Neymar se pierde el estreno de Brasil contra Marruecos, Ancelotti espera su regreso en la continuación del grupo
Brasil afrontará su primer partido en el Mundial 2026 sin Neymar, una de las figuras más reconocibles de su selección y el máximo goleador en la historia del equipo según los registros de la FIFA. El delantero del Santos no estará listo para el duelo con Marruecos el 13 de junio de 2026 en el New York New Jersey Stadium, y el seleccionador Carlo Ancelotti confirmó que la recuperación de la lesión en la pantorrilla aún no ha terminado. Según el informe de la conferencia de prensa de Ancelotti, el cuerpo técnico brasileño espera que Neymar pueda volver a los entrenamientos colectivos durante la próxima semana, lo que significa que su participación en la continuación de la fase de grupos aún no está descartada. En el grupo C, Brasil después de Marruecos juega contra Haití el 19 de junio en Filadelfia, y luego el 24 de junio contra Escocia en Miami, indica el calendario de la competición de la FIFA. Ese calendario deja a Ancelotti margen para la prudencia, pero tampoco elimina la presión sobre un equipo que abre el torneo contra un rival con una seria continuidad internacional.
La ausencia de Neymar no es solo un problema de plantilla para el primer partido, sino también un momento psicológico importante para una selección que intenta conquistar su sexto título mundial. La FIFA anunció anteriormente que Neymar sufrió la lesión en la pantorrilla en mayo jugando para el Santos y que se trata de una lesión que puso en duda su preparación para el inicio del torneo. Brasil, pese a ello, lo incluyó entre los 26 jugadores para el Mundial, y Ancelotti, al explicar la convocatoria, subrayó no solo su calidad técnica, sino también la experiencia que puede transmitir a los compañeros más jóvenes. Esa experiencia ahora, al menos en el estreno del torneo, permanecerá fuera del césped. Para Brasil, eso significa que la primera gran prueba de la nueva etapa bajo Ancelotti tendrá que afrontarse sin el jugador que durante años fue el centro del juego ofensivo de la selección brasileña.
La lesión en la pantorrilla cambió los planes para el inicio del torneo
Según la información de la FIFA, Neymar sufrió la lesión el 17 de mayo en la derrota del Santos ante el Coritiba, solo un día antes de que Ancelotti anunciara la lista definitiva para el Mundial. En aquel informe, la FIFA señaló que la participación contra Marruecos se volvió incierta porque la lesión en la pantorrilla requería un periodo de recuperación y un regreso controlado a las cargas. Antes del encuentro con Marruecos, la situación quedó más clara: según los informes de la conferencia de Ancelotti, Neymar todavía no estaba listo para el partido y no competirá por un lugar en el estreno del grupo. Ancelotti señaló al mismo tiempo que el delantero trabaja intensamente para regresar lo antes posible, pero que el cuerpo técnico no quiere devolverlo al ritmo completo antes de que esté físicamente preparado para ello. Ese enfoque es especialmente importante porque, en las lesiones de pantorrilla, un regreso prematuro a menudo se convierte en un nuevo problema, especialmente en un torneo en el que los partidos se suceden en intervalos cortos.
Los brasileños, por eso, deben encontrar un equilibrio entre la necesidad de resultado y la prudencia médica. El primer partido del grupo tiene un gran peso porque una victoria facilita de inmediato el camino hacia la fase eliminatoria, pero el formato ampliado del Mundial 2026 cambia en cierta medida los cálculos. Según las reglas de la FIFA, el torneo se disputa por primera vez con 48 selecciones repartidas en 12 grupos de cuatro equipos, y a los dieciseisavos de final avanzan los dos mejores de cada grupo y los ocho mejores terceros. Eso no reduce la importancia de los puntos, pero da más margen de corrección si un encuentro no se desarrolla según el plan. Precisamente por eso Ancelotti puede ser más prudente con Neymar de lo que habría sido en el formato antiguo, aunque Brasil, por su propia tradición y ambiciones, difícilmente puede considerar cualquier partido como menos importante.
Ancelotti se mantiene en la decisión de que Neymar es necesario para Brasil
La convocatoria de Neymar fue una de las decisiones más seguidas en la lista brasileña para el Mundial. La CBF anunció que Ancelotti nombró el 18 de mayo de 2026 a los 26 jugadores que representarán a Brasil en Estados Unidos, Canadá y México, y entre ellos estaba Neymar, pese al problema en la pantorrilla. Según la FIFA, se trata de un jugador que en septiembre de 2023 marcó su gol 78 y 79 con Brasil y superó a Pelé en las estadísticas FIFA de los máximos goleadores de la selección brasileña. Esa cifra da peso a la evaluación de Ancelotti de que Neymar puede ser útil incluso cuando no está completamente listo para cada partido desde el primer minuto. Brasil no ve en él solo la finalización de los ataques, sino también a un jugador que conoce la presión de los grandes partidos, el vestuario del Mundial y el peso específico de la opinión pública brasileña.
La decisión de Ancelotti al mismo tiempo conlleva un riesgo. Si Neymar no regresa lo suficientemente rápido, Brasil mantendrá prácticamente una parte de la lista para una fase posterior de la competición, mientras otros delanteros deberán asumir una carga mayor en el grupo. The Guardian destacó antes del partido que Endrick e Igor Thiago son candidatos para el papel de delantero centro en ausencia de Neymar, mientras que Vinicius Junior y Raphinha deberían llevar la mayor parte de la creatividad y la velocidad en el último tercio. En el centro del campo Ancelotti cuenta con jugadores como Casemiro y Bruno Guimaraes, y la defensa deberían estabilizarla Marquinhos y Gabriel Magalhaes. Esa estructura sugiere que Brasil no depende solo de un jugador, pero la ausencia de Neymar aun así cambia la manera en que el rival prepara el partido y la forma en que Brasil puede atacar una defensa organizada.
Marruecos no es un rival para un estreno rutinario
El estreno contra Marruecos es especialmente exigente porque no se trata de un rival formalmente más débil que debería servir a Brasil para entrar tranquilamente en el torneo. Marruecos se convirtió en el Mundial 2022 en la primera selección africana que llegó a semifinales, lo que The Guardian destacó como un contexto importante antes del partido en New Jersey. Ese resultado cambió la manera de mirar a la selección marroquí: ya no se trata de un equipo al que los favoritos puedan observar solo a través del prisma de la calidad individual, sino de una selección que ya demostró que puede soportar la presión de los partidos eliminatorios y jugar con disciplina contra los más fuertes. Brasil, por tanto, en el primer partido no pierde solo a Neymar, sino también parte de la imprevisibilidad contra un rival que sabe jugar con paciencia, de forma compacta y con estabilidad emocional.
Según el calendario de la FIFA, el encuentro entre Brasil y Marruecos se jugará en el estadio que el 19 de julio también albergará la final del Mundial. La propia ubicación refuerza adicionalmente la simbología del partido: Brasil comienza allí el intento de volver a la cima del fútbol mundial, y Ancelotti dirige su primer partido en el mayor escenario contra un equipo que en el Mundial anterior abrió nuevas puertas al fútbol africano. En ese marco, la ausencia de Neymar se convierte en una historia que va más allá de una lesión. Influye en los planes tácticos, en la jerarquía del ataque y en las expectativas del público, pero al mismo tiempo ofrece a otros jugadores la oportunidad de mostrar desde el principio que Brasil tiene suficiente profundidad para un torneo de 104 partidos y 48 selecciones.
Brasil se apoya en la profundidad del ataque y la experiencia del vestuario
Ancelotti llegó a Brasil con la reputación de un entrenador que sabe gestionar grandes vestuarios y fuertes individualidades, y la CBF anunció en mayo de 2026 que su contrato fue ampliado hasta 2030. Eso muestra que la federación brasileña no observa su trabajo solo a través de un torneo, aunque la valoración pública inevitablemente se formará según el resultado en el Mundial. Brasil tiene cinco títulos mundiales, el último de 2002, por lo que la presión sobre cada nueva generación es grande. The Guardian recordó que desde aquel último título Brasil solo una vez pasó más allá de los cuartos de final, lo que reforzó aún más la sensación de que se espera un paso adelante del equipo de Ancelotti. En ese contexto, el primer partido con Marruecos no es decisivo para todo el torneo, pero puede influir con fuerza en el ambiente alrededor de la selección.
Sin Neymar, Brasil probablemente se apoyará más en la velocidad de los extremos, la presión tras perder el balón y una mayor responsabilidad del centro del campo en la salida del ataque. Vinicius Junior en ese modelo puede recibir más libertad en el juego uno contra uno, mientras Raphinha ofrece amplitud, entrada hacia el centro y trabajo sin balón. Si Ancelotti elige a Endrick, Brasil tendría un delantero más joven que puede atacar el espacio y aportar energía, mientras que Igor Thiago ofrecería un perfil diferente en los duelos y en el juego de espaldas a la portería. El seleccionador cuenta así con más opciones, pero ninguna tiene el mismo peso simbólico que la presencia de Neymar. Precisamente por eso, la actuación brasileña contra Marruecos se observará también como una prueba de cuánto está preparada la selección para funcionar fuera de la dependencia de larga data de su jugador más conocido.
El regreso se espera durante la próxima semana
El mensaje más importante del cuerpo técnico brasileño es que Neymar no está descartado para el torneo. Según el informe de la conferencia de Ancelotti, la expectativa es que el delantero de 34 años se incorpore de nuevo la próxima semana al entrenamiento grupal, siempre que la recuperación continúe al ritmo previsto. Eso teóricamente podría acercarlo a una participación contra Haití el 19 de junio o al menos al partido contra Escocia el 24 de junio, pero actualmente no hay confirmación oficial de que vaya a estar listo para esos encuentros. Brasil, por tanto, evaluará diariamente su estado, y cada decisión sobre el regreso tendrá que tener en cuenta también el objetivo a más largo plazo: si la Seleção supera el grupo, el torneo entra en una fase en la que una acción de un delantero experimentado puede decidir un partido. Bajo esa luz, la cautela de Ancelotti no es una señal de renuncia a Neymar, sino un intento de preservarlo para el momento en el que podría ser más útil.
Hasta entonces, Brasil debe demostrar que tiene suficiente calidad incluso sin él. Ancelotti, según The Guardian, dijo antes del torneo que la selección es capaz de competir contra cualquier equipo, pero también que ganar el Mundial es una tarea extremadamente exigente. Ese mensaje resume bien la posición brasileña: la calidad es incuestionable, la tradición enorme y la presión siempre presente. Marruecos mostrará ya en el primer partido cuán sólida es la nueva estructura brasileña cuando falta el jugador alrededor del cual durante años se construyeron las mayores historias. El regreso de Neymar sigue siendo un tema importante, pero el torneo de Brasil comienza antes de que él vuelva al césped.
Fuentes:
- FIFA – información sobre la lesión en la pantorrilla de Neymar y la incertidumbre sobre el comienzo del Mundial (enlace)
- FIFA – anuncio de la lista brasileña y del calendario de partidos en el grupo C (enlace)
- FIFA – reglas del formato del Mundial 2026, clasificación desde los grupos y criterios de ordenación (enlace)
- FIFA – datos sobre el récord goleador de Neymar con la selección brasileña según las estadísticas de la FIFA (enlace)
- CBF – anuncio de la lista final brasileña para el Mundial 2026 (enlace)
- CBF – información sobre la ampliación del contrato de Carlo Ancelotti hasta 2030 (enlace)
- The Guardian – contexto del partido Brasil – Marruecos, declaraciones de Ancelotti y análisis de la plantilla brasileña antes del inicio del torneo (enlace)
- Khel Now – informe de la conferencia de Ancelotti sobre el regreso esperado de Neymar a los entrenamientos la próxima semana (enlace)