El Torneo de las Seis Naciones es una competición de rugby union para las selecciones de Inglaterra, Francia, Irlanda, Italia, Escocia y Gales. Se disputa mediante una liga a una vuelta, por lo que cada equipo juega cinco partidos, uno contra cada rival. La condición de local cambia entre ediciones. La tabla concede puntos por victorias y empates, además de bonificaciones por rendimiento ofensivo y derrotas ajustadas. El líder conquista el título, mientras que vencer a los cinco adversarios completa el Grand Slam.
La competición nació de los enfrentamientos entre las naciones de las islas Británicas a finales del siglo diecinueve, y después se incorporaron Francia e Italia. Su continuidad la convierte en una cita central del rugby internacional. Inglaterra y Gales ocupan posiciones destacadas en el historial de títulos, mientras que Francia, Irlanda y Escocia también han definido etapas importantes. La entrada de Italia creó el formato de seis participantes y reforzó su identidad europea.
El calendario se sigue jornada a jornada, ya que cada una incluye tres partidos y puede modificar la tabla. Los resultados determinan los puntos, y en caso de igualdad pueden decidir la diferencia de puntos, el total anotado y otras normas. Una posición más alta refleja una campaña más sólida, y el primer puesto concede el título. No existe un sistema regular de ascenso y descenso, de modo que la tabla establece al campeón y el orden final de los seis participantes.
Los partidos juegan desde finales del invierno hasta comienzos de la primavera, repartidos en varios fines de semana y con alguna pausa. Los equipos locales actúan en estadios de Londres, el área de París, Dublín, Roma, Edimburgo y Cardiff. Al comprar entradas conviene comprobar fecha, hora, estadio, sector, normas para menores, método de entrega, comisiones y condiciones de la plataforma asociada. También es importante revisar cambios de horario y diferencias respecto al programa confirmado.
El torneo se reconoce por el orgullo nacional, las tradiciones deportivas y los aficionados desplazados. Inglaterra y Escocia disputan la Calcutta Cup, Inglaterra y Francia protagonizan la rivalidad llamada Le Crunch, y los encuentros entre Irlanda y Gales tienen una carga histórica. Los himnos, las gradas llenas y las concentraciones de seguidores en los centros urbanos definen el ambiente, junto con una cultura del rugby en la que la rivalidad intensa suele convivir con el respeto hacia la afición contraria.