadores y a la idea de modernizar el juego. Como futbolista, fue uno de los símbolos de la selección italiana que ganó el Mundial de 2006, y su filosofía futbolística se basa en el control del balón, la calidad técnica y una salida organizada desde la defensa. Sin embargo, su experiencia como entrenador es considerablemente menor que la de Guardiola o Mancini, por lo que su nombramiento conllevaría un riesgo mayor en un periodo de presión intensificada. Por otra parte, la colaboración con Maldini y Leonardo podría proporcionarle una estructura deportiva más sólida que la que tuvo en algunos de sus trabajos anteriores. La FIGC también mantiene públicamente abierta la posibilidad de ampliar la lista, de modo que Mancini y Pirlo no son las únicas alternativas.

La elección entre un veterano que regresa, un entrenador italiano más joven y un gran nombre extranjero refleja un dilema más amplio sobre lo que realmente necesita la selección. Guardiola aportaría autoridad global, una metodología clara y la capacidad de atraer la atención de todo el mundo del fútbol, pero al mismo tiempo exigiría que el sistema se adaptara a sus ideas y requeriría un esfuerzo económico excepcional. Mancini ofrecería un conocimiento demostrado del entorno de las selecciones, mientras que Pirlo representaría una inversión en un desarrollo a más largo plazo. Por ello, la decisión no responderá únicamente a la pregunta de quién es el mejor entrenador disponible en el mercado, sino también a qué tipo de proyecto desea construir la FIGC hasta 2030.

Un rechazo no significaría el final de la ambición de Guardiola por dirigir una selección

Un posible rechazo a Italia no significaría necesariamente que Guardiola no quiera dirigir una selección en una fase posterior de su carrera. A lo largo de los años ha dicho que le atrae la posibilidad de participar en un gran torneo internacional, pero las circunstancias posteriores a su marcha del Manchester City indican que todavía no está preparado para iniciar inmediatamente un nuevo ciclo. Un año de descanso le permitiría considerar sin presión las ofertas que podrían surgir después de las próximas competiciones de selecciones o de cambios en los banquillos de los clubes. Para Italia, sin embargo, un plazo de ese tipo resulta difícil de aceptar, porque necesita un seleccionador ahora y no en el verano de 2027. Por tanto, la FIGC no negocia únicamente con Guardiola como entrenador, sino también con su calendario personal, que actualmente no coincide con las necesidades de la federación.

Hasta que llegue una respuesta oficial, la opinión pública italiana permanecerá dividida entre la esperanza de uno de los nombramientos más espectaculares de la historia de la selección y una realidad que apunta cada vez con mayor claridad hacia el rechazo. Malagò, Maldini y Leonardo pueden ofrecer amplias competencias, un proyecto a largo plazo y flexibilidad económica, pero no pueden anular las razones por las que Guardiola abandonó el Manchester City. Su decisión de descansar no surgió después de las conversaciones con la FIGC, sino que fue anunciada ya en mayo y reiterada en julio. Por ello, actualmente parece más probable que Italia tenga que activar pronto otra solución, mientras Guardiola observará el fútbol fuera del banquillo durante al menos una temporada. La confirmación definitiva, no obstante, sigue dependiendo de él, y la federación no desea declarar concluidas las negociaciones hasta que se publique una respuesta oficial.

Fuentes:
- ESPN – información actualizada sobre los contactos de la FIGC con Guardiola y su intención de tomarse una pausa (enlace)
- Sky Sport Italia – información sobre la reunión en Barcelona, el proyecto de la FIGC y las declaraciones de Giovanni Malagò (enlace)
- FIGC – anuncio oficial del nombramiento de Paolo Maldini como director técnico y del papel de Leonardo (enlace)
- Manchester City – anuncio oficial de la marcha de Guardiola después de diez años y de la conquista de 20 trofeos (enlace)
- The Guardian – declaraciones de Guardiola sobre la necesidad de descansar después de su marcha del Manchester City (enlace)
- Corriere dello Sport – información sobre una posible pausa de un año y el estado de las negociaciones con Italia (enlace)
- FIFA – clasificación oficial en la que Italia ocupó el 15.º puesto el 20 de julio de 2026 (enlace)
- UEFA – calendario oficial de la Liga de Naciones y partido de Italia contra Bélgica el 25 de septiembre de 2026 (enlace)
- Football Italia – confirmación de la salida de Gennaro Gattuso de mutuo acuerdo tras el fracaso en las eliminatorias para el Mundial (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas Pep Guardiola Italia FIGC Manchester City Paolo Maldini Leonardo Roberto Mancini Andrea Pirlo

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