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La WADA evalúa el programa antidopaje de Milano Cortina 2026 y señala mejoras para grandes eventos futuros

Conozca cómo la WADA evaluó el programa antidopaje de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Se controló a 1.848 deportistas y se recogieron 3.053 muestras. Los observadores destacaron la planificación, el personal y la tecnología, además de proponer mejoras para futuros grandes eventos

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La WADA publica una evaluación independiente del programa antidopaje de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026

La Agencia Mundial Antidopaje (WADA) publicó el 19 de agosto de 2026 el informe de los observadores independientes sobre el programa antidopaje de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Los Juegos se celebraron del 6 al 22 de febrero en múltiples sedes del norte de Italia, mientras que las operaciones antidopaje habían comenzado ya el 30 de enero con la apertura de las villas olímpicas. El programa fue gestionado para el Comité Olímpico Internacional (COI) por la International Testing Agency (ITA), en colaboración con el departamento antidopaje del Comité Organizador de Milano Cortina 2026 y la organización nacional antidopaje italiana NADO Italia. Todas las muestras recogidas durante los Juegos fueron analizadas en el Laboratorio Antidoping FMSI de Roma, acreditado por la WADA. El informe de la WADA valora positivamente el programa en su conjunto, destacando especialmente la calidad de la planificación y ejecución de los controles, la profesionalidad del personal y el uso de la tecnología para conseguir operaciones más eficientes y una mejor experiencia para los deportistas.

El informe de los observadores independientes no es únicamente una revisión posterior de los resultados de los controles, sino que forma parte del sistema más amplio de la WADA destinado a supervisar el cumplimiento del Código Mundial Antidopaje y de los estándares internacionales en las grandes competiciones deportivas. Durante los Juegos, los observadores supervisaron la distribución y realización de los controles, la selección de los deportistas, los procedimientos de notificación y recogida de muestras, el trabajo del personal de control antidopaje, el transporte y la cadena de custodia de las muestras, los procedimientos relacionados con las autorizaciones de uso terapéutico y la gestión de resultados. Según la WADA, durante la competición el equipo proporcionó comentarios en tiempo real para que los problemas operativos detectados pudieran resolverse inmediatamente y no únicamente después de la finalización de los Juegos. Este modelo permite que el informe funcione al mismo tiempo como mecanismo de control y como herramienta para mejorar futuras competiciones. El responsable del equipo de observadores, Thomas Capdevielle, elogió al COI, a la ITA, a los organizadores y a NADO Italia por su cooperación y su compromiso con la construcción de un sistema de control antidopaje sólido y eficaz.

Más de 3.000 muestras y controles a deportistas de todas las delegaciones

Según los datos definitivos publicados por la ITA el 1 de abril de 2026, durante el período de los Juegos se recogieron un total de 3.053 muestras de 1.848 deportistas, lo que corresponde al 63,4 por ciento de todos los participantes. Entre ellas hubo 2.180 muestras de orina, 768 muestras de sangre y 105 muestras de gotas de sangre seca, es decir, muestras dried blood spot. La ITA señala que se realizaron controles a deportistas de todos los comités olímpicos nacionales participantes en los Juegos, mientras que los controles se concentraron con mayor frecuencia en deportistas de las delegaciones más numerosas y de las disciplinas consideradas de mayor riesgo. Entre los deportes con mayor número de controles figuraron el hockey sobre hielo, el esquí de fondo, el biatlón, el patinaje de velocidad y el esquí alpino. Los controles realizados en competición y fuera de competición se distribuyeron de manera aproximadamente uniforme, y cada una de esas dos categorías representó alrededor de la mitad del total de muestras recogidas.

En comparación con los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022, el porcentaje de deportistas controlados durante los propios Juegos aumentó de aproximadamente el 55 al 63,4 por ciento, según la ITA. Sin embargo, el sistema antidopaje de Milano Cortina no fue concebido como un programa que comenzara con la llegada de los deportistas a las villas olímpicas. Una parte fundamental se desarrolló durante los seis meses anteriores, cuando las federaciones internacionales, las organizaciones nacionales antidopaje y la ITA realizaron un seguimiento coordinado de un grupo de deportistas que se esperaba que pudieran participar en los Juegos. Sobre la base de una evaluación de riesgos, la ITA envió recomendaciones sobre qué deportistas y disciplinas debían ser controlados con mayor frecuencia y supervisó la posible existencia de lagunas en el programa. De este modo, el control antidopaje pasó de un marco exclusivamente competitivo a un seguimiento continuo del período en el que los deportistas se preparan, se clasifican y alcanzan su mejor forma para la competición más importante de la temporada.

Los controles preolímpicos fueron uno de los pilares fundamentales del programa

A comienzos de febrero, la ITA informó de que durante los seis meses anteriores a la apertura de las villas olímpicas se habían realizado más de 7.100 controles antidopaje a más de 2.900 deportistas que formaban parte del grupo ampliado de posibles candidatos a competir. Según esos datos, al menos el 92 por ciento de los deportistas que finalmente participaron en los Juegos habían sido controlados al menos una vez durante ese período. En las disciplinas consideradas de alto riesgo, el 91 por ciento de los deportistas pasó al menos un control y el 66 por ciento de ellos tres o más controles. Las organizaciones nacionales antidopaje llevaron a cabo aproximadamente el 63 por ciento de los controles preolímpicos, mientras que las federaciones internacionales realizaron el 37 por ciento restante, según mostraron los datos preliminares de la ITA. La agencia advirtió, al mismo tiempo, de que existían algunas lagunas porque determinadas partes implicadas no habían aplicado plenamente todos los controles recomendados, una de las razones por las que el sistema de evaluación de riesgos sigue siendo importante también durante los propios Juegos.

El equipo de la WADA reconoció este enfoque en el informe como uno de los principales puntos fuertes del programa. En lugar de depender de una cuota predeterminada o de un gran número de controles aleatorios, la estrategia utilizó una combinación de las características fisiológicas de las distintas disciplinas, el historial de controles, los datos sobre deportistas concretos, la evaluación del riesgo por países y la información de inteligencia. La ITA indicó que en este proceso se incorporó información procedente de la cooperación con federaciones internacionales y otras organizaciones antidopaje, así como datos recopilados a través de la plataforma confidencial REVEAL para la denuncia de actividades sospechosas. El objetivo de este modelo no es controlar a todos los deportistas con la misma frecuencia, sino dirigir los recursos disponibles hacia situaciones en las que se considera que el riesgo de dopaje es mayor. Por ello, la valoración positiva de la WADA no se refiere únicamente al número de muestras recogidas, sino también a la forma en que la planificación conectó el período previo a los Juegos con los controles realizados en las sedes olímpicas.

La gran dispersión geográfica exigió una coordinación centralizada

Milano Cortina 2026 se diferenció de muchas ediciones olímpicas anteriores por una organización de las competiciones especialmente dispersa. El informe de la WADA señala cuatro grandes clústeres, 23 sedes oficiales y 18 estaciones de control antidopaje, y el equipo de observadores independientes consiguió visitar todos los lugares en los que se desarrollaron operaciones antidopaje. Los observadores siguieron los procedimientos en 16 disciplinas pertenecientes a ocho deportes, así como el centro de transporte de muestras en Brescia y el trabajo del laboratorio en Roma. Una geografía de este tipo plantea exigencias adicionales para la distribución del personal, el transporte de las muestras, la comunicación puntual con los equipos y el mantenimiento de estándares uniformes en sedes separadas por cientos de kilómetros. Precisamente por ello, uno de los elementos importantes del programa fue la coordinación centralizada de la ITA, con apoyo local del comité organizador y de NADO Italia.

Para la ejecución operativa, la ITA desplegó sobre el terreno a unos 20 de sus propios expertos antidopaje, junto con oficiales internacionales de control antidopaje, personal de extracción de sangre y cientos de acompañantes responsables de notificar a los deportistas y acompañarlos hasta las estaciones de control. En la fase preparatoria, la ITA había previsto la participación de aproximadamente 150 oficiales internacionales de control antidopaje y unos 400 acompañantes, mientras que las necesidades definitivas se adaptaron a las circunstancias reales sobre el terreno. El informe valoró especialmente de forma positiva la profesionalidad del personal responsable de la recogida de muestras, algo importante porque la calidad de un sistema antidopaje no depende únicamente del análisis de laboratorio, sino de cada paso desde el momento en que un deportista es seleccionado para un control. Los errores en la identificación, la documentación, el cierre de la muestra, los tiempos de transporte o la cadena de custodia pueden tener consecuencias jurídicas y deportivas, por lo que la coherencia de los procedimientos es tan importante como los métodos analíticos avanzados. En este sentido, la evaluación de los observadores independientes confirma que las complejas operaciones desarrolladas en múltiples clústeres funcionaron, en general, de acuerdo con los estándares internacionales esperados.

Los sistemas digitales aceleraron la comunicación y redujeron la carga administrativa

La tecnología mediante la cual la ITA conectó a los distintos actores antidopaje en un evento de gran tamaño y geográficamente dividido ocupó un lugar destacado en la valoración positiva. Tras los Juegos, la agencia indicó que se había apoyado en un ecosistema digital desarrollado desde los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, destinado a coordinar los controles, intercambiar información y apoyar a las delegaciones y a los funcionarios sobre el terreno. Los observadores de la WADA reconocieron que este tipo de herramientas pueden acelerar las operaciones, reducir la cantidad de pasos administrativos manuales y permitir que el plan de controles se adapte más rápidamente a la aparición de nueva información. Para los deportistas, esto puede significar procedimientos más cortos y claros, mientras que para los organizadores permite un seguimiento más preciso del estado de los controles y una gestión más segura de los datos sensibles. Sin embargo, la valoración positiva de la tecnología no significa que el procedimiento antidopaje pueda automatizarse por completo, ya que las decisiones fundamentales relativas a la evaluación de riesgos, la recogida de muestras y la gestión de resultados siguen requiriendo supervisión especializada y una responsabilidad claramente definida.

Las muestras permanecen disponibles para nuevos análisis durante un máximo de diez años

Todas las muestras recogidas durante los Juegos fueron analizadas en el Laboratorio Antidoping FMSI de Roma, acreditado por la WADA, y tras la finalización del programa la ITA anunció que las muestras se conservarían en su sistema centralizado de almacenamiento a largo plazo durante un máximo de diez años. Esto significa que un resultado negativo inmediatamente después de una competición no tiene por qué representar necesariamente el último examen de una determinada muestra. Si en el futuro se desarrollan métodos más sensibles o aparecen nuevas informaciones que justifiquen repetir el análisis, determinadas muestras pueden volver a analizarse dentro del período permitido por las normas antidopaje. Esta práctica tiene un efecto disuasorio porque un deportista no puede confiar en que una sustancia o un método que actualmente resulte difícil de detectar vaya a permanecer para siempre fuera del alcance de las técnicas analíticas. El 1 de abril, la ITA indicó que en ese momento no se había determinado ninguna infracción de las normas antidopaje sobre la base de las muestras recogidas durante Milano Cortina 2026; según la información disponible publicada hasta el 25 de agosto de 2026, no se ha publicado ninguna información oficial posterior que haya modificado ese estado.

Los análisis se realizaron de conformidad con el Código Mundial Antidopaje, los estándares internacionales y la Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos de la WADA para 2026, que entró en vigor el 1 de enero de 2026. La Lista determina qué sustancias y métodos están prohibidos, mientras que el uso terapéutico de determinadas sustancias prohibidas es posible mediante la correspondiente autorización. Por ello, el equipo de la WADA también supervisó los procedimientos relacionados con las autorizaciones de uso terapéutico y la gestión de resultados. Estos elementos son importantes porque un deportista debe disponer de derechos claramente definidos y de la posibilidad de demostrar una necesidad médica legítima. La credibilidad del sistema depende de la coherencia de todo el proceso, desde la selección para el control hasta la decisión jurídica definitiva.

Las recomendaciones para futuros Juegos se centran en detalles prácticos

Aunque la valoración general del programa es favorable, el informe de los observadores independientes incluye una serie de recomendaciones para futuras grandes competiciones. Entre ellas figura la necesidad de que los comités organizadores aumenten la visibilidad de la educación antidopaje durante los Juegos y fuera de las zonas centrales de interacción con los deportistas, para que la información sea más accesible a los competidores que se alojan y compiten en clústeres más alejados. Los observadores también recomendaron una mejor y más puntual comunicación de los horarios de entrenamiento de los equipos, ya que esos datos facilitan la realización de controles no anunciados fuera de competición sin interferir innecesariamente en los deportistas y sus preparativos. En la parte técnica del informe se incluye asimismo la recomendación práctica de utilizar, durante la extracción de sangre y cuando las condiciones lo requieran, medios para calentar la zona de punción con el fin de facilitar una recogida óptima de la muestra. Estas recomendaciones muestran que la mejora de un sistema antidopaje no suele depender de grandes reformas regulatorias, sino de procedimientos operativos más precisos que reduzcan el riesgo de errores y mejoren la experiencia de los deportistas.

Una de las recomendaciones organizativas se refiere también al papel de la organización nacional antidopaje del país anfitrión. El informe propone aprovechar mejor los conocimientos locales de la NADO, manteniendo al mismo tiempo una estructura operativa unificada y con capacidad de respuesta rápida. Esto es importante en eventos como Milano Cortina, donde la organización nacional conoce la infraestructura, el idioma y los procedimientos locales, mientras que la ITA aporta independencia internacional y experiencia en grandes competiciones. NADO Italia y la ITA ya habían firmado antes de los Juegos una asociación para coordinar los controles, el intercambio de información, el trabajo de inteligencia y la educación. Por tanto, la recomendación busca ante todo una distribución más precisa de las funciones y una conexión más eficiente entre las capacidades internacionales y locales.

La supervisión independiente se convierte en una parte integral de la integridad de las grandes competiciones

El programa Independent Observer de la WADA fue desarrollado para proporcionar a las grandes competiciones internacionales un nivel adicional de control externo sobre los procedimientos antidopaje. En Milán y Cortina, el equipo de observadores estaba formado por expertos en controles, cumplimiento, análisis de laboratorio, gestión de la integridad deportiva y administración antidopaje, y estuvo dirigido por Thomas Capdevielle, de la Athletics Integrity Unit. Los miembros del equipo no sustituían a la ITA ni tomaban decisiones operativas en lugar de los organizadores, sino que supervisaban la forma en que se aplicaban las normas e identificaban áreas en las que era posible introducir mejoras. Este enfoque aumenta la transparencia porque la evaluación final no procede únicamente de la organización que ejecutó el programa, sino de un equipo separado que trabaja dentro del marco del regulador mundial. Al mismo tiempo, permite transferir las lecciones de un evento al siguiente, algo importante en un sistema en el que la tecnología, los métodos de dopaje y las formas de realizar los controles cambian constantemente.

Milano Cortina 2026 continuó el modelo según el cual el COI confía el programa antidopaje de los Juegos Olímpicos a la ITA, que desempeña este mandato desde 2018 y ya ha gestionado programas en anteriores ediciones olímpicas. Tras los Juegos de Italia, la agencia señaló como sus próximos grandes proyectos los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026 y los Juegos Olímpicos Los Angeles 2028. Por ello, las recomendaciones del informe de la WADA tienen una importancia más amplia: deberían influir en los futuros controles previos a las competiciones, la coordinación local, los procesos digitales y la educación de los deportistas. El mensaje general del informe es que el programa funcionó a un nivel elevado, pero también que los estándares del deporte limpio se mantienen mediante controles y mejoras constantes.

Fuentes:
- Agencia Mundial Antidopaje (WADA) - publicación del informe de los observadores independientes sobre los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 y descripción del alcance de la supervisión (enlace)
- Agencia Mundial Antidopaje (WADA) - informe oficial Independent Observer Report de Milano Cortina 2026, con evaluaciones y recomendaciones para futuros Juegos (enlace)
- International Testing Agency (ITA) - datos finales sobre 3.053 muestras, 1.848 deportistas controlados, distribución de los controles y almacenamiento de las muestras a largo plazo (enlace)
- International Testing Agency (ITA) - datos sobre el programa preolímpico, más de 7.100 controles y cobertura de al menos el 92 por ciento de los deportistas (enlace)
- International Testing Agency (ITA) - marco operativo del programa, funciones de los socios, laboratorio de Roma y modelo de controles basado en la evaluación de riesgos (enlace)
- NADO Italia - asociación con la ITA para la coordinación de los controles, el intercambio de información, el trabajo de inteligencia y la educación antes de Milano Cortina 2026 (enlace)
- Inside the Games - resumen de las recomendaciones del informe de la WADA para futuras competiciones (enlace)

Nota: En la elaboración de este contenido se han utilizado herramientas de inteligencia artificial. El contenido ha sido revisado editorialmente antes de su publicación.

Etiquetas WADA Milano Cortina 2026 antidopaje Juegos Olímpicos de Invierno ITA NADO Italia controles antidopaje deporte

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