La FIE amplía el regreso de rusos y bielorrusos: la decisión sobre equipos neutrales se convirtió en el retorno de los símbolos nacionales
La decisión de la Federación Internacional de Esgrima, FIE, de volver a permitir a los esgrimistas rusos y bielorrusos participar en competiciones por equipos abrió una nueva fase del debate sobre los límites de la neutralidad en el deporte internacional. Según la carta informativa de la FIE del 7 de mayo de 2025, los equipos neutrales formados por deportistas a quienes el Comité Ejecutivo había concedido el estatus de deportistas neutrales individuales podían competir en competiciones sénior por equipos a partir del Campeonato de Europa de 2025. La FIE señaló entonces que esos equipos competían bajo la bandera de la federación, sin los símbolos nacionales de Rusia y Bielorrusia. Pero según el anuncio más reciente de la FIE del 2 de junio de 2026, ese marco se ha ampliado aún más: desde el Campeonato Mundial Sénior de 2026 en Hong Kong, los deportistas y oficiales con pasaportes rusos y bielorrusos deberían volver a competir bajo acrónimos nacionales, con equipamiento, banderas e himnos. Con ello, el debate, que comenzó como una cuestión de estatus neutral, se convirtió en una disputa mucho más amplia sobre el regreso de los distintivos estatales de países vinculados a la guerra en Ucrania.
Qué decidió primero la FIE sobre los equipos neutrales
En una carta dirigida a las federaciones nacionales en mayo de 2025, la FIE anunció que el Comité Ejecutivo había tomado la decisión en una sesión en línea celebrada el 24 de abril de ese mismo año. El documento indica que los equipos neutrales solo pueden formarse con deportistas a quienes la FIE hubiera aprobado previamente el estatus AIN, es decir, el estatus de deportista neutral individual. La primera competición a la que se aplicó esa decisión fue el Campeonato Europeo Sénior de 2025 en Génova, celebrado del 14 al 19 de junio de 2025, lo que también difundieron medios ucranianos citando el anuncio de la FIE. Así, los deportistas rusos y bielorrusos obtuvieron la posibilidad de competir no solo en disciplinas individuales, sino también en el formato por equipos, que tiene un efecto simbólico y deportivo diferente porque el resultado se logra de manera colectiva, aunque bajo la marca de la neutralidad. Precisamente ese cambio provocó las mayores críticas, porque los opositores a la decisión consideran que una participación por equipos, incluso sin bandera, en la práctica adquiere con mayor facilidad rasgos de representación nacional.
Según la FIE, el estatus neutral debía permitir la participación de deportistas que no compiten bajo símbolos estatales y que aceptan las condiciones relacionadas con las reglas de la federación, los principios olímpicos y las obligaciones antidopaje. En un comunicado público de julio de 2025, la federación afirmó que se guía por los principios de la Carta Olímpica, la participación justa y la protección de los deportistas frente a las consecuencias de circunstancias sobre las que las personas no pueden influir. En esa publicación, la FIE indicó que los deportistas neutrales compiten bajo la designación AIN, con la bandera y el himno de la FIE, y que el Comité Ejecutivo decide sobre el estatus tras revisar las solicitudes. Los críticos, sin embargo, advierten que la neutralidad en el deporte no es solo una cuestión formal de marcas en la camiseta, sino también de comprobación de posiciones públicas, vínculos institucionales y posibles conexiones con estructuras que apoyan la guerra. Por ello, la decisión sobre las participaciones por equipos no se percibió como una modificación técnica del reglamento, sino como un giro políticamente sensible.
Del estatus neutral a la eliminación de las medidas de protección
La decisión de la FIE anunciada el 2 de junio de 2026, un día antes de la fecha a la que se refiere este texto, da una importancia adicional al caso. La FIE comunicó entonces que, comenzando con el Campeonato Mundial Sénior de 2026 en Hong Kong, del 22 al 30 de julio, se eliminarían todas las medidas de protección y que los deportistas y oficiales con pasaportes rusos y bielorrusos podrían participar en todas las competiciones individuales y por equipos bajo sus acrónimos nacionales, uniformes, banderas e himnos. La federación explicó que la decisión se basa en los principios de no discriminación, trato igualitario y universalidad del deporte, así como en las disposiciones de sus propios estatutos. En el mismo comunicado, la FIE también se remitió a las decisiones de la Cumbre Olímpica de diciembre de 2025, que inicialmente se referían a deportistas más jóvenes, y a la decisión del Comité Olímpico Internacional de mayo de 2026 sobre los deportistas bielorrusos. Aun así, el anuncio de la FIE es más amplio que el modelo neutral anterior, porque ya no se detiene en la participación bajo una designación neutral.
Este nuevo paso es importante porque cambia la base misma del debate anterior. En 2025, lo polémico era si un equipo de deportistas rusos o bielorrusos podía ser realmente neutral si competía junto y si estaba compuesto por deportistas del mismo Estado. En 2026, la FIE abrió la cuestión del pleno regreso de los símbolos nacionales en la esgrima sénior, lo que los críticos ven como una normalización aún más fuerte del retorno de Rusia y Bielorrusia al sistema deportivo internacional. A diferencia de algunas federaciones internacionales que han mantenido prohibiciones más estrictas o el estatus neutral individual, la FIE se ha situado ahora entre las federaciones que abandonan gradualmente las restricciones introducidas tras la invasión rusa de Ucrania. Según la información disponible, las consecuencias de tal decisión para federaciones nacionales concretas, posibles boicots y la organización de competiciones aún no están completamente claras.
Las verificaciones de neutralidad se han convertido en uno de los principales puntos de disputa
El mayor descontento entre los opositores a la política de la FIE lo provocó el cambio en la forma de verificar la neutralidad. En la carta informativa del 7 de julio de 2025, la FIE describió el procedimiento aplicado hasta entonces: un grupo de verificación de elegibilidad, compuesto por miembros del Comité Ejecutivo, recopilaba información sobre los candidatos; luego la revisaba una empresa de ciberseguridad y, posteriormente, un jurista independiente que elaboraba un informe. Según el mismo documento, el Comité Ejecutivo concluyó que tal procedimiento era complejo, oneroso y costoso, por lo que decidió simplificarlo. El nuevo modelo preveía que los candidatos presentaran una solicitud firmada y una declaración jurada de que apoyan la misión de paz del movimiento olímpico, de que no han apoyado públicamente la guerra, de que no han participado en eventos proguerra y de que no exhibirán símbolos de apoyo a la guerra. La FIE también indicó que una declaración falsa o engañosa puede llevar a la retirada del estatus y a medidas disciplinarias.
Para una parte de los deportistas y organizaciones deportivas, tal modelo era insuficiente porque se basaba en las declaraciones de los candidatos en lugar de en verificaciones independientes exhaustivas. Global Athlete publicó en julio de 2025 una carta abierta de más de 440 esgrimistas internacionales de 40 países, de los cuales 338 eran deportistas activos y 208 aceptaron la publicación pública de sus nombres. Los firmantes solicitaron que la FIE restableciera verificaciones exhaustivas de los candidatos al estatus neutral y afirmaron que una declaración autofirmada no proporciona garantías suficientes de que las competiciones no se utilizarán contra los valores de neutralidad y no violencia. En la carta se destacó especialmente que las participaciones por equipos de deportistas rusos y bielorrusos difuminan aún más la línea entre neutralidad y pertenencia nacional. Esa reacción mostró que la disputa no se desarrolla solo entre federaciones y Estados, sino también dentro de la propia comunidad deportiva.
El papel de Usmanov y la cuestión de la influencia en la FIE
Las sospechas de una parte del público se reforzaron aún más por la posición de Alisher Usmanov, multimillonario ruso-uzbeko y dirigente de larga trayectoria de la esgrima internacional. Según informes de Uzbekistán y de medios deportivos, Usmanov fue reelegido presidente el 30 de noviembre de 2024 en el congreso de la FIE en Taskent, derrotando al candidato sueco Otto Drakenberg por 120 votos contra 26. Usmanov dirigió la FIE desde 2008 hasta 2022, cuando suspendió el ejercicio de sus funciones tras la imposición de sanciones relacionadas con la invasión rusa de Ucrania. Tras su reelección en 2024, volvió a retirarse del ejercicio operativo de las competencias presidenciales. Según la carta urgente de la FIE del 4 de diciembre de 2024, el Comité Ejecutivo aceptó su decisión de suspender voluntariamente sus competencias y nombró a Emmanuel Katsiadakis presidente interino.
Los documentos de la FIE muestran que Katsiadakis dimitió posteriormente, y la carta informativa del 1 de mayo de 2025 señala que el Comité Ejecutivo nombró presidente interino a Abdelmoneim ElHusseiny, de Egipto. De este modo, la gestión operativa formal de la federación pasó a funcionarios interinos, pero la elección de Usmanov sigue siendo un hecho políticamente sensible. Los opositores a la política de la FIE sostienen que en esa secuencia se observa una continuidad de influencia que supera el desempeño formal del cargo. La federación, por su parte, subraya en sus documentos el procedimiento estatutario, las decisiones del Comité Ejecutivo y la necesidad de un funcionamiento sin obstáculos de la institución. Precisamente por eso, la cuestión de la gobernanza de la FIE se ha vuelto casi tan importante como la cuestión de la participación deportiva de los competidores rusos y bielorrusos.
Sanciones y contexto más amplio de la guerra en Ucrania
Usmanov siguió siendo objeto de sanciones internacionales, lo que carga aún más la percepción de las decisiones de la FIE. Según la lista oficial británica de sanciones, el Reino Unido lo considera una persona incluida en el régimen de sanciones contra Rusia, con el argumento de que existen motivos razonables para sospechar una conexión con personas implicadas en la desestabilización de Ucrania y en la amenaza a su integridad territorial, soberanía e independencia. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en un asunto publicado en el portal EUR-Lex, examinó las demandas de Usmanov contra el Consejo de la Unión Europea en el marco de las medidas de congelación de activos y medidas restrictivas relacionadas con la guerra. Usmanov impugnó las alegaciones en las que se basan las sanciones, y los procedimientos ante los tribunales europeos muestran hasta qué punto sigue siendo controvertido el marco jurídico en torno a los empresarios rusos. En términos deportivos, el hecho de que una persona sancionada haya sido reelegida al frente de una federación olímpica sigue siendo fuente de críticas y preguntas sobre la independencia de la gobernanza.
El debate sobre los deportistas rusos y bielorrusos no puede separarse de la guerra en Ucrania. Según informes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Misión de Observación de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, las víctimas civiles siguen aumentando, y en abril de 2026 se registraron al menos 238 civiles muertos y 1404 heridos. La misión de la ONU indicó que desde el comienzo de 2026 hasta finales de abril se habían confirmado al menos 815 civiles muertos y 4174 heridos, con la advertencia de que las cifras reales probablemente son más altas. Precisamente este contexto explica por qué los deportistas ucranianos, una parte de los competidores internacionales y algunas federaciones no observan las decisiones sobre el regreso de los representantes rusos y bielorrusos solo desde una perspectiva deportiva. Para ellos, las banderas, los himnos y las participaciones por equipos forman parte de una cuestión más amplia de presión internacional sobre los Estados vinculados a la agresión.
La FIE invoca la universalidad del deporte, los críticos la responsabilidad de las instituciones
La FIE subraya en sus comunicados que los deportistas no deberían cargar con las consecuencias de las decisiones de los gobiernos, especialmente si cumplen las condiciones que determine la federación internacional. Ese enfoque se apoya en el argumento más amplio de una parte del movimiento olímpico de que el deporte internacional debe permanecer abierto a las personas que no apoyan la guerra y que aceptan las reglas de neutralidad. Para los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, el Comité Olímpico Internacional mantuvo el modelo de deportistas neutrales individuales para los competidores rusos y bielorrusos clasificados, con condiciones que excluyen a los deportistas que apoyan activamente la guerra o están vinculados a estructuras militares y de seguridad. Al mismo tiempo, las decisiones del sistema olímpico en relación con los deportistas más jóvenes y Bielorrusia mostraron que el régimen de restricciones está cambiando gradualmente y que las federaciones internacionales tienen margen para sus propias interpretaciones. La FIE utilizó ese margen mucho más ampliamente que el modelo inicial de individuos neutrales.
Los críticos de la decisión sostienen que bajo el concepto de no discriminación no se debe ignorar la responsabilidad institucional de las federaciones deportivas. Según la carta abierta de los esgrimistas internacionales, los criterios estrictos no están dirigidos contra las personas por su pasaporte, sino contra el riesgo de que las competiciones se conviertan en un espacio de rehabilitación simbólica de Estados que continúan la guerra. Advierten especialmente sobre la posibilidad de que deportistas vinculados a estructuras militares o al sistema estatal de propaganda compitan bajo designaciones neutrales o nacionales, lo que pone en cuestión la credibilidad de todo el procedimiento. Esa observación se vuelve aún más importante tras el anuncio de la FIE del regreso de banderas e himnos a las competiciones sénior. Si la decisión se aplica según el calendario anunciado, el Campeonato Mundial de Hong Kong 2026 podría convertirse en la primera gran competición de esgrima tras la eliminación completa de esas restricciones.
Posibles consecuencias para las competiciones y las relaciones entre federaciones
Las consecuencias prácticas de la política de la FIE no se limitarán solo a la lista de participantes. Las decisiones sobre visados, la organización de competiciones, posibles boicots y enfrentamientos entre deportistas de Ucrania, Rusia y Bielorrusia pueden reabrir problemas que ya aparecieron tras las primeras decisiones sobre participaciones neutrales. La federación británica de esgrima ya advirtió en 2023, tras la aplicación de las recomendaciones entonces vigentes del COI, que los cambios podían afectar los calendarios, las sedes y las decisiones de los deportistas sobre competir contra oponentes neutrales. Preguntas similares pueden volver a aparecer de forma ampliada si los deportistas rusos y bielorrusos compiten bajo símbolos nacionales completos. Para las federaciones nacionales, los organizadores y los deportistas, esto significa que las reglas deportivas se encontrarán cada vez más a menudo con restricciones políticas, de seguridad y diplomáticas.
La FIE es una de las federaciones internacionales que gestionan un deporte olímpico de larga tradición; en sus páginas oficiales señala que reúne a 150 federaciones nacionales y que la sede de la organización está en Lausana. Precisamente por esa posición, sus decisiones tienen una repercusión que va más allá de la propia esgrima. Si el modelo del regreso pleno de los representantes rusos y bielorrusos se consolida, podría convertirse en un precedente al que también recurran otros actores deportivos, mientras los opositores advertirán que con ello se debilita la presión sobre la agresión y se reduce el peso de la guerra. Por ahora está claro que la decisión sobre los equipos neutrales fue solo un paso intermedio hacia un cambio mayor en la política de la FIE. La disputa en torno a ella, por tanto, sigue abierta, y su pregunta central ya no es solo quién puede competir, sino bajo qué símbolos y con qué tipo de verificación de responsabilidad.
Fuentes:
- Federación Internacional de Esgrima FIE – anuncio sobre la eliminación de las medidas de protección desde el Mundial en Hong Kong (enlace)
- Federación Internacional de Esgrima FIE – carta N°8-25 sobre equipos neutrales (enlace)
- Federación Internacional de Esgrima FIE – carta N°16-25 sobre el procedimiento AIN (enlace)
- Federación Internacional de Esgrima FIE – carta N°6-24 sobre la suspensión de las competencias de Usmanov (enlace)
- Federación Internacional de Esgrima FIE – carta N°29-25 sobre jóvenes deportistas y símbolos (enlace)
- Global Athlete – carta abierta de esgrimistas sobre verificaciones de neutralidad (enlace)
- UK Sanctions List / GOV.UK – registro oficial sobre las sanciones contra Usmanov (enlace)
- EUR-Lex – sentencia en el asunto Usmanov contra el Consejo de la UE (enlace)
- OHCHR / UN Human Rights Monitoring Mission in Ukraine – informe sobre víctimas civiles en Ucrania (enlace)
- FIE – datos sobre la organización y la sede (enlace)