Deportes

La lesión de Neymar en la pantorrilla derecha complica seriamente a Brasil antes del Mundial y Marruecos

La lesión de Neymar en la pantorrilla derecha ha creado un serio problema para Brasil en la fase final de preparación para el Mundial 2026. El médico Rodrigo Lasmar prevé una recuperación de dos a tres semanas, por lo que su presencia ante Marruecos en el grupo C está muy en duda. Carlo Ancelotti debe preparar al equipo para un posible debut sin su mayor estrella

· 13 min de lectura
La lesión de Neymar en la pantorrilla derecha complica seriamente a Brasil antes del Mundial y Marruecos Karlobag.eu / ilustración

La lesión de Neymar abre una gran incógnita para Brasil antes del inicio del Mundial

A menos de tres semanas de su primer partido en el Mundial 2026, Brasil recibió un problema que quería evitar durante la preparación: Neymar vuelve a estar lesionado y su participación contra Marruecos ha quedado en duda. Según la información publicada el 28 de mayo de 2026 por ESPN y la Cadena SER española, citando al médico de la selección brasileña Rodrigo Lasmar, al delantero del Santos se le diagnosticó una lesión muscular de segundo grado en la zona de la pantorrilla derecha. El tiempo de recuperación previsto se estima entre dos y tres semanas, lo que casi con seguridad lo deja fuera de los últimos partidos de preparación y deja muy poco margen para un regreso antes del primer partido del torneo. Neymar permanece con la selección brasileña y continuará las terapias bajo la supervisión del cuerpo médico, pero su estado físico ha vuelto a convertirse en una de las principales incógnitas para el seleccionador Carlo Ancelotti.

Según el calendario publicado por FIFA, Brasil abrirá su participación en el Mundial contra Marruecos el 13 de junio en el estadio New York New Jersey de East Rutherford. Se trata de un partido que ya al comienzo del grupo C tiene un gran peso competitivo, porque Brasil entra en el torneo como uno de los favoritos, mientras que Marruecos demostró en el pasado Mundial de Qatar que puede competir con las selecciones más fuertes. En el mismo grupo también están Haití y Escocia, por lo que la eventual ausencia de uno de los jugadores brasileños más experimentados ya en la primera jornada podría influir en el plan de rotación de Ancelotti, en la distribución de roles en ataque y en la imagen psicológica del equipo. El cuerpo técnico brasileño debe, por tanto, tener en cuenta al mismo tiempo el resultado a corto plazo y el riesgo de un regreso prematuro de un jugador que arrastra una larga serie de lesiones.

Los exámenes confirmaron una lesión más grave de lo que se esperaba al principio

Neymar llegó a la concentración de la selección con un problema en la pantorrilla, pero las primeras informaciones de su club apuntaban a un diagnóstico más leve. Según el informe de la Cadena SER, Santos habló en los días previos a la concentración del equipo brasileño de un edema en la zona de la pantorrilla, mientras que la Confederación Brasileña de Fútbol solicitó su propia evaluación médica después de la llegada del jugador a Teresópolis. Los exámenes adicionales, entre ellos una resonancia magnética, mostraron que no se trataba solo de una reacción muscular más leve, sino de una lesión de segundo grado. Lasmar, según la misma fuente, dijo que Neymar estará bajo tratamiento intensivo en los próximos días y que se espera su regreso en un plazo de dos a tres semanas.

Ese marco temporal es problemático porque coincide con la parte final de la preparación de Brasil y el inicio de la competición. Si la recuperación dura tres semanas, Neymar podría teóricamente acercarse al regreso solo hacia mediados de junio, en un momento en el que Brasil ya debe estar preparado para su primer partido de grupo. Incluso en una variante más optimista, queda la pregunta de si, después de un período sin entrenamientos ni partidos, podría responder de inmediato a las exigencias del Mundial. Las lesiones musculares de la pantorrilla son especialmente delicadas para los jugadores que se apoyan en la explosividad, el cambio de ritmo y las aceleraciones repentinas, y esos son precisamente los elementos que han marcado el juego de Neymar durante su carrera. Por eso la decisión no dependerá solo de la desaparición del dolor, sino también de la evaluación del riesgo de agravamiento de la lesión.

Según el informe de ESPN, el médico brasileño Rodrigo Lasmar confirmó que se trata de una lesión en la pantorrilla derecha y que Neymar podría estar fuera de los terrenos de juego hasta tres semanas. La Cadena SER, citando informaciones de la CBF y declaraciones de Lasmar, señala que el delantero no abandonará la selección, sino que permanecerá junto al equipo y continuará la rehabilitación dentro del régimen de la selección. Esa decisión muestra que Brasil aún no ha cerrado la puerta a su participación en el torneo, pero también que la situación se sigue día a día. En términos prácticos, Neymar podría permanecer en la lista incluso si se pierde el primer partido, siempre que los informes médicos muestren una respuesta suficientemente buena a la terapia.

Partidos de preparación sin el jugador que debía aportar creatividad adicional

La lesión afecta sobre todo a la fase final de la preparación, en la que los seleccionadores suelen definir automatismos, jugadas a balón parado, relaciones en el último tercio del campo y jerarquía de lanzadores. Según el informe de la Cadena SER, Neymar se perderá por la lesión los amistosos de Brasil contra Panamá en el Maracanã y Egipto en Cleveland. Esos partidos debían servir a Ancelotti para los últimos ajustes tácticos antes del inicio del torneo, especialmente porque el papel de Neymar en el equipo ya era objeto de debate antes de la lesión. Su regreso a la convocatoria de la selección llegó después de un período en el que no había jugado regularmente con Brasil, y Ancelotti debía evaluar cuánto podían encajar su estatus, calidad y experiencia en un equipo que tiene más opciones ofensivas que en ciclos anteriores.

Para Brasil, eso no significa necesariamente la pérdida del único organizador del juego, pero sí significa la pérdida de un jugador que puede cambiar el ritmo de un partido con una sola acción. Ancelotti tiene a su disposición delanteros y extremos que pueden asumir una mayor parte de la carga, incluidos futbolistas acostumbrados al máximo nivel de clubes. Aun así, Neymar es un perfil diferente: puede jugar entre líneas, provocar faltas, atraer a varios jugadores rivales y abrir espacios para sus compañeros. Si no está listo, Brasil tendrá que distribuir con más claridad las tareas creativas, y el peso del juego probablemente recaerá más en las posiciones de banda, el centro del campo y una circulación de balón más rápida. Ese enfoque puede hacer al equipo más equilibrado, pero reduce la posibilidad de apoyarse en la improvisación individual en partidos cerrados.

El partido contra Marruecos es especialmente incómodo para una situación así porque no se trata de un rival que debería permitir a Brasil una entrada fácil en el torneo. Marruecos se convirtió en Qatar 2022 en la primera selección africana que alcanzó las semifinales del Mundial, y ese resultado cambió la percepción del equipo en la escena global. Aunque cuatro años después cambian las plantillas y la forma de las selecciones, el estatus de Marruecos ya no es el de un outsider que pueda observarse solo a través de la disciplina defensiva. Brasil, por tanto, debe entrar seriamente en el primer partido, independientemente de si Neymar está en el acta, en el banquillo o fuera de la convocatoria.

Ancelotti debe decidir cuánto riesgo puede aceptar Brasil

Carlo Ancelotti asumió el mando de Brasil con la clara expectativa de aportar a la selección una mayor estabilidad táctica y experiencia en la gestión de grandes partidos. La lesión de Neymar lo coloca ante el dilema clásico de los grandes torneos: si esperar a un jugador de calidad excepcional si no está completamente listo o construir de inmediato un plan sin él. Por un lado, el prestigio de Neymar y su valor técnico son difíciles de ignorar, especialmente en partidos en los que se necesita una acción fuera de la estructura. Por otro lado, el historial de sus lesiones y el corto plazo de recuperación aumentan el peligro de que un regreso prematuro pueda traer una nueva interrupción y abrirle a Brasil problemas adicionales durante la fase de grupos.

Según la información publicada por AS, el cuerpo técnico brasileño podría evaluar hasta el último momento si Neymar permanecerá en la convocatoria para el inicio de la competición si la recuperación no avanza según lo esperado. El mismo medio señala que está prevista una nueva evaluación antes del primer partido en New Jersey, lo que significa que la decisión final puede depender de los resultados inmediatamente antes del comienzo del torneo. Un escenario así no es inusual en las grandes competiciones, pero dificulta la preparación porque compañeros y cuerpo técnico deben trabajar en dos versiones del plan. Una incluye a Neymar como opción para desbloquear el partido, y la otra lo deja fuera de la estructura inicial y busca una distribución diferente de responsabilidades.

Ancelotti también debe cuidar el mensaje que envía al resto del vestuario. Brasil tiene suficiente calidad como para no parecer un equipo dependiente de un solo jugador, pero el estatus de Neymar ante la opinión pública sigue siendo extremadamente grande. Si se le espera, es importante que el resto del equipo no quede a la sombra de la espera de un parte médico. Si, en cambio, se le deja fuera del primer partido, la decisión debe presentarse como una medida de protección del jugador y del equipo, no como una señal de pánico. Gestionar esos matices suele ser tan importante como la preparación táctica, especialmente en selecciones que llegan al Mundial con una gran presión pública.

La carrera internacional de Neymar lleva mucho tiempo marcada por lesiones en grandes torneos

El último problema en la pantorrilla es la continuación de una serie de dificultades físicas que han marcado la carrera de Neymar en la selección. En octubre de 2023, la CBF anunció que Neymar, entonces todavía jugador del Al Hilal, había sufrido durante un partido de clasificación contra Uruguay una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda. Esa lesión lo alejó de la selección durante un período más largo y ralentizó aún más la continuidad que necesitaba para volver al máximo nivel. El regreso al Santos debía aportarle más partidos, un entorno conocido y la posibilidad de elevar progresivamente su forma, pero la nueva lesión ha vuelto a abrir la cuestión de la resistencia física.

En competiciones importantes anteriores, Neymar a menudo entró en los torneos bajo la lupa por su estado de salud. En Brasil 2014, su torneo terminó con una lesión de espalda en los cuartos de final contra Colombia, tras lo cual se perdió la derrota ante Alemania en la semifinal. En Rusia 2018 llegó después de una operación en el pie y no estaba en un ritmo competitivo óptimo, mientras que en Qatar 2022 se lesionó el tobillo ya en el primer partido contra Serbia, aunque posteriormente regresó. Cada uno de esos episodios reforzó la impresión de que Brasil, por más amplia que sea su base de talento, a menudo debe preparar también un plan alternativo por si su jugador más conocido no puede sostener todo el torneo.

Esa historia también es importante para la decisión actual. Neymar ya no es el jugador joven alrededor del cual se construye automáticamente todo un ciclo, sino un delantero experimentado que puede aportar una calidad especial si está físicamente preparado. En ese papel, su lugar en el equipo puede ser más flexible, pero solo si el estado de salud permite un trabajo normal. Si se considera que no está listo para la máxima intensidad, Ancelotti puede utilizarlo con más cautela o mantenerlo fuera de la mayor carga en los primeros partidos. Pero para un plan así se necesita una clara seguridad médica, porque un jugador parcialmente listo en un torneo de formato corto puede convertirse en un problema mayor que en una solución.

Brasil entra en el torneo con presión por el resultado y necesidad de un inicio estable

Brasil es la selección más laureada de la historia de los Mundiales, pero ganó su último título en 2002. Después de eso llegó regularmente a los torneos con grandes expectativas, pero no regresó a la cima. Las derrotas en la fase eliminatoria, incluidas eliminaciones ante selecciones europeas en varios ciclos, aumentaron la presión sobre cada nueva generación. En ese contexto, el Mundial 2026 para Brasil no es solo otro gran torneo, sino también una oportunidad de poner fin a un largo período sin título. Precisamente por eso cada lesión de un jugador importante antes del inicio de la competición adquiere un peso adicional.

FIFA anunció que el Mundial 2026 será la primera edición con 48 selecciones y un total de 104 partidos, y el torneo se jugará en Estados Unidos, Canadá y México. El formato más amplio cambia la dinámica de la competición, pero no reduce la importancia de una buena entrada en el grupo. En el grupo C, después de Marruecos, Brasil tendrá un encuentro con Haití y luego un partido contra Escocia, según el calendario difundido por FIFA y los informes mediáticos relevantes. En un calendario así, el primer resultado puede determinar de forma importante el tono del resto del torneo, porque una victoria reduce de inmediato la presión, mientras que un tropiezo abre preguntas adicionales sobre la forma, la elección de jugadores y la estabilidad del sistema.

La situación de Neymar, por tanto, no puede observarse solo como una noticia médica individual. Influye en la preparación del partido contra Marruecos, en el ambiente público alrededor de la selección y en la evaluación del riesgo por parte de Ancelotti. Brasil tiene actualmente la posibilidad de continuar la preparación con Neymar en la concentración, pero sin apoyarse en su participación segura. Ese es el camino más prudente: el cuerpo médico gana tiempo para la terapia y nuevos exámenes, mientras que el seleccionador al mismo tiempo debe desarrollar un plan que pueda funcionar también sin él. Antes de un torneo en el que Brasil vuelve a cargar con el peso de grandes expectativas, precisamente la capacidad de adaptación quizá sea tan importante como la calidad individual de sus mayores estrellas.

Fuentes:
- FIFA – calendario oficial del Mundial 2026 y datos sobre el formato de la competición (enlace)
- Cadena SER / EFE – informe sobre la lesión de Neymar, la valoración de Lasmar sobre la recuperación y el calendario de Brasil en el grupo (enlace)
- ESPN – informe sobre la lesión en la pantorrilla derecha y la posible ausencia en el debut del Mundial (enlace)
- AS – informe sobre una posible evaluación adicional del estado de Neymar antes del partido contra Marruecos (enlace)
- CBF – comunicado oficial sobre la lesión de rodilla de Neymar de octubre de 2023 y la supervisión del cuerpo médico de Rodrigo Lasmar (enlace)

PARTNER

Brazil

Ver alojamientos
Etiquetas Neymar Brasil Mundial 2026 Marruecos Carlo Ancelotti Rodrigo Lasmar lesión de pantorrilla Santos grupo C fútbol
ALOJAMIENTO RECOMENDADO

Brazil

Ver alojamientos

Newsletter — eventos destacados de la semana

Un correo a la semana: eventos destacados, conciertos, partidos deportivos, alertas de bajada de precio. Nada más.

Sin spam. Cancelación con un clic. Cumple GDPR.